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Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir vol.64 no.3 Santiago jun. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262012000300001 

Rev. Chilena de Cirugía. Vol 64 - N° 3, Junio 2012; pág. 229-230

EDITORIAL

 

Ya no hay que escobillar las manos

Is not necessary to brush your hands

 

Ya no hay que escobillar las manos en el lavado quirúrgico. Es la disposición actual en los quirófanos, apoyada en la evidencia conocida.

Hasta hace muy poco tiempo, la enseñanza del lavado cuidadoso de las manos y los antebrazos de los participantes en el acto quirúrgico, con la ayuda de una escobilla, incluyendo dedicación especial y preferente a los dedos y las uñas, por un período de diez minutos, formaba parte de la instrucción inicial de los estudiantes de medicina.

Hoy parece ser que ello ya no tiene razón de ser, ha sido reemplazado por un uso restringido de agua y algún desinfectante, sin uso de escobilla.

Es uno de los paradigmas de la cirugía que ha sido derribado en los últimos años, pero no es el único ni el más importante. En este editorial queremos reflexionar respecto de un aspecto esencial de la transmisión de la práctica quirúrgica.

Desde los inicios de la cirugía, esta ha sido transmitida de maestros a discípulos en forma personificada y artesanal. Un buen cirujano, o un grupo de ellos, con vocación de enseñar traspasaban sus conocimientos y su arte a un alumno aventajado, o a un grupo de ellos.

En Chile, ello se ha dado en el ámbito universitario, fuertemente apoyado en algunos hospitales del servicio público, los que disponían de servicios de cirugía de alta calidad, dirigidos por cirujanos reconocidos, que además eran destacados docentes universitarios. El resultado de esta amalgama ha sido la formación de cirujanos reconocidos en el ámbito nacional y mundial.

¿Se percibe algún cambio en la actualidad? Creemos que sí.

Conjuntamente con la irrupción de varias decenas de facultades de medicina, varias de ellas con programas de postgrado, se está intentando usar como campos clínicos, una serie de centros quirúrgicos públicos, privados y de instituciones diversas.

Ante la pregunta de quiénes son sus docentes acreditados, algunos de ellos han logrado el concurso de gente con larga experiencia y resultados conocidos en los centros docentes tradicionales. Pero la mayoría está recién formando sus cuadros docentes, en base a los especialistas que laboran localmente, los que habitualmente no tienen experiencia académica y, en ocasiones, tampoco interés.

Podemos preguntarnos entonces: todos los cirujanos que trabajan en algún lugar específico, deben y pueden participar en la enseñanza de la cirugía.

Una primera respuesta puede ser que sólo deben participar aquellos que tienen algo que entregar, que tienen el interés por hacerlo y que hayan sido formados, a lo largo de un tiempo usualmente largo, en el compromiso con la entrega del conocimiento y la práctica del arte quirúrgico. Es la respuesta tradicional, clásica, aún no derribada por los nuevos paradigmas.

Pero puede haber una segunda mirada:

Todos los cirujanos tienen algo que entregar; como en toda actividad humana, los hay excepcionales, buenos y no tan buenos. Cada uno de ellos, prescindiendo de su vocación docente, tendría algo que aportar en la formación de los nuevos cirujanos. Unos con su técnica, otros con su entrega y compromiso ético, algunos con su trato hacia los pacientes y sus familiares; también habrá quienes, afortunadamente los menos, que pueden aportar con lo que no se debe hacer. El medio, con su maduración y crecimiento, deberá entonces tener la capacidad de mostrar a sus aprendices de cirujano, lo bueno y lo malo, lo que se debe imitar y lo que no se debe aprender.

Creo que al respecto no hay una sola verdad, al igual que en la vida misma, hay blancos y negros, pero predominan los grises y las combinaciones de colores.

También creo que lo que no cambiará, será la transmisión de nuestro arte de persona a persona, con su amalgama de ensayo y error, en ambientes en los que la pasión por aprender y por enseñar sean los que predominen por sobre otros intereses.

Dr. Julio Yarmuch G.
Profesor Titular Director Departamento de Cirugía
Hospital Clínico Universidad de Chile

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