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Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir vol.65 no.5 Santiago set. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262013000500015 

 

CIRUGÍA AL DÍA

 

Osteotomías craneomaxilofaciales con sistemas ultrasónicos*

Craneomaxillofacial osteotomy with ultrasonic system. Treatment option and initial experience

 

Drs. Sergio Olate M.1,2,3,4,5, Andrés Almeida A.4, Alejandro Unibazo Z.1,4, Juan Pablo Alister H.1,4, Francisca Uribe F.1,4, Felipe Martínez V.4, Claudio Huentequeo-Molina1,4

1División de Cirugía Oral y Maxilofacial, Universidad de La Frontera. Temuco, Chile
2 Programa de Magister en Odontología, Universidad de La Frontera. Temuco, Chile
3 Programa de Doctorado en Ciencias Médicas mención Cirugía, Universidad de La Frontera. Temuco, Chile
4 Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial, Hospital Hernán Henríquez Aravena. Temuco, Chile
5 Centro de Investigaciones de Ciencias Biomédicas, Universidad Autónoma de Chile. Temuco, Chile

Correspondencia a:


Abstract

Ultrasonic system has revolutionized the surgical technique in maxillofacial surgery; they work with a cavitation phenomenon being able to perform osteotomies without damaging on nervous, muscular and vascular tissues or any soft tissue. This condition provides security to the variety of surgery with bone cut close to vessel or important nerves how the condilectomy technique of the mandibular condyle, mandibular osteotomy close to the alveolar nerve, orbital osteotomy and others. This paper present contemporary information about the use in craniofacial surgery and the initial experience of the authors using this system. We conclude that the osteotomy with ultrasonic system can be optimized the surgery with slight increase of surgical time decreasing bleeding and risk to the injury to the soft tissie; is possible beleave that this kind of instrument can be used in any surgery with bone cut necessity.

Key words: Ultrasonic, osteotomy, maxillofacial surgery.


Los sistemas ultrasónicos han revolucionado la técnica quirúrgica en cirugía maxilofacial; son sistemas que funcionan con el fenómeno de cavitación siendo capaces de realizar osteotomías sin lesionar los tejidos nerviosos, musculares, vasculares o tejidos blandos en general; esta condición entrega seguridad a la variedad de cirugías que actúan cortando tejido óseo en áreas próximas a vasos y nervios importantes, como en la técnica de condilectomía del cóndilo mandibular, osteotomía mandibular próximo al nervio alveolar inferior, osteotomías orbitarias, entre otras. Este artículo presenta la información actual respecto del uso en cirugía craneofacial y la experiencia inicial de los autores utilizando estos sistemas. Se concluye que la osteotomía con sistemas ultrasónicos optimiza la cirugía aumentando levemente el tiempo del acto quirúrgico, disminuyendo el sangrado y los riesgos de lesionar cualquier tejido blando; es viable pensar que este tipo de instrumentos se pueden extrapolar a otras cirugías que requieren osteotomías en cualquier área corporal.

Palabra clave: Ultrasonido, osteotomía, cirugía maxilofacial.


 

Introducción

La cirugía ósea del esqueleto cráneofacial ha evolucionado rápidamente y ha conseguido consolidarse en base a la eficiencia de la técnica quirúrgica y al reconocimiento de herramientas que permiten cada vez menos morbilidad.

La cirugía del esqueleto facial tuvo pioneros como Owergeser1 y Tessier2, quienes posicionaron las osteotomías craneofaciales dentro de las técnicas seguras y estables. En sus comienzos, la cirugía significaba amplios accesos quirúrgicos y osteotomías con instrumental rotatorio de baja potencia o con sierras de diferentes tipos1. Las cirugías faciales, en ese momento, presentaban extensas horas en pabellón e importantes morbilidades asociadas, principalmente en el daño generado a estructuras vasculares o nerviosas del área.

Las sierras eléctricas o neumáticas fueron un avance importante en el desarrollo de la cirugía, pues permitió cortes nítidos, certeros y rápidos que optimizaron la técnica3 y también permitieron la disminución de los tiempos quirúrgicos.

Actualmente, los sistemas de ultrasonido han modificado muchos aspectos de la ejecución de las osteotomías. Estos son sistemas caracterizados por la osteotomía sin daño a los tejidos blandos, es decir, un corte óseo que discrimina los tejidos blandos y no daña estructuras vasculares, nerviosas, musculares, o cualquier tejido no mineralizado que esté en el lugar donde se realiza la osteotomía4. Este aspecto es revolucionario en la cirugía ósea para las diferentes especialidades quirúrgicas, puesto que abre nuevas expectativas de trabajo acompañadas de la tan ansiada disminución de la morbilidad y el aumento de la seguridad en la cirugía.

Las primeras experiencias con sistemas ultrasónicos para osteotomías maxilofaciales fueron publicados en los años 1975 y 1981 por Horton et al5,6, quienes realizaban comparaciones entre diferentes instrumentos, evidenciando las primeras aplicaciones del sistema ultrasónico para osteotomías. Posteriormente, Vercellotti4, presentó su experiencia en cirugía reconstructiva del hueso alveolar, donde a través de técnicas de expansión ósea fue posible aumentar las dimensiones axiales del hueso alveolar de la mandíbula.

El objetivo de este artículo es mostrar la información científica actualizada respecto del uso de estos sistemas ultrasónicos y presentar nuestra experiencia con los primeros casos operados en el área de la cirugía maxilofacial en Chile.

Conceptos básicos

El fenómeno de ultrasonido y la cavitación fue descubierto por Jacques y Pierre Curie el año 18807; ellos observaron que un potencial eléctrico se desarrollaba a través de algunos cristales cuando ellos eran comprimidos; concluyeron que si la polaridad se alterna, se traduce en una alternación en la superficie y se traspasa al material adyacente como movimiento oscilante.

Este concepto se llevó al área quirúrgica comenzando con el uso de transductores de barium; posteriormente se desarrollaron sistemas que permitían utilizar piezas de mano e insertos (o bisturí) que se ubican como el extremo de la pieza de mano. Actualmente, los insertos son fabricados en titanio (Figura 1) y para que tenga un efecto deseado en la superficie ósea se utilizan frecuencias de 20 a 36 kHz a fin de evitar el sobrecalentamiento y la compactación ósea8. Además, frecuencias de 25 a 29 kHz actúan solamente sobre tejido mineralizado con movimientos de 60 a 210 μm9,10, impidiendo el corte en tejidos blandos.

El sistema incluye una manguera de irrigación que se conecta a la pieza de mano y permite que el operador controle la cantidad de fluido o irrigación y la fuerza aplicada que puede estar entre 3 a 16 W en algunos sistemas o hasta 90W en sistemas más potentes11; el poder de corte depende muchas veces de la calidad ósea; el rango de oscilaciones es de 30 a 200 μm y el inserto se utiliza de forma perpendicular al área de corte.

Conceptos biológicos

El sistema ultrasonido trabaja con una frecuencia que permite realizar cortes a nivel óseo; esa frecuencia no permite realizar cortes a nivel de tejidos blandos, lo cual genera gran seguridad en la técnica quirúrgica. La inhibición o el daño mínimo generado a estructuras nerviosas fue evaluado por Schaeren et al12, quienes en un estudio realizado en un modelo animal evidenciaron que a pesar de que el sistema de ultrasonido contacta activamente sobre estructuras nerviosas no se observa daño al perineuro en los niveles histológicos del estudio, demostrando que en casos de alta exposición a extensa función del ultrasonido, fue posible observar integridad de la estructura nerviosa.

En términos de reparación ósea, el sistema pie-zoeléctrico es estadísticamente más favorable tanto en aspectos cuantitativos como cualitativos que los sistemas mecánicos tradicionales13.

Gülnahar et al13, también observaron que la expresión de proteínas vinculadas al shock térmico (hsp 70) en sujetos con cirugía piezoeléctrica era casi la mitad de los sujetos sometidos a cirugía con elementos rotatorios, confirmando que la necrosis ósea en sectores tratados con sistema piezoeléctrico es significativamente menor que lo observado en sistemas de sierra o rotatorios que cortan por fricción. En un modelo animal se observó que la cantidad de células vivas en huesos recolectados con sistema piezoeléctrico es significativamente mayor a los recolectados con métodos rotatorios convencionales, sin presentar diferencias entre el hueso intramembranoso o endoconral14. Similares conclusiones fueron reportadas por Berengo et al15, quienes observaron que en el hueso extraído de osteotomías realizadas con sistema piezoeléctrico, existía más hueso vital que necrótico y mayor cantidad de osteocitos15.

Por otra parte, también se observó que la expresión de proteína ósea morfogenética, factor de crecimiento TGF-β, factor de necrosis tumoral a, interleukina -1b y -10, fueron más expresados en cirugías de implante de titanio donde previamente se utilizó el sistema piezoeléctrico para la preparación del lecho16. En algún momento se pensó que la temperatura generada por el sistema de ultrasonido podría ser crítica, pero lo cierto es que se observan temperaturas de hasta 47° (probablemente debido al suero de irrigación constante), lo que estaría en relación al inserto utilizado y no al tipo de hueso o al previo enfriamiento del suero17; la temperatura, entonces, no es crítica en estos sistemas.

Aplicaciones en cirugía

Existen muchos estudios clínicos y reportes de casos aplicando los sistemas de ultrasonido; sin embargo, según lo expuesto por Pitak-Arnnop et al18, existen muchas dudas en términos de conflicto de interés con las empresas fabricantes de estos sistemas y los alcances éticos que pueden tener algunas de las publicaciones presentadas.

Pavlíková et al19, hicieron una amplia revisión de los procedimientos realizados en cirugía maxilofacial con sistema piezoeléctrico mostrando experiencias en buena parte de los procedimientos conocidos. Los resultados son favorables y describen ventajas del uso de este sistema como: disminución de lesiones de tejidos blandos como nervios, membrana sinusal y dura madre debido principalmente a la mayor refrigeración y al corte "selectivo" que realiza el sistema; también la pérdida sanguínea disminuye principalmente debido a la irrigación constante del suero y a que la cavitación genera desplazamiento de fluidos lo que también permite una adecuada visibilidad; la osteotomía puede ser completa sin necesidad de la aplicación de cincel en las etapas finales de la osteotomía y en definitiva, ventajas comparativas a los sistemas tradicionales.

Un aspecto relevante para el desarrollo de la técnica está en que la curva de aprendizaje es relativamente baja; para cirujanos bien entrenados en la técnica quirúrgica convencional, el cambio hacia un sistema ultrasónico con baja morbilidad es altamente aceptado y de rápida incorporación en la técnica quirúrgica20.

Figura 1. A) Algunos de los insertos utilizados en los sistemas ultrasónicos; B) Sistema de ultrasonido de alta potencia para realizar osteotomías del esqueleto facial; se observa las bolsas de suero fisiológico y las piezas de mano que son utilizadas.

Cirugía ortognática

La cirugía ortognática ha tenido un gran desarrollo en los últimos 20 años. Luego de los avances propuestos en la técnica quirúrgica por el grupo de Bruce Epker3, la innovación permitió el desarrollo de nuevos métodos diagnósticos21 y con ello nuevas formas terapéuticas que aún están en fase de desa-rrollo22.

Tradicionalmente, la osteotomía Le Fort I, las osteotomías sagital de rama mandibular (OSRM), la osteotomía vertical de rama mandibular (OVRM) y las osteotomías segmentarias se realizan con brocas y sierras, sin embargo, los primeros reportes de la osteotomía segmentaria maxilar a multi fragmentos con sistemas de ultrasonido viene de Robiony et al23, quienes presentan la técnica junto al análisis de algunos casos. Recientemente han sido publicadas otras técnicas de segmentación cortical que permiten realizar movimientos dentales en masa, acelerados y con bajo riesgo de daño periodontal gracias a los sistemas ultrasónicos24.

Landes et al25, publicaron una revisión crítica de la cirugía ortognática realizada con sistema ultrasónicorelatando que durante la osteotomía LeFort I, en las etapas de separación de la maxila con el proceso pterigoide y la separación del septum nasal fue necesario utilizar cinceles en el 100% de los casos, al igual que en los casos de osteotomías convencionales. Por otra parte, la expansión quirúrgica transversal del maxilar mediante osteotomía LeFort I ha sido empleada con éxito con el manejo de ultrasonido, incluyendo también osteotomías a nivel de la sutura pterigomaxilar donde se podría realizar la totalidad de las osteotomías con bajo riesgo de daño vascular, especialmente de la arteria maxilar23.

En casos de osteotomía mandibular del área distal del segmento distal también ha sido propuesto la osteotomía con sistema ultrasónico, esto con el objetivo de mejorar la adaptación de los tejidos óseos26 entregando buenos resultados.

Otra técnica de cirugía mandibular fue publicada por Robiony et al27, quienes mostraron la opción de realizar osteotomía vertical de rama de mandíbula asistida por técnicas endoscópicas, donde a través de un acceso intrabucal se visualiza el área lateral de la rama mandibular y con ultrasonido se realiza la osteotomía vertical limitando los daños al paquete vascular y nervioso alveolar inferior.

En términos de sangrado, se ha reportado un promedio de 200 ml menor en las cirugías con sistema de ultrasonido y en términos de tiempo quirúrgico, en la osteotomía mandibular, es estadísticamente superior en los casos donde se utilizó ultrasonido requiriendo sierras de complementación en el 13%; sin embargo, la recuperación de la función del nervio alveolar inferior fue estadísticamente más rápida en los casos operados con sistema de ultrasonido14. Una respuesta a este bajo sangrado está en el propio fenómeno de cavitación del instrumental y burbujas de gas con presión negativa en los vasos del tejido óseo14.

La principal desventajas de la cirugía ortognática con sistema ultrasónico es el aumento del tiempo quirúrgico y control de la presión que exige el inserto sobre el hueso ya que el aumento en esta fase pueden aumentar la temperatura y dañar tejidos22,28, aunque Schütz et al17, ya mostraron que esta temperatura no sería relevante.

Cirugía craneofacial

Pavlíková et al19, reportaron una investigación realizada en modelos de ratas donde se ejecutaron osteotomías con broca convencional en un lado del parietal y osteotomías circulares con ultrasonido en lado inverso. Se concluyó que en el lado convencional existía significativo daño cerebral al ser comparados con los efectos del ultrasonido, demostrando la utilidad que podría prestar este instrumento en cirugías complejas del cráneo y órbita.

Beziat et al29, utilizaron el sistema de ultrasonido en osteotomía segmentaria de maxila, osteotomía sagital de rama de mandíbula y osteotomía orbitaria; destacan que no existió daño en tejidos blandos del globo ocular y tampoco se observaron daños en la duramadre. Reportaron un aumento del tiempo quirúrgico en la osteotomía palatina y la osteotomía sagital de rama con el doble del tiempo utilizado en la osteotomía con sierra y brocas (de forma convencional); por otra parte, la recuperación de la sensibilidad del nervio alveolar inferior asociada a la OSRM fue mucho más rápida al compararla con los resultados de otros sujetos con la misma osteotomía pero con otras técnicas.

Cinco pacientes con meningiomas frontorbitales y 3 pacientes con tumor en la región superolateral de órbita fueron tratados con osteotomías orbitarias mediante ultrasonido, destacando el hecho de realizar osteotomías precisas y finas, con bajo riesgo de daño a estructuras neurovasculares, señalando que las aproximaciones quirúrgicas a base de cráneo podrían considerarse procedimientos mínimamente invasivos cuando se utilizan sistemas de ultrasonido30. Otro reporte similar presentó Kotrikova et al31, mostrando la versatilidad del sistema de ultrasonido para realizar divisiones de la tabla externa craneana que permitiera obtener injertos óseos sin daños colaterales con objeto de ser instalados en otras áreas con defectos craneanos; se registró como una técnica segura.

Otra situación clínica fue analizada por Castro e Silva et al32, quienes realizaron osteotomías mandibulares en un paciente con anquilosis mandibular y micrognatia de 1 año de edad dependiente de traqueostomía. Se utilizó distracción osteogénica para realizar el aumento mandibular, siendo que la osteotomía de la masa anquilótica de ATM y la osteotomía mandibular fueron realizados con sistema de ultrasonido, disminuyendo la pérdida sanguínea vinculada al procedimiento gracias al corte selectivo del instrumento.

Cirugía otológica y rinológica

El año 2007, Salami et al33 publicaron una revisión clínica mostrando una serie de situaciones donde el sistema de ultrasonido podría presentar ventajas técnicas, señalando la experiencia de 36 pacientes operados con mastoidectomía, descompresión de nervio facial, aticoantrotomía, entre otros. Los mismos autores34 publicaron otra serie de casos, señalando que el tiempo quirúrgico empleado en las mastoidectomías no presenta diferencias con el método tradicional y el método con sistema de ultrasonido; los resultados audiológicos postoperatorios demostraron ser favorables y seguros siendo que ningún paciente disminuyó la condición audiológica en la etapa postoperatoria, concluyendo que la precisión del corte, la seguridad de no invadir áreas anatómicas y el tiempo quirúrgico limitado garantizan el uso de ultrasonido en la cirugía otológica.

Salami et al35, también mostraron una secuencia de 20 pacientes operados por dacriocistorinostomía, empleando ultrasonido con técnicas endoscópicas, relatando éxito en todos los casos operados sin generar estenosis postoperatoria, principalmente debido a que la etapa de recuperación postoperatoria no requiere estados avanzados de reparación (como sí lo requiere en las osteotomías convencionales debido al aumento de necrosis ósea), disminuyendo la posibilidad de formación de tejido fibrocartilaginoso que obstruya el conducto. Por vía cutánea, también se ha reportado el éxito del uso del sistema ultrasónico para técnicas de dacriocistorinostomía, enfatizando la limpieza del corte y la mínima morbilidad existente en los tejidos adyacentes36.

La cirugía nasal también se ha reportado con el empleo de ultrasonido con técnicas que permiten intervenir el sector dorsal nasal mediante acceso cutáneo de 2 mm y fractura en gallo verde del sector osteotomizado37.

Cirugía ósea reconstructiva

González-García et al38, realizaron una revisión y presentaron una serie de publicaciones con la aplicación de las diferentes técnicas quirúrgicas de reconstrucción ósea del hueso alveolar y de los maxilares, considerando la toma de injerto óseo, elevación de seno maxilar, lateralización de nervio, distracción osteogénica, retiro de implantes osteointegrados, expansión de reborde alveolar, entre otras con éxito en la aplicación de los sistemas ultrasónicos.

Opciones para retiro de hueso de cresta iliaca también se han comparado con el uso de ultrasonido; Landes et al25, realizaron una comparación de los métodos tradicionales con sierra con el uso de ultrasonido en la obtención de injerto de cadera, observando que el dolor postoperatorio fue menor en los pacientes del grupo ultrasonido (los primeros días) aunque el tiempo del acto quirúrgico fue mayor en el grupo de ultrasonido. Hofmann et al39, por otra parte, presentaron un caso de elongación de proceso estiloides que fue tratado con abordaje cervical y posteriormente realizado una osteotomía en la base del proceso con sistema de ultrasonido, disminuyendo los riesgos de lesión de la arteria carótida interna.

Laurentjoye et al40, presentaron la realización de la osteotomía de toma de injerto vascularizado de peroné sin necesidad de protección de vasos sanguíneos, evidenciando la posibilidad de no lesionar los tejidos vasculares periféricos. Posteriormente, una serie de 11 pacientes fue presentado por Nocini et al41, donde desarrollaron la toma de injerto microvascularizado observándose una recuperación ósea libre de alteraciones con un tiempo quirúrgico similar al obtenido con métodos tradicionales.

Nuestra experiencia en cirugía maxilofacial

Nuestro servicio de cirugía oral y maxilofacial ha desarrollado cirugía ortognática, cirugía de articulación témporo mandibular (ATM) y cirugía reconstructiva del hueso alveolar con el sistema de ultrasonido Piezotome2®. Los autores han realizado una evaluación empírica del sistema y se encuentra en preparación una serie de investigaciones clínicas que pretenden comparar la eficiencia del sistema con los utilizados convencionalmente.

Los insertos que existen a disposición son especialmente útiles en cirugía ortognática maxilar donde realizamos la osteotomía LeFort I (Figura 2) y segmentaciones maxilares con total seguridad, con resultados similares a los de Landes et al25; sin embargo, la osteotomía posterior maxilar es compleja debido a las angulaciones necesarias para realizar la osteotomía en el área de tuberosidad maxilar, lo que exige de los insertos ciertas características que no están totalmente cubiertas37. Una vez descendida la maxila es realizada la fase de segmentación maxilar (Figura 3) (en 4 ó 5 fragmentos generalmente) sin daños vasculares en la arteria esfenopalatina y sin daños a la mucosa palatina (Figura 4), lo que está en acuerdo a la experiencia de autores como Robiony et al37; en ningún caso operado se observó laceraciones de la mucosa palatina, lo cual destaca por sobre los otros sistemas de corte. En casos de osteotomía mandibular incompleta o incorrecta (también llamada "bad split"), el sistema ultrasónico ha permitido finalizar los cortes en los ángulos mandibulares con bajo riesgo de lesionar vasos y nervios importantes del sector (Figura 5), como fue propuesto por Iwai et al26 y en la osteotomía de mentón, la hemorragia ha disminuido toda vez que el corte no invade la musculatura suprahioidea y limita el sangramiento regional.

Figura 2. Osteotomía Le Fort I realizada con sistema de ultrasonido; se observa la osteotomía de segmentación ubicadas entre los dientes lateral y canino bilateral; no se observa sangrado importante o lesiones de tejidos blandos.

Figura 3. Osteotomía Le Fort I descendida con segmentaciones en el área de piso de fosa nasal sin daño a la mucosa nasal; la premaxila está movilizada.

Figura 4. Mucosa palatina íntegra y sin daños o laceraciones; la etapa de segmentación realizada previamente genera cortes indeseados en la mucosa palatina que no son observados cuando se utilizan sistemas ultrasónicos.

Figura 5. Fractura incorrecta de la osteotomía sagital de rama mandibular; se separa el nervio alveolar inferior y se realiza la finalización de la osteotomía con sistema ultrasónico a fin de limitar el daño que se pueda generar sobre los tejidos blandos nervioso o muscular.

Otra opción terapéutica ha sido presentada con la condilectomía del cóndilo mandibular debido a hiperplasia condilar u otro tipo de patologías y también el reemplazo total de articulación con prótesis aloplástica de ATM; en estos casos, los autores han realizado la osteotomía del cuello del cóndilo (Figura 6) y del proceso condilar íntegramente con sistemas ultrasónicos, observando clara disminución de la hemorragia y bajo riesgo de lesionar la arteria maxilar; la técnica inicial señala protección de las estructuras vasculares con separadores especiales y difíciles de posicionar42, mientras que en nuestros casos, los separadores profundos son innecesarios debido al corte selectivo del sistema ultrasónico, disminuyendo también la necesidad de ayuda en esa difícil etapa de la cirugía. También en casos de eminectomía de la eminencia articular de la articulación témporo mandibular (Figura 7), los riesgos de lesionar la arteria meníngea disminuyen y se ha observado total limpieza del corte.

Figura 6. Condilectomía alta de cóndilo mandibular realizada para tratar hiperplasia condilar; la osteotomía fue realizada con sistema de ultrasonido disminuyendo los riesgos de lesionar la arteria maxilar o los vasos adyacentes.

Figura 7. Osteotomía eminencia articular de la articulación témporo mandibular, realizada con sistema de ultrasonido. El corte es recto, nítido, con bajo sangramiento y bajo riesgo de lesionar estructuras adyacentes.

En los 13 casos operados hasta ahora se ha observado menor sangrado que en técnicas convencionales, aumento del tiempo del acto quirúrgico, especialmente en las osteotomías de mentón probablemente debido a que se trata de un hueso más corticalizado. La irrigación propia del instrumento permite liberar a un ayudante de la función de irrigación y permite una adecuada visualización del sector de trabajo; los diferentes tipos de insertos permiten diferentes cortes en términos de profundidad y ancho y claramente hemos observado la ausencia de daño a estructuras vasculares o tejidos blandos próximos a las áreas de corte, que aunque entre en contacto con el inserto en funcionamiento, no son capaces de realizar ningún tipo de laceración de tejidos blandos. Se ha observado un menor edema postoperatorio al compararlo con casos de osteotomía convencional y el tiempo quirúrgico continúa siendo la desventaja más importante del sistema de ultrasonido (Tabla 1).

Tabla 1. Ventajas y desventajas de los sistemas ultrasónicos utilizados en osteotomías maxilofaciales

En estos momentos, coincidimos con González-García et al38, quienes recomiendan el uso de estos sistemas como apoyo y complemento a los sistemas de sierra convencional, aunque la tendencia es realizar todos los cortes con este sistema. Los autores creen que el sistema de ultrasonido puede ser implementado en otros tipos de cirugía como las cirugías traumatológicas y neuroquirúrgicas pues mejorarían los pronósticos en algunos procedimientos disminuyendo la morbilidad de los mismos.

 

Referencias

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* Recibido el 11 de marzo de 2013 y aceptado para publicación el 18 de abril de 2013.

Los autores no refieren conflictos de interés.

Correspondencia: Dr. Sergio Olate M. Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial, Universidad de La Frontera. Claro Solar No 115, Temuco-Chile. solate@ufro.cl

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