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Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir vol.66 no.5 Santiago set. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262014000500015 

CIRUGÍA AL DÍA

 

ANEURISMA ARTERIA POPLÍTEA*

Popliteal artery aneurysm

 

Drs. Gabriel Figueroa B.1, Marcelo Pereira P.1, Alejandro Campos G.1, Juan Pablo Moreno P.1, Als. Natalia Rivera A.2, Marcela Moraga L.2

1 Departamento de Cirugía Hospital Clínico Universidad de Chile.
2 Alumnos de Medicina, Facultad de Medicina Universidad de Chile. Santiago, Chile.

Correspondencia a:


Abstract

Popliteal artery aneurysms are uncommon, affecting 0.1% of the population. They are generally asymptomatic and rupture is unusual. The surgical indications of the condition are the presence of symptoms and a diameter over 2 cm. Surgical treatment of choice consists in aneurysm exclusion and revascularization with saphenous vein. Endovascular treatment is a therapeutic alternative in deteriorated patients.

Key words: Aneurysm, popliteal artery, surgical treatment.


Resumen

El aneurisma de la arteria poplítea (AAP), es una patología rara, que afecta al 0,1% de la población, es generalmente asintomático y la ruptura es una presentación rara. Las indicaciones quirúrgicas del AAP son la presencia de síntomas o un diámetro mayor a 2 cm, siendo la exclusión aneurismática más revascularización con vena safena el manejo de elección, aunque el tratamiento endovascular representa una alternativa válida en pacientes deteriorados.

Palabras clave: Aneurisma arteria poplítea, cuadro clínico, manejo.


 

Se define AAP como una dilatación permanente de la arteria poplítea de 1,5 cm o más, afecta al 0,1% de la población, es más frecuente en hombres y se presenta a partir de la sexta década de la vida1-3. El AAP se asocia a otros aneurismas en el 35-50% de los casos3-4, diagnosticándose un aneurisma de aorta abdominal (AAA) en el 40 a 60% de ellos; mirado al revés, la probabilidad de presentar un AAP al tener un AAA es cercano al 12%2, dado la mayor frecuencia de este último. El AAP representa el 70% de los aneurismas periféricos y es bilateral en más de la mitad de los casos2-4. Los factores etiológicos más frecuentemente asociados a AAP son la hipertensión arterial (HTA), tabaquismo y dislipidemia2-4, habiéndose postulado que la aterosclerosis, generaría un flujo turbulento post-estenótico, que induciría una dilatación progresiva, se han propuesto otros factores etiológicos, como el trauma genicular y el inflamatorio5-7. El 40% de los AAP son asintomáticos. En la isquemia aguda, secundaria a trombosis aneurismática o embolias, los pacientes presentan los signos y síntomas clásicos de isquemia aguda. Los que presentan fenómenos sub-agudos, pueden desarrollar claudicación y síndrome del dedo azul, secundario a microembolias4. Los AAP se pueden manifestar en forma aguda con fenómenos compresivos, como del nervio tibial, que se presenta con dificultad de la marcha y parestesias o de la vena poplítea, la que genera edema, dolor y eventualmente trombosis venosa profunda2,8; la presentación aguda más infrecuente es la ruptura aneurismática, ocurriendo en el 2% de los AAP2,4,8,9. Clínicamente podemos diagnosticar el AAP al palpar una masa pulsátil desde el muslo, que se extiende a la región poplítea, sobre todo si está asociada a disminución de pulsos distales y a fenómenos embólicos distales2. Las técnicas de imágenes son útiles para confirmar el diagnóstico y para definir el tipo de abordaje a realizar, la ecografía es un buen examen inicial, precisando el diámetro, presencia de trombosis y jugando un rol importante en el seguimiento de estos pacientes; tanto el angioTC (Figuras 1 y 2) como la angioRM nos entregan una reconstrucción tridimensional del aneurisma, permitiendo una mejor planificación quirúrgica; la angiografía permite evaluar la permeabilidad real y elegir la mejor arteria a la cual anastomosar distalmente el bypass2,10,11. Las indicaciones quirúrgicas del AAP son la presencia de síntomas, un diámetro 2 cm en pacientes asintomáticos, presencia de trombo intraluminal o antecedentes de embolización, siendo la exclusión aneurismática más revascularización con vena safena el manejo de elección1,4,12, asociada a tromboembolectomía distal, en los casos de isquemia aguda, manteniéndose la trombolisis controversial13. En los casos de isquemia aguda de más de 6 h es necesario realizar además fasciotomía profiláctica, para manejar el síndrome compartamental secundario a la reperfusión de la extremidad2. El tratamiento endovascular representa una alternativa de manejo, sobre todo en pacientes muy deteriorados, ha sido utilizado en diversos centros a nivel mundial, con reportes de casos que evidencian permeabilidad primaria de 75% y secundaria de 92% a 3 años, aunque se requieren estudios prospectivos y a largo plazo con los diferentes tipos de prótesis en existencia2,4,9,14-16. La permeabilidad primaria a 10 años descrita en la literatura, en los AAP electivos manejados con cirugía abierta, es cercana al 80% y en los agudos del 50%, preservando la extremidad en el 96% y 72% respectivamente2,3. La mortalidad del AAP es baja, oscilando entre 0 y 11%, no existiendo diferencias ente manejo electivo y de urgencia17.

 
Figura 1. AngioTC. EEII: AAP bilateral.

 
Figura 2. AngioTC. EEII: AAP trombosado.

Para resumir diremos que el AAP es una patología poco frecuente, que afecta principalmente a varones con HTA y tabaquismo, en la séptima década de la vida, asociándose frecuentemente a otros aneurismas, en especial al AAA. Es una patología sub-diagnosticada, presentándose en la mayoría de los casos, con isquemia aguda y de forma tardía. El manejo ideal debe ser realizado en forma electiva, con bypass autólogo, dado las mejores tasas de permeabilidad y de preservación de la extremidad. El tratamiento endovascular parece ser prometedor, aunque es necesario contar con estudios prospectivos y de largo plazo para desarrollar guías clínicas para su uso4,9,14-16.

 

Referencias

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* Recibido el 24 de agosto de 2013 y aceptado para publicación el 7 de abril de 2014.

Los autores declaran no tener conflicto de interés.

Correspondencia: Dr. Gabriel Figueroa B.
gfigueroa@med.uchile.cl

 

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