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Terapia psicológica

versão On-line ISSN 0718-4808

Ter Psicol v.25 n.1 Santiago jun. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-48082007000100002 

 

TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, N° 1, 25-37

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

Estilos Psicológicos de Personalidad en un Grupo de Mujeres Adultas Jóvenes Dedicadas a la Prostitución "Prepago" en la Ciudad de Medellín

Personality Styles of a Group of Young Adult Women Dedicated to "Prepayment" Prostitution in the City of Medellín

 

Ángela Bermúdez Pabón, Ana Milena Gavina Gómez, Hamilton Fernández Vélez

Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia

Dirección para correspondencia


Resumen

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la prostitución como toda "actividad en la que una persona intercambia servicios sexuales a cambio de dinero o cualquier otro bien" (OMS 1989, citada en CONAPO, 1994, p. 761). El presente estudio busca describir los estilos psicológicos de personalidad en un grupo de mujeres adultas jóvenes dedicadas a la prostitución "prepago" en la ciudad de Medellín. Se trata de un estudio descriptivo de corte transversal. La muestra está compuesta por 44 mujeres que ejercen la prostitución "prepago" en la ciudad de Medellín. El instrumento utilizado es el Inventario Mllon de Estilos de Personalidad (MIPS), compuesto por 180 ítems. Los resultados muestran que el 70,5% pertenecen al estrato socioeconómico medio y el 29,5% pertenecen a estrato alto. En la variable escolaridad, el 88,6% reporta que está realizando estudios superiores, y el 9,1% tiene estudios superiores completos; considerándose necesario para acceder al "oficio" la preparación académica. Los estilos psicológicos de personalidad predominantes en la muestra son: comunicatividad, individualismo, extraversión, insatisfacción, discrepancia, encontrándose que no hay en ellas el equilibrio entre las bipolaridades señalado por Theodore Mllon como necesario para tener un funcionamiento adaptativo.

Palabras clave: Prostitución, estilos de personalidad.

Abstract

The World Health Organization (WHO) defines prostitution like all "activity in which a person interchanges sexual services in exchange for money or any other good" (the WHO 1989, mentioned in CONAPO 1994, p. 761). The objective of this research is to describe the personality styles of a group of young adult women dedicated to "prepayment" prostitution in the city of Medellín. The study is descriptive and cross sectional. The sample is composed by 44 women who exert prostitution "prepayment" in the city of Medellín. The Millón Inventory of Personality Styles (MIPS) was used, which is composed of 180 items. The results showed that 70.5% of the sample belongs to middle socioeconomic status (SES) and 29.5% belong to high SES. An 88.6% report that they are pursuing college studies, and 9.1% have graduated from college; and the sample consider academic education as a necessary requisite to access this job. The predominant psychological styles of the women are: communicability, individualism, extroversion, dissatisfaction, discrepancy; and there is no balance between the bipolarities as indicated by Millón like a necessary condition to have an adaptive operation.

Key word: Prostitution, personality styles


La prostitución es un fenómeno de gran controversia, por lo cual ha inspirado cuantiosas investigaciones desde diferentes enfoques: desde el biológico, el psicológico o psiquiátrico, al histórico, antropológico o social. Muchas de estas investigaciones, han tenido como objetivo la búsqueda de explicaciones acerca de los principales determinantes del ingreso a la prostitución y generalmente concuerdan en reconocer un rango de variables sociales que contribuyen a la decisión de las mujeres de ejercer esta actividad; variables por las cuales su comportamiento no está condenado, sino enmarcado como comprensible y sus posibilidades de "redención, rehabilitación, recuperación o salida" de la prostitución son favorables. En este sentido, el abanico de los factores causantes es demasiado amplio, tal y como lo señalan numerosos estudios efectuados en diversos medios sociales. Por ejemplo, "en la investigación llevada a cabo por la cámara de comercio de la ciudad de Bogotá, en 1990, se indica que la primera causa, 36%, es la carencia de ingresos suficientes para la manutención propia o de la familia. Le sigue la falta de capacitación, 27%, luego, la violencia en el hogar, 23%, el desempleo, 10%, y otras causas, 4%" (Acuña & Cañas, 1996. p. 113). Ahora bien, aunque se presente diversificada según las circunstancias, "la causa o motivación primigenia es la obtención de recursos económicos para resolver situaciones de precariedad. Por otro lado la falta de preparación educacional y laboral y la carencia o pérdida de vínculos familiares donde apoyarse les impide vislumbrar soluciones que no estén inmersas en el propio mundo de la marginalidad" (Fundación solidaridad democrática, 1988. p. 71); la necesidad perentoria de encontrar dinero les presenta la prostitución como uno de los posibles caminos. Hablando de los discursos victimizantes que se manejan enEuropa frente a la situación de las mujeres prostituidas migrantes, Laura Agustín (2003) en su artículo "Las migraciones de las mujeres como reestructuración de las relaciones de género", expresa lo siguiente:

"Un elemento fundamental sobre el cual se basa esta reacción generalizada tiene su raíz en el supuesto de que el cuerpo de la mujer es sobre todo un lugar sexual. Según este supuesto, las experiencias y los órganos sexuales de las mujeres son elementos esenciales de su autoestima. Aunque este concepto puede ser cierto para algunas, no lo es para todas, y la utilización del cuerpo para obtener una ganancia económica no resulta ni perturbador ni tan importante para muchas prostitutas, quienes generalmente manifiestan que la primera semana de trabajo les resultó difícil pero que después se adaptaron. Algunos teóricos suponen que algo como el alma o el verdadero yo es "alienado" cuando se mantienen relaciones sexuales fuera del contexto de "amor", y que las mujeres quedan irremediablemente dañadas por esa experiencia, pero son sólo hipótesis moralizantes sin comprobación. Algunas mujeres se sienten así y otras derivan placer de la prostitución, lo cual sólo significa que no existe una única experiencia corporal compartida por todos, un resultado no tan sorprendente, después de todo. En cualquier caso, incluso las prostitutas a quienes no les gusta lo que hacen dicen que es mejor que muchas otras opciones que tampoco les gustan; aprender a adaptarse a las circunstancias e ignorar los aspectos desagradables del trabajo es una estrategia humana normal".

Las palabras de Laura Agustín (Agustín, 2003) conducen a pensar en la diversidad de opiniones que puede haber respecto al fenómeno de la prostitución; hay quienes enmarcan a la mujer que la ejerce como una víctima de las adversidades sociales o por el contrario, otros consideran que la mujer decide prostituirse como una manera de obtener placer. Lo que está claro, es que no todas las mujeres que la ejercen lo hacen por obligación, ya que posiblemente muchas sufran por tener que prostituirse mientras otras gocen. Tal vez esto tenga que ver con las características particulares de la mujer que la ejerce.

Algunas investigaciones, en su afán por averiguar el porcentaje de mujeres dispuestas a cambiar la actividad de la prostitución por otra que se ajuste a las condiciones que el mercado puede ofrecer actualmente en el país; han desmentido la opinión común de que las prostitutas sufren y se someten a la fuerza a las circunstancias de su oficio y que aceptarían cualquier condición para salir de él. Tal es el caso de una investigación realizada en 1966 por un grupo de estudiantes de la Academia Superior de Policía en Bogotá, con la cual se pretendía averiguar cuántas mujeres que ejercían la prostitución harían la elección de pasar a una actividad diferente a la misma; "de las mil encuestadas un 34% afirmó que prefería la eliminación del fenómeno, un 19% estaba por su tolerancia y un 47% solicitaba normas de reglamentación" (Sepúlveda, 1970, p. 21). "En una investigación realizada en 1968 en Medellín sobre una muestra de 184 mujeres, resultó que el 23% no pensaba retirarse de inmediato y el 76% lo haría, pero bajo condiciones tales como regresar al hogar, tener un hombre que la sostuviera, encontrar empleo o emprender un negocio propio" (Molina et al., 1968). Finalmente, también en Bogotá, treinta años después (en 1996) en un estudio de la Universidad Nacional, "el 39% de las entrevistadas ha declarado no querer dejar la prostitución" (Trifiró, 2003, p. 63). Como puede notarse es bastante elevado el porcentaje de mujeres que declaran no querer dejar el oficio.

Cabe señalar aquí, que el término prostitución o Trabajo Sexual Comercial (TSC), es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como toda "actividad en la que una persona intercambia servicios sexuales a cambio de dinero o cualquier otro bien" (OMS 1989, citada en Bizarroque-Hidalgo, 2003). En este sentido, la "profesión", si puede considerarse de esta forma, está explícita por diferentes grados o tipos de prostitución, considerando su estatus, ubicación y forma de consecución de los clientes. En algunas sociedades, como las de la antigua Grecia y el moderno Japón, esta clasificación puede institucionalizarse, de forma que las mujeres pertenecientes a los distintos grados de prostitución reciben diferente preparación y desempeñan roles sociales diversos. En Colombia, aunque su clasificación es más popular -por lo que no aparece bibliografía científicamente sustentada-, se puede definir en: La prostitución callejera: el grado más bajo de prostitución, ejercida en forma abierta, las mujeres buscan a sus clientes en los lugares públicos. En casi todas las sociedades son marginadas y es considerado una deshonra el asociarse con ellas para fines que no sean sexuales. En esta clase de prostitución no hay criterio selectivo que valga; se atiende a todo tipo de clientes. La prostitución telefónica: las mujeres que la practican permanecen en sus apartamentos por razones de su oficio, los cuales les sirven de vivienda y negocio. Sus citas las realizan por teléfono. Los clientes tienen conocimiento de ellas a través de otros clientes o de otros agentes, pues, "se anuncian en revistas, panfletos especializados y prensa de todas las clases" (Acuña & Cañas, 1996, p. 77). La prostitución "prepago": es la prostitución de categoría más alta y por lo tanto las mujeres que la ejercen no siempre pueden identificarse como tales. Son lo suficientemente presentables, bellas y preparadas académicamente como para aparecer en público con sus clientes y ser sus compañeras temporalmente, además de tener relaciones sexuales con ellos. Son frecuentemente contratadas por agencias proxenetas, por compañías de negocios y otras organizaciones como parte de la hospitalidad ofrecida a los clientes y visitantes oficiales; la hospitalidad en tales casos es considerada más cortés si la joven no aparece como "profesional" de la prostitución.

Definido el término prostitución y señalados los diferentes tipos que pueden tenerse en cuenta, no es difícil observar que aunque habitualmente termina atribuyéndose la mayor responsabilidad acerca de la prostitución a principios sociales, podría ser posible que existan otras causas para que una mujer termine prostituyéndose, más aun si se dedica a la prostitución "prepago", la cual presenta unas características, en gran medida, alejadas de lo convencional. No hay duda de que los factores socioeconómicos son por supuesto importantes elementos de conocimiento de la "población sujeto" y por lo tanto indispensables para orientar las intervenciones; pero más complicado es asumir que los componentes del perfil sociodemográfico son automáticamente causas. De hecho, en varios países el análisis comparativo de estudios realizados sobre la población femenina en su totalidad y estudios realizados con muestras de mujeres que ejercen la prostitución, permiten presumir que los factores socio-económicos no son los únicos o principales factores determinantes, puesto que el perfil de las mujeres prostituidas no se diferencia de forma significativa del perfil de las mujeres que pertenecen a su mismo estrato socioeconómico. En una investigación realizada en los años 90 en Perú, Lorena Nencel, comparó los resultados de tres censos realizados en Lima sobre la población femenina en 1908, 1920 y 1931 con una investigación que en 1936 describía el perfil de las mujeres prostituidas de la ciudad. Después de esta comparación concluye que: "las prostitutas corresponden al retrato sobre la mujer de clase media limeña, las cuales estaban limitadas en sus opciones como las mismas prostitutas" (Nencel, 2000, p. 66).

Siendo reiterativos, las causales socioeconómicas no son las únicas razones por las cuales una mujer decide ingresar a la prostitución, ya que de ser así, las investigaciones arrojarían resultados en los cuales todas las mujeres dedicadas a ejercer este oficio responderían que sí dejarían la prostitución por otras condiciones de vida. Además teniendo en cuenta el estudio mencionado acerca del perfil socioeconómico de las mujeres, los resultados arrojarían diferencias significativas en cuanto a las condiciones socioeconómicas de las prostitutas y del resto de mujeres de clase media baja, mientras que los resultados arrojan igualdad en cuanto a las limitadas opciones, lo cual llevaría a pensar que todas las mujeres que viven en un nivel socioeconómico bajo se dedicarían a ejercer la prostitución. Por otra parte, tal vez, no se presentaría la prostitución "prepago", ya que ésta es ejercida por mujeres que no tienen necesidades económicas significativas puesto que pertenecen a estratos socioeconómicos medios o medio-altos. Por esta razón, la investigación se centra en las mujeres dedicadas a la prostitución "prepago", ya que se está convirtiendo en un fenómeno social cada vez más preocupante debido a la proliferación de personas dedicadas a esta actividad cuando aparentemente no tienen ninguna necesidad.

Los modelos explicativos a los que ha estado acostumbrada la sociedad respecto al fenómeno de la prostitución originan lo que la investigadora Nencel (2000, p. 77) llama "imágenes fijas sin escapatorias" o "callejones sin salida", en los cuales las mujeres quedan atrapadas, transformadas en víctimas de las circunstancias y simultáneamente víctimas de sí mismas. Y todo esto porque no se puede aceptar en ningún caso la elección, como factor determinante para ejercer la prostitución. Por esto, la necesidad de realizar esta investigación, en la cual se abandonan las concepciones socioeconómicas para explicar la prostitución, centrándose en los aspectos psicológicos de las mujeres dedicadas a este oficio, ya que como se ha venido aludiendo, es posible que las características psicológicas sean uno de los factores determinantes para ejercer la prostitución, más aún si se trata de la prostitución "prepago". De esta manera, se toma como punto de partida la teoría de personalidad (Hall & Lindzey, 1957, citado en Millón & Everly, 1994), centrando la atención en la exploración de los estilos psicológicos de la personalidad; pues, la noción de personalidad ofrece orden y congruencia a los diferentes tipos de conducta manifiesta por un individuo; y el concepto de Estilo Psicológico (EP) por su parte, tiene algunas ventajas, sobre todo si lo que interesa es una perspectiva más dinámica que estática del comportamiento humano. Es decir, el EP es útil si lo interesante no es sólo conocer la estructura, sino también la dinámica y el desarrollo de las diferencias individuales. Esto es, si lo que interesa estudiar es el patrón de cambio, que es lo que en muchas ocasiones caracteriza realmente al sujeto. El EP permite reconocer lo "invariante" de una persona a través de conductas muy distintas, es decir, permite reconocer al individuo.

Método

Se trata de un estudio descriptivo de corte transversal que identifica y describe los estilos de personalidad de un grupo de mujeres adultas jóvenes dedicadas a la prostitución "prepago" en la ciudad de Medellín.

Participantes:

La muestra está conformada por cuarenta y cuatro mujeres que reconocieron ejercer la prostitución "prepago" en la ciudad de Medellín y consintieron participar en la investigación.

Instrumentos

Para describir los estilos psicológicos de personalidad se utilizó el Inventario Millón de Estilos de Personalidad (MIPS), el cual es un cuestionario compuesto por 180 ítems de verdadero y falso. Incluye 24 escalas agrupadas en 12 pares y cada par contiene dos escalas yuxtapuestas. A su vez los 12 pares están organizados en tres áreas: Metas Motivacionales (Apertura - Preservación, Modificación Acomodación, Individualismo - Protección), Modos o Estilos cognitivos (Extraversión - Introversión, Sensación -  Intuición, Reflexión - Afectividad, Sistematización-Innovación), y Vínculos o Relaciones Interpersonales (Retraimiento - Comunicatividad, Vacilación - Firmeza, Discrepancia - Conformismo, Sometimiento - Control, Insatisfacción - concordancia). Además, el MIPS contiene 3 indicadores de validez: Impresión Positiva (IP), Impresión Negativa (IN) y Consistencia (C). La escala de IP está redactada con el propósito de identificar a las personas que intentan producir una impresión demasiado favorable en el test. La escala de IN pretende identificar a las personas cuyas respuestas en el MIPS tienden a ser asociadas con una au-topercepción negativa generalizada de sí mismas. La escala C, por su parte, se refiere a la validez de los datos recogidos y si son consistentes las respuestas dadas a determinados ítems. Así, el MIPS incluye 165 ítems pertenecientes a las 24 escalas, 5 ítems de la escala de consistencia, 10 de la escala de impresión positiva e impresión negativa.

Se asumen como punto de corte los puntajes de prevalencia, que resultan luego de hacer la conversión de los puntajes brutos, mayores o iguales a 50, para afirmar que el estilo se encuentra presente.

Procedimiento

Las mujeres que participaron en la investigación, eran informadas de los objetivos de ésta previo a dar su consentimiento. Una vez recibida la información se solicitaba a las mujeres el consentimiento para participar en la investigación, comentándoles acerca del secreto ético de la información, que no obtendrían remuneración económica por su participación y se les recordó que podrían retirarse de la investigación cuando ellas así lo consideraran.

Una vez obtenido el consentimiento informado, se llenó la ficha de datos sociodemográficos y se les entregó el instrumento a aplicar (MIPS). En general, las mujeres que conformaron la muestra requirieron poca ayuda y orientación para contestar el instrumento, debido a su nivel educativo. En seguida, se procedió al análisis de la información de acuerdo a los procedimientos de interpretación respectiva de la prueba.

Luego de recolectadas las muestras se pasó a ingresar cada dato a una base de datos construida en el programa SPSS - 10, de propiedad de la Universidad de San Buenaventura, para su tratamiento estadístico.

Resultados

Como se puede observar en la Tabla 1, la muestra estuvo conformada principalmente por mujeres entre los 19 y los 21 años (52,3%). En nivel socioeconómico el 63,6% pertenecen al estrato medio (4). El 88,6% realiza estudios superiores y el 39,4% comparten el ejercicio de la prostitución con un empleo. La mayoría de las mujeres son solteras (86,4%), el 75,0% no tienen hijos ni personas a cargo y el 52,3% viven con familiares. Por otra parte, el 70,5% consume alcohol, el 56,8% lo hace ocasionalmente y el 13,6% regularmente; el 29,5% consume drogas, de las cuales el 27,3% lo hace de forma ocasional.


Los resultados obtenidos por las 44 participantes en el MIPS, son presentados en la Tabla 2, donde atendiendo a la distribución de frecuencias, el total de los casos en los cuales está presente el estilo psicológico de personalidad es señalado por los puntajes de prevalencia (PP) mayores o iguales ≥) a 50.


Evidentemente, tal como lo señala la frecuencia equiparada en el porcentaje absoluto, los estilos psicológicos de personalidad que están presentes en mayor medida en la muestra son: comunicatividad (95,4%), individualismo (86,4%), insatisfacción (86,4%), extraversión (84,1%) y discrepancia (84,1%). Sumados a: control (74,9%), innovación (72,6%), reflexión (68,2), firmeza (65,8%), acomodación (56,8%), sensación (56,8%), modificación (52,2%) y apertura (47,7%).

Los resultados obtenidos por las participantes en la variable impresión positiva e impresión negativa del MIPS, son consignados en la Tabla 3, donde se visualiza que la población en estudio se ubica en un nivel bajo frente a intentar brindar una impresión positiva, aportando esto un 86,4%. De igual forma el 70,5% se ubica en un nivel bajo frente a brindar impresión negativa.


En la Tabla 4 se consignan las estadísticas, donde se observan las puntuaciones obtenidas para las medidas de tendencia de la media y la moda, además, los puntos máximo y mínimo para cada una de las variables evaluadas por el MIPS.


De acuerdo a la información arrojada por cada uno de los ítems, dentro del estudio, se puede notar que en general, la población tiene un nivel medio con tendencia a niveles altos frente a la mayoría de los estilos psicológicos de personalidad.

Discusión

Cuando se habla de la prostitución femenina se tienen una cantidad de explicaciones que despiertan diversos sentimientos que van desde la consideración hacia las mujeres que la ejercen hasta el rechazo y la aversión, todo dependiendo de las causas con las que se asocie la inserción en la misma. Claro está que popularmente la prostitución "callejera" es asociada con la obtención de recursos económicos para la manutención de la familia, lo que la hace "socioeconómicamente justificable". Pues bien, al hablar de prostitución "prepago" el panorama se complica, ya que de acuerdo con los comentarios que se escuchan respecto a la misma, las mujeres que se dedican a ella no tienen la necesidad perentoria de encontrar dinero, pues se cree que son de estrato socioeconómico medio y alto. Sin embargo, aunque la obtención de recursos económicos no es la única causa por la que una mujer ejerce la prostitución, no debe descartarse ésta como una de las motivaciones principales, ya que ha de saberse lo siguiente:

Martí Olivilla (1995) en su libro "El poder del dinero" señala que la moneda ha llegado a ser, de buen grado o a la fuerza, en muchas culturas contemporáneas, una pieza clave en las relaciones humanas. Con ella, en ella o por ella, las relaciones entre individuos, naciones y sociedades aumentan o disminuyen, se equilibran o se desequilibran, llegan a ser justas o se corrompen. Esta ambivalencia de la moneda se debe al uso que se hace de ella: instrumento de dominio, de poder, de corrupción... o instrumento de intercambio.

Por tanto, la prostitución "prepago" puede ser un camino para obtener "dinero", pues el uso de poder que se le ha adjudicado, podría aumentar el interés de adquirirlo en mayor cantidad de la que ya se tiene. No obstante, esta conjetura no es suficiente para explicar tal fenómeno, pues muchas personas desean obtener dinero y no por ello se involucran en la prostitución. Es así como se crean varios interrogantes: ¿qué hace que de dos mujeres que se encuentran en igualdad de condiciones socioeconómicas, la una decida entrar en la prostitución mientras la otra no?, ¿no podría relacionarse esto con los estilos de personalidad, con la forma de enfrentar la existencia de la una o de la otra? ¿Qué otra fuente podría considerarse para que se le otorgue menor o mayor poder al dinero si no son dichos estilos psicológicos? Es más, ¿podrían ser determinados estilos psicológicos de personalidad un factor de riesgo para ejercer la prostitución "prepago"? Teniendo en cuenta estos cuestionamientos, e intentando darles respuesta, se expondrán los hallazgos fruto de la presente investigación, no sin antes citar la llevada a cabo por la Cámara de Comercio de la ciudad de Bogotá, en 1990, en la cual se hace referencia a las causas que llevan a una mujer a ejercer la prostitución, claro está que no específica a qué tipo de prostitución se refiere, se presume que a la "callejera".

Sin embargo, se considera que los datos arrojados por la misma, servirán como punto de partida para comprender tal fenómeno, pues las causas en muchos casos resultan ser similares, evidentemente con este estudio se perciben las diferencias. En dicha investigación se señala que "la primera causa, 36%, es la carencia de ingresos suficientes para la manutención propia o de la familia. Le sigue la falta de capacitación, 27%, luego, la violencia en el hogar. 23%, el desempleo, 10%, y otras causas, 4%" (Acuña. 1996. p. 113).

Ahora bien, los datos obtenidos en la presente investigación objetan la llevada a cabo por la Cámara de Comercio de Bogotá. Para esclarecerlo, se analizarán cada una de las causas señaladas por dicha institución contrastándola con el presente estudio. La primera causa de acuerdo con la Cámara de Comercio es la carencia de ingresos para el sostenimiento propio o de la familia, dato que no es congruente con lo hallado en esta investigación, ya que el 70,5% pertenece a estrato medio (3 y 4) donde el 63,6% pertenecen al estrato 4. Y el 29,5% pertenecen a estrato alto (5), lo cual quiere decir que en ellas no se aplica la necesidad determinante de encontrar dinero para poder sobrevivir ni mantener a sus familias, pues otro de los datos arrojados por esta investigación es que el 86,4% son solteras, el 75% no tienen hijos ni personas a cargo y aunque el 25% restante sí tienen personas a cargo gozan de un empleo diferente a la prostitución con el cual podrían solventarse. Además, el 52,3% viven en compañía de sus familiares y el 27,3% viven solas, y en ambos casos, la mayoría de ellas hacen alusión (durante el trabajo de campo) a que sus necesidades básicas de sustento son satisfechas por sus familiares, incluidos sus estudios en universidades privadas.

Continuando con la segunda de las causas registrada por la Cámara de Comercio (1990), está la falta de capacitación, observada en este estudio como la variable escolaridad, en la cual el 88,6% reporta que está realizando estudios superiores, y el 9,1% tiene estudios superiores completos; solo el 2,35% tiene estudios secundarios completos. Como puede verse, según este estudio, la falta de preparación tampoco se puede considerar como uno de los motivos que llevan a ejercer la prostitución "prepago". Sumado a esto se considera necesario para acceder al "oficio" la preparación académica, la cual garantiza, de alguna manera, la posibilidad de aparecer con sus clientes en actos sociales.

Por otra parte, la violencia en el hogar ocupa la tercera causa en el estudio de la Cámara de Comercio (1990). Infortunadamente, esta variable no fue tenida en cuenta en esta investigación, sin embargo, en las conversaciones que se tuvieron con las 44 mujeres de la muestra, estas no mencionaron dificultades familiares, más bien hacían referencia a "familias tranquilas y bien conformadas". Siguiendo con la variable ocupación, se encontró que el desempleo no es una constante en ellas, ya que el 39,4% son empleadas, es decir, tienen una ocupación diferente a la prostitución, y el 53,5% son estudiantes de las cuales el 39,4% comparten su ocupación con un empleo. Con estos resultados, queda claro que existen diferencias sociodemográficas importantes entre los dos tipos de prostitución evaluados en ambas investigaciones. Para finalizar, se observa que en la investigación de la Cámara de Comercio de Bogotá (1990) hay un 4% restante que indica otras causas por las cuales se llega a la prostitución. Entonces, ¿será posible que la prostitución "prepago" esté dentro de este 4%?; de ser así, se vuelve a lo mismo: ¿qué causas podrá haber?

Aunque no fue mencionado en la investigación de la Cámara de Comercio (1990) y como ya se ha hecho referencia, desde hace algún tiempo se viene hablando en los medios de comunicación acerca de casos en los que la persona prostituida proviene de familia solvente económicamente; diciéndose al respecto: "probablemente sus motivos de ingreso en la prostitución radican en su interés por desafiar la convencionalidad de la moral, o por la ambición de dinero, todo lo cual es justificable como un mecanismo o necesidad de demostrar externamente su frustrada personalidad" (Martínez, 2002). Estas palabras, si bien expresan una conjetura, inducen a pensar en la posibilidad de que el interés por ir en contra de la tradición, lleve a una mujer a participar en actividades que puedan resultar contrastantes con la "ética" de la sociedad, como la prostitución, la drogadicción, la delincuencia, entre otras. Por tanto, resulta necesario mencionar otras de las variables tenidas en cuenta en esta investigación ya que pueden relacionarse con ese "desafío de lo convencional". Una de ellas es el consumo de alcohol, donde el 70,5% responden que sí consumen, de las cuales el 56,8% lo hacen de forma ocasional; claro está que hacían referencia a que ocasionalmente es cuando el consumo coincide con el ejercicio de la prostitución, lo cual es mínimo tres veces por semana; el 13,6% restante lo hace de modo regular. Otra de las variables es el consumo de drogas; aquí, el 29,5% responde que sí lo hace, el 27,3% ocasionalmente y el 2,3% regularmente. Aunque es más común el uso de alcohol que de drogas, ambos porcentajes deben ser tenidos en cuenta, debido a que el uso de cualquiera de estas sustancias tiene efectos directos sobre la salud física y psicológica de quien las consume. Así, la prostitución "prepago" está asociada al consumo de narcóticos o viceversa y desgraciadamente en algunos casos la búsqueda de dinero se relaciona con la necesidad de satisfacer la adicción a dichas sustancias, aunque también como dato inesperado, algunas mujeres señalaron que consumen drogas o alcohol debido a que algunos clientes pagan más cuando estas lo hacen, lo cual deja al descubierto el porqué se presentan casos en los cuales se quiera ver a la mujer en un estado alterado de conciencia, éste ya sería otro tema de investigación.

Hasta el momento, se han analizado varios aspectos relacionados con la prostitución "prepago" que se considera no han resultado lo suficientemente convincentes para explicarla, pues sumado a la motivación por el dinero, por desafiar la convencionalidad, entre otras cosas, tiene que existir algo de base para que dicha motivación sea tan poderosa que lleve a una persona a la prostitución, y desde este estudio se cree que está conectado con la personalidad. De esta manera, la discusión se centrará sobre este punto, especificando hasta aquí que aunque la búsqueda bibliográfica frente al tema de la prostitución "prepago" resultó un tanto infructuosa, pues solo se consiguen unos cuantos documentos que no sustentan científicamente sus afirmaciones, la creencia que se ha hecho popular frente a la misma es congruente con los datos arrojados por esta investigación, tales como que son mujeres universitarias o profesionales de estrato socioeconómico medio y alto, físicamente atractivas y bien presentadas, características que la hacen diferente a la prostitución "callejera" y comprometen aún más la personalidad.

Conocer qué motivos diferentes a los económicos llevan a una mujer a ejercer la prostitución era en principio una de las aspiraciones por las cuales se inició este estudio. Sin embargo, se tomó conciencia de que siendo un tema tan novedoso y por ende poco estudiado no podía ser tan pretencioso. Lo que se puede hacer es describir los estilos psicológicos de personalidad encontrados en la muestra, sin afirmar por lo tanto que dichos estilos sean la causa primigenia para ejercer la actividad.

Al iniciar con la descripción de los estilos psicológicos de personalidad encontrados en las 44 mujeres que participaron en la muestra, es importante recordar que Theodore Millón, en su teoría de Estilos de Personalidad Normal, hace referencia a tres grandes áreas: Metas Motivacionales, Modos o Estilos Cognitivos y Vínculos o Relaciones Interpersonales, donde se incluyen 12 pares de bipolaridades, que necesitan un adecuado equilibrio para tener un sano funcionamiento, ya que "el funcionamiento "normal" u óptimo parece requerir, al menos entre los seres humanos, un equilibrio flexible que entremezcle ambos extremos de cada bipolaridad" (Millón, 1991 p. 33).

En cuanto a las, Metas Motivacionales (MM), las cuales tienen relación con la orientación de la persona a la hora de obtener refuerzo del medio; en la primera bipolaridad, Apertura - Preservación, la muestra obtuvo una calificación media en apertura y baja en preservación, es decir, predomina en ellas la variable Apertura sin ser lo suficientemente alta como para considerar que la mayoría poseen este estilo psicológico; es más apropiado decir que poseen actitudes y conductas medianamente destinadas a promover y enriquecer la vida, "a producir alegría, contento y satisfacción, por medio de tener experiencias y enfrentar desafíos vigorizantes, aventurarse y explorar" (Millon,1991 p. 32). En la segunda bipolaridad, Modificación -Acomodación, en la muestra están presentes ambos estilos de personalidad, sin embargo, no hay uniformidad en la calificación como para decir que haya un equilibrio entre ambos estilos, pues mientras en unas prevalece la modificación en otras la acomodación. Lo cual significa que en parte de la muestra impera la intención de alterar y proveer la forma a los eventos vitales y en otras la intención de reaccionar a esos eventos y adecuarse a ellos, no obstante también habrá situaciones en las que prepondere uno u otro estilo aunque no sea el habitual; lo que sí puede deducirse de los resultados es que mientras algunas se satisfacen explorando alternativas para buscar estímulos y evitar el sufrimiento permaneciendo en estado de alerta, vivacidad, energía y empuje, tal como el estilo modificador, el estilo psicológico de acomodación obtiene mayor complacencia por medio de la pasividad, siendo a menudo reflexivos y prudentes, mostrando escasa iniciativa para alterar los acontecimientos, más bien dejan que las cosas sucedan y luego se adecúan a ellas.

En la bipolaridad de Individualismo - Protección, la calificación está en el total extremo, presentándose el estilo psicológico de individualismo, caracterizándose por la excesiva confianza en sí mismas más que en los demás. Existe en ellas una muestra clara de haber aprendido, "que el máximo placer y el mínimo dolor se consiguen centrándose únicamente en sí mismos" (Millón, 1991 p. 79). Toman decisiones sin consultar a nadie, pues no perciben la necesidad de recabar opiniones ajenas ni de contar con la aprobación de los demás. Se esfuerzan por superar obstáculos que podrían impedir la actualización del potencial que creen tener y tratan de convertirse en lo que consideran que están destinadas a ser. "Cuando su conducta no se encauza adecuadamente, pueden llegar a ser egocéntricas, indiferentes a las necesidades y prioridades de los demás y atentas por sobre todo a sus propios intereses" (Millón, 1991 p. 37).

Por otra parte, en cuanto a los Modos o Estilos Cognitivos (EC) y sus cuatro bipolaridades, las cuales se refieren a los estilos o modos de procesamiento de la información, la muestra presenta el estilo psicológico de Extraversión en la primera bipolaridad de esta área. Esta función se relaciona con las fuentes a las que recurren las personas para adquirir conocimientos sobre el mundo, bien sea si se dirigen hacia sí mismos o hacia los otros, y está claro que las mujeres que ejercen la prostitución "prepago" se caracterizan "por el interés puesto en el objeto externo, la sensibilidad y la disposición a aceptar los acontecimientos externos, el deseo de influir en los sucesos y ser influido por ellos, la necesidad de participar y seguir la corriente, la capacidad de soportar el bullicio y los ruidos de todas las clases y, en realidad, de disfrutar de ellos" (Jung, 1937 /1971, citado por Millón, 1994).

Es preciso recordar aquí que Millón propone que a partir del conocimiento de los defectos o desequilibrios en las bipolaridades descritas por él (Millón, Ederly & Davis, 1995), es posible derivar de forma lógica los trastornos de personalidad. Conforme a esto, puede deducirse que el predominio excesivo de individualismo en combinación con la extraversión, denota una personalidad que se satisface siendo el centro de la atención, para lo cual buscan activamente el refuerzo de los demás y pueden llegar a ser demandantes, desconsiderados y pretenciosos con expectativas de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus intereses.

Por su parte, en la bipolaridad de Sensación - Intuición, la cual tiene relación con la forma como las personas reciben la información, existe predominio de la variable sensación, resultando un tanto sorprendente que la calificación está en los extremos de la variable, es decir, aunque predomina la preferencia por la información tangible, la cual hace referencia a que es accesible por medio de los cinco sentidos (sensación); también algunas de ellas prefieren la información intangible, la cual apunta a fenómenos que solo pueden ser captados por medios ignotos, inconscientes y penetrantes, pues carecen de un orden intrínsecamente distintivo y de claridad estructural (intuición). Claro está, como ya se había mencionado, que el estilo que predomina en ellas es la Sensación, favoreciéndose las fuentes que proporcionan información tangible, ordenada y bien delimitada, asequible a través de los cinco sentidos, teniendo su correlato en una amplia diversidad de conductas relacionadas, "como las de elegir acciones pragmáticas y realistas, preferir los sucesos que tienen lugar aquí y ahora, y dirigir la atención a cuestiones que requieren una base fáctica y precisión cuantitativa" (Millón, 1991 p. 44). Posiblemente debido a esto es que las mujeres que ejercen la prostitución "prepago" elijan estudiar carreras relacionadas con los números como contaduría pública, administración de empresas, negocios internacionales, entre otras.

En la bipolaridad de Reflexión - Afectividad, en la muestra se evidencia que la información, una vez registrada por los sentidos es evaluada objetiva y razonadamente, es decir, en ellas impera el estilo psicológico de Reflexión. En este estilo de personalidad existe la preferencia por interpretar la experiencia a la luz de la razón y la lógica. "Los acontecimientos son analizados por medio de la razón crítica con intervención del pensamiento racional y sensato, aumentando la indiferencia afectiva, es decir, reduciendo el ingobernable aporte emocional de los demás y los efectos perturbadores del propio estado emocional" (Millón, 1991 p. 45). Teniendo en cuenta este estilo de personalidad se considera pertinente mencionar ciertas creencias verbaliza-das por las mujeres de la muestra en relación con el oficio de la prostitución "prepago", una de ellas es que es un trabajo "común y corriente", otra es que se autodenominan "acompañantes o damas de compañía, no es prostitución": otra es la división que se realiza del cuerpo, ya que alguna de ellas decía "no vendo mi cuerpo, permito el uso de una parte elegida por mf\ Estas verbalizaciones indican cierta relación con dicho estilo psicológico, pues denota indiferencia afectiva y predominio del pensamiento objetivo.

En Sistematización - Innovación, la última bipolaridad de transformación cognitiva, la cual tiene que ver con el asunto de si la información es moldeada de manera que se acomode a representaciones mnémicas preexistentes, o bien organizada mediante la imaginación en formas más novedosas. En la muestra predomina la Innovación, definiéndose por su disposición para crear nuevas e imaginativas construcciones cognitivas de representación espontánea. "Se sienten inclinados a buscar ideas y soluciones creativas, por hallar nuevos modos de organizar la información y acumular entropía negativa, por así decirlo, apartándose de lo dado y lo conocido a fin de establecer un nivel nuevo o más elevado de organización cognitiva"(Millon, 1991 p. 46). Este estilo está relacionado con la falta de prejuicios, la espontaneidad, la invención, la informalidad, la impresionabilidad, etc. Quizás este estilo se relacione con la forma de percibir la prostitución "prepago" de las mujeres que la ejercen.

En la última área, Vínculos o Relaciones Interpersonales (RI), las cinco bipolaridades están orientadas hacia los rasgos conductuales, es decir, hacia los rasgos que caracterizan las acciones de la gente. Millón, además, introduce el componente interpersonal; proponiendo evaluar el estilo de relacionarse con los demás. A partir de este modelo elabora cinco pares de polaridades que se cruzan con las estrategias instrumentales activas y pasivas.

En la primera de las bipolaridades conductuales, lo que se puede llamar dimensión de "gregarismo / alejamiento" opone dos estilos interpersonales de relacionarse que representan extremos en el grado de afabilidad y comunicatividad. Aunque la mayoría de las personas se muestran a veces sociables y otras retraídas, esta variable evalúa cómo se comportan de uno de esos modos con más frecuencia que del otro. Pues bien, la muestra se comporta más frecuentemente con el estilo de Comunicatividad, evidenciado en las respuestas que indican que "se desviven por ser populares, confían en sus habilidades sociales, están convencidas de que pueden influir en los demás y cautivarlos, y poseen un estilo personal que las hace agradables" (Millón, 1991 p. 51). Disfrutan participando en actividades sociales y les agrada hacerse de nuevas relaciones y enterarse de sus circunstancias. Las características de este estilo son coherentes con la forma como las mujeres de la muestra se presentan en público, ya que asumen la importancia que le dan a la parte física, como belleza y vestuario, relacionando esto con la popularidad ante los demás, "si eres bonita y estás bien vestida, tienes mejor autoestima y eso se trasmite en lo que dices y cómo lo dices, eso cautiva". Esto, sumado a que escojan carreras como comunicación social, modelaje o actuación son una muestra clara de su necesidad de reconocimiento y contacto interpersonal.

En la bipolaridad Vacilación - Firmeza, la cual contempla las diferencias en el aplomo o serenidad en situaciones sociales, el autodominio, la ecuanimidad y la estabilidad, está presente el estilo psicológico firmeza, siendo característica la osadía que ponen de manifiesto en el trato interpersonal, basada en su fe en sí mismas y en su talento. Son "competitivas, ambiciosas y seguras de sí mismas, asumen con naturalidad posiciones de liderazgo, actúan con decisión y esperan que los demás reconozcan sus cualidades especiales y se esfuercen por complacerlas" (Millón, 1991 p. 52). Aparece aquí, una estrecha relación con lo que se conoce popularmente acerca de la prostitución "prepago", como que son mujeres "aparentemente" muy seguras de sí mismas y talentosas, lo que les favorece un desenvolvimiento adecuado en los eventos sociales en los que aparecen contratadas como "damas de compañía" por sus clientes.

En la bipolaridad Discrepancia - Conformidad, la cual se relaciona con el grado en que las personas desestiman o respetan la tradición, la muestra está en el extremo más elevado de la polaridad "no convencional" (discrepancia) presentando cierta semejanza con la personalidad antisocial descrita por el DSMIV, es decir, son poco convencionales, a menudo procuran hacer las cosas a su modo y están dispuestas a aceptar las consecuencias de esta forma de proceder. "Actúan como lo creen conveniente, sin importarles la opinión de los demás. Propensas a adornar u ocultar la verdad, como también a obrar en el límite de la legalidad, no son escrupulosas, es decir, no asumen las responsabilidades habituales" (Millón, 1991 p. 53). Como puede verse, no es difícil deducir que de este estilo se deriva la posición, antes referida, que la muestra asume frente a la prostitución "prepago".

En Sometimiento - Control, bipolaridad que "es considerada en la bibliografía como una de las más importantes del estilo interpersonal" (Millón, 1991 p. 58). Hay una marcada tendencia a ser dominadoras, voluntariosas, enérgicas y ambiciosas de poder. Así, el estilo psicológico que poseen es el de control. Les agrada dirigir y amilanar a los demás, así como ser obedecidas y respetadas. "No suelen ser sentimentales y disfrutan manipulando la vida de los demás. Aunque muchas de ellas subliman su sed de poder asumiendo roles y ejerciendo profesiones que gozan de aceptación pública, sus inclinaciones se ponen de manifiesto a través de actitudes intransigentes y tercasy de conductas coercitivas" (Millón, 1991 p. 58). Sin embargo, a pesar de estas expresiones negativas acerca de las personas controladoras, también se puede resaltar que son habitualmente dirigentes eficaces y tienen aptitud para supervisar a otros y obtener que trabajen para lograr fines comunes. Al relacionar este estilo con los anteriores, puede notarse cómo hay cierta coherencia con las características de los estilos: individualismo, extraversión, comunicatividad y firmeza, notándose en la ambición de reconocimiento y de poder, por los cuales pueden llegar a ser demandantes e inmiscuirse en actividades que les otorguen en gran medida popularidad; así, la prostitución "prepago", siendo un oficio lucrativo para ellas, les ofrece la posibilidad de realizar estudios, viajes y compras, que de alguna manera les permite adquirir distinciones que les facilitan "superioridad" frente a las personas que las contratan y con quienes se relacionan.

El quinto y último estilo interpersonal Insatisfacción - Concordancia, comprende el negativismo social o descontento característico del predominio de la Insatisfacción. El negativismo social que les gobierna les hace creer que lo bueno no dura y que sus oportunidades no obtienen buenos resultados. "Resentidas por considerar que se les imponen exigencias injustas, a veces se sienten inclinadas a no afrontar sus responsabilidades tan bien como podrían. Ambivalentes en lo que respecta a su vida y a sus relaciones, pueden verse envueltas en altercados y sufrir desilusiones mientras oscilan entre la aceptación y la resistencia" (Millón, 1991 p. 55). Este estilo es predominante en un 86,4% de la muestra, lo cual abre la posibilidad de pensar que pueden llegar a tener estilos de personalidad desviados, similares a lo que se ha descrito como una persona emocionalmente inestable. "La polaridad Insatisfacción muestra semejanza con la personalidad negativista (pasivo - agresiva) del DSM" (Millón, 1991 p. 55).

Habiendo descrito los estilos de personalidad encontrados en las 44 mujeres que ejercen la prostitución "prepago" en la ciudad de Medellín, puede notarse que no hay en ellas el equilibrio entre las bipolaridades señalado por Millón (1991) como necesario para tener un funcionamiento adaptativo, es decir, se hace necesaria la evaluación rigurosa de patrones de personalidad alterados. Además, como se había referido antes, no se puede afirmar categóricamente que dichos estilos sean la causa primordial para que ejerzan la prostitución, sin embargo se considera que el predominio de estos podría llegar a ser un factor de riesgo para ejercerla, por lo tanto, siendo reiterativos, se estima apropiado seguir investigando.

 

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(Rec: 10 octubre 2006 Acep: 04 de Mayo 2007)

Correspondencia a: Hamilton Fernández Vélez, Coordinador Postgrados Psicología, Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia. Fono: 5762600 ext. 213 E mail: hamilton.fernandez@usbmed.edu.co

 

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