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RLA. Revista de lingüística teórica y aplicada

versión On-line ISSN 0718-4883

RLA v.45 n.2 Concepción  2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-48832007000200005 

 

RLA, Revista de Lingüística Teórica y Aplicada, 45 (2), II Sem. 2007, pp. 25-33

 

DOCUMENTOS / FILES

 

CLASE MAGISTRAL: SENTIDO Y CARACTERÍSTICAS
DE LA INVESTIGACIÓN FONETICO-FONOLOGICA

 

DR. HUMBERTO VALDIVIESO ARIAS
Universidad de Concepción. Concepción, Chile


 

1. AGRADECIMIENTOS

Señor rector de la Universidad de Concepción, D. Sergio Lavanchy Merino,
Señor decano de la Facultad de Humanidades y Arte, D. Patricio Oyaneder Jara,
Señor secretario general, D. Rodolfo Walter Díaz,
Señores miembros de la Academia de Profesores Eméritos,
Estimados colegas y estudiantes,
Señoras y señores:

ANTES QUE todo, deseo manifestar mis agradecimientos a la Universidad, representada por el rector, señor Sergio Lavanchy Merino y por el Consejo Superior; a la Facultad de Humanidades y Arte, representada por el decano, señor Patricio Oyaneder Jara y por el Consejo de la Facultad, y al Departamento de Español, dirigido por el señor Bernardo Riffo Ocares, quienes propusieron y aceptaron que este académico sea incorporado a la categoría de Profesor Emérito de la Universidad de Concepción.

Es éste un alto honor que asumo con mucha emoción, en que se mezclan la gratitud, el orgullo, la prudencia y también, debo reconocerlo, algo parecido al temor.

En el momento solemne en que pasaré a formar parte de un insigne grupo de profesores, cuya obra y méritos académicos son vastamente reconocidos a nivel nacional e internacional, es natural que aflore este sentimiento porque él corresponde a mi carácter y en este caso, está motivado por la admiración y el respeto que siento por los profesores eméritos, sobre todo por aquellos con quienes he tenido la suerte y el privilegio de haber desarrollado proyectos en conjunto o haber realizado trabajos afines.

Cómo no manifestar también el recuerdo de queridos profesores y colegas, cuyas voces ya no volverán a resonar en este espacio, pero que siempre vivirán en mi mente.

Don Víctor Hernández, quien hace medio siglo era el profesor de Lingüística General de la Facultad, cuyo curso se dictaba en este auditorio a las ocho diez de la mañana.

El profesor Amadeo Luco, que me eligió como su ayudante en la cátedra de Gramática Histórica Francesa.

Mi compañero de curso y luego colega, Enrique Parada, del Departamento de Español, con quien realizamos un trabajo de investigación sobre el léxico de las minas de Lota.

Juanita Magaña, del Departamento de Inglés, con quien diseñamos y ejecutamos un proyecto de investigación sobre las realizaciones alofónicas del fonema /s/ en el español de Chile.

Don Luis Muñoz, que estuvo al frente del Departamento de Español en momentos muy duros, difíciles y asfixiantes que vivió el país y las universidades chilenas.

Adalberto Salas, que me distinguió con su aprecio y amistad.

Ivette Malverde, inolvidable colega y amiga que miró siempre con simpatía y aprecio la labor que se efectuaba en el laboratorio de fonética.

Y, por último, Enrique Ruggeri, que apoyó y contribuyó con su experticia al éxito del proyecto de creación de la carrera de Fonoaudiología.

2. TRAYECTORIA

Permítanme contarles algo de mi trayectoria.

Nací en Santiago y allí transcurrieron mi infancia y mi adolescencia. Primero, la escuela pública y, luego, el liceo fiscal. Barrio de clase media inferior, nivel económico bajo. Calle San Diego, más cerca de Franklin que de Avenida Matta, a pocas cuadras del Matadero y Mercado Municipal. En ese barrio, el Liceo N° 4 de Hombres, el Barros Borgoño, ocupaba un lugar connotado, sus profesores eran profesionales de prestigio y de excelente nivel académico. Desde sectores más pudientes de la ciudad, el Barros Borgoño era motejado, burlona y despectivamente, como la "Universidad del Matadero", pero nosotros, borgoñinos, hicimos nuestro lo que pretendía ser una burla. Queríamos marcar con ello nuestra visión amplia e idealista de que la universidad, que es saber y conciencia, no puede ni debe estar supeditada a la riqueza.

Mientras rendía mis pruebas de bachillerato, me enteré, por un afiche puesto en el local de la prueba, de que la Universidad de Concepción invitaba a postular a la beca Enrique Molina. Dadas las condiciones determinadas en gran medida por el espacio y tiempo en el que vivía, comprendí que para hacer mis estudios univesitarios, lo mejor que podía hacer era postular a la Universidad de Concepción. La beca Enrique Molina era una oportunidad extraordinaria.

Postulé y mientras me informaba sobre los requisitos y trámites de la inscripción en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile que, en mi tiempo y espacio, era la universidad de Chile, recibí un telegrama que me informaba que había sido favorecido con la Beca Enrique Molina y que debía presentarme en Concepción el día cuatro de abril del año en curso, 1958.

Yo no conocía Concepción, sabía, eso sí, que era el más importante pueblo del sur, pero quedaba tan lejos de Santiago: 15 horas de tren por itinerario. Los diarios de Santiago llegaban al día siguiente, no se hablaba de regionalismo, pero ésta era una comunidad pujante y activa. Tenía un banco propio, dos diarios matutinos y uno vespertino, emisoras de radio, un teatro municipal y, sobre todo, había logrado dar vida y mantener una universidad. Físicamente el Barrio Universitario, actualmente campus, de libre acceso, era y es el más hermoso lugar de la ciudad.

Todo para mí era nuevo y promisorio. Entrar esa tibia mañana de abril por el arco de Medicina, era como estar viviendo un sueño. Al mostrar mi telegrama, me atendieron con tanta simpatía y deferencia que me hacían sentir como una persona importante. Esa actitud acogedora no era fortuita ni ocasional, correspondía a una política que el rector Stitchkin aplicaba con distinción y elegancia. Ser invitado a la casa de la Rectoría y ser recibido por el mismísimo rector, con familiaridad y afecto, o recibir invitaciones de la Rectoría a los principales espectáculos que se presentaban en el Teatro Concepción, eran hechos que causaban impacto muy profundo en un mechón proveniente de una modesta barriada santiaguina.

El terremoto del sesenta me hizo tomar conciencia de que yo ya pertenecía a la Universidad de Concepción.

Además de los cursos regulares que seguí en el Departamento de Francés, podía asistir libremente a los cursos que se impartían en el recién creado Departamento de Filosofía. También asistí a cursos magistrales que la profesora Hilda Ortiz y el poeta y profesor Gonzalo Rojas dictaban en el Departamento de Español.

En los años 60 se establece como política el que los profesores de la Facultad elijan, de entre sus alumnos, sus ayudantes. El año 1961 fui seleccionado por el profesor Amadeo Luco como ayudante de la cátedra de Gramática Histórica.

Luego de terminar mis estudios de pregrado y recibir mi título profesional en 1963, postulé a una beca del gobierno de Francia. De nuevo en Concepción las circunstancias me fueron favorables. En la Universidad se estableció como una nueva política, el favorecer los estudios de postgrado para su personal académico. Cuando solicité permiso con goce de sueldo para hacer uso de la beca obtenida en Francia, el rector Ignacio González Ginouvés y el Consejo Superior acordaron no sólo eso, sino que además me concedieron, sin que lo solicitara, una asignación especial que era muy superior a mi sueldo de ayudante. Pude así obtener mi Licence es Lettres, en la Universidad de París. Allí seguí cursos de filología románica, lingüística general con A. Martinet y, por supuesto, fonética. Frecuenté el Instituto de Fonética, en la calle de los Bernardinos, y conocí el laboratorio creado a fines del siglo XIX por el Abate Jean-Pierre Rousselot que constituye un hito importante en la historia de la fonética instrumental.

Cuando ya estaba muy próximo a obtener el grado de licenciado, visité al poeta y profesor Gonzalo Rojas, de paso en París. En esa ocasión, don Gonzalo me insta a que me integre al Departamento de Español, en el área de lingüística. Aquí trabajo junto a mis queridos colegas y amigos Nelson Cartagena y Max Sergio Echeverría. Antes de la existencia de la Escuela de Graduados, soñábamos con que los estudios de postgrado de lingüística pudieran seguirse regularmente en el Departamento de Español. Nelson se había doctorado enTubinga, Alemania; Max Sergio obtendría su grado de doctor en Seatle, EE.UU., y yo debería volver a París, a doctorarme con una tesis de semántica bajo la dirección de Bernard Pottier, porque ésa era la disciplina que se requeriría para el postgrado en Concepción.

Cumplí con ello, aun cuando buscaba siempre el pretexto para ir al Instituto de Fonética donde estaba realmente mi interés académico.

Poco después de volver a mi Universidad de Concepción, fue aprobado el proyecto del Programa de Magíster en Lingüística. Al iniciarse el programa, se dieron de nuevo las condiciones que propiciaron mi retorno a la fonética. Pude, por lo tanto, desarrollar y cultivar esta disciplina conforme al sentido y características que ella posee.

3. LA INVESTIGACIÓN FONETICO-FONOLOGICA

3.1. Sentido y características de la investigación fonético-fono lógica

Naturaleza, niveles y elementos del componente fonético-fonológico

Figura 1. Estructura, niveles y componentes del sistema fonológico.

El esquema pretende representar un modelo integrado que permite dar cuenta, en gran medida, del funcionamiento del componente fonético-fonológico y de los enfoques y perspectivas que han tenido fonetistas y fonólogos para enfrentar este objeto.

3.2. Características del componente fonético-fonológico

Figura 2. Características relevantes del componente fonético-fonológico.

Dos características importantes son propias y definitorias del nivel fonético.

Por un lado la variación infinita y permanente de los conjuntos fonéticos y, por otro, la asociación sistemática de esta variación inherente con múltiples factores extralingüísticos entre los cuales los de mayor incidencia son: el espacio, el tiempo, el nivel sociocultural y la actitud de los hablantes. Las otras características importantes dicen relación con la observación, la medición, el análisis y la modificación controlada que el investigador puede efectuar del hecho fonético.

La característica más relevante del nivel fonológico es que el número de representaciones subyacentes de una lengua es finito y muy reducido. Esta característica es crucial para el funcionamiento del sistema y para el conocimiento que de él puede alcanzar el fonólogo.

3.3.  La metodología de la investigación fonético-fonológica. Fundamental y básica en el desarrollo de la lingüística

La investigación fonético-fonológica es fundamental y básica en el desarrollo de la lingüística

•  Los principios que operan en el componente fonético-fonológico se reiteran en los otros componentes de la lengua (gramática, semántica léxica y pragmática).

•  Los procedimientos y métodos usados en la investigación fonético-fonológica se han utilizado después con éxito en otros componentes lingüísticos e incluso en otras ciencias humanas.

•  Las características del componente fonético-fonológico determinan el carácter pionero de la metodología utilizada para su investigación.

Si se considera la historia de la lingüística se puede constatar, por una parte, que los principios que operan en el componente fonético-fonológico se reiteran en los otros componentes de la lengua (gramática, semántica léxica y pragmática) y, por otra, que los procedimientos y métodos usados en la investigación fonético-fonológica se han utilizado después con éxito en otros componentes lingüísticos e incluso en otras ciencias humanas. Ambos hechos, estrechamente relacionados entre sí, determinan el carácter pionero de la metodología desarrollada por la fonética y la fonología.

3.4.  Sentido de la investigación fonético-fonológica

•  Realizar estudios tendientes a resolver problemas lingüísticos de las comunidades en que se desarrollan.

•  Favorecer el trabajo interdisciplinario.

•   El trabajo interdisciplinario ha visto ampliado su espectro después de la digitalización de la señal fonético-acústica.

•   El progreso y aumento de la investigación interdisciplinaria lleva a la formación de equipos de investigación altamente integrados.

Dado la estructura del componente fonético-fonológico y los diferentes enfoques y perspectivas que se han adoptado para su estudio, la fonética y la fonología adquieren un sentido que las lleva a estudios tendientes a resolver problemas lingüísticos de las comunidades en que se desarrollan.

Del mismo modo, tanto la fonética como la fonología favorecen el trabajo interdisciplinario. Esta manera de trabajar, ha visto ampliado su espectro después de la digitalización de la señal fonético-acástica. La ampliación y el aumento de la investigación interdisciplinaria llevan a la formación de equipos de investigadores altamente integrados. Cabe hacer notar que, de acuerdo con el significado general de las palabras, toda investigación científica válida es innovadora, pero mirado institucionalmente el asunto, la investigación científica logra trascender a los individuos y mantenerse en el tiempo cuando es realizada por equipos integrados en constante progreso, crecimiento y diversificación.

4. DESARROLLO DE LA FONÉTICA EN CONCEPCIÓN

Desde antes de la década de los 60 empieza el desarrollo de la más tradicional de las aplicaciones de la lingüística: aquélla que se centra en la enseñanza de las lenguas extranjeras. Con la incorporación de académicos con estudios de postgrado al Departamento de Español, se amplía el campo de la aplicación al cultivo y desarrollo de la lengua materna, no es por azar que nuestra revista se llame RLA (Revista de Lingüística Teórica Aplicada).

Al momento de crear el Programa de Magíster en Lingüística, se decidió implementar un laboratorio de fonética. Para este laboratorio, se adquirió un espectrógrafo electromagnético de última generación. Con este instrumental se formó el primer equipo de investigadores que desarrolló trabajos de fonética aplicados al desarrollo y cultivo de la lengua materna.

Este equipo de investigadores se disgregó por razones externas al ámbito académico y sus integrantes fueron acogidos por prestigiosas universidades norteamericanas. A pesar de esta pérdida, el laboratorio siguió adelante con la investigación y la docencia. Se adoptó una actitud de mayor apertura al trabajo interdisciplinario, estableciendo relaciones con el Departamento de Zoología, con entomólogos y herpetólogos que dieron origen a trabajos incipientes de bioacástica.

En 1990, el Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), concede a la Universidad de Concepción fondos para la adquisición de un procesador digital de sonido, el clásico DSP 5500, de Kay Elemetrics.

Como resultado del proceso de autoevaluación del Departamento de Español, se decidió la creación del Programa de Doctorado en Lingüística. Simultáneamente se aprobó la adquisición de un procesador digital de sonido mucho más avanzado, el CSL 4300, también de Kay Elemetrics y, por lo tanto, compatible con el antiguo DSP

Con los estudiantes del doctorado se constituye un nuevo equipo de investigación. Este equipo desarrolla, ya sea en sus tesis doctorales o en proyectos Fondecyt o de financiamiento externo, trabajos tradicionales o interdisciplinarios de envergadura mayor.

En el área de los estudios hispanísticos, indispensables en un Departamento de Español, el profesor Jaime Soto-Barba ha realizado una tesis doctoral sobre el fonetismo del español de Chillan y las zonas rurales aledañas. La versión final de esta tesis ya ha sido enviada a la Universidad de Valladolid y será prontamente defendida en el examen de grado correspondiente.

El Dr. Hernán Emilio Pérez colaboró en el proyecto sobre sonidos agonísticos en aves de peligro potencial para la navegación aérea en el aeropuerto Carriel Sur, financiado por la Dirección General de Aeronáutica Civil. En el área de tecnologías del habla, fue invitado por Lernout & Hauspie Products, leper, Bélgica, como especialista para el diagnóstico y evaluación de un sistema de conversión texto-habla en su sede ubicada en el Language Valley. También fue invitado por Voicenet-Chile, Research Area Santiago, para desarrollo e implementación de gramáticas de reconocimiento de voz.

En el área de medicina, la Dra. Tapia Ladino hizo su tesis doctoral en una aplicación de mediciones acústicas para la detección temprana de la enfermedad de Alzheimer. También en medicina, el fonoaudiólogo, Magíster en Lingüística y actual doctorando, Hernán León Valdés, fue codirector de un proyecto de investigación sobre el jitter y el shimer, al cual fueron integrados docentes de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Como resultado de este trabajo en conjunto, nació y fructificó la idea de elaborar un proyecto de creación, en la Universidad de Concepción, de la carrera de Fonoaudiología.

Tanto el profesor Soto-Barba como Hernán Emilio Pérez ya han dirigido tesis de magíster con resultados muy promisorios.

Después de haber hablado de mi incorporación a la Universidad de Concepción y del desarrollo de la fonética en esta Universidad, labor académica en la que participé con dedicación y entusiasmo, deseo señalar que, en ambos casos, la suerte me favoreció en grado extremo.

Tuve el privilegio de obtener una beca para estudiar en una universidad de gran prestigio y nivel, como es la nuestra. Luego fui incorporado al Departamento de Español, cuyos profesores, de reconocida excelencia académica, me acogieron con afecto y amistad.

En cuanto a mi colaboración en el desarrollo de la fonética, puedo decir que fui afortunado, porque me tocó vivir justo el momento de la expansión impactante de la fonética acústica. Expansión debida básicamente a la digitalización del sonido. Sin embargo, todo ese desarrollo tecnológico no habría servido de mucho si no hubiese coincidido con el encuentro de un grupo excepcional de jóvenes estudiantes de postgrado, que confluyeron hacia el quehacer fonético y constituyeron un equipo de investigación altamente integrado.

Por los hechos expuestos, considero que el honor que se me confiere con la envestidura de Profesor Emérito, constituye un reconocimiento compartido a la labor de todo este equipo.

Muchas gracias.

 

Concepción, 2 de octubre de 2007.

 

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