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Izquierdas

versión On-line ISSN 0718-5049

Izquierdas (Santiago)  no.36 Santiago nov. 2017

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-50492017000500296 

Reseñas

¿Por qué los jóvenes chilenos rechazan la política? Desafección política juvenil en el Chile postransición

Camila Ponce Lara* 

*Chile. Investigadora en el Centro de Estudios en Juventud (CEJU), de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH) camila.poncelara@gmail.com

Venegas, Juan Ignacio. ¿Por qué los jóvenes chilenos rechazan la política? Desafección política juvenil en el Chile postransición. Ril Editores, Santiago: 2016. 316p.

FOTOGRAFÍA N°1 

El libro del sociólogoJuan Ignacio Venegas , elaborado a partir de su tesis doctoral de sociología política en la University College London (UCL), tiene como objetivo realizar un análisis empírico sobre la alta desafección política de los jóvenes y sus percepciones sobre la política. Este análisis se desarrolla en el periodo que comprende el retorno a la democracia, hasta el momento previo al surgimiento del movimiento estudiantil del 2011. De esta manera, mediante análisis de datos secundarios cuantitativos y entrevistas, este autor busca entender cuáles son las actitudes políticas de estos jóvenes. Venegas, se plantea una pregunta bastante interesante, que al mismo tiempo es muy discutida y ampliamente abordada durante la década de los 1990 y principios del 2000 que se traduce en el desinterés y la baja participación política de los jóvenes. Todas las ideas del “no estoy ni ahí” (Garretón, 1991) graficada en la figura del Chino Ríos, son largamente analizadas por investigadores dedicados al estudio de las juventudes y la participación política (Asún, 2004; Candia, 2004; Zarzuri, 2006).

En un comienzo, el autor se propone responder a partir de datos estadísticos sobre aquello que sucede con los jóvenes a partir de lo él denomina la “desafección actitudinal” y la “desafección conductual”. El autor ilustra de manera prolija el posicionamiento de estos jóvenes, con datos provenientes de instituciones como el Servel, el Latinobarómetro y el INJUV, describiendo cuán desinteresados están por lo que él denomina la “política formal”. El autor analiza esta problemática desde variables principalmente sociodemográficas como el género, el nivel socioeconómico o los diferentes grupos etarios que comprende la juventud. Sin embargo, este autor jamás discute el concepto de la desafección en sí mismo, puesto que elabora definiciones propias sin profundizar en las distintas maneras de abordarlo ni sus implicancias. A partir de aquí, surge la interrogante sobre si la desafección es posible medirla de manera cuantitativa. Puesto que parece una aproximación conceptual bastante subjetiva, que interpela al individuo. Por lo tanto, a partir de esta interrogante, muchos de los preceptos conceptuales podrían ser discutidos y replanteados, incluyendo elementos como la socialización política de jóvenes (Muxel, 2001; Ponce, 2016) y las subjetividades de los distintos actores (Pleyers, 2010; Martuccelli, 2012).

Del mismo modo, el autor analiza a jóvenes que no sólo forman parte de la política formal, sino también a aquellos que son activistas en distintos colectivos y organizaciones no partidarias, los que Pleyers denomina “alter-activistas” (2010), que representan un número importante y que son claves en las movilizaciones de la década del 2000 y 2010, tanto en Chile como en todo el globo. Sin embargo, en esta investigación son analizados superficialmente, desde su relación con la política formal. Por lo tanto, surge nuevamente la pregunta sobre los marcos conceptuales requeridos y sobre la pertinencia de la pregunta sobre la desafección en los jóvenes. Puesto que, si los jóvenes no encuentran los espacios requeridos en los partidos políticos, ¿no será que se sienten más cómodos creando sus propios espacios donde ejercer lo político?

La diferencia de lo y la política elaborada por Chantal Mouffe (1993) parece necesaria, pero también resulta oportuno preguntarse hasta donde llegan los límites de la y lo político, y de lo privado y lo público en la política. Si hay tantos jóvenes activos políticamente, por qué se considera únicamente lo que el autor considera como “formal”, siendo que los límites de lo formal y lo informal están cada vez más diluidos. Por qué concentrarse en observar líderes políticos como Marco Enríquez-Ominami si su vínculo con las movilizaciones estudiantiles es prácticamente nulo. Por qué no mirar otras experiencias políticas mucho más ligadas a los estudiantes, como fueron en su momento el caso de Marcel Claude o del “Juntos Podemos”. En función de esto, es importante destacar que la correlación planteada por el autor y por Piktin (1967) donde menor representación juvenil generaría mayor desafección se diluye, puesto que la cantidad de líderes jóvenes que transitan desde los espacios “informales” a los “formales” o “institucionales” es una constante de las movilizaciones estudiantiles. Basta con observar como los nuevos liderazgos surgidos en las recientes movilizaciones del 2011 se traducen en nuevos diputados -como Vallejo, Jackson y Boric - pero también se generó anteriormente con otros dirigentes estudiantiles, tal es el caso de dirigentes como Bellolio o Delfino. Por lo tanto, también resulta relevante mirar las trayectorias de líderes jóvenes y estudiantiles, para entender la transformación de lo político, y la poca relevancia que genera la pregunta por la desafección a la política, cuándo los jóvenes sí se están interesando a ella, pero desde otras plataformas y espacios. Por lo tanto, en vez de generalizar sobre el vínculo de los jóvenes y la política, es mejor analizar las subjetividades y la variabilidad de los distintos grupos que ahí se observan, dado que la juventud no es un grupo homogéneo, sino por el contrario, ellos están en constante mutación y transformación, por lo tanto correspondería también traer a la discusión las investigaciones de corte generacional elaboradas por distintos autores (Muñoz, 2011; Feixa, 2006) y así responder de mejor manera estas interrogantes.

Del mismo modo, el autor analiza la percepción de la política y los valores de los jóvenes, como también las propuestas programáticas del candidato a la presidencia Marco Enríquez-Ominami, a partir de la contraposición de valores materialistas y postmaterialistas elaboradas por Inglehart (1977). Estas propuestas conceptuales son ampliamente incorporadas en la literatura que busca analizar movimientos sociales y acciones colectivas en distintos lugares del globo, pero traen consigo varios elementos que merecen ser discutidos. Puesto que, en muchas de las demandas del movimiento estudiantil coexisten valores materialistas y postmaterialistas que están interrelacionados. Tal es el caso de la exigencia por la “calidad de la educación”, que según las definiciones de Inglehart, sería un tipo de demanda que correspondería a los nuevos movimientos sociales (NMS), dado que las necesidades de los estudiantes ya estarían “satisfechas” porque ya cuentan con este bien y se enmarcaría dentro de los valores postmaterialistas (Inglehart, 1991). Del mismo modo, otra demanda estudiantil, como la “gratuidad en la educación superior” correspondería a lo contrario, y pertenecería a aquellos valores materialistas, puesto que representa una necesidad básica para el desarrollo del individuo: educarse y acceder a un trabajo digno. A pesar de esto, el autor aplica de manera efectiva, las perspectivas americanas de los marcos interpretativos, y de estructuras de oportunidades políticas elaboradas por Tarrow (1994) en las movilizaciones realizadas en el 2006 y 2011 por los estudiantes secundarios y universitarios, evidenciando que conoce bastante bien su trabajo de campo, y por lo tanto, el despliegue político de estos jóvenes estudiantes.

Bibliografía

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Danilo Martuccelli y François de Singly, Las sociologías del individuo, Santiago, LOM, 2012. [ Links ]

Chantal Mouffe, The return of the political. London and New York, Verso, 1993. [ Links ]

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Anne Muxel, L’expérience politique des jeunes, Paris, Presses de Sciences Po, 2001. [ Links ]

Hanna Piktin, The Concept of Representation, Berkeley, University of California, 1967. [ Links ]

Geoffrey Pleyers, Alter-globalization, Polity Press, Cambridge, 2010. [ Links ]

Camila Ponce, “Claves para entender a los líderes universitarios chilenos y a sus organizaciones políticas”. María Lucero Jiménez (ed.), Jóvenes en movimiento en el mundo globalizado, Editorial UNAM, México D.F, 2016, 405-435. [ Links ]

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