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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis v.7 n.21 Santiago  2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682008000200022 

Revista de la Universidad Bolivariana Volumen 7, N°21, 2008. pags: 421-424

 

Intimidad y Multiverso. Cuadernos de poemas, mitos y visiones de mundo Margarita Ovalle
Editorial Universidad Bolivariana, Santiago, 2008, 291 pgs.

 

Luis Weinstein*

*Centro Las Coincidencias, Isla Negra. Chile. Email: luis@weinstein.cl


La intimidad parece aludir a lo pequeño, llama a sentir cercanía, trae asociaciones de confidencias, de complicidades entre silencios, tactos sutiles, ojos húmedos, recuerda la exclusión del bosque, la galaxia, la multitud, evoca la delicadeza y el cuidado.

Lo multiversal impresiona cono extenso, tal vez arrolladoramente inalcanzable, a lo mejor pleno del descuido de una ola colosal no dispuesta a distinguir entre algas, peces y navegantes.

Este libro, este proyecto, casi irreverente, pone el acento en la correspondencia, la conjunción, la integración, la sinergia de la profundidad de lo interior, lo íntimo, lo individualizado, lo local... y lo vasto, lo universal, lo "multiversal", lo diverso. Apunta a un multiverso en la intimidad, a una intimidad del encuentro, de los grupos en las redes, en las visiones universales, en la acción comunitaria, en el sentido común.

La intimidad es el sueño, invisible de pequeño, germen de un proyecto de vida, de visión del ser humano incidiendo en la sociedad, en la cultura, en la historia, en la evolución.

El multiverso es el torrente del tiempo, el vértigo del espacio. La inabarcable diversidad de cada humano, cada vínculo, cada creación. Cada mundo.

¿Hay un centro, un origen, un cordón umbilical de continuidad entre intimidad y multiverso? Margarita lo encontró en sí, lo posee, lo brinda. Es la poesía, el misterio de la poesía. El cobijo de la poesía.

Por este libro discurren experiencias, sistematizaciones, ideas, intuiciones, recuerdos, creaciones, sentires, todo integrado por una visión, íntima y muí ti dimensional. Eliot nos advertía sobre cuánta sabiduría perdemos con el conocimiento, cuánto conocimiento perdemos con la información. En esta obra, en este trabajo revelador de la tarea cumplida de ir creando espacios de comunicación, fogontecas, del dar a conocer la rica, inspirada mitología chilena, los mensajes, colores, tormentas y alegrías de la propia intimidad de la autora... todo tiene un impulso, una savia fecunda de información, conocimiento y sabiduría, en un conjunto donde vislumbramos como se encuentran la poesía de la ciencia y la del arte y la acción social, la poesía de las disposiciones de la autora y sus hallazgos en la realidad íntima y universal.

Aquí, cálido, intimo... reflexivo, multidimensional, encontramos la alquimia de la acción, la investigación, el trasfondo de la realidad integrada, compleja, misteriosa. La poesía de la vida.

Nosotros, dentro y fuera de las fogontecas y los mitos, nosotros misterio, el del ser, el de la niebla del no saber, el mar proceloso de los riesgos, el abismo de poder ser, de diferenciarnos, sueños, seres vivos, hijos de la tierra, padres de la tierra habitable, destructores de la tierra, seres capaces de llegar a la luna y pensar en el infinito e incapaces de comprender al vecino.

Misterio de la complejidad del cuerpo, la mente, los otros, la naturaleza, la nostalgia de absoluto, del amor y el rechazo, del apetito vivencial y de la muerte.

Misterio y complejidad, diversos, múltiples... estrellas y remordimientos, miradas atónitas y vigor para construir familias, catedrales y empresas, espacio y energías unidas en el tiempo, en sincronías, en una extraña melodía comprensible e inabordable.

Misterio, complejidad, integración, se transforman en el fogón de lo humano en acción, en creación dentro de la creación, en brotes de evolución de ese ser buceando sus raíces olvidando su esencia, ese ser en aurora permanente. Ese ser, nosotros, en cuya intimidad se abre la certeza de que la complejidad, la diversidad, las grandes extensiones, tienen un sentido.

Hay un sentido que integra la exterioridad, lo objetivo, los otros, lo otro, este y los otros universos, con nuestro mundo privado, con el encuentro mágico, con el rito del grupo, con el sabor de la guitarra, con el relámpago de la mano en la mano.

Lo dijo Dostoievski, asumiendo el misterio: amar la vida más que el sentido de la vida. Margarita afirma su amor a la vida:

Amo la vida

Amo la vida, la vida que fluye
la vida que crea, la vida que ama
la vida que vive, que vibra
que sueña, que arriesga, que goza
que propone, que pierde, que gana
que se pierde, que se encuentra
que sorprende, que asusta
que siente, que derrama, que recoge
que mantiene, que desconoce, que teje
que ríe, que vuela, que permanece
que es esencia.

Es la existencia antes de la esencia. Es Eros permitiendo la amistad entre el caos y el cosmos, sosteniendo el sol y las estrellas.

Es amor a la vida, al otro, a sí misma, a sus hijos, a la existencia, a la poesía, al amor... con plena aceptación de nuestra fmitud, de nuestra vulnerabilidad, de nuestros límites. Los seres humanos somos criaturas. Nuestra condición es de ser constitutivamente dependientes, puestos en el mundo. O, como lo dice Margarita con sentido coloquial, tenemos un leasing de la trascendencia, de lo divino.

La condición humana, leasing divino

El gran desafío de llegar a ser humano,
llegar a aceptar nuestra vulnerabilidad temida
donde las cosechas son inciertas
las siembras son costosas
las esperas eternas
las dichas pasajeras
los días son contados
los años temidos
los segundos ignorados
los minutos transgredidos
las décadas catalogadas
y los siglos revertidos
los milenios celebrados
los momentos enceguecidos
la historia sobrevalorada
y la prehistoria disminuida
la nueva era embrujada
y la brújula sugerida.

El amor logra abrir la piel del multiverso para que entre la intimidad y, a la vez, sirve de guía para la diferenciación, el desarrollo de nuestro multiverso interior, ello gracias a una señal, a un salto, a unos momentos especiales, momentos altos, momentos fuertes, momentos significativos en que se da un cambio cualitativo, un salto cuántico.

Salto cuántico

Contactándonos con azares y coincidencias
vemos en éstos un segundo de contacto
un segundo de destino...
Pareciera que existe un solo instante de
contacto divino,
de cruce cósmico,
de encuentro emanado por nuestro Ser Amplio
Ser que aun se encuentra desarraigado de
futuras cotidianeidades y posibles interconexiones.
¿Has visto qué largas generaciones históricas
le cuelgan a un instante efímero?
¿Has notado la serie de repercusiones que trae un simple encuentro?
¿Qué fue del pasado?
¿Qué fue del futuro?
No entiendo la continuidad al momento presente,
Ni sé si es realmente continuo nuestro avanzar
hacia lo que no es hoy.
Lo continuo es lo basal, lo autónomo, el divino principio de vida.
Pero lo que traemos como misión... ¡Ah! ¡Eso es distinto!
Eso se hace a punta de saltos de conciencia,
de súbitos despertares, de inexplicables encuentros.

Este libro es pleno de un conocimiento informado por un trabajo lúcido y riguroso donde se integran en sabiduría los dominios científicos de la antropología cultural, la psicología social, existencial y transpersonal, y la inspiración poética.

Enseña la mitología clásica que cuando el Dios Momo examinó la escultura llevada a cabo por Hefaistos (el esposo de Afrodita, el Vulcano romano), el Dios artesano, vio y señaló de inmediato su deficiencia, faltaba una ventana para conocer los secretos del corazón. Para entrar en la intimidad. La contestación posible de Hefeistos era decir que así es el ser humano, la figura esculpida por él está desprovista de esa ventana. Ventana, esa facilitadora de apertura, que posee un medio para hablar atravesando las paredes que nos segregan en nuestra diversidad, cual es la capacidad de reconocer, de admitir, de valorar las personas positivamente esa diversidad, el multiverso, aceptando,compenetrándonos con nuestra finitud, nuestra vulnerabilidad, abriendo caminos desde la intimidad a los encuentros, a los vínculos, a las transformaciones de conciencia, al cambio del sentido común. Para ello hay que multiplicar las personas con la capacidad de autonomía creativa de Margarita, quien, en base a su talento y dedicación, ha demostrado poder cumplir con la propuesta de Borges: construir sobre la arena como si estuviera construyendo sobre roca.


Recibido: 12.12.2008.  Aceptado: 22.12.2008

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