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Polis (Santiago)

On-line version ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.31 Santiago Apr. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000100018 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 31, 2012, p 335-354

PROPUESTAS Y AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

Psicología Comunitaria: prácticas en Valparaíso y visión disciplinar de los académicos nacionales*

Community psychology: practice in Valparaiso and disciplinary vision of the nationals academics

Psicologia Comunitária: Práticas em Valparaiso e visão da disciplina acadêmica nacional

 

Héctor Berroeta Torres**, Fuad Hatibovic Diaz***, Domingo Asún Salazar****

**Universidad de Valparaíso, Valparaíso, Chile. Email: hector.berroeta@uv.cl
***Universidad de Valparaíso, Valparaíso, Chile. Email: fuad.hatibovic@uv.cl
****Universidad de Valparaíso, Valparaíso, Chile. Email: domingo.asun@uv.cl


Resumen: Este trabajo analiza las características de las prácticas de intervención y el desarrollo disciplinar de la Psicología Comunitaria en el país. El estudio se organizó a partir de los antecedentes aportados por distintas investigacionesque plantean la existencia de un desfase entre el marco disciplinar y las practicasde intervención. La investigación se llevó a cabo en una muestra de psicólogos dela Provincia de Valparaíso (N=51), quienes respondieron a un cuestionario y luegouna sub muestra (N= 5) que fueron entrevistados. Además, se aplicó una entrevistaabierta a 8 académicos nacionales de reconocida trayectoria en la disciplina. Losresultados confirmaron en su conjunto que los contenidos del desfase se hanagudizado, priorizando por intervenciones individuales centradas en la mejora contingente de las condiciones de vida y salud mental de los participantes. El trabajoconcluye que es necesario repensar los contenidos y objetivos de la disciplina en elcontexto nacional para retomar el énfasis en la transformación social que es consustancial a la disciplina.

Palabras claves: Historia psicología comunitaria, Psicología Comunitaria en Chile, practicas de Intervención.


Abstract: The following essay is the result of a research that analyzes thecharacteristics of intervention practices and disciplinary development ofCommunitarian Psychology in the country. The work was based on different studiesthat suggest there is a gap between the disciplinary framework and the interventionpractices.
A survey was applied on a sample of fifty-one psychologists that work incommunity intervention in the Valparaíso Province, and later, a subsample of fiveof these psychologists and eight acknowledged national academics were interviewed.Results confirm that the contents of the gap have worsened, giving priority toindividual interventions focused on the improvement of life conditions and mentalhealth of the participants. The research concludes that it is necessary to reconsider the contents and objectives of the discipline in the national context, in order toemphasize the social transformation that is inherent to it.

Key words: History of communitarian psychology, Communitarian Psychology in Chile, intervention practice.


Resumo: Este trabalho trata de uma investigação, que procura analisar ascaracterísticas das práticas de intervenção e de desenvolvimento da disciplina dePsicologia Comunitária no Chile.
O estudo organizou-se a partir de antecedentes provenientes diversosestudos que delineiam(estabelecem) a existência de um desfasamento entre oenquadramento disciplinar e as praticas de intervenção.
A investigação foi realizada a partir de numa amostragem de psicólogosque intervêm na comunidade da Província de Valparaíso, dos quais 51 responderama um questionário e 5 desses profissionais responderam a uma entrevista. Realizouse também uma entrevista aberta a oito académicos chilenos, de renome no âmbito da disciplina. Os resultados confirmaram no seu conjunto que os conteúdos dedesfazamento se agudizaram, dando prioridade às intervenções individuais que secentram na melhoria das condições de vida e saúde mental dos participantes. Otrabalho conclui que é necessário repensar os conteúdos e objectivos da disciplinano contexto nacional, para recolocar a ênfase na transformação social que é consubstancial à disciplina.

Palavras-chave: História Psicologia Comunitária, Psicologia Comunitáriaem Chile, Praticas de Intervenção.


 

Presentación

En Chile la Psicología Comunitaria ha pasado por distintos momentos dependiendo del contexto sociopolítico y los respectivos marcosinstitucionales derivados de las políticas institucionales. En los años ‘80 la intervención se realiza principalmente desde las Organizaciones no gubernamentales en prácticas fuera de la institucionalidad gubernamental y centradas principalmente en la lucha por la reconstrucción democrática; en los‘90 estas prácticas se incorporaron progresivamente a la nuevainstitucionalidad gubernamental de los primeros gobiernos democráticos ylas ONGs se reconvirtieron con la pérdida del financiamiento externo enorganismos ejecutores de política social estatal (Krause y Jaramillo, 1998).Al terminar esta década se produce un giro en las formas de hacer intervención, que pone de manifiesto una disociación progresiva entre las prácticaspsicológico-comunitarias y el marco teórico-conceptual que las sustenta.Durante los 2000 se consolida y tecnifica por parte del estado un enfoquede habilitación individual en el abordaje de los problemas y la integraciónsocial, dejando en segundo plano las iniciativas de tipo territorial.

En este contexto de cambio, en el campo de la intervención social en el país, la Psicología Comunitaria en Chile ha experimentado un proceso de mutación tanto en sus énfasis como en sus modalidades de trabajo; sunoción de transformación que le es constitutiva y que ha dado sustento a losprincipales desarrollos teóricos de la disciplina impartidos en la formaciónprofesional están variando para adecuarse a las demandas que se presentanen las prácticas de intervención que se realizan.

En este marco, la presente investigación se propuso actualizar lainformación acerca de las características de las acciones interventivas desarrolladas por los propios psicólogos en las comunidades y describirla visión académica acerca del desarrollo de la disciplina y sus tensiones. En concreto se planteo conocer las concepciones teóricas, las estrategias de intervención y las evaluaciones que realizan los psicólogosque trabajan en comunidad en la provincia de Valparaíso y explorar lavisión de los principales académicos chilenos en la disciplina.

Orígenes y principios disciplinares

El inicio formal de la psicología comunitaria como término, disciplina y campo profesional es la Conferencia de Swampscott, Massachussetstitulada "Conference on the Education of Psychologists for CommunityMental Health", realizada el año 1965 en Boston (Tyler, 1984; Montero,1994; Alfaro, 1993). En ella se define el rol del psicólogo comunitario comoun "agente de cambio social y conceptualizador participante en las transformaciones comunitarias" (Aguilar & Cruz, 2002. P, 56), que se adscribea un "modelo interdisciplinario, entre las ciencias sociales y la psicología,a un campo de acción diferente, entre los individuos y la sociedad, y alcambio social planeado" (Tyler, 1984).

En el caso de América Latina, recién en la década de los setenta se puede hablar de una Psicología Comunitaria incorporada altrabajo con comunidades. Sin embargo, sus orígenes se remontan a lacrítica de los años 50’ que profesionales y académicos vinculados a lasCiencias Sociales plantearon a los enfoques teóricos dominantes y lasprácticas que les sucedían, en donde se releva la necesidad deredireccionar la investigación y la intervención hacia la generación deun cambio social.

La idea central de la disciplina es trabajar en, con y para la comunidad, lo que significa redefinir el objeto y el método, revisar la teoría, yreestructurar el rol de los profesionales de la psicología (Montero, 1994).Su objeto es el estudio de los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mantener el control y el poder que los individuos puedenejercer sobre su ambiente individual y social, para solucionar problemas ymodificar cambios en los ambientes y en la estructura social. (Montero,1984). Las principales características de la psicología social comunitaria, según la revisión de diversos autores realizada por Montenegro(2001) son:

  • Énfasis en la transformación. El objetivo primordial de la accióncomunitaria es la transformación de la realidad social, a través de procesos de reflexión-acción.

  • Los problemas sociales son causados por estructura social desigual, en la cual la inmensa mayoría de las personas está excluida delos recursos que por derecho le corresponden.

  • Uso de las teorías de la ideología, la alienación y el poder entreotras herramientas psicosociales de comprensión e intervención.

  • Construccionismo social, esto implica que el conocimiento se daen los intercambios sociales y que es necesario comprometerse conel desarrollo de modelos y métodos que permitan la libre expresiónde diferentes construcciones de las personas investigadas.

  • Problematización entre la producción teórica y la aplicación delconocimiento. Se parte del presupuesto de que el conocimiento seproduce en la interacción entre el profesional y los sujetos de investigación.

  • Imposibilidad de la neutralidad del investigador. Por lo tanto, elagente externo debe explicitar su compromiso con los miembros dela comunidad.

  • Relación horizontal entre quienes intervienen y quienes son intervenidos

Montero (2004) plantea que los principios de la psicología socialcomunitaria se encuentran contenidos en lo que denomina el paradigma dela construcción y transformación critica. Este paradigma se estructura en torno a 5 productos: ontológico, que reconoce el carácter productor de conocimiento de los miembros de la comunidad; epistemológico que planteala construcción social del conocimiento; metodológico que fomenta formas de intervención participativas, una ética de la relación centrada en elbien común y política orientada a la liberación.

Trayectoria y tensionesde la Psicología Comunitaria en Chile

En sus comienzos el movimiento de la PC nacional, identifica como uno de sus valores el hacer Psicología en forma más equitativa y adecuadaa los recursos del país y prescribe al psicólogo un rol de agente de cambiosocial (Asún y Krause, 1995). Este inicio se sitúa a fines de los años ‘50 yprincipios de los ’60, desarrollándose experiencias de trabajo a partir delmarco de abordaje comunitario de la salud mental, que se concreta en losprogramas de trabajo de la Psiquiatría Intracomunitaria y la Salud MentalPoblacional (Alfaro; 1993).

Con el golpe militar de 1973 y sus consecuencias sociopolíticas, seproduce un quiebre en la evolución de la PC Chilena, reapareciendo durante los años 80, ligada a un proyecto político. Este resurgimiento se produceen el contexto de la dictadura militar como una propuesta alternativa, una expresión de esperanzas colectivas y de una práctica profesional que intentó zafarse de métodos y modelos tradicionales, insertándose en la vida concreta de las personas. Con la llegada de la democracia en los 90 se suponeun cambio en la concepción institucionalizada de la atención social, la cualcomenzó a ser considerada un derecho de los ciudadanos. Los servicios de atención social fueron concebidos como instrumentos económicos, técnicos y humanos de los cuales se dota una sociedad para promover las condiciones que facilitan la libertad y la igualdad de los ciudadanos, así como también el progreso social y económico (Rozas, 1994-1995 en Krause, 1998).

El desarrollo de la psicología comunitaria en el país, principalmentedurante la transición política, ha estado fuertemente determinado por surelación con las políticas sociales. Como señala Alfaro (2007 p.44) "lasorientaciones de las políticas sociales establecen el marco sociopolítico yde relaciones sociales desde donde, de manera principal (pero no única)estas prácticas son configuradas y organizadas, constituyendo por tanto elmarco de condiciones de posibilidad para el desarrollo de las prácticas deintervención comunitarias". Por tanto, esta influencia del contexto socioinstitucional en el desarrollo de las prácticas de intervención comunitaria,genera un progresivo proceso de institucionalización disciplinar que distancia a la psicología comunitaria nacional de los principios constituyentesdel paradigma de la transformaron social.

Un primer antecedente en esta dirección y fundamental para comprender el estado de aplicación de la PC y su relación con el contextoinstitucional de la política social, en el último tercio de los años 90, es elestudio «Intervenciones psicológico comunitarias en Santiago de Chile»realizado por Krause y Jaramillo (1998). En este estudio se investigaronlas estrategias y formas de gestión de los centros y programas existentes ensiete comunas de Santiago de Chile que desarrollan intervenciones psicológico-comunitarias. En este trabajo se muestran con claridad las tensiones que se generan entre los principios de la PC y las prácticas de intervención que se desarrollan en el campo de la psicología comunitaria nacional.En este sentido, las autoras concluyen que la psicología comunitaria nacional se encuentra en un fuerte proceso de institucionalización, donde losénfasis por la transformación y el cambio social propios de la disciplinahan dado paso a una acción de orientación gubernamental y académica. Sinembargo, señalan que aún a pesar de su creciente institucionalización mantiene algunos elementos, tales como la búsqueda de la participación de lacomunidad y la valoración positiva de su autonomía y poder.

Un segundo antecedente es la investigación "Aproximación al Desarrollo Actual de la Psicología Comunitaria, desde el Análisis de las Prácticas que esta Construye en el Campo de la Intervención Social", realizadopor Saavedra (2005). Se trata de una aproximación cualitativa a las acciones prácticas y las disposiciones representacionales (habitus) en torno a lasprácticas de psicología comunitaria presentes en los interventores/profesionales de experiencias comunitarias desarrolladas en Valparaíso y Viñadel Mar. Esta investigación entrega una caracterización de las acciones prácticas desarrolladas por los interventores/profesionales, que la autora plantea como el resultado de la relación dialéctica existente entre el sistema de disposiciones (de los profesionales de la psicología comunitaria) y las posibilidades y censuras del entorno (intervención social y políticas sociales).Se rescata la visión de los interventores/profesionales, los cuales describensu rol como un dispositivo o mecanismo que favorece el ajuste del comportamiento de los sujetos al orden social establecido y, por tanto, como unaherramienta de la institucionalidad pública o privada para ejercer tal dominio sobre las condiciones de existencia de los sujetos destinatarios. Porotra parte, en relación al espacio de producción académica, los interventores/profesionales plantean un desarrollo escaso de prácticas dialécticas entre teoría y práctica, tendencia que es vista como "tensiones disciplinarias"en el desarrollo actual de la psicología comunitaria, y que se relaciona conlos modelos teóricos, las técnicas producidas y el conjunto de prácticas queson el resultado de la articulación de diferentes paradigmas de pensamiento y su mayor o menor acoplamiento con el contexto sociocultural.

Un tercer antecedente, que aporta una aproximación distinta paraanalizar la tensión entre el quehacer profesional y los marcos teórico-conceptuales en la psicología comunitaria nacional, es el análisis socio histórico de la trayectoria de la disciplina y el contexto socio institucional de laspolíticas sociales, que ha venido desarrollando Alfaro (2000; 2004; 2007).En su revisión, plantea que si bien la política social se ha orientado a unnuevo enfoque centrado en la vulnerabilidad social, el marco de las estrategias de intervención mantiene su énfasis en la carencia y en la satisfacciónde necesidades básicas, sólo cambian los criterios para la asignación derecursos que se amplían y diversifican en función del binomio riesgo/vulnerabilidad. Por tanto señala que la política social continúa orientada aentregar prestaciones individuales; que los programas sociales en generalno incorporan procesos participativos en la generación, gestión, desarrolloy evaluación de las intervenciones; y que los técnicos que operan a nivelcentral, son los únicos actores que inciden realmente en el diseño de losprogramas sociales (Alfaro, 2007).

Estos antecedentes, dan cuenta desde distintas posiciones, la existencia de una disociación entre las prácticas psicológico-comunitarias y elmarco teórico-conceptual de la Psicología Comunitaria. Esta tensión queclaramente se ha profundizado en los últimos años, requiere ser estudiada yreflexionada. Es relevante actualizar y profundizar los análisis sobre estastensiones desde nuevas perspectivas y actores, de tal forma de evaluar susactuales características y explorar nuevas miradas que favorezcan la reflexión sobre el desarrollo de la disciplina en el país.

Metodología

La investigación se estructura como un diseño descriptivoexploratorio con procedimientos cuantitativos y cualitativos de produccióny análisis de información

Se consideró como Población de estudio a todas aquellas experiencias comunitarias del campo de la intervención social desarrolladas en laprovincia de Valparaíso, que cumplieran con los siguientes criterios: Planteamiento explícito en los objetivos, de intervenir –directa o indirectamente- sobre el bienestar psicológico de las personas; Inserción geográfica enla misma comuna de su población destinataria; Realización de actividadesde intervención a nivel grupal o con la comunidad en general, de maneraexclusiva o paralela a intervenciones a nivel individual; y la presencia deun profesional psicólogo en la ejecución de sus intervenciones.

A partir de estos criterios se conformó una muestra no probabilísticae intencionada de 51 psicólogos (as), 33 pertenecientes a la red Sename, 4 a programas de prevención de drogas a nivel comunal (Previene), 2 decorporaciones municipales de educación, 6 de consultorios de atención primaria, 2 de proyectos sociales de programas Fosis, 1 de proyectos del programa Comuna Segura, 1 de centro de salud mental y psiquiátrico y 2 deoficinas municipales. A estos profesionales se les aplico un Cuestionario depreguntas cerradas, organizado en cinco secciones: (a) Aspectosinstitucionales; (b) Descripción de usuarios; (c) Información del profesional; (d) Características de la acción profesional; y (e) Formación académica.

A partir del análisis de los resultados obtenidos en el cuestionario general se seleccionó y entrevistó a una sub-muestra de 5 psicólogos (as) que seautodenominaron como "psicólogos(as) comunitarios(as)", los tópicos indagados fueron: Identidad profesional, Características de la Psicología Comunitaria, Noción de Cambio social, Aspectos políticos de la Intervención, Modelosteóricos utilizados y formas de Evaluación, Objetivos y Niveles de la intervención,Característica de la Satisfacción profesional y Percepción de las Políticas Sociales.

Por último, se entrevistó a ocho académicos nacionales seleccionados por su reconocida trayectoria en la formación de pre y pos grado encursos y programas de magíster en el área específica de psicología comunitaria y salud mental en diversas universidades estatales y privadas delpaís (ver Alfaro y Berroeta, 2007). Las entrevistas tuvieron un formato abierto conducidas según un guión temático -previamente enviado a losentrevistados- que consideraba los siguientes tópicos: (a) Transformaciones dela Psicología Comunitaria, (b) Relación entre Psicología Comunitaria y políticas sociales; (c) Psicología Comunitaria e Intervención Psicosocial; y (d) Lastendencias de futuro para la Psicología Comunitaria en Chile.

Resultados

Resultados cuantitativos

Caracterización de los y las profesionales

Participaron un total de 51 psicólogos, de los cuales un 74,5% sonmujeres y un 23,5% son hombres., un 72,5% provienen de Universidades Tradicionales, mientras que un 27,5% se formaron en Universidades privadas, un 19% ha cursado programas de magíster, al respecto un 51% evalúasu formación académica como suficiente, seguido de un 19,6% que la define como satisfactoria. Las áreas que identifican como deficitaria de su formación son: la sistematización de prácticas sociales (37,3%), las herramientas operativas (19,6%) y la falta de marcos teóricos (15,7%).

especto a la autodefinición profesional, sólo un 22% se definencomo psicólogo/a comunitario/a mientras que un 24% lo hace como psicólogo/a clínico/a o como sólo psicólogo (ver gráfico)

Dimensiones de la intervención

El 92,2% de los participantes describe a la población usuaria de los programas como pobres e identifican la demanda espontánea como la principal vía de acceso (65,3%).

Respecto a las modalidades de intervención que se realizan, destacaque un 64,7% de los psicólogos(as) realizan su intervención de modo preferente en el mismo centro, superando por amplio margen a quienes intervienen en la casa de los usuarios (13,7%) o en la calle (2%). El foco deintervención se encuentra distribuido equilibradamente entre: promoción(35,3), prevención (31,4%) y tratamiento (27,5%).

Las estrategias de intervención preferentes son los talleres y la psicoterapia, con un 31,4% y un 25,5% respectivamente, seguido por las actividades de capacitación (17,6%) y la intervención en crisis (9,8%). En relación al nivel en que se realizan las intervenciones, la mayoría de lospsicólogos(as) interviene a nivel individual con un 49%, seguido del 33,3%en el nivel grupal y sólo un 9,8% lo hace a nivel comunitario.

Por último, respecto a la participación de los usuarios en las distintas etapas del proceso de intervención, un 48% la circunscribe al diagnóstico y un 6% a la fase de evaluación.

Índice de Prácticas comunitarias

Uno de los propósitos centrales de esta investigación es dar cuentade un modo integral de las prácticas interventivas de los psicólogos y psicólogas que intervienen en comunidad. Como una forma de explorar enestas prácticas, se indagó en diferentes dimensiones, descritas anteriormente,las cuales se sintetizaron en un índice de "Prácticas comunitarias" en el que se consideraron las siguientes dimensiones: Participación de los usuarios, Lugar en que se realizan las intervenciones, foco de intervención,modalidad de intervención, nivel de intervención, y nivel de participaciónde los usuarios. El procedimiento de construcción del índice consistió entransformar cada item de la dimensión analizada a un puntaje estándar, endonde se le asignó un valor mayor al item que se aproximara a una concepción más cercana a la psicología comunitaria. Por ejemplo, en la dimensión Lugar en que se realizan las intervenciones, los psicólogos(as) querealicen su intervención en la calle obtendrán un mayor puntaje que aquellos que intervengan en las instalaciones del centro, esto quiere decir queestos últimos estarán más lejanos de una práctica comunitaria ideal, que esla que sintetiza el índice.

En síntesis, los resultados de este índice se agruparon en 3 niveles:bajo, medio y alto, en donde solo un 15,7% de los psicólogos(as) tendríaun alto índice de prácticas comunitarias, es decir, este pequeño grupo es elque exhibe en su intervención una mayor sintonía con el trabajo comunitario, en el sentido que interviene preferentemente fuera de las instalacionesdel centro, privilegia un nivel de intervención comunitario o grupal, su focode intervención está en la promoción, y considera la participación de losusuarios en distintos momentos de la intervención.

El 51% de los psicólogos(as) se agrupan en un nivel medio, dondela práctica comunitaria tiene alguna presencia, pero no hegemoniza la intervención, es decir, es un grupo en que su intervención se centra en unnivel grupal, con alguna presencia de lo individual; interviene en las instalaciones del centro en forma preferente; su foco de intervención está en laprevención; y considera la participación de los usuarios en las intervenciones, aunque tienen una menor presencia que en el grupo con un alto índice.

Por último, se encuentra el 33,3 % de los psicólogos(as) que se agrupaen el nivel bajo, este grupo se caracteriza por tener una práctica interventivaalejada del ideal de intervención comunitaria, este grupo se caracteriza porrealizar sus intervenciones en el centro institucional, privilegiar un nivel deintervención individual, focalizar su trabajo en el tratamiento, plantear lapsicoterapia como su modalidad de intervención preferente y tener una bajaparticipación de los usuarios en sus intervenciones.

Análisis cualitativo

En el proceso de análisis de las entrevistas se identificaron las unidades mínimas de información y las unidades de contexto, y posteriormente se aplicó un esquema de categorización, del cual surgieron las siguientescategorías: Concepciones Teóricas y Estrategias de Intervención; LaPolítica Social y su Relación con las Prácticas de Intervención; El Espacio de Formación académica y Desafíos y Proyecciones de la Psicología Comunitaria en Chile. A continuación se presenta la descripción de estas categorías:

Concepciones Teóricas y Estrategias de Intervención

Los profesionales al caracterizar lo comunitario lo hacen como unenfoque que comprende los problemas sociales desde una aproximacióngrupal, con énfasis en las comunidades y los grupos humanos. Mientrasque a la Psicología Comunitaria la describen como una perspectiva que senutre de otras áreas o sub-áreas de la psicología en general; orientada alejercicio de los derechos humanos; que comprende el fenómeno individualcomo parte de un contexto de dinámicas y relaciones grupales; que intenta mejorar la calidad de vida y favorecer la transformación o el cambio de larealidad; y que busca generar procesos de autogestión por parte de los colectivos vulnerados o excluidos como estrategia para alcanzar la integración social.

Las apreciaciones que los profesionales tienen de los modelos teóricos que sustentan su intervención, dan cuenta de una poca claridad conceptual y una cierta distancia de los referentes teóricos. Perciben a las teoríascomo alejadas de la realidad concreta en que trabajan.

Estas características que se observan en el desempeño de la laborprofesional de los psicólogos que trabajan en comunidad, dan cuenta delmarcado alejamiento de los modos tradicionales de entender la psicologíacomunitaria en el país.

"La verdad es que nosotros en general trabajamos acá en equipo ynos manejamos poco en las teorías (...) De repente las teorías sonsúper alejadas de lo concreto, aquí nosotros trabajamos en una situación súper concreta, real, aterrizada que en la teoría." (Profesional 2)

Los expertos académicos señalan que los referentes teóricos quesirvieron de sustento para el desarrollo histórico de la psicología comunitaria latinoamericana, han perdido vigencia y aplicabilidad en el contextoactual, ya que estos obedecían a un proyecto de sociedad y una forma deenfocar la transformación social relacionada con visiones político-ideológicas contingentes a un momento histórico.

"Hay ciertas conceptualizaciones que siguen siendo interesantes. Peromuchas de ellas se dieron en un marco ideológico y en una apuestaa un proyecto social determinado, y ese proyecto no se concretó… hayreestructuraciones que hacer porque esas categorías comenzaron a quedar estrechas para explicar los nuevos fenómenos" (Académico 1)

En este sentido plantean que el gran desafío para la psicología comunitaria nacional es la utilización y construcción de marcos teóricos yconceptuales que sean más pertinentes a la realidad actual. El paradigmaconstruccionista se presenta como una posibilidad para enmarcar esta nueva forma de concebir la psicología comunitaria.

"Tal vez el elemento clave de toda esta dinámica sea el tema del constructivismo y el construccionismo. Los psicólogos comunitarios estamos entendiendo que dicho paradigma es parte de nuestraesencia, pero, pese a que somos eso, debemos entender mejor dequé se trata y tomar conciencia de que existe una forma más apropiada de concebir la realidad, una forma asociada de hacer investigación e intervención" (Académico 4)

La Política Social y su Relación con las Prácticas de Intervención:

Todos los psicólogos que han participado del estudio se encuentranadscritos a la ejecución de alguna política social, sean éstas dependientesde servicios públicos, ministeriales o de reparticiones municipales. No fueron identificadas intervenciones independientes que cumplieran con loscriterios de selección.

Se ha constatado que el nivel de involucramiento que ha alcanzadola política pública en el ejercicio de la labor profesional de los psicólogosque intervienen en comunidad, es tal, que existe una suerte de naturalización de ciertos mecanismos diseñados para la ejecución de las líneasprogramáticas. Los profesionales remiten sus funciones a elaborar, ejecutar y evaluar proyectos; y le asignan a la conformación de la dupla psicosocialla capacidad de ampliar la mirada de los fenómenos sociales. De este modo,se distancian de las perspectivas desprofesionalizantes propias del enfoquesocial comunitario.

"A ver... hay un... en el diseño de las propuestas de proyectos, tieneque ver con la elaboración de proyectos, o sea elaboración, ejecución y evaluación, pero un tema de diseño en la parte de ejecución, también hay en este último tiempo, se ha potenciado harto el temade dupla psicosocial, ser parte de dupla psicosocial, entonces hayun rol ahí, que para mi igual ha sido medio novedoso, como de tratarde aportar desde cosas, por así decirlo, más bien psicológicas, peropuestas al análisis de un compañero(a), que es tu contraparte técnica" (Profesional 4 )

Los objetivos de su accionar están dados explícitamente por la planificación de los proyectos en los cuales participan, reconocen que las políticas sociales enmarcan sus intervenciones, aunque en muchos casos señalan que brinda autonomía al interventor, plantean que se produce unatensión entre la lógica tecnócrata y burocrática de las políticas sociales yciertas dinámicas de participación que requiere los enfoques comunitarios.Principalmente en orden a abordar aquellos objetivos relacionados con elprotagonismo de los beneficiarios en el logro de los cambios o transformaciones de su propia realidad.

Para los académicos, las prácticas de la psicología comunitaria apartir de los años noventa, no pueden descontextualizarse del escenariopolítico social que comienza a vivir el país, como es el lento retorno a lademocracia. En esta época, el marco de referencia para las prácticas deintervención son las políticas sociales, que transforman en buena medida ala Psicología Comunitaria en un instrumento para la resolución de los problemas sociales definidos y priorizados por la política pública.

Los académicos señalan que las políticas sociales condicionan lasprácticas de intervención de los psicólogos(as) que intervienen en comunidad. Esto, debido a que las prácticas consideradas en los programas sociales están sobre planificadas y centradas en la intervención, de modo que nointeresa "pensarse" un modelo de sociedad, en donde el interventor se encuentra supeditado a la operatoria del programa, actuando entre limitantespresupuestarias y de planificación. En este proceso se describe un sentimiento de desaliento en el marco de cumplimientos de corto plazo. Existeuna centralización de la construcción de problemas sociales sin la incorporación, o esta es muy leve, de la comunidad en la definición de problemas.La visión de los problemas sociales se trabaja sobre un enfoque individualy sin entenderlos en un contexto comunitario. Dependiendo del énfasis delas políticas se espera que se integre la concepción de la colectividad y lasdimensiones de la participación en el trabajo comunitario.

"No es concebible, hasta ahora, una Psicología Comunitaria o unaIntervención Psicosocial al margen de las políticas sociales. Las prácticas de los psicólogos insertas en los programas sociales están, pordefinición, condicionadas por las políticas sociales y estas últimasno solamente son una posibilidad, sino que son el contexto del quehacer de estas prácticas" (Académico 6)

A partir de los 90 se asocia el desarrollo de la psicología comunitaria casi exclusivamente con la evolución de las políticas sociales, por tanto estas últimas se constituirán en el marco que permite la evolución de lapráctica psicológica comunitaria, pero también va a constreñir fuertementesu accionar.

"Y lo hemos dicho en otras ocasiones: la política social es, sin duday al mismo tiempo, una posibilidad y una restricción para la Psicología Comunitaria" (Académico 6)

Sin embargo, para algunos académicos, a pesar de lo restrictivo quepuede ser para los psicológicos comunitarios desempeñarse desde la política pública, la intervención ha experimentado cambios, es decir se ha desplazado desde enfoques individualistas, hacia enfoques más vinculados alo territorial y comunitario.

"Recientemente hay mejores condiciones para la Psicología Comunitaria. Justamente en esta línea que estoy planteando, la propuestagubernamental se da en lógicas más territorializadas, más controladas por el alcalde, por la población a través del voto y, en definitiva,de manera más directa. Por lo tanto, todo eso favorece la emergencia de la comunidad… Y por lo mismo, cualquier profesiónque trabaje con la comunidad calza y se ajusta mucho mejor"(Académico 4)

En relación con la noción de cambio social, enfatizada en la tradición de la Psicología Comunitaria Latinoamericana, se podría decir que enChile esta noción, no le pertenece a las relaciones sociales. El cambio social como cambio de estructura social no tiene presencia en el país.

"Hoy, en las prácticas que realizamos en el país, creo que ha perdidocentralidad el uso de una noción de cambio desde las relaciones sociales; a lo más, se ha dado relevancia a las estructuras culturales, en la última generación de programas de intervención". (Académico 7)

Para los académicos los efectos de la política social sobre la participación y las estrategias de intervención, se plantean fundamentalmente desdela afirmación que la psicología comunitaria no surge desde lo popular, sinodesde lo institucional. En este contexto, se señala que no hay pensamientoen torno a la participación social, tampoco en control social ni en aspectosculturales, identidad y construcción de sujeto. En el plano de las intervenciones no hay presencia de dinámicas de accionar en torno a la participación de la comunidad en la construcción de problemas. Estos son definidosdesde fuera de la comunidad y se focalizan en la carencia de los sujetos.Por último, concuerdan en vincular el desarrollo futuro de la psicologíacomunitaria con la evolución de las políticas sociales en el país, se planteaque éste campo disciplinar estaría ampliando su radio de influencia al interior del mismo Estado, copando áreas de intervención no tradicionales (políticas ambientales y urbanísticas), y adquiriendo una mayor protagonismoen el diseño de las mismas.

El Espacio de Formación académica

Para los docentes las prácticas académicas a partir de los noventa,conjuntamente con el aumento de la oferta en psicología, se comienzanpaulatinamente a institucionalizar, la asignatura de psicología comunitariase instala en las mallas curriculares de las principales universidades delpaís y a partir del año 2000 se desarrollan un conjunto de programas depostgrado.

Las condiciones sociales y políticas generadas a partir de los 90’ enel país, influyeron en la construcción del currículo en las universidades queimpartían la carrera de psicología, ya que, la mayoría comenzó a incorporar con más o menos fuerza la asignatura "Psicología Comunitaria" en susplanes de estudio. En un contexto que enfatizaba la preocupación por losproblemas sociales expresado principalmente por el fuerte rol que comienza a sumir el Estado.

"Y al volver a Chile, en un contexto político distinto, era inconcebible que una universidad que se considerara seria, y una escuela depsicología que se considerara seria, con un currículo que pretendeser más o menos homologable a otros internacionales, no incorporara la Psicología Comunitaria como disciplina". (Académico 3)

Con la consolidación de la Psicología comunitaria en varias de lasmallas curriculares de las más importantes universidades del país, a nivelde pregrado, la oferta se extendió hacia el postgrado con el surgimiento dedistintos programas de magíster, los cuales se caracterizan por plantear distintos enfoques de lo comunitario Por tanto, se percibe que estos programas están en una etapa de consolidación y ajuste, lo cual marca una distinción con lo que acontece a nivel de pregrado con la disciplina.

"A nivel de pregrado se observa fundamentalmente la consolidaciónde la disciplina, pero a nivel de magíster está ocurriendo otra cosa,es un proceso que no está terminado, que está construyéndose, quese está elaborando" (Académico 3)

Por otro lado, los y las académicos destacan la disociación que existiría en el trabajo investigativo que realizarían las universidades y las intervenciones comunitarias o sociales desarrolladas principalmente al alero delEstado. En este sentido, el rol que deben desempeñar las institucionesde educación superior es formar profesionales que no solo realicen investigaciones, sino que sean interventores capacitados, para lo cual esfundamental contar con docentes que estén realizando intervencionesfrecuentemente.

"Creo que el gran desafío para una institución de educación superior que quiere formar personas que hagan intervención y no solamente investigación, es que tiene que tener en su interior personasque hagan intervención". (Académico 1)

Desafíos y Proyecciones de la Psicología Comunitaria en Chile

Como ya se señalaba, a partir de los años 90 y consecuentementecon las demandas de abordajes interventivos de los problemas sociales, sevan consolidando la formación académica y los planes de estudio en psicología comunitaria e intervención psicosocial. Los académicos señalan quea pesar de que el saber se ha ido tecnificando en cuanto a desarrollos dediseños de proyectos, de marcos lógicos, de planificación, no se ha incorporado una reflexión en torno a las políticas sociales y sus lógicas de intervención. Plantean como desafíos el incorporar nuevos modelos de formación, como perspectivas sistémicas y ecológicas, además de la conformación de espacios de diálogo, investigación y desarrollos formativos en torno a las condiciones de producción en que se desenvuelve la disciplina.

"Creo que podríamos pensar en una Psicología Comunitaria queimponga algunos elementos de política social. Tal como está ahora,altamente centralizada, no lo veo posible y, por lo tanto, lo que tendríamos que tener es una mayor visibilización de la Psicología Comunitaria en una suerte de lobby, frente a los intelectuales que asesoran las políticas sociales de gobierno". (Académico 1)

Las prácticas relacionadas con la política social han constituido un espacio de enriquecimiento, pero que no ha podido cimentarse dadas laslimitaciones de enfoques centrados en los objetivos de los programas. Seha enfatizado en el saber técnico como respuesta a los requerimientos delos programas sociales existentes. Se reconoce el carácter incipiente de ladisciplina que se estaría potenciando con la aparición de cursos de post-grado con formación especializada en el tema. Se espera que se generennuevas reflexiones y evaluaciones más específicas de las prácticas y producciones en torno a discusiones conceptuales.

Los ámbitos de acción, que según los expertos, podría abarcar en unfuturo la psicología comunitaria, y por consiguiente deberían ser integrados a la formación de los psicólogos, serían variados, ya que podrían irdesde los temas urbanísticos, medioambientales, hasta los temas de la interculturalidad.

"El tema ambiental es un campo de grandes posibilidades de incorporación del Psicólogo Comunitario. Y el último campo que menciono, es el de la interculturalidad; a mí me parece bellísimo, es unárea de trabajo, un ámbito que siempre ha estado presente en Chile". (Académico 7)

Discusión

Los cambios experimentados en el país en estos últimos años han afectado significativamente el quehacer de la psicología comunitaria, así lodemuestran los resultados de esta y otras investigaciones (Krause y Jaramillo, 1998; Saavedra, 2005; Reyes, 2007; Castillo y Winkler, 2010)

La práctica transformadora, reflexionada y generadora de teoría dela que habla Montero (2004b), no emerge de la praxis de los psicólogosque trabajan en la comunidad o al menos en el quehacer institucionalizadode la práctica que se realiza en negociación con el Estado; y en el caso de laV región tampoco se observa una acción alternativa en la que participenpsicólogos, esto queda refrendado con los resultados del "índice de prácticas comunitarias" que nos indica que solo un 15,7% de los profesionalesrealizan una práctica de intervención vinculada a lo comunitario.

Las descripciones del quehacer comunitario, que reportan tanto losactores profesionales como académicos, son coincidentes con la afirmación de que "muchas intervenciones en el campo de la psicología comunitaria, por bien intencionadas que sean, no alteran las estructuras pues másbien están dirigidas a ayudar a las víctimas. A lo largo de un continuum queva del mejoramiento a la transformación, nuestras acciones contribuyenprincipalmente a lo primero y sólo periféricamente a lo segundo",(Prilleltensky, 2004. p. 30). Al parecer en el actual contexto del quehacersocioprofesional que aquí se reporta, no estamos siendo capaces de mover la justicia social al primer plano de nuestras preocupaciones (Prilleltenskyy Nelson, 1997).

Los resultados que se presentaron, junto a los datos de otras investigaciones (Krause y Jaramillo, 1998; Saavedra, 2005; Reyes, 2007; Castilloy Winkler, 2010), entregan elementos suficientes para constatar que el paradigma de la psicología comunitaria tal cual lo conocemos, no tiene cabida explicita ni fluida en la actual estructura normativa de la política socialchilena.

Esta constatación implica preguntarnos si hemos perdido toda posibilidad, en el marco del quehacer gubernamental, de aspirar a una psicología que como señala Montero contribuya a desarrollar ciudadanos conscientes de sus deberes y de sus derechos, así como a reflexionar críticamentesobre sus actos y sobre los resultados de los mismos, sobre sus motivaciones y sobre sus compromisos, contribuyendo a la transformación de lassociedades, fijando rumbo hacia formas de desarrollo ecológicamente viables y humanamente deseables" (Montero, 2004b.p.28), por tanto, ¿debemos abandonar todo quehacer vinculado a la estructura de la política gubernamental si queremos aspirar a estos idearios? ¿O es posible, como sugiere Prilleltensky (2003), situarnos en una posición intermedia entre lamera ejecución alienante de la lógica programática y el dogmatismo rígidoinmovilizante?, es decir, no abandonar las acciones de "mejoría" sinoenriquecerlas incorporando el desarrollo sociopolítico y redireccionandolas prácticas de intervención.

Al respecto podemos identificar dos direcciones: Una primera asentada en el valor de la institucionalidad democrática, desde el cual se puedeplantear que el valor de la Psicología Comunitaria en la estructura gubernamental es modificar la política social, intentando influir en sus discursos,estrategias y en los criterios con que se definen los problemas sociales,propiciando miradas críticas y desarrollando procesos de fortalecimientode control ciudadano.

Una segunda, desde una lectura situada, que sostiene que toda acción comunitaria instituye un proceso de articulación, es decir, una prácticaque establece relaciones entre elementos o agentes de manera que las identidades de estos son modificadas como resultado de la práctica articulatoria,proceso en el que los sujetos desarrollan acciones que modifican sus entornosy a su vez son modificados por ellos (Montenegro 2002). Por lo cual elagente comunitario, sea cual sea su procedencia, se ve afectado por la acción de los otros y del entorno, desde ahí por tanto, es posible pensar lacreación de articulaciones temporales que posibiliten acciones evaluadascomo pertinentes por los miembros de las comunidades y que busquenmodificar sus espacios de poder y sus condiciones de vida.

Sin embargo no podemos desconocer una postura contrapuesta aesta posición intermedia, de respuesta negativa a las interrogantes planteadas, que entiende a la psicología comunitaria como un campo disciplinar yno como un ámbito de aplicación, por tanto, que sitúa las posibilidades dela acción comunitaria sólo en el contexto de ciertas condiciones y en base adeterminados principios valóricos, marco en el cual la dependencia gubernamental es incompatible.

Estas alternativas y otras que probablemente no alcanzamos a vislumbrar, nos plantean la necesidad de continuar con este tipo de investigaciones. Cartografiar el quehacer socioprofesional es una tarea que nos acercaa conocer los alcances y sentidos de un campo que hasta ahora, se muestraborroso y poco delimitado. Es urgente responder la pregunta, ¿Qué es lapsicología comunitaria en chile?

 

Nota

* Articulo basado en el Proyecto de Investigación Psicología Comunitaria en Chile: Un Estudio de las Tensiones Disciplinares y Las Practicas De Intervención Financiado por la Dirección de Investigación de la Universidad de Valparaíso

 

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Recibido: 07.04.2011 Aceptado: 23.11.2011

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