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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.31 Santiago abr. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000100020 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 31, 2012, p 373-389

PROPUESTAS Y AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

Nación y ritualidad en el desierto chileno. Representaciones y discursos nacionales en Iquique (1900 – 1930)*

Nation and rituals in the Chilean desert. Representations and national discourses in Iquique (1900 - 1930)

Nação e ritualidade no deserto chileno. Representações e discursos nacionais em Iquique (1900 – 1930)

 

Alberto Díaz Araya*, Carlos Mondaca Rojas**, Claudio Aguirre Munizaga***, Jorge Said Barahona****

*Universidad de Tarapacá, Iquique, Chile. Email: albertodiaz@uta.cl **Universidad de Tarapacá, Iquique, Chile. Email: cemondacar@uta.cl. ***Universidad de Tarapacá, Iquique. Email: claudio.aguirre@ucn.cl ****Iquique, Chile. Email: jsaid@hablemosdehistoria.com


Resumen: El presente artículo apunta a discutir cómo los actos cívicos olos monumentos actuaron en los albores del siglo XX como mecanismos de articulación dinámica de la "chilenización" en el desierto tarapaqueño, particularmenteen el puerto de Iquique. Se reflexiona desde una perspectiva sociohistórica entorno a las fiestas públicas como rituales simbólicos donde se materializa la integración y/o pertenencia a la comunidad nacional; eventos cívicos que no dejaronde ser menos persuasivos como otras formas mas "violentas" de implantar y promover el sentido de la Nación en los nuevos territorios anexados al Estado chileno.

Palabras clave: nacionalismo, ritos, chilenización.


Abstract: This article aims at discussing the role that civic ceremonies andmonuments played in the early 20th century, as dynamic mechanisms for the"chileanization" in the Tarapacá desert, especially in the port of Iquique. This workthinks from a social historical perspective, about the public celebrations as symbolicrites, where integration and/or belonging to the national community is materialized.These civic events were no less persuasive than other rather "violent" ways ofpromoting the sense of nation in the new territories added to the Chilean state.

Key words: nationalism, rites, chileanization.


Resumo: Este trabalho tem como objetivo discutir como eventos cívicos ou monumentos atuou no início do século XX como mecanismos de "chilenização" coordenação dinâmica no deserto Tarapacá, especialmente no porto de Iquique.Reflexões a partir de uma perspectiva sócio-histórica sobre feriados como rituaissimbólicos que incorpora a integração e / ou membro da comunidade nacional, enão eventos cívicos deixou de ser menos convincente como outra mais "violenta" para implementar e promover sentido da nação nos novos territórios anexados aoEstado chileno.

Palavras-chave: nacionalismo, ritos, chilenização.


 

Introducción

…"La primera es que no considero que las doctrinas del pasado sean la pura expresión de los intereses de sus autores: les reconozco también un cierto grado de verdad; pasar por los discursos para acceder al mundo, equivale, tal vez, a tomar una desviación, pero ésta también conduce a él y por lo demás, presenta otras ventajas. La segunda es que también los discursos son acontecimientos, motores de la historia, y no solamente sus representaciones. Al respecto, es preciso evitar la alternativa todo o nada, no son sólo las ideas las que hacen la historia; también actúan las fuerzas sociales y económicas, pero tampoco las ideas son un puro efecto pasivo. Para empezar, son ellas las que hacen posibles los actos; y luego, permiten que se los acepte: son, después de todo, actos decisivos."… Tzvetan Todorov1

Este trabajo tiene como propósito analizar los imaginarios de la elite de la ciudad de Iquique a inicios del siglo XX, a partir de las representaciones y discursos políticos que permiten indagar cómo se construye lanación en el extremo norte de Chile, amén de una serie de transformaciones sociopolíticas, identitarias y socioeconómicos tras la guerra del Pacífico(1883) y el ciclo del salitre en los albores del siglo XX.

Es dable discutir que los grupos oligárquicos al construir y materializar el espíritu de la nación chilena (y sus implicancias políticas),invisibilizaron a grupos subordinados, negando en la práctica cotidiana suinclusión como parte de la membresía nacional, y en ocasiones, articulandomedidas represivas cuando éstos alteraran el orden público establecido porel Estado. En otros términos, el discurso coercitivo de la elite, como es de suponer, no generó formatos de diálogo simétrico con los subordinados(Guillaume y Baudrillard 2000); por el contrario, negó la existencia deotros segmentos sociales, los cuales se distanciaban de los proyectos políticos que en el nuevo territorio conquistado tras la guerra debían imponersedesde el Estado Nación.

De acuerdo con Anderson (1993), los Estados se valen de tres rasgos esenciales en la creación de la Nación: primero, ejerciendo el poder dentro de sus límites territoriales; segundo, se consideran autónomos conrespecto a otros Estados-Nacionales; y tercero, crean el concepto de Nación como forma de pertenencia y lealtad a la colectividad2 . De acuerdo a los anteriores preceptos teóricos, el proceso de "chilenización" que vivióen norte chileno no escapa a la lógica de que los territorios anexados aChile y la población local, deben ser integrados a la ideología y a los sentimientos patrióticos como parte de la Nación3 . En otros términos, el Estado, y en particular sus agentes, debieron preocuparse de instruir y/o formarciudadanos chilenos a través de la escuela, la conscripción militar, la veneración de monumentos a héroes nacionales o la celebración de eventos cívicos, que corresponden éstos últimos a rituales comunitarios donde actúala maquina incubadora del nacionalismo.

Sin embargo, uno de los elementos mas complejos por su modo deoperar, es la producción cultural destinada a reafirmar las fronteras, proceso en el cual se necesita de toda una gama de manifestaciones basadas enideas generalmente ficticias, como por ejemplo la historia oficial, personajes que son vestidos de héroes y tradiciones inventadas (Hobsbawm yRangers, 2001). Siguiendo esta lógica, la producción cultural no resultaefectiva sin una intervención directa de los Estados, los cuales suelen llevar la comunidad hasta las entrañas de los sujetos, ya sea a través de instituciones o estrategias de intervención cultural como el disciplinamiento y labiopolítica (Foucault 1975).

De la tradición a la coacción

A grandes rasgos, se puede entender por tradición a la herencia deun pasado conservado en el presente, en este sentido la tradición en si implica traer al presente ciertos elementos rescatados de un pasado en común,bajo esta lógica la palabra tradición significaría simplemente "traído". Siaplicamos un criterio mas restringido, se entenderá como tradición a laherencia que ejerce un fuerte lazo con el presente; prácticas articuladas entorno a un pasado generalmente ficticio, las que gracias a la repetición inmolada logran sobrevivir en los tiempos actuales (Hobsbawm y Rangers,2001:8).Bajo estos parámetros las tradiciones corresponderían a momentos o espacios transtemporales, en los cuales el pasado se integra al presente, como una manifestación milenaria -heredada- que sobrevivió gracias ala práctica incesante en el tiempo. Sin embargo, la repetitiva invocación dela herencia no implica que esta se mantenga intacta; al ser "traídas" por losindividuos, son constantemente reinterpretadas e incluso adecuadas al contexto histórico en el cual se manifiesta.

En este sentido nos resulta válido, reconocer, que las tradiciones noson elementos estáticos, a pesar de su condición de continuidad, estos no seescapan a la naturaleza procesual de la sociedad, por lo tanto su integridades transgredida año tras año (Sztompka 1995). De este modo, su primeraforma es parte de un bosquejo para la acción de otros, los cuales aseguraransu perduración pero no así su integridad, ya que si bien es cierto se mantiene el "modelo" original, las formas de hacer y ejercer la tradición cambian.A pesar de que el ejercicio de la tradición implique la conservación deciertos elementos seleccionados del pasado, las tradiciones no se oponen ala naturaleza procesual de la sociedad, modificando su forma continuamente a medida que pasa el tiempo.

Por otra parte, existen dos caminos por los cuales la tradición lograa hacerse parte de los sujetos. El primer camino es denominado como "genealogía", el cual implica el nacimiento de una tradición "desde abajo",donde esta es adoptada gracias a un mecanismo de surgimiento, esto infiereun proceso en el cual se invocan prácticas rescatadas desde los fragmentosesparcidos de la confusa memoria colectiva gracias al descubrimiento oredescubrimiento de algo que ya existía en el pasado (Sztompka 1995). Unsegundo camino nos remite al mecanismo de la imposición; tradicionescuidadosamente seleccionadas desde un pasado reinventado, tradicionesimpuestas "desde arriba" que cumplen funciones específicas dentro de lasociedad, las cuales son utilizadas como dispositivos para justificar, legitimar o arraigar formas de vida y costumbres nacionales (Sztompka 1995: 86).

El hecho de que estas tradiciones sean inventadas e impuestas, nosolo nos indica que poseen una intención, sino que también nos avienta areconocer que este tipo de tradiciones son diseñadas para una asimilaciónrápida, dado que se conectan a los sujetos a través de estímulos sensoriales-símbolos, himnos, marchas, emblemas, discursos, historias, mitología, rituales, entre otros-todo un aparataje cultural que se impregna en los sujetos de tal manera que este los absorbe y naturaliza, en otras palabras lohacen habitus4.

Ciertamente, la creación del imaginario nacional es a través del despliegue de diversos elementos culturales y simbólicos que van a legitimaral Estado, particularmente en zonas tardíamente integradas a la soberaníanacional, como lo constituye el caso de la zona norte de Chile. El Estado esquien produce la Nación y crea la "comunidad imaginada" trasladada ahora a Tarapacá, formando lo que Hobsbawm y Rangers (2001) denominancomo "la invención de la tradición", que son el conjunto de prácticas denaturaleza ritual, mediante las cuales se construyen identidades colectivaspermitiendo a su vez generar lealtades en el marco de un sistema de valores, creencias y normas de comportamiento social, además de la repeticiónprogramada de ceremonias o cultos a viejos líderes de las elites nacionalesy de la sacralización de sus símbolos (escudos, banderas, himnos) y losactos patrióticos. Como ejemplo de lo enunciado, tomemos una nota periodística del diario "El Nacional" aparecida en Iquique en el año 1900, lacual expone:

Hemos dicho ya que siempre nos agradan las fiestas escolares yañadiremos hoy nos son inmensamente simpáticas cuando estasse verifican en los días de regocijo patrio. Así que la canción cantada por las escuelas publicas, y los ejerciciosmilitares por los niños de la escuela Santa Maria, lo hemos vistos el día dieciocho, tan grande y tan hermoso como si se mirara tras unlente de aumento. Figura un conjunto de pequeñuelas vestidas de blanco con un lazoazul a la cintura; la carita inocente, angelical que corrían sonrienteshasta colocarse al pie de la estatua de Prat y allí en su melodiosa vozcantaban:

Oh patria querida que vidas tan caras ahora en tus aras se van a inmolar esas galas o patria esas flores que tapizan tu suelo feraz. no los pisen jamás invasores

Aquellas niñitas eran un chiche, cosa pebre como decían algunosrotitos. Pues esas pequeñuelas cantaron la canción nacional; ese himno que nos revoluciona los nervios; que se apodera de nuestra voluntad y nos arranca vítores a la patria.Los ¡Viva Chile! con su prolongado acompañamiento de m…, porparte de nuestro pueblo abundaron allí en la plaza, después de lacanción cantadas por las alumnas.A esto siguieron los ejercicios militares ejecutados por los alumnos de la escuela Santa María, bajo la dirección del ayudante señor celestino morales. Estos niños formaban un perfecto cuerpo de ejército con su comandante montado a caballo5

Siguiendo la lectura podemos ver que en aquel acto escolar iquiqueñola representación se transforma en una verdadera maquinaria generadorade subordinación, respeto y sumisión en el estudiantado frente al Estadobajo la lógica de la "reproducción cultural" (Bourdieu 1986) que provocauna coacción interiorizada, necesaria estratégicamente allí donde se ausenta el recurso de la fuerza bruta6 . El traspaso de los símbolos patrios se hacedesde la escuela, institución moderna que reproduce las conciencias ciudadanas nacionales. Los estudiantes aprenden y participan del ritual, donde"un conjunto de pequeñuelas vestidas de blanco con un lazo azul a lacintura; la carita inocente, angelical que corrían sonrientes hasta colocarse al pie de la estatua de Prat", entonando himnos a uno de los principales íconos de la chilenidad desplegada entre las arenas del desierto7 .

Las fiestas y conmemoraciones públicas entendidas desde la ópticadel ritual son una disposición concentrada de símbolos, engalanada de adornos atiborrados de significación. Al igual que la narratividad, el ritual ofrece afirmaciones a través de la metáfora y la metonimia, permitiendo escudriñar los diferentes sistemas relacionales en el contexto sociocultural de la experiencia, en este caso, la fiesta en honor a los héroes patrios. El ritualcívico en el Iquique del 1900 es un modo de comunicación cuidadosamente elaborado, que llega en ciertas instancias hasta la vida común de las personas. Durante los primeros años del siglo XX la sociedad local (antes sureña,ahora nortina), día a día se fue ajustando a los símbolos desplegados desdeel centro político, mediante la articulación e interacción ritual entre losciudadanos, apropiándose de la cultura reconocida homogénea y nacional,del lenguaje común, los gestos, la música, los desfiles o los espacios desociabilidad citadina como mercados, plazas o parques decorados con monumentos8.

Como se constata en la información periodística analizada, la reproducción de valores y prácticas cívicas conforman el instrumental necesariopara la legitimación de la Nación plasmándose en los rituales y actos patrióticos. Al respecto Anderson sostiene que "si estamos concientes de que otros están cantando estas canciones precisamente en el momentoy la forma en que nosotros lo hacemos, no tenemos ninguna idea dequienes pueden ser o incluso donde, fuera de nuestro alcance estáncantando. Nada nos une a todos fuera del sonido imaginado"9.

Como argumentamos en los párrafos precedentes, la escuela es ellugar donde se reproducen los valores nacionales, es una entidad que actúametafóricamente parafraseando a Foucault como una "fábrica de ciudadanos", siendo aprovechada por el Estado para disciplinar a la "nueva membresía" e imponer los valores objetivos que representan a la NaciónDe acuerdo con Hobsbawn "los Estados usarían la maquinaria (la escuela), que era cada vez más poderosa, para comunicarse con sus habitantes, sobre todo en las escuelas primarias con el objeto de propagarla imagen y la herencia de la nación e inculcar apego a ella y unirlotodo al país y a la bandera, a menudo inventando tradiciones o inclusonaciones para tal fin"10 . Sin lugar a dudas que la institución escolar es undispositivo substancial para la propagación del imaginario nacional, entidad reproductora cultural que cotidianamente construye el ideal ciudadanopor medio de los ritos cívicos que promueve.

Para los actos públicos del 21 de mayo de 1900 realizados en Iquique,podemos constatar en la prensa de la época lo siguiente:

Ayer los directores y alumnos de la escuela superior de niños dieronuna fiesta en conmemoración del 21 de Mayo. Fue una elocuente prueba del sentimiento i patriótico de la niñez tarapaqueña.

El hermoso salón de actos de la escuela había sido primorosamenteadornado con banderas, aros y emblemas.

Bajo el dosel, el retrato de Arturo Prat presidía la fiesta, numerososinvitados entre los cuales estaban el señor Obispo, el secretario de la intendencia señor Hurtado, el presbítero Señor Fernández, don PabloMarteno el visitador de escuelas, representantes de la prensa de La prensay gran numero de señoras y niños ocupaban el local, estrecho para laconcurrencia11

Encontramos en la cita anterior los clásicos elementos significantesque representan la idea de Nación: la bandera, los héroes, los emblemas,etc., caracterizados por medio de la escritura, la pintura o el bronce12 . Estos elementos desplegados son oportunos para la empresa estatal de crearciudadanos, permitiendo la identificación de la población y que éstos sesientan parte de ese "total" que denominamos como Nación, en este casoparticular de estudio, los territorios de Iquique y la pampa tarapaqueñadonde existía un importante componente poblacional peruano, los que sufrirán los embates de la imposición nacional13 .

Los símbolos y emblemas reconocidos como "chilenos" desempeñan un rol preponderante en la construcción de la mentalidad colectiva dela pertenencia nacional, ya que poseen una poderosa carga ideológica deelementos significantes con el propósito de convertir a los pobladores locales que habitan la nueva frontera norte en ciudadanos leales al Estado-Nación chileno. Por ejemplo:

Han llegado a la intendencia dos preciosísimos diseños del monumento que se proyecta erigir en esta ciudad a la memoria del héroeArturo Prat. Ellos han sido ejecutados en yeso por la mano maestradel escultor nacional señor Virginio Arias. Tienen, más o menosochenta centímetros de altura. Uno, el que más vivamente puede traer a la memoria el recuerdo decuanto se relaciona con el combate del 21 de mayo en las aguas deeste puerto, representa a Prat y Condell en el supremo instante enque ambos, obedeciendo a sus sentimientos abnegados y patrióticos, juran sacrificar sus vidas en defensa de la bandera y apoya elbrazo izquierdo en el hombro de Condell.Prat con la mano derecha mantienen en alto la bandera y apoya elbrazo izquierdo en el hombro de Condell. Un pedestal de modernoestilo sostiene el monumento. En este también figuran varios atributos que representan a la gloriosa Esmeralda.El segundo modelo representa a Prat en dos distintas posiciones delas que, al ordenarse la construcción del monumento debe elegirseuna. En ambas Prat esta dirigiéndose a la tripulación momentos antes de entrar al combate14

Ritualizando la Nación o el disciplinamiento del desierto

La imaginería colectiva y la ritualidad cívica manifiesta características disciplinadoras que enlazan el pasado con el futuro en un modelo paramantener y preservar el espíritu de cohesión social y traspasarlogeneracionalmente. El despliegue de la pompa cívica que se ha descritoanteriormente como son los cantos militares, los desfiles, entre otros, empiezan a ser parte del culto cívico (y también popular y masivo) al EstadoNación en la zona septentrional de Chile.

El Estado permite integrar a los ciudadanos nortinos "colectivamente de una visión del mundo, de una lectura compartida del pasado,en una perspectiva idéntica de futuro de normas y creencias, de valores que constituyen un patrimonio indivisible y les proporciona paraexpresar todo eso, un vocabulario, símbolos gestos, incluso cancionesque constituyen un verdadero ritual"15 . Siendo así, podemos inferir quetodo este aparataje tiene como fin último la reproducción y la perpetuidadde las lealtades ciudadanas mediante la ritualidad, trasladando más allá del pasado y el presente el sentimiento de pertenencia a la Nación chilena16 .

Al pie del monumento a Prat se dará lectura al parte oficial del combate de la esmeralda. La niñita Armiñada Waghorn dirá un pequeñodiscurso; y los sobrevivientes de la Esmeralda residentes en estepuerto; Señores José Manuel Concha y Wenceslao Vargas, colocaron una corona de flores naturales arbusto del capitán Prat.Un piquete hará en este momento una descarga cerrada; enseguidael señor Antonio Viera Gallo, miembro protector de la Sociedad deVeteranos, hará uso de la palabra, con lo cual dará terminado esteacto, desfilando la sociedad por las calles de Tarapacá y vivar17

Como se pudo leer, el pasado se refunde en el presente a través del representante de una nueva generación (en este caso "la niñita"), la cualsimbólicamente aprende de aquel "pasado" a través del acto de la recordación patriótica e invita a los otros a ser participes de este sentimiento. En unsentido nacionalista, Iquique es un lugar especial dentro del imaginario dela Nación, puesto que en su rada dio la vida Prat, ícono del nacionalismochileno y por lo tanto digno de toda "alabanza y gloria" como representantedel espíritu patriótico chileno, que ofrendó su vida en favor de la patria, ycomo tal, constituye el símbolo del héroe que debe ser reproducido en todos los rincones del país18 . Además del valor iconográfico y resemantizadode la figura de Prat, las festividades populares como el 18 de septiembrecorresponden a escenarios rituales donde los símbolos patrios constituyenlos elementos de similitud de una la identidad nacional frente a la "otredad" de nacionalidades colindantes (peruanos y bolivianos). La prensa local describe estos momentos:

Hoy empieza el Dieciocho, ese periodo de fiestas que tienen la virtud de disipar todas las penas, avivar todos los entusiasmos y determinar todas las expansiones, desde la ruidosa y espontánea del ¡VivaChile! Con su correspondiente cogollo, de nuestro roto,- el patriotapor excelencia en paz y en guerra, en las manifestaciones publicas como en la vida de trabajo rudo a que esta sometido, hasta la intensa e intima emoción que domina a todos los corazones cuando lasbanderas desplegadas al viento y el redoblar de los tambores noshacen recordar los días mas grandes de la patria y rendir culto degratitud y respeto a las memorias de sus héroes y fundadores.El Dieciocho, la clásica fiesta de nuestro patrimonio legendario esel eje a cuyo alrededor giran todos los deseos y esperanzas de estosdías de general alegría y expansión para los chilenos. Para el lastiendas cubren sus escaparates de vistosas telas y cintas tricolores, las calles y las plazas rebosan de una multitud que contenta regocijada sus caras y trajes de día de fiesta, las banderas se despliegan,los himnos marciales hacen oír sus notas vibrantes y enloquecedoras, pobres y ricos derrochan dinero y buen humor, ahorrados pacientemente en un año de trabajo y sacrificio, qué compensan sobradamente el gusto de consagrar por entero unas cuantas horas a lacelebración de nuestras glorias, que son nuestro mayor timbre deorgullo y le espejo que refleja nuestras aspiraciones de incesanteprogreso y engrandecimiento.Nuestro pueblo no ha de menester mucha variedad y lujo en las fiestas; le bastan unos cuantos rotys en el bolsillo para improvisar cuantole hace falta para darse gusto y correr las verbena, todo en obsequioa la patria; y en cuando a las fiestas, como ahora sucede, son muchasy de grande atractivo, mayormente se entusiasma, derrocha los ahorros, olvida sinsabores, y lleva a todas partes la nota riente y sublime de su jubilo patrióticoOtro Numero muy interesante y sobremanera significativo serán larepartición de premios y los ejercicios militares de los alumnos delas escuelas publicas. Los hombres de mañana, con sus vocecitasinfantiles y sus rostros placenteros, tienen en esos actos una escuelade enseñanza cívica provechosa, en la edad en que mas se aprovecha con el corazón que con la cabeza, ellos aprenden en las solemnidades de las fiestas patrias, revestidas de todo lujo y solemnidad, elculto a la patria19

Siguiendo la cita podemos comentar la importancia de los mecanismos cívicos en la penetración de la mentalidad colectiva local, sin distinción de clases, lo que denominaremos como "instrumentos dehomogenización de conciencias", que contribuye a la idea de unidad ysolidaridad en post de la Nación. Iquique será la matriz del renacer delnuevo nacionalismo en Chile desde la periferia.

En cierta forma, los rituales cívicos representan un destino común.Los festejos son valorados como prácticas en la cual se celebra la identificación con la patria, con la nación, con los héroes o los iconos inventados;con la única salvedad que, para que surta efecto, debe haber una masivadifusión y propagación del sentir nacional. En palabras de Hobsbawm, "los nuevos y oficiales días de fiesta, las ceremonias, los héroes o símbolos,que dirigían los crecientes ejércitos de empleados estatales y el crecientemente cautivo público de niños escolares, todavía podía fracasaren movilizar voluntariamente a los ciudadanos, si carecían de genuina resonancia popular".20

En otra fuente estudiada se aprecia lo siguiente:

Las Comisiones nombradas por la intendencia y la alcaldía para organizar el programa oficial de la fiesta con que se conmemoraraentre nosotros, mañana el aniversario del homérico combate naval de Iquique, han cumplido ya su encargo.

El programa tiene números muy interesantes como se verá enseguida: 8 AM Se izará el pabellón nacional en los cuarteles de la guarnicióny de la policía, con el himno Nacional ejecutado por las bandas demúsicos respectivas.8 _ AM Las bandas de músicos del batallón Carampangue y regimiento Húsares recorrerán la ciudad tocando himnos marciales 9 AM La banda de policía se encontrara en el local de la Sociedad"Veteranos del 79" Con el objeto de acompañar a esta institución a la plaza Prat a colocar una corona al busto de Prat.9 _ AM Se cantara la canción Nacional por todos los alumnos de lasescuelas publicas, a cuyo acto asistirán tropas del Carampangue yHúsares y harán una descarga cerrada al concluir el himno Nacional. 1 _ PM Romería al sitio donde se hundió la corbeta Esmeralda, Por la sociedad "Veteranos del 79", a cuyo acto han sido invitadas lasautoridades de la provincia y los oficiales franco de la guarnición21

Vemos que el recuerdo y las remembranzas a los héroes juegan unnotable papel para apelar al pasado que a determinado el presente22 . Preservar el recuerdo en post de las generaciones futuras, convertir a los héroes patrios en semidioses del panteón cívico, los cuales sirvenanalógicamente como luz y guía del ciudadano y les recuerda (en cada instante) "quienes somos como Nación", siendo ese el fin último del ritual. Por lo tanto, no es difícil percibir el rol cohesionador representado en cadauna de las formas de conmemoración cívica. En este contexto la nacionalidad actúa como una "religión cívica" que se inculca a la membresía ciudadana por medio del despliegue de diferentes instrumentos como la educación, los actos cívicos, la estatuaria heroica y el culto a los símbolos patrios. El uso del ceremonial cívico para crear un sentimiento de adhesiónpatriótica lo observamos en el siguiente párrafo:

Hace ya un año, la honorable junta de beneficencia del departamento tomo el acuerdo de erigir un monumento conmemorativo, en elcementerio numero 1 de esta ciudad, en el sitio en que estuvieronsepultados los restos de Arturo Prat; la obra de justicia y reparaciónhistórica proyectada por la junta de beneficencia encontró generalaplauso y el mas decidido apoyo moral y material en la opinión,pues jamás los chilenos hemos dejado de rendir entusiasta y religioso culto de respeto y admiración a los héroes que ofrendaron susvidas generosamente por la defensa de nuestros derechos y dieroninmarcesibles paginas de gloria de la historia patria23

Los héroes son símbolos poderosos de aspiraciones e ideales de identificación colectiva que invitan a reflexionar sobre el actuar y el compromiso ciudadano. La cita enunciada es un ejemplo cómo en Iquique se armóuna pompa ritualista con el propósito presentar un espectáculo local inolvidable, el cual debía saciar a la ciudadanía de los sentimientos patrióticos,con la misma intencionalidad con que se escribe la siguiente información: La simpática sociedad de veteranos del 79 que cobija bajo sumanto protector a todo aquello s que formaron parte en la guerradel pacifico, ha proporcionado para darlo a la publicidad el programa de fiestas con que se celebra el 25 aniversario de la epopeya de Iquique.Sencillo en su forma su significado es altamente patriótico y nohay duda que el pueblo contribuirá a darle todo el realce posiblea fin de que el éxito mas completo coronen los esfuerzos de esosviejos soldados que dieron en época no muy lejana paginad degloria a la historia patria. He aquí el programa: a las 8 _ AM.A esta hora se levantara la bandera de la sociedad, empavesada,asistiendo al acto los socios se ejecutara la canción Nacional por labanda de la policía.A las 9 _ AM La sociedad de veteranos se pondrá en marcha a laplaza Arturo Prat, acompañada de las demás sociedades chilenas ycompañías de Bomberos nacionales con la banda de músicos a lacabeza; desfilara por las calles Zegers y Baqueano hasta la Plaza,donde espera a las escuelas públicas24

Es interesante visualizar cómo era el esmero con que se realizabanlas ceremonias, incorporando formas masivas de espectáculo con himnos ofuegos artificiales, además de la presencia de la Escuadra Nacional, tradición que sigue hasta nuestros días.

8 y media PM Fuegos artificiales en esta misma plaza, festival hastalas 10 y media PM. Hora en que la misma procesión alegórica desfilara por la calle de Tarapacá hasta la plaza Condell, Bajara porVivar, disolviéndose en la plaza Brasil.La Ciudad en estos momentos presenta una gran animación.La tropa de la guarnición oyó un te deum y enseguida desfiló porfrente a la intendencia.El monumento a Prat esta engalanado con Banderas.Las escuelas públicas cantaran el himno patrio.A las doce del día el crucero Presidente Pinto hizo una salva mayor.Esta noche habrá iluminación y en teatro victoria una velada literario musical25

Otra información señala:

Hoy ha quedado en la calle Tarapacá, al costado poniente de la Plaza Prat, una hornilla que se estaba construyendo para calentar elaire que ha de servir para la elevación del globo del aeronauta SeñorEnrique Vaisaille, que hará su primera ascensión, Según el programa de las fiestas, mañana, de 4 a 5 de la tarde26

En el periódico "El Nacional" se agrega:

Aunque cortos en números, los fuegos artificiales quemados en la Avenida de Cavancha fueron del agrado general no hubo piezas sobresalientes pero si mucho cohete de doble detonación que claritodecían ¡Viva Chile!

El público que atrajo este espectáculo fue también numerosísimo27

La materialización del nacionalismo en Iquique es evidente. Es ellugar mágico de valor y honor para los nortinos y para la patria. Es un sitiosagrado donde el Estado Nación chileno se empieza a robustecer desde laszonas periféricas. Lo importante desde un punto de vista histórico es elsignificado del puerto iquiqueño, sirviendo para elaboración y pavimentaciónde la Nación en el nuevo territorio conquistado. Iquique, en un sentidofigurado, será el escenario donde irradió el nacionalismo hacia las zonasanexadas post guerra del Pacífico, alimentando el imaginario nacional delresto del país a través de las epopeyas navales. Así, podemos advertir:

Miremos hacia atrás, impregnémonos del optimismo de aquellos ilustres próceres como el supremo director O’Higgins, los que sacrificaron todas sus ambiciones por el bien colectivo y la salud de lajoven nación. Aceptaremos cualquier sacrificio moral a trueque delibertarnos de esta situación, jamás pudimos imaginar que llegaría atan doloroso término.¡PATRIA!, pensemos en ella, en su salvacióny olvidemos todos los pequeños rencores y ambiciones, para reunirnos todos en esta ocasión en que puede y debe llevarnos a mejoresdías28

Lo anterior puede parecer un discurso oficial, sin embargo, corresponde a una carta enviada al editor del diario "El Tarapacá" en 1932, buscando entablar un combate por el derecho de un patriotismo en una épocadonde el país atravesaba un prolongado proceso crisis económica. Este fragmento esboza cómo un medio de prensa local difunde un dispositivo quebusca fortalecer y reforzar la identidad nacional en medio de una situaciónde escasez laboral en la cual el sistema social mostraba sus deficiencias.

Reflexiones finales

Los Estados, a partir de ciertos elementos inculcan en su poblaciónsentimientos identitarios nacionales, utilizando diversos mecanismos simbólicos que comprenderían la lengua, las tradiciones, la cultura y todo loque pueda considerarse como símbolo patrio, a partir de los propios aparatos ideológicos del Estado como son la escuela, los museos, los medios decomunicación, entre otros. Estas lealtades se manifiestan principalmente através de sentimientos más que de razonamientos, renovando sin duda lahegemonía política imperante29 .

Dicha función la cumplen los rituales cívicos, los que permiten generar un proceso de identificación de los individuos con el Estado-Nación,mediante la incorporación de categorías sociales estandarizadas que generando la definición propia del grupo con respecto a otros. Estos modelos,con fines disciplinadores, se reencarnan en héroes, próceres y otros personajes, cuyas proezas son repetidas una y otra vez en ceremoniales conmemorativos, que a su vez son cultivados por las nuevas generaciones de ciudadanos (chilenos, nortinos, pampinos, iquiqueños) en eventos comunitarios mediante la socialización. Una vez adquiridos por los miembros de lasociedad, se convierten en un habitus.

Este trabajo ha intentado, desde un enfoque sociohistórico, develarparcialmente cómo se construye la idea de Nación a través de los actossimbólicos de recordación y memoria, los cuales apuntan direccionalmentea la formación del ciudadano como parte de ideario nacional; con la particularidad que esta reproducción de "lo nacional" tenga al puerto de Iquiquecomo artífice local de esta regeneración de la idea de Nación en el áreaseptentrional de Chile.

 

Notas

* Artículo resultado del Proyecto de Investigación Mayor de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Tarapacá, nº 5732 – 12. Se agradece el apoyo del Convenio de Desempeño Universidad de Tarapacá-Mineduc.

1 En el Prefacio de "Nosotros y los Otros". Ediciones Siglo XXI. México. 2003: 15.

2 Benedict Anderson, Comunidades Imaginadas. Reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo, Fondo de Cultura Económica, México, 1993, pp. 22 – 23. Otros antecedentes en Eric Hobsbawm, Naciones y nacionalismos desde 1780, Crítica, 1992; Ernest Gellner, Naciones y Nacionalismo, Cambridge, 1983; Jeff McMahan, Los límites de la parcialidad nacional, en "La moral del Nacionalismo", Gedisa Editorial, Barcelona, España, 2003.

3 Mayores antecedentes sobre la "Chilenización" en el norte de Chile en Sergio González Miranda, El Estado chileno en Tarapacá: El claroscuro de la modernización, la Chilenización y la identidad nacional, Revista Diálogo Andino, nº 13, Universidad de Tarapacá, 1995; un análisis crítico en Alberto Díaz Araya, Problemas y perspectivas sociohistóricas en el norte chileno: Análisis sobre la "Chilenización" de Tacna y Arica, Revista Si somos Americanos, volumen V, año 4, Universidad Arturo Prat, 2003, pp. 49 – 81.

4 "Se define como un sistema de disposiciones durables y transferibles estructurasestructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes que integran todas las experiencias pasadas y funciona en cada momento como matriz estructurante dé las percepciones , las apreciaciones y las acciones de los agentes cara a una coyuntura o acontecimiento y el que contribuye a producir" Bourdieu (1986:57).

5 Periódico El Nacional, Iquique, 16 de mayo de 1900. Las negritas son nuestras.

6 Roger Chartier, El mundo como representación. Historia Cultural: Entre práctica y representación, Gedisa Editorial, Barcelona, España, 1995 pp.227.

7 Un análisis con detenimiento sobre el valor iconográfico de Prat en Sergio González Miranda, "El símbolo de Prat en la mentalidad popular tarapaqueña durante el ciclo del salitre", Revista Si somos Americanos, volumen V, año 4, Universidad Arturo Prat, 2003, pp. 107 – 122.

8 Cfr. Duncan Mitchell, Diccionario de Sociología, Ediciones Grijalbo, Barcelona, España, 1983.

9 Anderson, op cit, 205

10 Hobsbawn, op cit, 100.

11 Periódico La Patria, Iquique, 21 de Mayo de 1900. Las negritas son nuestras.

12 "Los monumentos son diseñados con el fin de crear un espacio para representaciones rituales para fiestas conmemorativas y celebraciones, el monumento, el escenario de la representación y un día en particular se combinan para recordar una promesa simbólica de que el Estado, el régimen o el gobernante es fiel a los padres fundadores y de que esa autoridad, por tanto es legitima. Como escenario de representaciones conmemorativas, los monumentos hacen que la gente no solo recuerde, si no que recuerde junto a otras personas por lo que se afirma la solidaridad de grupo y la unidad", Benjamín Thomas, "La revolución hecha Monumento", en Historia y grafía nº 6, México, 1996, pp. 113.

13 Siguiendo la propuesta de Charles Taylor, podemos convenir que "el Estado respalda y difunde, y por consiguiente, también define, hasta cierto punto, una lengua y una cultura homogénea (...) más bien, la homogeneidad es un requisito del Estado moderno y es este ineludible imperativo el que en su caso, sale a la superficie en forma de nacionalismo", "Nacionalismo y modernidad", en La moral del Nacionalismo, Gedisa Editorial, Barcelona, España, 2003, pp 55 – 56.

14 Periódico El Nacional, Iquique, 29 de Enero de 1904.

15 Serge Berstein, "La cultura Política", en Para una historia cultural, Ed. Taurus, México, 1999, pp.404.

16 Jacques Le Goff, El orden de la memoria. El tiempo como imaginario, Ediciones Paidos, Barcelona, España, 1991,pp.227.

17 Periódico La Patria, Iquique, 19 de Mayo de 1904.

18 Cfr. Willians Sater, "Arturo Prat, símbolo de ideas nacionales ante la frustración chilena", en Revista Mapocho, Biblioteca Nacional, Santiago, Chile, 1966.

19 Periódico El Nacional, Iquique, 16 de Mayo de 1900.

20 Hobsbawm, op cit, 197.

21 Periódico El Nacional, Iquique, 20 de Mayo de 1904.

22 Un análisis sobre los ex-combatientes chilenos en la guerra del Pacífico desde una perspectiva de la subalternidad en Alberto Diaz, Claudio Aguirre y Patricio Rivera, "La sociedad de veteranos del 79: Los héroes olvidados de la historia chilena", en Tarapacá, un desierto de historias, taller de investigaciones culturales TINCU, Iquique, 2003.

23 Periódico La Patria, Iquique, 19 de mayo de 1904.

24 Periódico La Patria, Iquique, jueves 19 de mayo de 1904

25 Periódico La Patria, Iquique, jueves 19 de mayo de 1904.

26 Periódico La Patria, Iquique, sábado 20 de mayo de 1899

27 Periódico El Nacional, Iquique, 16 de mayo de 1900.

28 AMRT, periódico El Tarapacá, pagina 3, domingo 18 de septiembre de 1932.

29 Cfr. Alain Touraine, ¿Qué es la democracia?, Fondo de Cultura Económica, México, 2000,pp. 35.

 

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Recibido: 09.08.2011 Aceptado: 23.11.2011

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