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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.31 Santiago abr. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000100026 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 31, 2012, p. 499-520

PROPUESTAS Y AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

Complejidad, globalización y teoría social

Complexity, globalization and social theory

Globalização, complexidade e teoria social

 

L. Iván Valenzuela Espinoza

Universidad Arturo Prat, Iquique, Chile. Email: leandro.valenzuela@unap.cl.


Resumen: Recientes innovaciones en la teoría social están abocadas a desarrollar puntos de encuentro y colaboración con la teoría de la complejidad. Porsupuesto, tal aproximación conlleva una reconceptualizacion profunda de la noción de sistema y de diversas dinámicas y procesos asociados. En el artículo semostrará cómo la síntesis constructiva entre teoría social y teoría de la complejidad hace posible avanzar en el estudio e investigación de ciertos problemas teóricos sociológicos y de la "complejidad global".

Palabras claves: complejidad, globalización, sistema social, fluidos, redes.


Abstract: Recent innovations in social theory are focused on thedevelopment of collaborative links with complexity theory. Of course, this approachimplies a deep reconceptualization of the notion of "system" and various associateddynamics and processes. The article shows the extent to which the constructivesynthesis between social theory and complexity theory allows both for a significantprogress in the study and research of certain key sociological theoretical problemsand of "global complexity" as well.

Key words: complexity, globalization, social system, fluid, networks.


Resumo: As recentes inovações na teoria social são obrigados a desenvolver pontos de contacto e colaboração com a teoria da complexidade. Essa abordagemleva a uma profunda reconceptualização da noção de sistema eas diversas dinâmicase processos associados. Este artigo irá mostrar como a síntese construtiva entre ateoria social e teoria da complexidade faz com que seja possível avançar no estudoe investigação de determinados problemas sociológicos e teóricos da "complexidadeglobal".

Palavras-chave: complexidade, globalização, sistema social, fluido, redes.


 

Introducción

El presente artículo presenta y analiza la teoría de la complejidad,destacando sus principales características analíticas y conceptuales, y poniendo el acento en cómo el "giro de la complejidad" (Blaikie 2007) se estáerigiendo en un auténtico paradigma teórico, acompañado de estimulantesáreas de desarrollo en distintos campos del conocimiento. En tal perspectiva, se enfatizan ciertas innovaciones conceptuales de la complejidad en lasociología y las ciencias sociales. Así entonces, se prestará especial atención a indagar cómo la complejidad ofrece posibilidades sugerentes tantopara el abordaje teórico de determinados problemas sociológicos, comopara una mejor investigación científico-social de la "globalización".

El artículo consta de cuatro de apartados. En primer lugar, se analizará la relación entre recientes cambios en la ciencia y el "giro" de la complejidad. Por otro lado, serán expuestos y desmenuzados los principios centrales de la teoría de la complejidad. Asimismo, se profundizará en los alcances analíticos de la noción de "sistema" en la teoría social, resaltando los conceptos de "partículas", "ondas" y "olas"/"oleadas", así como los de"fluidos" y "redes", orientados a determinados problemas teóricos en particular. Por último, sobre la base de las herramientas conceptuales analizadas, se indicará cómo la incorporación del pensamiento complejo a la teoría social contribuye a sentar las bases para una investigación científico-social rigurosa de la complejidad global.

Ciencia y giro de la complejidad

Recientemente diversas innovaciones teóricas en el campo de lasciencias sociales se inspiran en los logros obtenidos por el "giro de la complejidad" (Blaikie 2007) en la biología y otras ciencias naturales y físicas.En tal perspectiva, se suele subrayar la importancia del liderazgo intelectual del Instituto de Santa Fe de Nuevo México, en los EE. UU., y de la"Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales",presidida por I. Wallerstein, la cual contó con la participación del PremioNobel de Química, I. Prigogine.

Como punto de partida, la Comisión Gulbenkian (Wallerstein et al.2004: 4) sitúa la puesta en marcha de la ciencia social moderna en las acciones encaminadas al establecimiento de "un conocimiento secular sistemático sobre la realidad que tenga algún tipo de validación empírica". Simultáneamente, se propone, a efectos de estimular el avance de las cienciassociales, eliminar la separación entre "ciencias naturales" y "ciencias sociales", y concebir la naturaleza de otra forma, de tal modo que las leyes dela naturaleza den cuenta de la novedad, la autoorganización y las dinámicascreativas de ésta. Asimismo, se subraya que ambos conjuntos de cienciastienden a confluir en la investigación de "sistemas complejos". Por consiguiente, la Comisión Gulbenkian (Ibid: 84) señala que:

Las ciencias sociales han venido avanzando en dirección hacia un respeto cada vez mayor por la naturaleza; al mismo tiempo las ciencias naturales han ido desplazándose hacia una visión del universocomo inestable e impredecible, y por lo tanto a concebir al universo como una realidad activa y no como un autómata sujeto a la dominación de los seres humanos, que de alguna manera están ubicadosfuera de la naturaleza.

Por otro lado, la consiguiente "visión clásica de la ciencia" (Ibid)terminó sustentándose en dos premisas fundamentales:

Una era el modelo newtoniano en el cual hay una simetría entre elpasado y el futuro. Era una visión casi teológica: al igual que Dios,podemos alcanzar certezas, y por lo tanto no necesitamos distinguirentre el pasado y el futuro puesto que todo coexiste en un presenteeterno. La segunda premisa fue el dualismo cartesiano, la suposición de que existe una distinción fundamental entre la naturaleza ylos humanos, entre la materia y la mente, entre el mundo físico y elmundo social/espiritual (Ibid).

Las pretensiones del conocimiento moderno se tornaron impresionantes, puesto que "la ciencia pasó a ser definida como la búsqueda de lasleyes naturales universales que se mantenían en todo tiempo y espacio"(Ibid: 5). Los múltiples cambios que caracterizaron al desarrollo de la modernidad contaron con un principio fundamental, es decir, el "progreso"(Ibid), entendido, en lo medular, a partir de la experiencia occidental dedominación de la naturaleza, el auge de la tecnología y el crecimiento económico capitalista. Por otro lado, un mayor conocimiento del mundo documentó la finitud del mismo mediante sendos viajes y descubrimientos propiciados por el mundo occidental. Según la Comisión Gulbenkian (Ibid: 6):

El ideal y la visión de un progreso ilimitado extraía fuerza de lainfinidad del tiempo y del espacio, pero la realización práctica delprogreso en los asuntos humanos por medio del avance tecnológicodependía de la cognoscibilidad y explorabilidad del mundo, de laconfianza en su finitud en ciertas dimensiones clave (especialmentesu epistemología y geografía).

Sin embargo, en décadas recientes ha quedado de manifiesto el agotamiento y los problemas que aquejan al paradigma científico moderno. Loanterior guarda estrecha relación con el surgimiento y evolución de la teoría de complejidad frente a las dificultades indicadas. Así, el antiguo modelo de la ciencia moderna centrado en supuestas "certezas" entra en crisis:

En las ciencias naturales se daban nuevos procesos que destacabanla no linealidad por encima de la linealidad, la complejidad por encima de la simplificación, la imposibilidad de eliminar al que midede la medición. Lo más importante de todo es que esos científicosacentuaban la importancia de la flecha del tiempo. Sin embargo, esaatenuación de las contradicciones entre las ciencias naturales y laciencia social no implicaba, como en los intentos anteriores, unaconcepción mecánica de la humanidad, sino más bien la concepciónde la naturaleza como activa y creativa.

Así entonces, uno de los principales desafíos consiste en dar cuentade cómo surge la complejidad y de los principios que la guían. En tal perspectiva, se constata que los sistemas complejos se autoorganizan y que "yano se puede considerar que la naturaleza sea pasiva" (Ibid: 67-68). Laslimitaciones de la ciencia moderna, simple y llanamente, se tornan patentesdado que:

Describe sistemas en equilibrio o cercanos al equilibrio, pero nosistemas que están lejos del equilibrio, aunque éstos son por lo menos tan frecuentes, si no más, que los sistemas en equilibrio (…) unsistema lejos del equilibrio es la expresión de una "flecha del tiempo" cuyo papel es esencial y constructivo. En un sistema de ese tipoel futuro es incierto y las condiciones son irreversibles. Por lo tantolas leyes que podemos formular solamente enumeran posibilidades,nunca certezas (Ibid: 68).

Principios de la complejidad

En relación a los "sistemas abiertos", la "flecha del tiempo" redunda en la pérdida de organización así como en el incremento de la aleatoriedady el desorden conforme al irreversible paso del tiempo. La acumulaciónseñalada de desorden, a saber, la entropía positiva, remite a la Segunda Leyde la Termodinámica (Urry 2003: 21). No obstante, no sólo se constata unaumento del desorden, dado que también, siguiendo a Prigogine, surge unnuevo orden lejos del equilibrio. En consecuencia, hay "estructurasdisipativas", es decir, islas de nuevo orden en un mar de desorden, quemantienen e incluso incrementan su orden a expensas de una entropía general mayor (Ibid). Tal fenómeno obedece a la "neguentropía". De acuerdocon Prigogine, el orden localizado en cuestión "flota en el desorden" (citado en Capra 1996: 184), desencadenándose una relación que combina elflujo continuo con la estabilidad estructural, donde la irreversibilidad deltiempo ocasiona que el orden emerja desde el caos (Ibid).

Por cierto, los avances mencionados de la complejidad deben mucho a los trabajos pioneros de teóricos como L. V. Bertalanffy, quien, entreotros, alcanzó notables resultados en el estudio y comprensión de los sistemas abiertos y la relación entre entropía y neguentropía (Bertalanffy 1968).

Así, son situaciones de no-equilibrio las que a menudo son fuentesde nuevo orden en el ámbito de los sistemas complejos. Tiene lugar, portanto, una relación entre neguentropía y entropía, descartándose tanto eldeterminismo absoluto como la aleatoriedad extrema.

El comportamiento de las poblaciones estudiadas por las cienciasde la complejidad exhibe una profunda relacionalidad, a saber, relaciones y patrones probabilísticos que redundan en propiedades emergentes (Bunge1977, 2001, 2004). Como consecuencia, tales sistemas operan de formano lineal y con elevadas cuotas de incertidumbre y contingencias tras los procesos de diferenciación que suelen experimentar en sus dinámicas de cambio.

Las relaciones no se sustentan en variables con atributos fijos o estáticos, al tiempo que el comportamiento de poblaciones numerosas escualitativamente distinto del que tienen poblaciones pequeñas.

Un aspecto central del énfasis en la relacionalidad es el radical antireduccionismo de la complejidad, en la medida que lo que cuentan no sonsólo las "partículas", sino también las "ondas" (amén de "olas"/"oleadas")y sus movimientos, flujos e interrelaciones (Urry 2003, 2007). Así, los sistemas complejos muestran propiedades emergentes que los colocan entreel orden y el caos, trascendiendo el orden absoluto y el caos totalmentealeatorio e indeterminado. Paralelamente, la relacionalidad también hace posible superar los respectivos reduccionismos del individualismo metodológico y del holismo totalizador, poniendo de relieve el papel central de acción humana en la dinámica de los sistemas sociales (Bunge1977, 2001, 2004).

Entre los principios centrales de las ciencias de la complejidad podemos señalar los siguientes:

  • En vez de propender al orden/equilibrio, hay sistemas complejos(o autopoiéticos) que se mueven entre el desorden y el orden deacuerdo con una lógica de autoorganización y autorreproducción.

  • Los sistemas complejos muestran dinámicas de "caos" reñidas tanto con el determinismo lineal/mecánico como con la anarquía completamente aleatoria.

  • Los sistemas complejos, tras innúmeras repeticiones de pequeñasacciones/fenómenos, de carácter local, pueden desembocar en enormes impactos y resultados mediante una mayor desviación propiciada por la retroalimentación positiva. El ejemplo conocido como"efecto mariposa" sugiere que, dadas ciertas condiciones iniciales,y en un contexto hipotético-teórico, al aleteo de una mariposa puedeocasionar una tormenta en un lugar sumamente distante del original,y en un punto del tiempo muy posterior.

  • Las características emergentes de los sistemas complejos son diferentes de sus "partes" constituyentes, y aquéllas no se reducen a loselementos básicos que los componen.

  • Hay sistemas complejos que tienen como entorno a otros sistemas,estableciéndose relaciones no jerárquicas entre los mismos; la topología que define a menudo a tales sistemas es la "red".

  • Existen "atractores" que establecen los parámetros básicos de movimiento del sistema, exhibiendo rasgos homeostáticos y de retroalimentación negativa. El atractor se refiere a cuando un sistema dinámico no se mueve, a lo largo del tiempo, a través de todas laspartes posibles de un espacio potencial, sino que tan sólo ocupa unaparte restringida del mismo (Urry 2003: 26).

  • Los "atractores extraños", a su vez, se distancian del punto de equilibrio amplificando su desviación a través de retroalimentación positiva, por lo que muestran dinámicas no lineales. Los "atractoresextraños" son espacios inestables a los que es atraída la trayectoriade los sistemas dinámicos mediante innúmeras iteraciones. Dicho espacio puede ser indeterminado dentro de las fronteras existentes,o bien puede haber varios conjuntos de fronteras (Ibid).

Simultáneamente, el entorno del sistema viene dado por otros sistemas, por lo que una perturbación en aquél ocasiona cambios y adaptaciónen el sistema que, por su parte, desencadena modificaciones en los sistemasrestantes. Se trata, en definitiva, de una dinámica de modificaciones mutuas por parte de "sistemas adaptativos complejos" en vez de una lógica deimpacto unidireccional de índole mecánica y lineal. Esta dinámica de impactos sistémicos mutuos discurre a lo largo del tiempo. Así entonces, lossistemas adaptativos complejos resultan ser co-evolutivos (Eldredge 1985,1986; Kauffman 1993).

Por su parte, el concepto asociado de dominio ecológico, derivado de la biología, hace referencia a la preponderancia de una especie frente aotras en el contexto de una "comunidad ecológica dada" (Jessop 2008: 29).Como ha subrayado E. Morin (1980: 44), dicha relación se sustenta en unadinámica compleja de co-evolución de sistemas, de alcances contingentes,quedando descartada de plano la imposición unilateral de la lógica del sistema preponderante sobre las demás. En el dominio ecológico no existeuna determinación "en última instancia", y su constitución responde a procesos históricamente específicos y contingentes, rechazándose tajantemente el determinismo tecnológico y económico presente frecuentementeen enfoques estructuralistas de la teoría social.

Como consecuencia, el "anidamiento" de los sistemas (y subsistemas)no necesariamente se traduce en jerarquía, conforme a la cual una instancia, factor o nivel desempeña una función determinante sobre otros sistemas o subsistemas. Los conceptos en cuestión permiten compatibilizar laautonomía de los sistemas con sus respectivas interconexiones einterrelaciones. También arrojan luz sobre la constitución mutua de sistemas.

No se puede establecer a priori la existencia de un anidamiento jerárquico o no, pues ello queda sujeto a la investigación empírica.

Por último, las versiones de la evolución natural elaboradas porEldredge y Kauffman señalan que hay una oscilación entre, por un lado,periodos caracterizados por largos periodos de escaso cambio y estabilidadrelativa, y, por el otro, periodos que exhiben sacudidas y dinámicas derivadas de cambios radicales y repentinos (saltación). De manera específica, lanoción de "equilibrio puntuado"1 (Eldredge 1985, 1986) indaga en cómoperiodos de relativa estabilidad se ven sucedidos por cambios bruscos yrepentinos.2 El tiempo y la historia, en tales contextos, resultan ser de lamayor importancia. Estas nociones son altamente sugerentes para el estudio de la ciencia, la tecnología, la evolución sociocultural, la política, elcambio histórico y la comprensión de fenómenos recientes vinculados a lossistemas globales y la "glocalización" (Urry 2003, 2007).

Como se ha señalado, la teoría de la complejidad (Byrne 1998; Capra1996, 2003; Jessop 2008; Urry 2003; Walby 2007, 2009) proporciona versiones más sofisticadas de la ciencia que las existentes hasta hace pocobajo los cánones positivistas.

Debe subrayarse que la reconceptualización profunda de los sistemas (Bunge 1977, 2001, 2004) rompe con las tradicionales concepcionesmecanicistas, lineales y deterministas de los mismos. Muy especialmente,se pone el acento en el carácter desigual, impredecible e irreversible de losprocesos y fenómenos sistémicos, enfatizando su carácter autopoiético yde organización propia (Maturana y Varela 1985).

Por consiguiente, y siguiendo al sociólogo D. Byrne (2005: 97),podemos definir la teoría de la complejidad como "la comprensióninterdisciplinaria de la realidad en tanto compuesta de sistemas complejosabiertos con propiedades emergentes y potencial transformador". Este concepto de la complejidad, a su vez, se incardina con la noción de cienciasocial propuesta arriba por la Comisión Gulbenkian.

La complejidad, desde una renovada defensa del realismo y la ciencia, afirma que el conocimiento, pese a ser local y contextual, en modoalguno debe ser entendido de manera relativista como ha ocurrido en elgiro "postexplicativo". Reconocer el proceso de construcción social delconocimiento para nada implica que éste termine viéndose reificado, puesto que el conocimiento universal flexible permite diálogo, debate y adaptaciones mutuas entre conocimientos locales y diferentes (Ibid: 99). Tal conocimiento universal, claro está, nada tiene que ver con la acepción clásicapositivista del mismo.

Con todo, y a efectos de evitar la trampa que conlleva una "concepción caótica" de la complejidad, urge distinguir entre "complejidad en general" y "modos específicos de complejidad" en diferentes contextos, aplicaciones, programas de investigación, etc. (Jessop 2008: 225). Debe evitarse el riesgo de sucumbir ante tal "concepción caótica" que atenta contraun "objeto de investigación coherente" y un posible "principio explicativocoherente" (Ibid). Las aplicaciones específicas y concretas de la teoría dela complejidad han de dar cuenta de un diálogo con teorizaciones rigurosasy relaciones coherentes con líneas solventes de investigaciones empíricas.El foco de la investigación científico-social conlleva la identificación, elanálisis y la explicación de "un número restringido de procesos subyacentes muy generales que simultáneamente unifican y diferencian los fenómenos que vemos en el mundo a nuestro alrededor" (Harvey 1996: 58-59).Dichos mecanismos permiten poner al descubierto y comprender más profundamente la lógica y los principios generativos de procesos y relacionesen objetos, cosas, fenómenos, sistemas, etc., (Ibid).

La viabilidad científica de la síntesis entre complejidad y teoría social defendida aquí se apoya en formulaciones propias del realismo crítico (Sayer 2000). Por supuesto, existen otras formulaciones que también subrayan la importancia de los mecanismos generativos y del realismo, destacando el realismo científico de M. Bunge (1977, 2001, 2004).

Por lo mismo, el avance científico-social entraña un rechazo del reduccionismo intrínseco al constructivismo social radical, el cual únicamente presta atención a los significados subjetivos de los actores, obviando los fenómenos emergentes dotados de existencia material (Jessop 2008:238, Sayer 2000). El universo social combina sendos elementos de construcción social con propiedades emergentes que han de ser entendidas como"independientes de la mente, especialmente desde el punto de vista de observadores no participantes" (Jessop 2008: 226). La compatibilidad entrela complejidad y la teoría social realista también es destacada por Walby(2007: 463) y Blaikie (2007: 211-212), desmarcándose del postmodernismoque pone en duda las bases mismas de la ciencia.

En suma, el acercamiento entre complejidad y teoría social, conjugando debidamente la lógica sistémica con la agencia humana, propiciacondiciones para que el conocimiento dé cuenta de experiencias y realidades distintas a las del mundo occidental, sin renunciar por ello a la empresacientífica. Así, por ejemplo, la concepción del conocimiento complejo defendida por Byrne (1998, 2005), muestra un interesante paralelismo con la"ecología de saberes" y el "conocimiento-emancipación" propuesto por elsociólogo B. S. Santos (Chavarría y García 2004: 103-104), donde primala co-construcción de "conocimientos alternativos" plasmados en "prácticas sociales" de actores locales que, en el caso de lugares como AméricaLatina, comprenden a campesinos, indígenas, movimientos populares, mujeres, etc.

Sistema y ciencia social

Es menester indicar que, en las décadas de 1970 y 1980, hubo escaso interés, salvo excepciones, por llevar a cabo aplicaciones y desarrollosde la teoría de sistemas en la sociología. El cuestionamiento a la ciencia"positivista", las teorías generales y los modelos explicativos se tradujo enun patente desinterés por perfeccionar y poner al día la problematizaciónsistémica. En dichos círculos tendió a ignorarse el descollante trabajo teórico y conceptual, en materia de sistemas, que tenía lugar en disciplinascomo la biología, la química, la matemática, etc.

En otras palabras, mientras la ciencia proponía versiones cada vezmás refinadas y depuradas de sí misma y de los sistemas (Bunge 1977), enla sociología tendió a cundir la apatía y los estereotipos contrarios al "positivismo" y al "cientificismo" exacerbados por el relativismo subjetivo delgiro" postexplicativo" del postmodernismo (Byrne 2005). Tal fenómeno sedio con fuerza en el constructivismo social radical.3 Por consiguiente, la deriva señalada terminó rompiendo con las potentísimas contribuciones tantode la sociología clásica como de la contemporánea (Walby 2007, 2009)que habían sentado las bases para un tratamiento profundo de los sistemas,aún cuando no contasen con el vocabulario, las metáforas ni la terminología técnica pertinentes (Urry 2003, 2007).

Como es sabido, el neofuncionalismo de N. Luhmann supuso unrefrescante desarrollo de la teoría de sistemas en el marco de la sociología.La obra del sociólogo alemán constituye una de las escasas excepciones enel ambiente intelectual de las décadas de 1970 y 1980. Una de las principales contribuciones de Luhmann consistió en enfatizar, en relación a la distinción sistema/entorno, que cada sistema toma a todos los otros como suentorno, con lo cual supera las rigideces que supone el análisis en términosde "todos" y "partes" (Luhmann 1990, 1995). Del mismo modo, la contribución luhmanniana pone el acento en la diferenciación funcional de lossistemas autopoiéticos en una sociedad crecientemente policéntrica. Así, laautonomía operacional de los sistemas exhibe códigos y programas capaces de hacer frente a los intentos de control externo. No obstante, la propuesta del sociólogo alemán no presta la debida importancia teórica al análisis del "poder, la desigualdad y la economía" (Walby 2009: 53), con locual se desliga del examen acucioso de dimensiones cruciales de la vidasocial, tales como, "el conflicto, la desigualdad, la materialidad y la agencia" (Ibid). Asimismo, y conforme a Urry (2003: 100-101), la propuesta deLuhmann no es convincente en la medida que trasluce las limitacionesinsalvables del funcionalismo, razón por que tiende a pasar por alto lasnumerosas instancias en las que los sistemas sociales están lejos del equilibrio o "al borde del caos", despuntando la retroalimentación negativa endesmedro de la retroalimentación positiva. Por último, la teorización deLuhmann se situaría a un nivel excesivamente abstracto redundando en un "funcionalismo global" (Ibid).

Con todo, resulta necesario hacer referencia al significativo aportedel sociólogo y filósofo francés E. Morin (1980) quien, al igual queLuhmann, ofrece una propuesta de acercamiento entre la teoría de la complejidad y la sociología. Sin embargo, el planteamiento de Morin remite auna mayor variedad de recursos teóricos sociológicos en función de lasdinámicas de evolución y transformación social, las crisis, las bifurcaciones, etc. Es decir, las posibilidades abiertas por Morin muestran afinidadcon los esfuerzos de colaboración entre la teoría de la complejidad y latradición sociológica clásica de Marx, Weber y Simmel, la cual ha sidodesarrollada, modificada y enriquecida posteriormente.

Pues bien, a continuación se abordará un conjunto de desarrollosteóricos que, desde la tradición sociológica indicada, procurando profundizar el intercambio intelectual con la teoría de la complejidad (Byrne 2005;Harvey 2006, 2010; Jessop 2008; Urry 2003, 2007; Walby 2007, 2009). Envarios aspectos, la tradición inaugurada por Marx es más sensible a lasnociones de la complejidad, dado su interés por las tensiones, contradicciones, dilemas y conflictos que tienen lugar en la vida social, sobresaliendo el protagonismo de "sistemas dinámicos lejos del equilibrio" (Reed yHarvey 1992; Urry 2003). En la tradición aludida hay una conceptualización más compleja que en la tradición inspirada en Durkheim y Parsonssobre los procesos de cambio social que incluyen tanto la evolución gradual como la transformación repentina (Walby 2009: 54). Así, B. Jessop(2008), D. Byrne (2005), D. Harvey (1996, 2006, 2010), J. Urry (2003,2007) y S. Walby (2003, 2007, 2009), ofrecen diferentes versiones de un afán de síntesis intelectual entre sociología y teoría de la complejidad apartir de la tradición de Marx, Weber y Simmel, entre otros, convergiendo en torno a determinados problemas teóricos y áreas de investigación empírica.

En la década de 1990 y a comienzos del siglo XXI quedó en evidencia el alcance de profundos cambios globales de índole económica, política, sociocultural. Fenómenos asociados a la globalización en curso, la proliferación de las compañías transnacionales, las nuevas tecnologías, lasmigraciones internacionales, etc., hacen necesario a todas luces que la sociología y la ciencia social efectúen investigaciones y teorizaciones acercade procesos a gran escala que poseen un carácter sistemático y recurrente (Walby 2007, 2009). De hecho, la ciencia social generada en tornoa la globalización y las transformaciones tecnológicas, en un contexto demultidimensionales impactos mutuos con la sociedad, se ha erigido en unade las líneas más dinámicas en términos de innovación conceptual (ver, porejemplo, Castells 2001a, 2001b, 2002; Giddens, 1990; Held et al. 2000; Urry 2003, 2007).

Dado el carácter esencialmente "polivalente, ambiguo y controvertido" (Jessop 2008: 139) de la noción de "globalización", no llama a sorpresa la gran variedad de formulaciones para su teorización (Castells 2001a,2001b, 2002; Chase-Dunn et al.; Held et.al. 1999; Hirst y Thompson 1996;Ohmae 1992). Una aproximación útil es la ofrecida por B. Jessop (2008).Conforme a Jessop (Ibid: 139-140):

La globalización es multicéntrica porque surge de las actividadesrealizadas en muchos s lugares y no en un solo centro (…) Es multiescalar, porque nace de las acciones en muchas escalas. Es multitemporal porque implica una reestructuración y una rearticulacióncada vez más compleja de las temporalidades y horizontes temporales (…) La globalización es claramente multi-causal porque resultade la interacción contingente y compleja de muchos procesos causalesdiferentes. Y es también multiforme porque asume diferentes formas en los diferentes contextos y puede ponerse en práctica siguiendo diferentes estrategias, siendo la neoliberal sólo una de ellas.

La globalización, desde un punto de vista estructural, se refiere a la creación y desarrollo de "interdependencia global" entre las "acciones,organizaciones e instituciones" de la economía, la política, el derecho, aménde otros (sub)sistemas funcionales y el mundo de la vida (Ibid: 140-141).En cambio, desde consideraciones estratégicas y de agencia, la globalización guarda relación con "los diferentes intentos de los actores de coordinarglobalmente sus actividades (…) entre los diferentes subsistemas funcionales y el mundo de la vida" (Ibid: 141).

Resulta sugerente avanzar en el abordaje de la pasmosa complejidad que supone la globalización, por lo que a continuación se hará alusióny aplicarán categorías de análisis social inspiradas en la teoría de la complejidad y en los esfuerzos de síntesis teóricas en función de ciertas problemáticas sociológicas específicas.

Ondas y partículas

Los procesos sociales pueden ser concebidos simultáneamente apartir de "partículas" como de "ondas4 ". Un planteamiento, en tal sentido,es el de H. Lefebvre (1991). Conforme a este análisis, una casa puede serentendida de dos maneras. Por un lado, ésta puede ser estable e inmóvil, esdecir, una "partícula". En este caso de inmovilidad muestra fronteras clarase inequívocas, lo cual equivale a pensar la casa como una "región" biendelimitada y demarcada. Sin embargo, la casa también puede ser concebidacomo una "onda", es decir, como impactada desde todas las direccionespor corrientes y flujos de energía, mostrando un complejo de movilidades através de conexiones comunicacionales y telefónicas, electricidad, visitas,etc. (Lefebvre 1991: 92-93).

Tal como indica Walby (2009:451-453), el concepto de "onda" u"ola" / "oleada", en los estudios de la globalización, permite el abordajesimultáneo de la dimensión temporal y espacial del cambio social. El desarrollo mismo de la globalización requiere de la elaboración de conceptos y categorías capaces de dar efectivamente cuenta de cómo sucesos yrelaciones sociales en un punto del tiempo y del espacio repercuten eimpactan en eventos y relaciones sociales en otro punto del tiempo y elespacio (Ibid). A decir de Walby (Ibid):

Una onda comienza en una localidad espacial, se construye rápidamente mediante procesos endógenos y luego se propaga mediante elespacio y el tiempo para afectar las relaciones sociales en otras localidades. Estos eventos están conectados, pero no rígidamente, atravesando redes e instituciones sociales.

En el ámbito de los fenómenos y procesos socio-espaciales, lo anterior se ilustra en dinámicas complejas como la propagación de aglomeraciones urbanas en regiones metropolitanas, la conformación demegaciudades en países en vías de desarrollo, el desarrollo de formas espaciales de "tematización" y la emulación de las "ciudades globales" por doquier (Gottdiener y Hutchison 2006; Short 2004). Las ciudades en cuestiónoperan en tanto que auténticos nodos estratégicos de los más variados procesos de globalización, ejerciendo una gran influencia a nivel planetario.Las "ondas" también difunden tecnologías, modas, movimientos sociales, corrientes políticas, información, objetos, ideas, etc.

Urry (2003:49) sostiene que los sistemas globales, de índole compleja, pueden ser vistos tanto como onda y partícula. Aquí adquiere la mayor importancia el tipo de metáforas utilizadas en la búsqueda del conocimiento (Urry 2000). Más específicamente, Urry aboga por una "sociologíamóvil" donde, precisamente, los procesos sociales recurran a metáforasque digan relación con movimiento, conexiones y fluidez. No obstante, loanterior ha de sustentarse en certeros avances teóricos e investigacionesempírica rigurosas dentro de la sociología y la ciencia social (Urry 2007:17-20), tal como ocurre, por ejemplo, en los ámbitos del estudio espacio-temporal del "desarrollo geográfico desigual", los "espacios fijos", la"compresión espacio-temporal", la "ciudad global", etc. Dicho alcance también es enérgicamente subrayado por Harvey (2010: capítulo 6), Jessop(2008: capítulo 1) y Walby (2009: capítulo 2).

Fluidos y redes

Hay un conjunto de autores que han enfatizado la importancia de los"poderes de flujos" en diversos fenómenos asociados a la globalización,destacando entre ellos M. Castells (2001a, 2001b, 2002). Por su parte, Urry(2003: 60) añade que en muchos casos las redes han de ser vistas comoinsertas en los fluidos, captándose de esta manera más cabalmente las formas espaciales impredecibles, emergentes y desiguales que despuntancon la globalización. Lo medular, a este respecto, es que los Fluidos Globalesresultan del hecho que los individuos actúan sobre la base de informaciónlocal. Sin embargo, dichas acciones locales, mediante innúmeras iteraciones,son propagadas a través de "ondas globales múltiples" (Ibid), impactandoen localidades e individuos a una enorme distancia del lugar de origen. Las"partículas" de individuos, información, imágenes, dinero, riesgos y redesse trasladan formando, a menudo, impredecibles y heterogéneas ondas. Talesondas, exhibiendo movimiento desterritorializado, constituyen fluidos quepueden, con el paso del tiempo, crear de algún modo su propio contexto deacción, en vez de ser siempre "causadas" por dicho contexto. De algunamanera, estos fluidos globales se autoorganizan, crean y mantienen fronteras. En otras palabras, las dinámicas en cuestión exhiben ciertos elementosde autopoiesis.

Ejemplos de Fluidos Globales son los movimientos migratorios, losviajes, Internet, la información y las brands o marcas globales de compañías transnacionales que recorren el mundo. Como se ha visto, estos fenómenos se dan con particular intensidad y visibilidad en las "ciudadesglobales", con lo cual inevitablemente exhiben anclajes territoriales.

Por otro lado, las llamadas Redes Globalmente Integradas (Urry2003: 56) son conexiones en red de individuos, objetos y tecnologías quese distribuyen a lo largo del espacio y el tiempo. De algún modo, las cosasson acercadas unas a otras a través de las relaciones en red. Muchas compañías transnacionales operan en tanto red integrada globalmente, de tal modoque un producto/servicio es entregado más o menos de la misma manera alo largo y ancho de la red. Ejemplos de este tipo de redes son el restaurantede comida rápida McDonalds, American Express o Coca-Cola (Ibid: 57).En ocasiones hay cierta adaptación a circunstancias locales, pero normalmente es la red global la que se impone. Estas redes globales tambiénoperan en un movimiento sensiblemente "desterritorializado" (Ibid: 58).Tales redes globales, a decir de Urry (Ibid: 58):

Se mueven en y a través de los lugares en formas que transforman ydistorsionan el tiempo y el espacio. Tales redes constituyen uno delos más poderosos conjuntos de "partículas" comprendiendo el nuevo orden mundial. Son masivamente poderosas, particularmente,debido a su movilidad.

En suma, los Fluidos Globales y las Redes Globalmente Integradasse despliegan por doquier en los espacios de lo que llamamos "el globo",en trayectorias de enorme complejidad y en formas de tiempo-espacio comprimido (Ibid: 72). Por consiguiente, no cabe conferir atributos, características físicas estáticas o excesivamente estables a los fluidos y a las redes encuestión.

Los fluidos y redes en cuestión tienden a girar en torno a las "ciudades globales", entendidas éstas en un sentido bastante más amplio que enlos primeros estudios sobre las mismas, con lo cual se consideran otrasurbes aparte de Nueva York, Londres, París y Tokio. Conceptualizacionesmás recientes sobre la "ciudad global" (Gottdiener y Hutchison 2006; Short2004) amplían significativamente el número de ciudades y regiones analizadas, dando cuenta de su real propagación como auténtico fenómeno global generalizado e incorporando a varias ciudades de América Latina, incluidas Buenos Aires y Santiago (Short y Pinet-Peralta, 2009).

En otras palabras, tal dinámica obedece a lo que podríamos denominar como "atractor extraño" de la glocalización (Robertson 1992). El concepto de atractor extraño hace referencia a espacios inestables que atraen latrayectoria de sistemas dinámicos mediante miles de millones de iteraciones.Lo que importa aquí son las retroalimentaciones positivas que ocurren enel tiempo y que pueden apartar al sistema de cualquier punto de equilibrio.El "extraño atractor" de la "glocalización" está en la base de la tesis centralde Urry a la hora de dar cuenta de los sistemas complejos globales. Dichode otro modo, lo local y lo global, en tanto que sistemas mutuamenteadaptativos, desarrollan dinámicas de co-evolución.

Como se ha reiterado, ciertas propiedades móviles son emergentesal nivel global. Numerosas características de la globalización provienendel hecho de que acciones locales son reproducidas e iteradas, dando lugara propiedades emergentes, las cuales a menudo redundan en efectossistémicos que están lejos del equilibrio. Un sistema emergente complejoes el resultado de interacciones de elementos simples que responden a la información limitada con la que cuentan. Los individuos actúaniterativamente en términos de lo que pueden conocer de manera local, noexistiendo un "control global" sobre el sistema. Ahora bien, a pesar de quelos agentes actúan en términos de la información localizada de su entorno,cada agente se adapta o coevoluciona conforme a circunstancias locales.Pero esta adaptación o coevolución tiene lugar en un entorno donde otrosagentes similares también se están adaptando, con lo cual se da una dinámica de impactos y modificaciones mutuas.

Cabe subrayar que muchas de las decisiones tomadas a partir deconocimiento local han resultado en iteraciones múltiples que, por su parte,han dado lugar a efectos impredecibles y no lineales en el nivel globalemergente. Esto queda en evidencia en la decisión individual de conducirautomóviles, los cuales en su conjunto elevan el nivel de emisiones de gases contaminantes que ponen en peligro la continuidad de la vida en lasciudades del planeta. Asimismo, Internet se desarrolló a partir de innovaciones relativamente pequeñas en el ámbito tecnológico y en el mundo delas organizaciones.

Es particularmente ilustrativo relacionar lo anterior con el FluidoGlobal conformado por los movimientos sociales. Éstos son caracterizados, entre otras cosas, como brotes inesperados de expresiones de protestay descontento, donde puede darse una rápida movilización endógena y auto-propulsada, activada por un pequeño cambio inicial que es amplificadopor la retroalimentación positiva, desatándose una suerte de "efecto contagio" (Urry 2003: 71). El movimiento social que a nivel prácticamente planetario aboga por una "globalización alternativa, contra-hegemónica" proviene en lo medular de "luchas muy localizadas" que intentan converger"en un cuadro más amplio de lucha general contra la globalizaciónneoliberal"5 ( Santos 2005: 103). Dice Santos (Ibid: 84): "por globalizacióncontra-hegemónica entiendo la actuación transnacional de aquellos movimientos, asociaciones y organizaciones que defienden intereses y gruposrelegados o marginados por el capitalismo global". Esta expresión de la"glocalización" ofrece el potencial democratizador de una emergente constitución de una sociedad civil global galvanizada por el "fluido global"cosmopolita (Harvey 2006; Urry 2003:133).

La complejidad global: más allá de los análisis "globales"

La teoría social convencional de la globalización tiende a dar porsentada la "región" global, centrándose en cómo localidades, culturas yEstados nacionales son transformados de manera lineal por esta aparentemente todopoderosa globalización. A menudo, esta inclinación ha ido acompañada de intentos por concebir la globalización o el capitalismo globalcomo una nueva "estructura" que determina prácticamente al nuevo "agente", esto es, localidades, naciones, etc. Lo anterior, por cierto, es un intentopor dar un barniz global a la distinción "estructura-agente" tan común en laciencia social.

La inclinación a concebir las unidades espacio-sociales en tanto que"regiones" trasluce una conceptualización estática y fija que no permitecaptar qué es lo que efectivamente está emergiendo, sucediendo y desarrollándose. Por lo mismo, tal abordaje no puede más que pasar por alto laocurrencia de fenómenos que exhiben extremo dinamismo y movilidad.

Como se ha visto, J. Urry (2000) ha prestado gran importancia a laforma en que las ciencias sociales dependen de metáforas en su desarrolloconceptual y teórico. No obstante, y como se ha indicado, esto no debeentenderse en absoluto desde un punto de vista simplista, pues siguen firmemente en pie los procedimientos, el rigor, la coherencia, etc., que soninherentes al desarrollo teórico (Jessop 2008: 225). Así, el concepto sociológico de "sociedad" se estructura en torno a la metáfora de la región, donde los objetos se agrupan y se trazan fronteras. De este modo se definendiferentes sociedades con sus agrupamientos específicos de institucionessociales que son organizadas mediante el Estado nacional, y acompañadaspor claras delimitaciones fronterizas en tanto que sociedad-región. Simultáneamente, en el estudio de la globalización se suele considerar el nivelglobal como una suerte de región que entra en una competencia crecientecon otra "región", es decir, la "sociedad". En suma, diversos enfoques analizan la dinámica de la globalización a partir de lo que pareciera ser unacompetencia inter-regional donde, según muchos analistas, lo global estaría imponiéndose apenas sin contrapeso. Esto es lo que se ha dado en llamar la posición "hiperglobalista". De hecho, Ohmae (1992), a comienzosde la década de 1990, ya afirmaba que existía un mundo de relacionesglobales sin fronteras donde las sociedades en tanto que regiones estabanen franco retroceso. Desde esta perspectiva, las constricciones del espacio o la geografía habrían sido eliminadas dado los flujos desnacionalizados dela información. Por consiguiente, para analistas como Ohmae el triunfo deesta región global sin fronteras sería altamente deseable.

A su vez, M. Castells, pese a no sostener que hayan desaparecido lasfronteras en el mundo moderno, contrasta entre sí la nueva economía informacional a nivel global con la continuidad de naciones y gobiernosnacionales (2001a, 2001b, 2002). En consecuencia, nuevamente estamosfrente a dos regiones y a una atizada rivalidad entre ambas.

Sin embargo, otros autores ven una suerte de "guerra" de regiones,pero en la que la región del Estado nacional o la sociedad es por lo menosparcialmente capaz de hacer frente a la región de lo global. Hirst y Thompson(1996) desarrollaron una visión particularmente conocida de esta posición"escéptica". Conforme al análisis de estos autores, las instituciones delEstado nacional, especialmente las estatales, poseen muchísima más efectividad frente a lo global de lo que normalmente se cree.

No obstante, lo señalado evidencia formas limitadas de comprenderla relación entre lo global y las sociedades porque, como se ha planteado,entienden lo global como una suerte de "región" en muchos aspectos. Numerosas deficiencias se derivan de esta conceptualización. En primer lugar, concebir lo global como región entraña una suerte de "trampa" territorial (Brenner 1999). Esto trae consigo un "centrismo estatal ahistórico"donde lo nacional y lo global son concebidos como "mutuamenteexcluyentes" en vez de constituidos recíprocamente. Brenner (1999:138),en cambio, defiende la necesidad de analizar las complejas relaciones sociales entre lo nacional y lo global de acuerdo con una lógica de constitución mutua. A este respecto, J. Urry (2003), sugiere que la compleja dinámica entre lo global y lo nacional puede ser sugerentemente analizada bajoel concepto de "atractor extraño" proporcionado por la teoría de la complejidad. Asimismo, otra deficiencia frecuente en las posiciones hiperglobalistasy en las escépticas dice relación con el hecho de que las "formulacionesregionales" dan cuenta del espacio y del tiempo como si se tratara de "contenedores estáticos" de fenómenos económicos, sociales y políticos (Brenner1999:140, Harvey 2006: 77). No obstante, los flujos del tiempo y del espacio son más bien productivos (Harvey 2006: 77), por lo que no cabe concebirlos simplemente como contenedores o dimensiones de "objetos" sociales o físicos. Esto permite asir de mejor forma la complejidad del espacio ydel tiempo. Así entonces, la noción de "distanciamiento espacio-temporal"de la globalización" implica un mayor distanciamiento espacial que se refleja en el mayor alcance de las divisiones de trabajo en los diferentes campos, posible por las nuevas tecnologías materiales o sociales de transporte,comunicación, mando, control e inteligencia" (Jessop 2008: 138). De otraparte, la "compresión espacio-temporal" remite a "la intensificación de losacontecimientos "discretos" en tiempo real y una mayor velocidad en losflujos materiales e inmateriales para una distancia dada" (Ibid) Por último,las nociones regionales tampoco reconocen fehacientemente que lo globalestá compuesto por varias entidades políticas y no solamente por el Estadonacional y lo global en una competencia frontal entre sí. En verdad, también han de ser contemplados en el análisis los bloques regionales, las religiones globalmente organizadas, las ONGs internacionales, los organismos internacionales, etc.

Por otro lado, la noción de región global suele prestarse para unadistinción de fronteras distintivas entre lo global y lo que sería su entorno.Normalmente, en esta distinción lo global es analizado esencialmente como"social" a la vez que el entorno es considerado fundamentalmente como"natural" (Urry 2003: 45-46). No obstante, la teoría de la complejidad afirma que los sistemas siempre están localizados dentro de su entorno, a raíz de locual se activan complejos procesos entrópicos. Paralelamente, los procesos"globales" deben ser siempre vistos como sociales y físicos, es decir, en tantoque "mundos materiales" (Ibid: 46). Por consiguiente, no existen fronteras claramente delimitadas entre las relaciones sociales globales y el entorno en elcual operan, pues en realidad estamos frente a "mundos materiales".

Información y comunicación globales

Como se ha visto, la trayectoria y la dinámica de muchos sistemassociales a nivel mundial son atraídas de algún modo hacia el atractor de laglocalización. Conforme a Urry (Ibid: 84):

Con esto quiero decir que hay procesos paralelos, irreversibles ymutuamente interdependientes mediante los cuales la globalizaciónprofundiza-la localización-profundiza-la globalización y así sucesivamente. Lo global y lo local están inextricablemente e irreversiblemente ligados entre sí mediante una relación dinámica. Ni loglobal ni lo local existen sin el otro. Lo global-local se desarrollaen un simbiótico, inestable e irreversible conjunto de relacionesen el que cada uno se ve transformado mediante billones deiteraciones a lo largo del mundo que dinámicamente evolucionana través del tiempo.

En tal perspectiva, cada agente responde a información disponiblesólo localmente. Esto se encuentra en el análisis de Marx sobre las contradicciones del capitalismo decimonónico, resaltándose el rol localizado dela información. En un sentido general, este sistema informacional limitadolocalmente se mantuvo en pie hasta avanzado el siglo XX (Ibid). Sin embargo, Urry (Ibid) arguye que los flujos informacionales, fundamentalmente a través de la revolución tecnológica y comunicacional, ha permitido quedesde 1990 en adelante se modifique el escenario señalado. Conforme aUrry (Ibid), los flujos de información se han "desmaterializado del lugar".Esto significa que con la digitalización la información adquiere patrones demovilidad que de manera crucial la separan de formas o presencias materiales. La información llega a cualquier lugar de manera casi instantánea através de las redes fluidas de las comunicaciones globales. De algún modo,es esta "indiferencia espacial de la información" (Ibid: 85) la que conectacon la discusión del atractor extraño de la glocalización. A partir de 1990,entonces, se está conformando un orden informacional extraordinariamente dinámico y complejo (Castells 2001a, 2001b, 2002). Entre los fenómenos asociados a este orden informacional se encuentra el colapso súbito yrepentino del comunismo soviético, el surgimiento de sistemas noticiososglobales tales como CNN y sus transmisiones ininterrumpidas y en vivo, laconexión de los mercados financieros on-line en tiempo real, la invenciónde la www (world wide web), amén de los conceptos de URL, http y htlm(Castells 2001a, 2001b, 2002).

El punto clave, según Urry, es que lo global no está constituido porun único centro de poder, pese a la crucial gravitación global del poder yhegemonía de las grandes potencias mundiales, especialmente de los Estados Unidos6 (Arrighi 1999; Harvey 2010). Pues bien, lo crucial es el papelque cumple el atractor extraño de la glocalización, puesto que es éste el quese desarrolla a nivel mundial, comprendiendo a más y más relaciones en sudinámica. Un ejemplo adicional de este atractor viene dado por cómo eventosglobales, entre los cuales se cuentan juegos olímpicos, campeonatos mundiales deportivos, conciertos, conferencias, etc., parecen tanto presuponerla existencia de ciudades locales ad-hoc como el reforzamiento de su emergencia. Se trata, en síntesis, de lugares que por sus características singulares, específicas y locales se convierten en espacios apropiados para desplegar y proyectar eventos a escala global. En esta materia estamos frente auna verdadera "pantalla global" (Ibid: 87) en un contexto general de "desarrollo geográfico desigual" (Harvey 2006, 2010) que acentúa las diferencias y heterogeneidad locales, resultando posible la proyección global delas mismas.

Pese a todo, el rotundo énfasis en la movilidad que conecta entre sílo local y lo global depende paradojalmente de la existencia de múltiplesestabilidades, tal como sostienen Brenner (1999), Jessop (2008), Harvey(2006, 2010), Lefebvre (1991) y Walby (2007, 2009), entre otros. La desterritorialización presupone la reterritorialización (Urry 2003:125).Entre las inmovilidades y las movilidades se da una profunda presuposición mutua y relacionalidad, lo cual confiere a éstas un altísimo grado decomplejidad. A modo de ilustración, la máquina móvil más poderosa, elavión, requiere de la más amplia inmovilidad, vale decir, enormes aeropuertos que emplean a varios miles de trabajadores. Así entonces, las movilidades son enormemente desiguales en el tiempo-espacio (Ibid) al puntode que en ciertas zonas abunda el movimiento al tiempo que en otras escasea. Hay, por consiguiente, períodos y lugares que involucran zonas inmóviles para almacenamiento, descanso temporal, etc. La forma que éstas adquieren guarda estrecha relación con la organización del tiempo-espacio.En suma, es la dialéctica entre la inmovilidad y la movilidad la queproduce la complejidad social (Ibid: 126). A modo de ejemplo, la intensay creciente movilidad del capital se sustenta en la creación de "espaciosfijos" relativamente inmóviles por lo menos por un tiempo. Sin embargo, siel paisaje geográfico-espacial deja de servir a las necesidades del capitalmóvil, en el marco de la tensión entre movilidad e inmovilidad, éste deberá ser "destruido o construido de nuevo en una configuración completamentediferente" (Harvey 2010: 190-191).

Conclusión

Como se ha expuesto, la teoría de la complejidad está estimulando notables innovaciones teóricas en la sociología y la ciencia social, razónpor la que su relevancia aumenta sensiblemente en estas áreas del conocimiento. Asimismo, los notables recursos teóricos de la sociología y la ciencia social permiten una sugerente síntesis teórica con principios clave de lacomplejidad. En tal perspectiva, se ha pasado revista de manera profunda ydetallada a un conjunto específico de nuevos estudios sociológicos sobreciertos problemas sociológicos centrales, de índole teórica, y laglobalización, que ilustran el alcance heurístico y analítico de la síntesis encuestión para la investigación científico-social de la "complejidad global".Lo anterior se ha realizado, siguiendo a Jessop (2008: 225), procurandoidentificar "modos específicos de complejidad", los cuales han sido llevados a determinadas problemáticas sociológicas, evitando así de plano unafatal "concepción caótica" de "la complejidad en general" que suele estarpresente en numerosos abordajes de los temas tratados arriba.

 

Notas

1 "Equilibrio puntuado» es una teoría del campo de la evolución biológica. Es la traducción literal de la expresión "punctuated equilibrium" cuyo uso está más extendido en las traducciones. Expresiones acordes al sentido de la expresión inglesa serían «equilibrio intermitente» o «equilibrio interrumpido".

2 Para una sofisticada discusión teórica de la complejidad en la biología y la evolución, ver D. Chu (2011)

3 Sobre abusos y distorsiones que han afectado a la ciencia, ver Bunge (2010) y Sokal (2009).

4 Waves en inglés. Este término puede ser traducido al español como "onda", "ola" u "oleada".

5 La noción de "imperio" de Hardt y Negri (2005) tiene serias limitaciones en la medida que soslaya al Estado nacional y a las "sociedades" dentro de dicho "imperio", dando a entender erróneamente que aquél ya no cuenta con formas importantes de protagonismo y soberanía.

6 Conforme a Arrighi (1999) y Harvey (2010), el mundo estaría transitando desde una inequívoca hegemonía norteamericana, asentada en su poder financiero y militar, hacia su declive relativo y un creciente predominio de China y Asia. Tales tendencias se enmarcarían en un emergente sistema de poder multipolar global, que podría ser potencialmente propicio para regiones del mundo como América Latina.

 

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Recibido: 22.05.2011 Aceptado: 23.11.2011

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