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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.32 Santiago ago. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000200005 

Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, Volumen 11, Nº 32, 2012, p. 67-89

LENTE DE APROXIMACIÓN

 

La generación de recambio político y la nueva sociedad civil: ¿Quién lidera a quién?

The generation of political turnover and the new civil society: Who is leading whom?

A geração de recambio política ea nova sociedade civil: Quem está conduzindo quem?

 


Giselle Davis Toledo1

Universidad de Talca, Talca, Chile. Email: gdavis@utalca.cl

 


Resumen: La crisis de representatividad de los partidos políticos de centroizquierda cuestiona la calidad de la democracia chilena y la proyección de losmismos. No obstante, constituyen referentes sociohistóricos con capacidad deadaptación a los cambios sociales y tendencias de época. Nos interesó conocer cual es el potencial de la generación de relevo de los partidos políticos de adaptarse a los cambios sociales y de representar a la nueva sociedad civil a partir delestudio de su condición generacional dentro de campo político partidista. Los resultados indican que la condición intergeneracional, la visión heterocrítica frente alas formas de reproducción del poder político y la necesidad de legitimidad socialfavorecen la comprensión de formas distintas de hacer política que lo acercan a lanueva sociedad civil. Las prácticas políticas distintivas identificadas se asocian ala democracia de audiencia, la transversalidad de las alianzas y del territorio.

Palabras clave: generación, prácticas sociales, partidos políticos, regiones.


Abstract: The crisis of representation of the center-left political partiesquestions the quality of Chilean democracy and its ability to lead the new civilsociety. In this context, we were interested to know the potential of the nextgeneration of leaders of political parties to adapt to social changes and their visionson this issues. The study analyzes the new generational partisan status in the politicalarena and their social practices with new civil society. The results indicate that the generation on study is in better position to understand trends and logics of the newcivil society because of: 1) their generational condition, 2) their critical view oftraditional forms of political parties power reproduction and, 3) their own need ofsocial legitimacy. The distinctive political practices identified are associated to thethe emergence of audience democracy, plural partnerships and the mainstreamingof territory.

Key words: generation, social practices, political parties, regions.


Resumo: A crise da representação dos partidos políticos de centro-esquerdaquestiona a qualidade da democracia chilena e sua capacidade de liderança da nova sociedade civil. Neste contexto, estávamos interessados em saber o potencialda próxima geração de líderes de partidos políticos para se adaptarem às mudançassociais e cambios epocales. O estudo analisa o potencial das novas geraçõespartidárias na arena política e suas práticas sociais com a sociedade civil nova. Osresultados indicam que a geração em estudo está em melhor posição paracompreender as tendências e lógica da nova sociedade civil, porque: 1) a suacondição geracional, 2) a sua visão crítica das formas tradicionais de reproduçãodo poder político e, 3) a sua própria necessidade de legitimidade social. As distintas práticas políticas associadas à nova geração em estudo indicam a emergênciada democracia da audiência, as parcerias transversais e plurais ea integração doterritório.

Palavras-chave: geração, práticas sociais, partidos políticos, regiões.


 

Introducción

Nos encontramos en un siglo marcado por el surgimiento de nuevosactores civiles de la misma forma que lo estuvo, el siglo anterior por elestado. La modernización del estado y la legitimidad de la gobernabilidaddemocrática dependen de la capacidad del sistema político de gobierno deconjugar de la representación de los partidos políticos y los intereses ciudadanos en los diferentes territorios. En este escenario, el rol del gubernamental es proveer la institucionalidad y, el de los partidos políticos - orientados hacia el control del gobierno - de actuar como intermediarios entre lasociedad civil y el estado (Giddens 1982). La sociedad civil, es concebidacomo el conjunto de actores sociales asociados para promover cambiosfavorables en diferentes niveles territoriales (Habermas, 1988; 1986; 1992).Se le encomienda la representación de las demandas sociales, y la regulación del gobierno y del mercado, constituyéndose así en una tercera fuentede legitimidad y poder social judicial (Rosanvallón, 2006; 2008).

De la capacidad del liderazgo público para equilibrar la regulaciónsocial (sobre todo hacia los sectores más vulnerables) y la búsqueda delegitimidad a través de una real participación social depende el éxito de lademocracia (Bherer, 2010). Una buena gobernanza civil implica la articulación espontánea de los colectivos y las prácticas sociales que modelan losestilos y tendencias en el manejo del poder desde los sistemas políticosinstitucionales. Es decir: decidir, ejecutar y evaluar decisiones sobre asuntos de interés público, en un proceso donde el juego de poder - competencia y cooperación - coexisten como reglas consensuadas y posibles de realización (Whittingham, 2002:6).

El Estado de Chile y los partidos políticos, pese a las altas expectativas de la formula democracia representativa social han demostrado durante la última década una débil capacidad de conducción de la ciudadaníaorganizada. Contrariamente, la fórmula no da los resultados esperados, lainstitucionalidad público estatal y los partidos políticos carecen de la legitimidad y confianza de sus ciudadanos (OCDE, 2009:35). A la democracia chilena se le cuestiona su representatividad y la calidad de los mecanismosde vinculación entre el estado, los partidos políticos y la ciudanía que leotorgan sentido identitario, calidad y proyección a democracia (Ídem).

Desde una visión crítica se plantea, que la democracia y la participación social son constructos declarativos de época sin asidero políticoinstitucional en las estrategias de desarrollo. El rol asignado desde gobierno a la ciudadanía sería instrumental, orientado al orden social y a la transferencia a la responsabilidad individual del costo de las decisiones en materia de políticas sociales (Bherer, 2010; Mascareño, 2009:2). Encuadre,que en la práctica excluye proyectos alternativos de sociedad (Zemelman,1992; Rawls, 1971). La promoción de la autonomía individual y familiar,por sobre la obligatoriedad jurídica y los derechos universales tensiona elempoderamiento social y la legitimación de la democracia. El estado y lospartidos políticos oponen resistencia a la participación social en tanto amenaza el control político, "desde arriba" (Mardones, 2006; Eaton, 2004ab;O`Neill, 2005; 2003; Tironi, 1987; 1997; 1999ab; Boeninger, 1993-1998;Otano, 1995; Cavallo, 1992-1998).

Consecuentemente, la ciudadanía se distancia del estado y de lospartidos políticos, particularmente aquel sector conformado por las nuevasgeneraciones quienes adoptan posiciones antagónicas a ambos. La tensiónentre el estado y los movimientos sociales son necesarios en el entendido que hace parte de su rol regulador, no obstante preocupa el distanciamientoprogresivo entre estos últimos y los partidos políticos, o lo que se identificaen la literatura como la crisis de representatividad de los mismos (Serani,2006; Arellano & Bravo, 2006; Garretón, 2010; Siavelis, 1997; 2004 ). Lastensiones internas entre los jóvenes militantes líderes del movimiento estudiantil y sus bases sociales dan cuenta de la importante resistencia a se estágenerando hacia la conducción de los partidos políticos. Nos encontramos frente a una generación que busca referentes fuera de toda forma deinstitucionalización del poder lo que si bien significa, una oportunidad derenovación de la política acarrea también el riesgo de polarización ideológica, caudillismo e ingobernabilidad civil. En este escenario, deviene fundamental que los partidos se replanteen la búsqueda de legitimidad socialfrente a la nueva generación de ciudadanos que participa en los movimientos medio ambientalistas, regionalistas y estudiantiles que ha convulsionado el escenario nacional durante los últimos años (Bherer, 2010: 288).

El problema de representatividad social aludido atañe sobre todo ala Concertación de Partidos por la democracia (Concertación) cuyos partidos - tras dos décadas continuas de gobierno- han priorizado la reproducción del poder político al interior de sus propios campos partidistas endesmedro de la búsqueda de legitimidad social. Estos antecedentes despertaron nuestro interés de comprender, a saber. ¿Cómo se plantean las nuevas generaciones de militantes frente a la crisis de representatividad de lospartidos políticos?, ¿Qué cambios requiere el campo político para superarla crisis? y ¿Cuál es su potencial de representación de la nueva sociedadcivil? El supuesto que guío el análisis es que la generación de relevo comparte con las nuevas generaciones lógicas y prácticas políticas que los distingue de las elites partidistas y le confiere potencial de representación social. El mayor interés del estudio es aportar pistas para la renovación de lospartidos políticos a fin de contribuir a la profundización de la democracia.

La estrategia metodológica cualitativa del estudio analizó desde laperspectiva estructural constructivista (Bourdieu, 1980; 1994; 2000; 2001)y la Teoría Fundamentada (Glaser & Strauss 1967; Strauss, 1987; Strauss& Corbin 1990), un corpus empírico de 22 entrevistas semi estructuradas aautoridades regionales militantes de partidos políticos y 38 a líderes de losmovimientos sociales, - particularmente del movimiento estudiantil de laRegión del Maule- durante los años 2008-2012. Se orientó el análisis haciala comprensión de las prácticas sociales en la vinculación entre la generación de relevo y los líderes de los movimientos sociales. Los principios desaturación empírica y triangulación por técnicas e informantes le confieren validez interna a los resultados.

El artículo se organiza en tres secciones. En la primera, analizamosla posición de la generación de relevo en el campo político partidista y sucondición generacional (Bourdieu, 2000). Referimos a las condiciones sociales e históricas que determinan el encerramiento de la Concertación y ala visión de la generación de relevo sobre el fenómeno. En un segundomomento, abordamos el problema de la crisis de representatividad de laConcertación comparando las visiones de la generación de relevo y de laelite. Finalmente, analizamos la dinámica que se establece entre la nuevasociedad civil y la generación de relevo deteniéndonos en tres dimensiones que la caracterizan, a saber: la mediatización de las causas; latransversalidad política y el territorio. Concluimos, reflexionado sobre lascondiciones que favorecerían la representación de la generación de relevode la nueva sociedad civil y la necesidad de re significar el constructo de"democracia".

El campo partidista y la generación del medio

En lo que sigue, analizamos la condición generacional de la generación de relevo y su posición dentro del campo político partidista.

Entendemos la noción de campo político desde la perspectiva estructural constructivista, como un "microcosmos" controlado por un pequeño grupo de personas que reúne ciertas condiciones sociales – educación, tiempo libre, acceso a la información- (Bourdieu, 2000). Desde lavisión de Bourdieu, la investidura para acceder al campo es el mandato derepresentación ciudadana y el prestigio, el principal capital de sus miembros. Los políticos deben cumplir con ciertas reglas del juego - principios yacciones permitidas y prohibidas, o "cultura política" – que permiten lareproducción, regulación y establece los límites del campo. Sus miembrospriorizan la reproducción del campo por sobre la representación de suselectores (Ídem).

La distribución del poder en el campo depende del capital políticoacumulado, -condiciones y posición dentro del campo de cada miembro-por el cual sus miembros. Las generaciones con carreras en proceso deconsolidación se encuentran en desventaja frente los fundadores detentoresde un importante capital político acumulado. La generación en estudio corresponde a los "recién llegados" pero cuentan, en la mayoría de los casoscon un capital heredado que facilita su posicionamiento pues se vinculan afamilias de las elites partidarias y/o dirigentes sociales locales2 (Ídem). Lageneración de relevo político milita en los partidos de la Concertación dePartidos por la Democracia (la Concertación) – Socialista, Radical, Demócrata Cristiano, Izquierda Cristiana, Juntos Podemos y Partido por la Democracia-. Todos ellos: ocupan cargos directivos, en las juventudes y/o ensus partidos políticos, a nivel provincial y comunal; son Consejeros Regionales; funcionarios del Gobierno Regional y o comunal (mandos medios) oconcejales.

El grupo en estudio, constituye una generación3, es decir, un colectivo de individuos de rangos etarios similares, socializados en contextossocio culturales cercanos que condicionan un sentido de pertenencia y "manera de ser en el mundo" que los distingue de otras generaciones (Manheim,(1928); Ortega y Gasset, (1923-1933)). De acuerdo a esta definición laedad biológica es secundaria para la comprensión del fenómeno. De hecho,las edades de la generación de relevo fluctúan entre los veinticinco y cuarenta años de edad, variación etaria asociada al extenso del itinerario quedeben recorrer los políticos para consolidar sus carreras4. La generación enestudio hace parte de la clase media y en menor medida de la clase mediabaja regional, son mayoritariamente varones técnico-profesionales provenientes de familias que los socializaron tempranamente en la política. Engeneral su experiencia como dirigentes y/o como miembros del GobiernoRegional no sobre pasa los siete años. Los antecedentes biográficos delgrupo en estudio da cuenta que de formaron en contextos socioeconómicoscercanos: el territorio, género, clase social, niveles educacionales; inserción laboral y socialización política partidista.

En la conformación de una generación se superponen propiedades ytendencias del pensamiento social de época supeditadas a la vez a las estructuras socio económicas. Lo anterior no implica un determinismogeneracional sino más bien, un abanico de posibilidades a los cuales accede cada individuo de acuerdo a sus determinantes sociales, biográficagenealógica e itinerario identitario. La construcción de la identidadgeneracional implica un posicionamiento y re interpretación del sujeto delos factores anteriores que resulta en una subjetividad compartida por elcolectivo. El sujeto puede definir su identidad continuando con el legadogeneracional, posicionándose de manera rupturista frente al mismo o creandoreferentes alternativos. Si bien, el continuo de posibilidades entre cada opción es indeterminado y tan variado como las trayectorias individuales noes menos cierto que confluyen - en la medida que sus contextos y experiencias sociales se acercan - en un sentido de vida y proyectos que los distinguen de sus coetáneos (Ranciére, 2006). Los proyectos identitarios de la generación en estudio se adscriben a los idearios políticos familiares y alordenamiento del campo político de la "vieja guardia"- fundadores de laConcertación-. Son personas con altas expectativas de logro que proyectanconsolidar sus carreras partidistas proyectándose así – frente al inminenteenvejecimiento de la clase política chilena - como la generación de recambio partidista. No obstante, esta continuidad respecto a las generacionesanteriores es relativizada por una visión hetero crítica frente a sus partidosque analizaremos más adelante.

Comparamos la condición intergeneracional de la generación de relevo con la noción antropológica de etclase, referida a quienes se sitúan enel medio de dos generaciones5. La etclase experimenta un vacío generacional,son generaciones que se mueven en "un espacio de nadie" y cuyos proyectos identatarios ambiguos no los demarcan de sus antecesores.

La generación aludida se sitúa en entre la generación decisiva6 y los llamados pingüinos. Son descendientes de la primera -militantes deizquierda y centro, agrupados en la Concertación de Partidos por la Democracia- que gobernó el país durante veinte años (1989-2010). La generación decisiva fue parte de los principales hitos de la reciente historia política del país, a saber: la polarización ideológica del gobierno socialista delSalvador Allende; el Golpe de Militar; la represión de la dictadura militar yla transición a la democracia. Si bien, la generación de relevo se formó eneste colectivo y representan su continuidad les fue bloqueado hasta la fechael acceso al poder político (Serani, 2006; Arellano & Bravo 2006; Leccardi& Feixa 2010). La generación de relevo compite entonces dentro del campo político cerrado por una clase política que forjó una fuerte identidad enlos eventos históricos señalados y protagonizó un proyecto de sociedad yde cambio social.

El grupo más joven de la generación de relevo, nació entre en lasdécadas de los setenta y ochenta, son los llamados "hijos de la dictadura"es decir aquella generación caracterizada como pasiva, formada en el augede la sociedad individualista de mercado y sin modelos de participaciónpolítica democrática. Es la generación que ni siquiera fue silenciada, yaque muchos no habían nacido durante la represión política de la dictaduramilitar, tampoco fueron protagonistas del retorno a la democracia ya queeran aún demasiado jóvenes, ni participaron en el movimiento estudiantilya que concluyeron sus estudios superiores. Si bien, los mayores - rodeanla cuarentena- en su temprana juventud tuvieron la oportunidad de participar en los grandes movimientos sociales contra la dictadura sin embargo,de adultos fueron formados en el segundo acallamiento social del país, - elsilencio social del consenso-. Participaron de dinámicas partidistas cerradas al pluralismo ideológico –dada la frágil estabilidad democrática– y distante del tejido social. Paradojalmente, la participación ciudadana en lugarde fortalecerse en democracia pareció haber perdido el rumbo y se contrajo. La generación de relevo no tuvo experiencia de protagonismo políticoni comparte los eventos vitales que le otorgaron identidad y poder a losfundadores de la Concertación.

Sus predecesores, los pingüinos - 15 y 25 años – y líderes de losmovimientos ambientalistas y regionalistas que convulsionan hoy a la sociedad chilena - se identifican a sí mismos como la "generación sin miedo"y la "generación "activa", para diferenciarse de sus abuelos y padres, respectivamente. Esta generación al igual que el anterior, se encuentra unidopor experiencias vitales fundantes, los une de igual modo su resistencia alpartidismo que asocian con autoritarismo y menoscabo de la autonomía delos movimientos sociales que protagonizan. Se asocian a la nueva sociedadcivil y representan un potencial base de apoyo social para la generación derelevo sobre todo, en el contexto de la reciente ley de inscripción automática a los registros electorales.

En resumen, el itinerario biográfico de la generación de relevo escondicionado por circunstancias históricas que la sitúan entre dos generaciones fuertes - protagonistas de cambios sociales– y políticamente cerradas, sin lograr demarcárseles.

La generación de relevo y el encerramiento partidista

De acuerdo a la teoría de los campos mientras más institucionalizado/formalizado se encuentra un campo político deviene más autónomo,profesionalizado y excluyente. Las circunstancias históricas en que se formó la elite de la Concertación favorecieron el encerramiento del campo.De los veinte años en el poder resultó una importante institucionalizaciónde los partidos políticos y de sus prácticas, situación favorecida por losenclaves autoritarios7 de la transición democrática que obstaculizaban laplena representatividad cívica. Si bien la dinámica de negociación y consenso entre conglomerados políticos que excluían la disidencia ideológicacontribuyeron al éxito de la transición político significan hoy un obstáculopara la gobernabilidad democrática (Garretón, 1984; 1996; 2001; 2010;Natera, 2004).

Dentro del conjunto de las rigidices constitucionales señaladas elsistema electoral binominal8 es el que más restringe la expresión, organización y representación de facciones y corrientes de pensamiento emergentesen los partidos políticos y en la sociedad. La participación ciudadana aparece en este contexto como un instrumento despolitizado y manejado segúnlos intereses partidistas estratégicos. Por añadidura, el enclaustramiento dela clase política es propio de las elites quienes asociada a su elevado estándarsocial concentran poder en muchos contextos. La Concertación creo estrechos círculos políticos que limitaron el acceso a los nuevos militantes yciudadanos en la toma de decisiones (Andersson, Gordillo de Anda &Laerhoven, 2008). Además, los partidos chilenos reproducen el sistemacentralista del gobierno constituyendo un orden jerárquico interno que determina la toma de decisiones por los grupos dominantes de la cúpula concentrados en la capital del país con la consecuente marginalidad relativa delas bases de regiones. Los militantes jóvenes y de regiones así como todoactor externo a la burocracia estatal y a la elite política queda bastante excluidos. La gobernanza deviene auto centrada, marcada por disputas deinterés de las elites partidarias, evidenciándose su escasa inclinación porcompartir el poder político y el control sobre los recursos financieros conla gente local, gobiernos locales y al interior del mismo partido a menosque responda a estrategias políticas especificas (Fox, 2003;2006; Eaton,2004ab; Andersson & Laerhoven, 2008).

Los resultados del estudio ponen en evidencia la continuidad de lasprácticas de concentración del poder por la clase política respecto al acceso de las nuevas generaciones militantes a los cargos públicos en el gobierno subnacional, tal como lo podemos observar en el siguiente testimonio:

El diputado Esteben fue muy duro al principio frente a esa situación(El entrevistado se refiere a la elección por concurso público de dosjóvenes militantes políticos como Secretarios Ministeriales). Hubouna actitud tremenda de fuerte de los partidos a los que pertenecían,la elite partidaria quería que se saque al joven de la Secretaria Ministerial de Salud, quería que se saque al joven de la Secretaria Ministerial de Educación, que no se considerarán porque no eran militantes reconocidos. Se les había considerado porque fueron elegidos por concurso público, que estaba en la lógica de incorporar gente joven a la política, por lo menos se puso dos secretarios regionales por ese sistema. Se tuvo ese problema con los Partidos, muyfuerte, y finalmente se tuvo que sacar a ambos (Entrevistado N°18autoridad local mayor de 50 años). (Los nombres propios fueroncambiados a fin de asegurar la anonimización de la información)

La generación de relevo ve restringido el acceso a los cargos públicos del gobierno subnacional controlados por las elites. Los resultados delestudio dan cuenta que tales situaciones no son excepcionales, lo excepcional fue más bien que estos jóvenes lograrán -sin la autorización de sus partidos- acceder a los cargos de los cuales fueron finalmente depuestos. Lageneración de relevo experimenta la situación como marginación del rolpolítico mismo: no se sienten "verdaderos políticos".

En la administración pública muchos de nosotros que hemos sidodirigentes, nos hemos visto imposibilitados de acceder a los cargospúblicos, o sea, un dirigente, tiene que llegar hasta ser dirigente ¡nomás, si esto es para los políticos¡ Nos han de alguna manera coartado (Entrevistado N°52, militante menor de 40 años).

Más allá del prestigio y la envestidura es la jerarquía de los cargospúblicos que logra negociar el militante, todos capitalizados por la oligarquía partidista, que indica la posición de "político" en el campo. La relación entre la posición dentro del partido y el gobierno es evidente, numerosos secretarios generales de partidos políticos devienen presidentes y ministros de gobierno. En regiones las menores oportunidades laborales yeconómicas exacerban la lucha por los cargos que significan acceso a lasredes de influencias y de oportunidades económicas.

La crítica de la generación de relevo a los partidos políticos

La importancia de la representación social es interpretada de manera distinta por la generación de recambio y las elites, dando cuenta de laimpronta histórica identitaria en la visión de la política de las distintas generaciones.

Mientras que para la elite la omisión y postergación de la disidenciaideológica fue fundamental en el consenso político que los llevo al éxito dela transición democrática para la generación de relevo constituyen : prácticas antidemocráticas de reproducción del poder de las elites que privilegian los intereses electorales y económicos por sobre las demandas ciudadanas y que ponen el riesgo el prestigio de los partidos y el sentido mismode la política que, para ellos es la representación ciudadana.

La generación de recambio y líderes sociales nos habla desde dentroy desde fuera de los partidos, de incorruptibles alianzas entre los poderespolíticos y económicos para mantener el estatus quo de las elites, coincidiendo con las observaciones de Serani (2006).

Es tan poderoso el tema económico con el político, que tú no tienesa quién representar. Es decir, nosotros ¿qué discusión tenemos respecto a la legalización de marihuana? No tenemos. ¿El aborto? ¿Laeutanasia?: los temas que quiere escuchar la gente. ¿El tema delmatrimonio homosexual? ¿Qué opinamos sobre las concentracioneseconómicas? ¡Si los nuestros y los otros están dirigiendo el tema!Son parte de eso. ¿Qué opinamos de eso? ¡No podemos opinar nada!Claro, tenemos el bastión de las instituciones religiosas que nos censuran, que nos tiene ahí, ¡ah! Entonces cualquier cosa que digamossobre esto, va el llamado de atención, va el partido. El partido ya norepresenta a nadie, ni en el mundo, ni acá (Entrevistado N°29 funcionario público menor de cuarenta años).

Las significan como alianzas conservadoras resistentes, salvo honrosas excepciones, al acceso de un espectro más amplio de militantes yciudadanos a los partidos políticos y al gobierno subnacional. Encaran a la"vieja guardia" el quiebre generacional al interior de sus partidos, su cinismo y oportunismo político. Convergen en la crítica con líderes de la sociedad civil que se muestran reacios a cualquier forma institucionalizada depoder, incluidos los partidos políticos.

La política queda fuera de la organización estudiantil. Mientras másapolítico sea el dirigente, más bien visto es. Porque si es militante,ya viene marcado. Lamentablemente o afortunadamente para mi caso,los partidos de la Concertación no han definido estrategia para elmovimiento estudiantil. Entonces sus dirigentes han tenido bastantelibertad, lo que no paso con los pingüinos, porque los partidos de la Concertación además de ser gobierno apretaron un poco a los pingüinos. Esta vez fue a la inversa, tuvimos que ir a las reuniones delos partidos para que se enteraran de lo que estaba pasando, quequienes eran los ultra, los reformistas porque la vieja guardia noentendía bien. Uno de ellos me decía " a ver Diego, si yo digo eh...Si yo digo becas, ¿me lo van a aceptar los ultras? No.- ¿pero porquesi las becas es gratuidad? – Sí, pero las becas es un subsidio a lademanda y los estudiantes está pidiendo subsidio a la oferta, que elestado financia sus universidad y que no ande repartiendo voucher.Entonces ellos no entendían estos matices (P2 dirigente estudiantilmilitante, menor de treinta años).

Es interesante notar como esta convergencia ideológica da cuentade una cercanía generacional entre lideres sociales y militantes que desborda la identidad partidista y los une paradojalmente en el distanciamientohacia los partidos políticos.

La sociedad civil y la generación de relevo:coaptación y adaptación

Comparamos en esta sección las visiones de la generación de relevoy de la elite respecto a la crisis de representatividad que atraviesan lospartidos políticos de la Concertación. Observamos que mientras que la elite exterioriza las causas de la crisis la generación de relevo apunta hacia lasprácticas políticas del establishment. En efecto, la elite explica la crisis derepresentatividad a partir de la apatía de las nuevas generaciones, herederas de la represión de la dictadura militar que le restó referentes formativosde participación social. En este contexto, nos hablan con nostalgia de lasdécadas anteriores al advenimiento a la democracia en que la política tenía"un espíritu social" y un proyecto de sociedad democrática compartido,contrariamente al individualismo y falta de orientaciones de las organizaciones sociales actuales marcadas por la impronta individualista neoliberal.

Si bien reconocen las generaciones que los preceden como activa ytécnicamente mejor preparada cuestionan su falta de altruismo y la pertinencia de las causas sociales. Distinguen, particularmente a sus delfinescomo personas que se abocan a causas sociales "subterráneas" que no secondicen necesariamente con los temas-país prioritarios. Debilidad que atribuyen a que no vivieron, como ellos mismos, situaciones extremas en lascuales de la capacidad de consenso dependía el triunfo de la democracia enel país. Salvo excepciones, los ven como políticos de bajo perfil que nologran mayor influencia en sus colectividades ni en instancias locales detoma de decisiones debido entre otros factores, a sus escasas competenciasnegociadoras, y dificultades para ponderar lo fundamental de lo accesorio.La elite asocia a la generación de relevo a estrategias políticosconfrontacionales producto de su desorientación respecto al verdadero sentido de la política.

Identifican a generación de relevo como los "winners" (ganadores), o "carreristas" cuya política pragmática desestiman. Lo anterior tambiénporque las nuevas generaciones superponen la política con su inserciónlaboral. En efecto, tanto la generación de relevo como los dirigentes deorganizaciones sociales, participan en la creación de ONG y/o consultoras.Sus prácticas de gestión emulan las de la empresa, emplean tecnología informática yendo a la par con los procesos de modernización.

En resumen, la generación de relevo sitúa las causas de la crisis derepresentación de los partidos políticos en los vicios del campo que exacerba sus intereses en desmedro de la representatividad social. La elite enenfatiza el problema en el contexto socio político histórico que deprimió ala ciudadanía y promovió el individualismo. Ambas generaciones asumenla crisis de representatividad de los partidos políticos, pero esta representaclaramente mayor interés para la generación en estudio. En lo que sigue,precisaremos la crítica de los últimos hacia la coaptación política de lasorganizaciones sociales y su reacción frente al fenómeno.

Según la generación de relevo, el sector tradicional de la sociedadcivil emula la segmentación partidaria y lógica de reproducción del poderde las elites resultando de esta dinámica un progresivo distanciamiento delas bases sociales. Entendemos por sociedad civil tradicional aquella, conformada de organizaciones territoriales y funcionales formales con estructura organizacional verticalista, demandas monotemáticas acotadas a microterritorios y orientadas hacia la captación de recursos sociales. La generación de relevo tiene menos contacto con este grupo debido a que prevalecen alianzas anteriores con las elites partidistas; existe una importante distancia generacional y se diferenciación a nivel de las prácticas políticas.Los militantes con carreras en proceso de consolidación indican que sonorganizaciones promovidas "desde fuera", desde las redes sociales del gobierno y los partidos políticos donde, se confunden las nomenclaturas de"beneficiarios" y de "clientes" de los partidos. Serían, en sus palabras: "organizaciones que también funcionan pero que no funcionan", ya que estarían vacías de socios y propuestas de desarrollo. Las elites partidistas mantendrían con la sociedad civil tradicional una relación clientelar basada en la reciprocidad político electoral y/o los intereses personales. El clientelismoreferido – entre partidos y organizaciones sociales, en contraposición alque vincula a personas entre sí - se le denomina nuevo clientelismo (García-Guadilla, 2002).

La generación de relevo reacciona frente al encerramiento del campo político y la coaptación de la sociedad civil tradicional adscribiéndose alas lógicas de la sociedad civil emergente y desafiando por lo mismo lasformas tradicionales de hacer política. La nueva sociedad civil es aquelsector segmentado, activo y exigente de colectivos convocados por demandas emergentes que corresponden a la traslación de las sociedades contemporáneas desde las grandes utopías a reivindicaciones culturales localizadas territorialmente pero proyectadas globalmente (Giddens, 1991; 1999;2002; 2004 Hopenhayn, 2007). Se abocan a problemáticas que no representan mayor interés para las elites a menos que se presenten bajo urgentescoyunturas políticas. Nos referimos a temas tan variados tales como, a saber: la defensa y conservación del medio ambiente; la promoción de la vidasana – deporte y consecución de vías ciclables-; comercio justo ; arte;voluntariado – un techo para Chile, Servicio País-; equidad de género; abortoterapéutico, etc.

Participan de la nueva sociedad civil son mayoritariamente jóvenesy adultos jóvenes, más educados - técnicos y profesionales- que la sociedadcivil tradicional. Ellos impresionan a los políticos experimentados comoempoderados y bien informados de sus derechos.

El dirigente nuevo que es más impulsivo, el tipo que sabe sus derechos, que está más estudiado, que en algunos casos tiene un gradode conocimiento profesional, ya sea un título técnico profesionalque haya sacado. Ellos están en una parada distinta, son más jóvenes, y van consiguiendo sus objetivos a través de entrevistas, de serincisivos, de usar mucho los medios de comunicación porque sabenque eso sensibiliza también a las autoridades y las autoridades noquieren estar en contra de grupos sociales.(…) Los dirigentes sontipos súper jóvenes, algunos ingenieros, otros medioambientalistas,y se la juegan y van a todas. Han hecho bastantes cosas acá,mediáticas, tienen 10.000 firmas mínimo para el movimiento deAchibueno (Entrevistado N°54, menor de 40 años).

Conocen muy bien las reglamentaciones y espacios que se le otorgan a la ciudadanía en materias de políticas, programas y proyectos dedesarrollo. Comparten con la generación de relevo el interés por los aspectos técnicos de la política lo que expresan como "estar bien preparados".Consecuentemente se invierten en el estudio jurídico y administrativos desus distintos dominios de interés, a saber; legislatura de los gobiernossubnacionales, reglamentos de las organizaciones sociales, bases de losproyectos, programas y políticas participación de las organizaciones sociales, ley y reformas de la educación. Situación que confirma planteamientosde autores que asocian la mayor cultura política a la estructura de clase,eventualmente a la aparición de una clase media políticamente moderada(Fukuyama, 1999; Inglehart, 1989; Andersson & Laerhoven 2007).

Priman en la nueva sociedad civil relaciones horizontales, des localizadas territorialmente, con menores grados de estructuración y formalidad, cuya estructura emerge en la contingencia de los acontecimientos quela convocan haciéndola indeterminada e inasible para las tradicionales prácticas de coaptación partidistas (García-Huadilla, 2002). Prefieren la participación política de audiencia, la transversalidad de las alianzas, ladespartidización y la autonomía (Hopenhayn, 2007). Su visión del gobierno y de la sociedad se encuentra aún en gestación y no cuentan conpropuestas de cambio social consolidadas, sino más bien con un conjunto de reivindicaciones yuxtapuestas que favorecen la autonomía ideológica.

Los más jóvenes de la generación de relevo plantean, que su rolfrente a la nueva sociedad civil es de acompañamiento y asesoría, ofrecersu capital político versus el rol de dirigencia y de persuasión ideológicaque ha caracterizado la relación entre la elite y la sociedad civil tradicional.

Creo que la conducta de uno dice mucho y tenemos que ser capacesde transparentarnos a nosotros mismos, transparentarnos hacia lacomunidad. Mientras la comunidad nos vea haciendo cosas por ellos,nos vea en todos lados, creo que vamos a recuperar la confianza quehemos perdido, que es bien importante. Esto no pasa por un tema decorrupción-no corrupción, no pasa por un tema de apitutamiento.Pasa por un tema de confianza y de priorizar los intereses colectivospor sobre los intereses individuales que nos están haciendo bastantedaño (Entrevistado N°56, funcionario público, menor de 40 años).

A cambio, de manera involuntaria, la nueva sociedad civil "viva" les ofrece referentes alternativos para pensar y hacer política.

Nuevas lógicas: mediatización, transversalidad y territorio

La generación de relevo y la nueva sociedad civil convergen ennuevas lógicas políticas: la mediatización de la política; la transversalidadde las alianzas y la importancia del territorio.

Las nuevas generaciones de políticos transitan junto con la nuevasociedad civil desde una noción de democracia de partidos políticos a unade democracia de audiencia que se adecua mejor a las prácticas y características de la nueva sociedad civil (Dalton, Scarrow & Bruce 2004). Construyen una imagen mediática - "sociedad vitrina" - empleando estrategiasdiversas y flexibles de expresión y presión - medios de comunicación escritos, radiales, informáticos, espectáculos artísticos, - que amplían el espectro de actores. Sus colectivos buscan no sólo ser escuchados por las autoridades, sino que sobre todo sensibilizar a un público más joven, educado,informado y de mejor condición económica que la ciudadanía en general.La clase política en busca de legitimación se ve presionada a ampliar elespacio público y considerar las corrientes de opinión de estos grupos(Bherer, 2010).

Las prácticas referidas confirman los estudios de Bherer, respecto alas tendencias relacionales políticas modernas que los distinguen de lasprácticas basadas en acuerdos cara a cara de las elites partidistas de Sinembargo es importante señalar que, al menos en el contexto regional en quenos situamos, coexisten ambas estrategias, la tendencia es hacia laflexibilización y complementariedad de las mismas.

La transversalidad, en el contexto del estudio implica la asociación y/o establecimiento de alianzas con organizaciones y/o individuos deadscripciones o simpatías político partidarias contrarias sin mediar exigencias de exclusividad. Prima una lógica plural de complementariedad deesfuerzos y poderes civiles en favor de las causas que persiguen. La generación de relevo puede hacer frente común con actores que no militan ocon aquellos definidos como adversarios políticos por la vieja guardia, perocon quienes comparte intereses sociales, territoriales o ideológicos. Otravariante de la transversalidad en las alianzas, es un cambio de actitud hacia los empresarios con los cuales se establecen también alianzas instrumentaleslo que supone superar la polaridad política tradicional de los partidos algunos militantes de centro o izquierda hacia este sector.

La transversalidad en las alianzas desborda el ámbito estratégicoinstrumental electoral constituyendo una reacción frente a un problemacomplejo con múltiples aristas.

Puede ser un PPD, un radical, un socialista, puede ser un independiente ¿por qué no? si el tipo es capaz, si se las sabe. Incluso ungallo de derecha ¿qué tiene? Si se tienen que mirar las capacidades.Y la gente de mi partido, los más tradicionales, los más antiguos medecía:"No puedes andar con uno de derecha". Yo digo: mala suerte.La solución al problema va a beneficiar a toda la gente y para esoestamos. Si se da la posibilidad de que yo trabaje con él lo voy ahacer siempre (Entrevistado 35, militante menor de 40 años).

Esta línea denota una flexibilización de la clásica polarización partidista y de conglomerados de partidos, hacia la relativización de los referentes ideológicos. Sí bien, la transversalidad política no es exclusiva delas nuevas generaciones se distingue por estar sustentada en un discursocrítico frente a la ineficiencia política que resulta de las rigideces ideológicas de sus pares de edades más avanzadas. Esta apertura es favorecida porla sensibilidad que desarrollan los nuevos políticos frente a la endogamiade las elites resistentes a su propio liderazgo y renuentes frente a temáticassociales vigentes de la sociedad chilena.

Para aquellos nuevos políticos con posturas claramente críticas, latransversalidad sería una reacción frente al relajo de los fundamentosidentitarios que visualizan en sus propios conglomerados políticos. El razonamiento es el siguiente: las alianzas con opositores en post de una vinculación con la sociedad civil y la defensa de causas sociales comunes es,un mal menor si se compara con el trastoque de valores que resulta de laintervención de los poderes fácticos de las elites partidistas.

No se trata de un proceso de desideologización, entendida como lafalta de un conjunto articulado de valores e ideas a través de las cuales seinterpretan distintos fenómenos sociales. La tendencia es hacia laapartidización – apolítico- es decir, que la generación de recambio se distancia de un paradigma asociado a una institución formal y a las formas dereproducción del poder de los partidos políticos. La generación de relevo no cuestiona el sustrato ideológico de sus referentes sino que las estrategiasimplementadas. Tampoco, se puede hablar de facciones partidistas puesabarca al conjunto de partidos.

Un tercer elemento – sumado a la mediatización de la información yla transversalidad de las alianzas- que distingue las prácticas políticas de lageneración de recambio y que potencia las alianzas trasversales es su vocación por las causas sociales arraigadas territorialmente que, les permitenlevantar referentes políticos transversales con quienes se marginan del partidismo. La utopía de cambio social aun indeterminada se reconstituye enutopías fragmentadas que paradojalmente asientan y refuerza las identidades locales, pero que al mismo tiempo se deslocalizan del territorio y seproyectan - mediante el uso de las nuevas tecnologías de las comunicaciones- hacia lo global planetario (Beck & Giddens 2002).

En los espacios locales -desde donde se proyectan las demandas alos niveles supra locales-, se potencia el capital social de la generación derecambio. Es decir, al momento en que la contingencia social demandamanifestaciones de cuerpo presente de los actores, emergen las intrincadasy superpuestas redes de relaciones familiares, privadas y las alianzas propias de las comunidades potenciando su capital político. La elite partidistano puede contrarrestarse a esta visibilidad mediática y social que podríasignificar eventualmente un re ordenamiento de las relaciones de poder delcampo político a favor de la generación de recambio.

Las causas de raigambre territorial actúan como ejes que transciendenlas pertenencias partidarias actuando como un denominador común queafianza la identidad y solidaridad entre los actores de los movimientos sociales. Este elemento es de suma importancia, si se asume que lasustentabilidad de las estrategias de participación requiere de una fuerteintersubjetividad, es decir, una serie de símbolos y significados compartidos que orientan y dan sentido a las acciones que emprenden (Bourdieu,1980; 1994; 2001). El territorio provee a la nueva sociedad civil los referentes subjetivos de los cuales los partidos políticos y los esfuerzos de participación social del estado carecen.

En resumen la generación de relevo y la nueva sociedad civil comparten intereses y prácticas políticas - la mediatización, la tranversalidad yel territorio- lo que hace factible su vinculación mutua y desafía las prácticas políticas tradicionales. Sin embargo, la relación es compleja ya que poruna parte la nueva sociedad civil es renuente a la instrumentalización política y por otra la generación de relevo se encuentra en los márgenes de suspropios campos políticos partidistas.

Conclusiones

Iniciamos el análisis de la generación de relevo en el campo políticode los partidos de centro y de izquierda con el fin de comprender desde allí su visión de la crisis de representatividad de los respectivos partidos políticos y su potencial de representar a la nueva sociedad civil. Los partidospolíticos deben enfrentar la coyuntura de representar a la nueva sociedadcivil siempre y cuando adapten sus lógicas de reproducción del poder ycedan espacios a las nuevas generaciones de militantes y líderes sociales.

En efecto, la falta de renovación (encerramiento) del campo político y los vicios de las formas tradicionales de hacer política devienen escasamente representativas y deprimen el potencial de social de las nuevasgeneraciones de militantes. La generación de relevo se ubica en una posición marginal dentro del campo político lo que bloquea en parte importantesu acceso al poder y favorece su adscripción a las lógicas políticas de loslíderes de los nuevos movimientos sociales.

No obstante la generación de relevo tiene potencial de representación ya que se trata de una generación que representa, por una parte lacontinuidad de los partidos políticos - fueron socializados por sus fundadores y proyectan desde allí sus carreras - pero tienen la distancia crítica,cercanía generacional y vinculación suficiente con la nueva sociedad civilpara transitar hacia nuevas prácticas políticas. La cercanía generacionalrelativa- debido al amplio rango de edad y diferentes itinerarios biográficos, sobre todo para los que rodean la cuarentena-y el capital políticoheredado favorece esta adaptación. Comparten ambas generaciones unavisión heterocrítica hacia la primacía de los intereses políticos por sobre elmandato ciudadano que domina el campo partidista, sin embargo esta generación enfrenta la resistencia de los nuevos líderes ciudadanos a la conducción partidista lo que los obliga a relativizar los referentes políticos enlos cuales fueron formados por los fundadores de la Concertación.

Se establece una forma diferente de vinculación entre los partidospolíticos y la ciudadanía cuyos límites e impacto, si bien son aún difusosdeja vislumbrar algunas pistas:

Si bien, el protagonismo de la generación de relevo es tensionadopor su posición fronteriza en el campo político y el rechazo de la nuevasociedad civil hacia la conducción partidista, se abre camino adaptándose alos códigos emergentes de la nueva sociedad civil, a saber: 1) la mediatización;2) transversalidad de las alianzas y la 3) importancia del territorio.Respecto a lo primero, la generación en estudio transita desde una políticabasada en las relaciones cara a cara hacia una de audiencia, que complementa la interacción cara a cara con las bases sociales en el territorio con estrategias informatizadas, más compleja y eficiente de difusión y organización. Lo segundo releva la compartimentación partidista cede a latransversalidad de las alianzas y la pluralidad de las causas en pos de potenciar los capitales (financiero, social y simbólico) de los actores de losmovimientos sociales. La estructura social transversal de la nueva sociedad civil emerge en la contingencia y es difícil de capturar en su génesis ydesarrollo, la generación de relevo opta entonces por integrarla y acompañarla aptándose progresivamente a sus prácticas organizacionales. Las formas tradicionales de reproducción del poder basadas que instrumentalizana las organizaciones sociales tienden hacia una lógica de alianzas transversales que relativiza las compartimentaciones ideológicas y transita lentamente hacia la despartidización y la autonomía de la sociedad civil. El tercer eje, en el que se mueve la generación de relevo es el territorio que actúacomo plataforma en la que objetiva y potencias las redes y el capital social,económico y político de los movimientos sociales y también demanda confuerza la equidad "territorial" en el país que otrora no se realiza.

Orientación de la generación de relevo que por una parte, causa resistencias dentro del establishment al desafiar sus lógicas pero por otra, leses imposible restarse ya que constituye los escasos nexos que establecencon la nueva sociedad civil.

De mantenerse esta tendencia es posible que se creen nuevas reglasdel juego que re configuren las relaciones de poder dentro del campo partidista en las que el mayor capital social será más que el prestigio político, lacapacidad de establecer redes y hacer parte de la estructura simbólica de lanueva sociedad civil. Los partidos políticos que lideraron durante largotiempo a la sociedad civil, por su coherencia con un sentido social, hoy nocomprenden sus códigos, son cuestionados y la relación de fuerzas se revierte, la historia les ha pasado la cuenta, son estos quienes deben adaptarse a las nuevas reglas del juego de la sociedad civil. Puede que sea aun muytemprano para que se objetive este nuevo orden pero el proceso está endesarrollo, no sólo a través de la consiga del movimiento estudiantil: "elpueblo unido avanza sin partido" sino que también en la reflexión de quienes representan el futuro de los partidos políticos de la Concertación.

Notas

1 La investigación corresponde al Proyecto PSD- 60; Programa Bicentenario, Financiado por el CONICYT 2008-2012. Camino Lircay s/n Talca, Región del Río Maule.

2 Se reproduce en este sentido, a nivel regional, la concentración del poder político en linajes que en Chile que según Tylor (1998) y Posner (2004) controlaban durante el período en que se realizaron los estudios más del 90% de los votos.

3 La noción de generación se define a principios del siglo XIX, con indicadores biográficos que las clasifican en diferentes grupos etarios. El interés de estos estudios generacionales es la reproducción social, la superposición, coincidencia y coexistencia entre generaciones (Ortega y Gasset, (1923); Mannheim, (1928)). Las corrientes críticas de los años 1960, reactivas al conservadurismo que dominaba hasta entonces en las ciencias sociales realizan un viraje desde en interés de la reproducción social hacia la influencia, desde perspectivas comprensivas, del contexto socio cultural e interacción social en el cambio y conflicto generacional (Feuer, 1968; Mendel 1969). El desarrollo posterior de la noción ha significado la complejización del fenómeno vía la integración de las condiciones estructurales y subjetivas tales como la identidad social

4 En Chile, las edades promedio de la clase política de la Concertación es bastante avanzada ya que corresponden a la generación que fue protagonista de los sucesos históricos que marcaron un punto de inflexión en la historia nacional, es decir durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende y el posterior Golpe de estado.

5 Excluimos en componente étnico de la noción de etclase que se origina en los estudios antropológicos de los procesos de aculturación de inmigrantes y grupos étnicos.

6 Concepto acuñado por Ortega y Gasset (1923).

7 El período de la transición se caracteriza por un fuerte estado unitario; un sistema electoral binominal; voto voluntario; un senado que permite que una minoría tenga incluso poder sobre la presidencia y la ausencia de mecanismos de participación de la sociedad civil que en su gran mayoría prevalecen hasta el día de hoy (Garretón, 2010).

8 El sistema binominal de la Constitución Política de 1980 regula el sistema electoral condicionando la elección de los candidatos a las dos grandes coaliciones partidistas, la "Concertación de Partidos por la Democracia" (representante de la centro izquierda) y de la derecha o" Alianza para el Progreso" (Garretón, 2010:129-134; Siavelis, 1997).

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Recibido: 24.04.2012 Aceptado: 25.07.2012

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