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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.32 Santiago ago. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000200018 

Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, Volumen 11, Nº 32, 2012, p. 377-398

PROPUESTAS Y AVANCES DE INGESTIGACIÓN

 

Solidaridad en la gubernamentalidad liberal avanzada: un análisis en piezas publicitarias1

Solidarity in an advanced liberal governmentality: an analysis of advertising ads

Solidariedade em uma governamentalidade liberal avançada: uma análise de anúncios publicitários

 

M. Alejandra Energici S.*, José Antonio Román B.**, Claudio Ramos Z.***, Sebastián Ibarra G.****

*Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile.Email: menergic@uahurtado.cl

**Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile. Email: jroman@uahurtado.cl

***Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile. Email: cramos@uc.cl

****Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile. Email: sibarra@uahurtado.cl


Resumen: El artículo presenta una reflexión sobre la manera en que en losúltimos veinte años la promoción de un determinado tipo de solidaridad en Chileha contribuido a la conformación de una gubernamentalidad liberal avanzada, necesaria para la instalación de un programa neoliberal. La reflexión se enmarca enlos aportes teóricos de Michel Foucault y tiene por objeto empírico piezas de publicidad de promoción de la solidaridad emitidas en Chile entre los años 2009 y2010, que han sido analizadas en el contexto del proyecto Fondecyt 1090534. Sepresentan tres tipos de resultados: (a) se describen los sectores sociales que seconstruyen como agentes de la solidaridad, (b) se reflexiona sobre las prácticassolidarias más promovidas y (c) se indaga en la forma en que se interpela a lossujetos a ser solidarios.

Palabras clave: solidaridad, gubernamentalidad liberal, publicidad.


Abstract: The article presents an analysis on the way in which during thelast twenty years the promotion of a certain kind of solidarity in Chile has contributedto the formation of an advanced liberal governmentality, necessary for the installationof a neoliberal agenda. The reflection follows the theoretical contributions of MichelFoucault and focuses on the empirical analysis of ads that promote solidarity, issuedin Chile between 2009 and 2010, in the context of the project FONDECYT 1090534.We present three types of results: (a) description of the social sectors that are constructed as agents of solidarity, (b) analysis on the most promoted solidaritypractices and (c) investigation on the way it adresses the people in order to raisetheir solidarity.

Key words: solidarity, liberal governmentality, advertising


Resumo: O artigo apresenta uma reflexão sobre como a maneira deincentivar um certo tipo de solidariedade no Chile tem contribuído para a formaçãode uma governamentalidade liberal avançada, necessária para a instalação de umaagenda neoliberal. A reflexão recai sobre as contribuições teóricas de MichelFoucault e analisa anúncios para promover a solidariedade emitida no Chile entre2009 e 2010, no contexto do projeto Fondecyt 1090534. Nós apresentamos trêstipos de resultados: (a) descreve os setores sociais que são construídas como agentes de solidariedade, (b) reflete sobre as práticas de solidariedade mais promovidos e (c) investiga a forma como ele desafia o sujeito a ser solidário.

Palavras-chave: a solidariedade, governamentalidade liberal, a publicidade


 

Antecedentes: mutación de la solidaridad en Chile

En la historia republicana occidental la palabra "solidaridad" se hautilizado para defender distintos intereses sociales y políticos, como invocar la justicia social, la igualdad de derechos y la caridad cristiana, pornombrar algunos. En su nombre se han abordado asuntos sociales, políticos y económicos cruciales, como son el rol del Estado, la sociedad civil yel sector privado en la protección de los más desfavorecidos. Y se la hausado en cuestiones tan diversas como son la libertad de prensa y expresión, la defensa de la vida en el caso de la violación de los Derechos Humanos y la invitación a comprar un producto "solidario" (Dockendorff, 1993;Román & Energici, 2006; Román, Tomicic, & Avendaño, 2007; Román &Energici, 2010; Dockendorff, Román, & Energici, 2010).

Particularmente, realizando un breve recorrido histórico, podemosapreciar los diversos sentidos que ha vehiculizado la noción de solidaridaden los últimos 40 años en Chile.

Durante la época de la Unidad Popular (1971-1973), la solidaridadse vinculaba al ejercicio de la justicia social y la caridad cristiana(Dockendorff, Román y Energici, 2010). El Estado era una instituciónprotagónica en la gestión y coordinación de la solidaridad. Las pocas ONGde la época (aproximadamente 40) contaban con importantes beneficiostributarios en un contexto de relaciones fluidas con el aparato público(Cancino, 1996). La participación solidaria se realizaba concurriendo enlas instancias e instituciones públicas, por ejemplo, a través del pago deimpuestos. Muchas de las prácticas solidarias de este período implicaban una reflexión crítica sobre la falta de equidad en Chile y se vinculabanexplícitamente con asuntos políticos y económicos: cuestiones de derechos,equidad, propiedad pública y trabajo, por nombrar algunos.

Con el Gobierno Militar el país sufre una serie de cambios políticos,sociales y económicos que determinan un nuevo contexto para la construcción de la solidaridad. En 1975, en un contexto de violación sistemática de los Derechos Humanos por parte del Estado, se comenzó a implementar unproyecto neoliberal (Garretón, 1983). Dentro de este período podemos identificar al menos dos grupos de sentidos que fueron vehiculizados con eltérmino solidaridad. Un primer conjunto de significados fueron asociadosa justicia e igualdad de derechos (Dockendorff, Román y Energici, 2010).Ejemplo de estas son la labor de instituciones como el Comité Pro Paz y laVicaría de la Solidaridad que se abocaron a la defensa y promoción de losderechos humanos. Dentro de este mismo grupo podemos mencionar lasolidaridad popular, donde las ollas comunes fueron una de las formas deorganización social más recurrentes de la época (Hardy, 1986). El segundo,se asocia con la instalación del proyecto neoliberal, e incluye una solidaridad entendida como caridad desde la iniciativa privada, favorecida por elEstado. Se sentaron las bases jurídicas e institucionales para el traspaso dela solidaridad desde el Estado al tercer sector y el sector privado. Para estose crearon franquicias tributarias que permitirían la creación de un tercersector financiado con un importante aporte privado. Ejemplo de esta solidaridad fue la creación de la Teletón en 1978, al amparo de esta nueva ley.(Asociación de la Distrofia Muscula, s/f). El evento contó desde el iniciocon la aparición de celebridades y una activa participación empresarial.Hasta la fecha, es una de las acciones emblemáticas en cuanto a la participación del sector privado con fines de lucro en la solidaridad.

Una vez finalizada la dictadura militar, la solidaridad continuó su traspaso a la sociedad civil, dejando de ser entendida como una responsabilidad fundamental del Estado para considerarse progresivamente comoun asunto de toda la sociedad (Dockendorff, Román y Energici, 2010), delegado en el tercer sector. Luego del triunfo electoral de Patricio Aylwin,hubo una oleada de nuevas ONG (Cancino, 1996). No obstante, el tercersector perdió el financiamiento que obtenía de la cooperación internacional y se ha dedicado, desde entonces, a la ejecución de acciones y programas de política social (de la Maza, 2003). En este sentido, es un tercersector, que si bien es grande, no cuenta con una gran autonomía y que seconstituye como efecto de la flexibilización del sector público con un importante aporte privado (Román, 2009).

La instalación del programa neoliberal ha conllevado al surgimientoy protagonismo de una versión que se ha nominado como solidaridad demercado que se asocia a actividades comerciales y de consumo (Román yEnergici, 2006, 2010, Dockendorff, Román y Energici, 2010). Así, la solidaridad en el contexto de una compra se ha vuelto la práctica más frecuente: en la Encuesta de Solidaridad 2007 el 62% de los encuestados declaró donar el vuelto de una compra en un supermercado o farmacia una vez por semana, constituyéndose como la práctica solidaria más recurrente (Román& Ibarra, 2008). Esto coincide con otros estudios, González y Cortes (2009)obtienen resultados similares en el Índice de Solidaridad: el 85% de los encuestados declara realizar donación de dinero, donde el 75,1% dona parte del vuelto siempre o casi siempre. Esto contrasta con la baja frecuenciacon que se declara realizar acciones de voluntariado: en la Encuesta deSolidaridad 2007 más del 70% de los encuestados afirmó realizar estas actividades nunca o una vez al año (Román & Ibarra, 2008). Otros estudiospresentan valores más bajos aún: en el estudio realizado por Trascender –Collect (2008) en el 2007 sólo el 9% de los encuestados declaró haberrealizado alguna actividad de voluntariado durante los últimos doces meses, porcentaje que cae a un 8% para el 2008.

Por otro lado, la participación de la solidaridad en el mercadopuede apreciarse en el incremento de inversión publicitaria por parte deinstituciones de beneficencia. De acuerdo al informe sobre Inversión Publicitaria 2008 realizado por ACHAP y Megatime, del 2007 al 2008la inversión realizada por la categoría "Beneficencia" aumentó en un26%, posicionándose como la tercera categoría que más aumentó suinversión (después de "Hipermercados" y "Limpieza"). Asimismo, enel ranking de inversión por categoría del 2008, "Beneficencia" quedóposicionado en el décimo lugar superando categorías como "Limpieza", "Farmacias", "Instituciones Financieras" y "Gaseosas" (ACHAP yMegatime, 2009).

Por último, un estudio que analizó publicidad de campañas deayuda o promoción de la solidaridad apoya la idea del crecienteprotagonismo que esta ha tenido en el mercado. La solidaridad ha pasado a resolverse como un negocio, vendiéndose como cualquier otramercancía en el mercado y ofertándose como una acción cómoda y fácilen una modalidad de solidaridad "a la carta" (Román y Energici, 2006).Se trata de una solidaridad de mercado, pues éste se levanta como lainstancia para resolver la solidaridad a través de un segmento especializado: una oferta diversa de formas de consumo-ayuda gestionada por laempresa privada en alianza estratégica con las instituciones de beneficencia, destinada a transformar en ayuda el aporte de un consumidoraltruista (Román, Tomicic, & Avendaño, 2007, Román y Energici, 2010).

La solidaridad en el contexto de una gubernamentalidad liberal

El estudio que se presenta a continuación explora la manera en quela promoción de la solidaridad contemporánea contribuye a la conformación de una ethopolítica afín a una gubernamentalidad liberal avanzada.Por ethopolítica, se entienden "…las políticas de la vida misma y sobrecómo debe ser vivida…" (Rose, 2001), es decir, aquellos imperativos morales de la vida cotidiana a través de los cuáles individuos se autogobiernan.

De este modo, lo que interesa es cómo una determinada promoción de cierto tipo de solidaridad contribuye a la instalación de una moral, en que elautogobierno de los individuos es concurrente con una gubernamentalidadliberal avanzada.

Las gubernamentalidad liberales

Foucault (2007) definió una gubernamentalidad como un arte degobierno específico. La particularidad de cualquier gubernamentalidad liberal, es el cuestionamiento constante sobre cómo no gobernar demasiado.Es una actividad que permanentemente pregunta, calcula y proyecta hastadónde debe gobernar, intentando siempre optar por la menor conducciónposible.

Las distintas formas de gubernamentalidades liberales, como el gobierno mínimo o frugal (Foucault, 2007), el liberalismo social o lagubernamentalidad liberal avanzada (Dean, 2010; Rose, 2007) podemoscaracterizarlas atendiendo a dos dimensiones, una biopolítica y unasubjetivante. Para cada una de estas dimensiones, la solidaridad se vuelveun objeto de interés.

Dimensión subjetivante

Cada forma de gobierno requiere de la producción de un tipo desujeto específico: la transformación de los seres humanos en sujetos, eneste caso libres, es una estrategia de dominación que implica un sometimiento a otros (sujeto de) y al sí mismo (sujeto a) en tanto que implicaatarse a la propia identidad de una manera impuesta (Foucault, 1988). Elgobierno opera sobre los deseos, aspiraciones o intereses, no coartándolos o coaccionándolos, sino produciendo los sujetos que tengan los deseos,aspiraciones o intereses correctos (Foucault, 2006) o afines a la forma degobierno.

En este sentido, las gubernamentalidad liberales funcionan sobrelos intereses. Estos son el medio a través del cual el gobierno tiene influjosobre los individuos, los actos, las palabras, las riquezas, los recursos, laspropiedades, los derechos, etc. Gobernar es manipular intereses individuales y colectivos. El gobierno ya no debe intervenir directamente sobre lascosas y las personas, sino que es más bien una "república fenoménica delos intereses" (Foucault, 2007, pág. 66).

Parte importante de las prácticas subjetivantes (es decir, aquellasque tienen por efecto un sujeto), son las prácticas morales. El estudio de lasprácticas solidarias permite indagar en las formas en que se construye unamoral afín a un tipo de gubernamentalidad liberal, ya que la solidaridad,cualquiera sea su versión (desde las nociones más altruistas hasta la solidaridad como fundamento del vínculo social) es siempre parte de una moral.Cada forma de solidaridad contiene una norma sobre las relaciones sociales, y en tal sentido, las distintas versiones de la solidaridad van aparejadas con cierto ethos sobre los vínculos sociales. Toda forma de solidaridad debe responder preguntas tales como: ¿en qué consiste ser solidario?, ¿porqué se debe ser solidario?, ¿quién debe ser solidario?, ¿con quién se debeser solidario? La solidaridad instala una moral (o se instala con una moral)en torno a la cual los seres humanos se constituyen como sujetos. Es asícomo, las prácticas solidarias son subjetivantes, en tanto que vuelven a unindividuo sujeto de otros y sujeto de sí mismo a través una moral o ethossolidario.

Dimensión biopolítica

Las distintas formas de gubernamentalidades liberales pueden caracterizarse por el modo en que tienden a resolver la dramática libertad/seguridad. Las gubernamentalidades liberales, son tales porque son consumidoras de libertad. Una gubernamentalidad liberal puede operar sóloen la medida en que se garanticen una serie de libertades (libertad demercado, libertad de vendedor y comprador, libre ejercicio del derechode propiedad, libertad de expresión, etc.). Consumen las libertades quedeben ser capaces de producir. El liberalismo no es, entonces, un imperativo de la libertad, sino la administración y organización de las condiciones en las que se puede ser libre. La libertad es algo que se fabrica acada instante enfrentando el conjunto de coacciones y problemas decostos que plantea esa fabricación (Foucault, 2007).

El principio de cálculo de costo de producción de la libertad esla seguridad. "Es decir que el liberalismo, el arte liberal de gobernar, severá forzado a determinar con exactitud en qué medida y hasta qué punto el interés individual, los diferentes intereses, individuales en cuanto divergen unos de otros y eventualmente se oponen, no constituyen unpeligro para el interés de todos. Problema de seguridad: proteger el interés colectivo contra los intereses individuales. A la inversa, lo mismo: habrá que proteger los intereses individuales contra todo lo que puedaaparecer, en relación con ellos, como una intrusión procedente del interés colectivo" (Foucault, 2007, pág. 86). Así, la economía de poder propia del liberalismo es el juego entre libertad y seguridad (Foucault, 2007).

La solidaridad, por su parte, se engarza en la médula libertad/seguridad: el objeto de la solidaridad es, en último término, el establecimiento de las condiciones de seguridad mínimas para toda la población (por ejemplo, en una gubernamentalidad liberal social) o para aquellos grupos que no pueden resolver su supervivencia (por ejemplo, enuna gubernamentalidad liberal avanzada). Dicho de otro modo, el problema de la solidaridad es la seguridad básica2 . Este problema debe serresuelto respetando las libertades garantizadas, tanto de quienes debenser ayudados, como de quienes deben ayudar. La solidaridad cumpleuna función sobre la seguridad de la población, al mismo tiempo querespeta y aporta a la fabricación de las libertades que permitan la gestión de esa seguridad.

Solidaridad y publicidad en una gubernamentalidad liberal

A continuación abordaremos la cuestión de la contribución de la promoción de determinado tipo de solidaridad a la construcción de un ethossolidario afín a una gubernamentalidad liberal avanzada, en cuanto práctica subjetivante.

Considerando la alta participación de la solidaridad en el mercado yel incremento de la inversión publicitaria en beneficencia, la publicidad sevuelve un campo de estudio privilegiado para indagar en la solidaridad demercado y su vinculación a las actividades de consumo, y el análisis de las piezas publicitarias se constituye como una vía metodológicamente productiva para esa reflexión.

Pero para eso, es importante, tener teóricamente a la vista las funciones básicas de la publicidad en que esta solidaridad se promociona. Siguiendo a Foucault (2007), en una sociedad donde el mercado se constituye como el espacio donde se resuelven los asuntos fundamentales de unasociedad, podemos postular que la publicidad cumple al menos tres funciones tecnológicas subjetivantes básicas.

La publicidad como tecnología de simulacro

En primer término, cuando el consumo se vuelve la forma de participación social (Cortina, 2002), este no tiene como objetivo la satisfacciónde necesidades, sino que es más bien la manipulación de signos. Es decir,los objetos que se consumen no valen por su valor de uso, sino por aquelloque significan, consumir es una forma de interactuar e intercambiarsignficados sociales (Baudrillard, 2009). El consumo, así, se vuelve unaforma de vínculo social.

En este contexto, las necesidades no son un dato previo al consumo,sino más bien un producto de este: el consumo produce necesidades. Y estose realiza principalmente a través de la publicidad, es en este medio dondeel objeto se convierte en signo (Baudrillard, 2009). Dicho de otro modo, enla publicidad se construye un mundo imaginario, donde comprar el producto anunciado es un vale que da derecho a penetrar (imaginariamente) en esemundo (Ibáñez, 2002). En la publicidad el objeto se vuelve un simulacrode sí mismo, donde poco interesa las propiedades del objeto, más bien, elvalor de un objeto es aquello que significa, el mundo del cual es referente.

En este sentido, la publicidad es una tecnología de simulacro, sin lacual el consumo como manipulación de signos y forma de vínculo social nosería posible.

En la publicidad sobre solidaridad interesan los mundos en que separticipa al realizar una práctica de ayuda: ¿qué sentidos se le atribuyen a la práctica solidaria? ¿cómo es significada? Una misma práctica de ayuda,por ejemplo, donar parte del vuelto de una compra, puede ser significadade diversas maneras: como una acción cristiana, como una ayuda fácil ocomo un aporte a construir un país más justo.

La publicidad como tecnología moral

En segundo lugar, la publicidad instala un marco moral: indica quiénes deben consumir qué (realiza una conducción específica de los intereseshacia el consumo). Como efecto, la marca de un producto marca al consumidor (no al producto), lo que permite que la publicidad instale una clasificación de consumidores generando clases o grupos con relaciones de equivalencia y de orden entre sí (Ibáñez, 2002).

De esta manera, los consumidores se constituyen como distintos tipos de sujetos según los productos que adquieran. Si lo tradujésemos enuna frase, esta sería: "Sea un buen "x" (padre, madre, hombre, mujer, joven, etc.), consuma "y" producto (teléfono celular, marca de ropa, cigarrillos, seguro de salud, etc.) y forme parte de "z" grupo de estilo de vida (losque están "siempre comunicados", los que ocupan una marca de ropa exclusiva, los que están asegurados ante cualquier eventualidad, etc.)".

La publicidad cumple una función normativa en tanto que indicaquién debe consumir qué. Ahora bien, la moral, o mejor dicho las morales,que instala la publicidad cuentan con una particularidad: son morales queno exigen un compromiso sostenido en el tiempo3 , son morales desechables, remplazables e incluso superponibles. A través del consumo de un producto un sujeto puede hacerse parte de varios estilos de vida. Así, por ejemplo,en algunas piezas publicitarias se invita al sujeto a donar parte del vuelto desu compra (se le interpela en tanto consumidor) pero apelando a valorescristianos con frases tales como "Su vuelto alimenta nuestra esperanza"(Román & Energici, 2010). De este modo, en la acción de donar el vueltose construye como un consumidor-cristiano, es decir, se constituye en tornoa dos morales (una del consumo y otra cristiana) que son aparentementeopuestas. Que la publicidad permita la operación de estas morales(desechables, remplazables y superponibles) es fundamental para la lógicade una sociedad de consumo, pues los compradores deben adquirir muchosy variados productos, desechándolos rápidamente, para volver a consumir(Bauman, 2007).

La publicidad como tecnología de consumo

Hasta acá hemos establecido que la publicidad es una tecnología deconsumo en tanto que, a través de la creación de mundos imaginarios y lainstalación de morales, permite que este se instale como forma de vínculo yparticipación social.

Sobre este punto, cabe destacar el consumo como mecanismo depoder: las necesidades son indispensables para el buen funcionamiento del consumo como un sistema de manipulación de signos. Baudrillard (2009)afirma que existen necesidades porque el sistema del consumo las requiere.Así, las necesidades son un modo de explotación igual que el trabajo: estamos obligados a consumir. En otras palabras, que el consumo se levantedesde el imperativo de una necesidad, es aquello que lo instala como unmecanismo de dominación.

En este sentido, es fundamental que una sociedad donde el consumoocupa un rol protagónico, las necesidades nunca puedan ser totalmente satisfechas y siempre dejen abierto un espacio para el deseo (Baudrillard,2009).

Para el caso de las piezas publicitarias sobre solidaridad interesacómo se insertan dentro de un mercado de la solidaridad que asegura el"consumo" continuo de prácticas solidarias: por ejemplo, que prometanmembresías y referentes que se presenten como atractivos que se renuevenpermanentemente, y que las prácticas ofertadas sean moralmentegratificantes, accesibles y fáciles de realizar.

Presentación de la Investigación

El estudio que se presenta a continuación analiza la manera en quela promoción de la solidaridad contemporánea contribuye a la conformación de una moral afín a la gubernamentalidad liberal avanzada.

Para tomaremos como corpus 533 piezas publicitarias sobre solidaridad que fueron recolectadas en los siguientes medios4 : prensa escrita,lugares públicos (se fotografiaron publicidades en paraderos de micros, lasestaciones de Metro y dentro de tiendas comerciales), televisión, Internet,radio y panfletos, trípticos o calcomanías que se repartieran a un públicomasivo (por ejemplo, el distintivo que se entrega contra la donación en unacolecta).

Como primer paso, estas piezas fueron caracterizadas y posteriormente clasificadas según una serie de variables como: medio de emisión,organización emisora, tipo de práctica de solidaridad a que convoca, entreotras. Luego, se procedió a un tipo de análisis semiótico más complejo,utilizando algunas de las categorías de análisis propuestas por van Leeuwen(2005) y Kress (Kress & van Leeuwen, 1996, 2001), como ruta de lectura,modalidad y recursos lingüístico- discursivos utilizados.

A continuación se presentarán los siguientes resultados de esteanálisis:

-En primer lugar, se reflexiona sobre los sectores que emiten laspiezas publicitarias. Para el análisis se distinguió entre tercer sector,privado con fines de lucro, sector público y alianzas estratégicas entre sectores. En este punto interesa determinar desde qué sopor tes institucionales se emite y se apropia el sentido de la solidaridad.

-En segundo lugar, se revisan las prácticas solidarias. A cada piezase le asignó una variedad de solidaridad, esta se definió en razón dela práctica social a la cual se invita (por ejemplo, donar el vuelto deuna compra) o se promueve (por ejemplo, en el caso de RSE la empresa promueve las acciones solidarias que realiza). De esta forma,buscamos caracterizar las prácticas solidarias que más se promueven en la publicidad.

-Por último, se reflexiona sobre el modo en que estas piezas construyen una apelación para promover o solicitar una conducta de ayudaPara esto se consideraron tres tipos de interpelaciones: emocional,racional y moral que serán revisadas más adelante.

Resultados La emisión de la publicidad sobre solidaridad

A partir de un análisis de frecuencias podemos apreciar que más dela mitad de las piezas recolectadas fueron emitidas por instituciones deltercer sector, y que este sector consigue participar en la emisión de 77% deestas piezas, tal como se puede observar en la Tabla 1.

 

Tabla 1: Sector de procedencia de las piezas publicitarias (en %)

 

De esta manera, el tercer sector se constituye como una de las principales fuentes institucionales del sentido del uso del término solidaridaden la publicidad.

Y el sector privado con fines de lucro se constituye como el colaborador más cercano, ya que sumando su emisión directa y en alianza con eltercer sector, participan en algo más de un tercio de las piezas emitidas. Encambio el sector público, sumando toda su participación, no alcanza a representar un 20%.

La alta presencia del tercer sector se concreta mediante alianzas estratégicas con el sector privado con ánimos de lucro, posibilitadas por unmercado que les permite concurrir con intereses complementarios. Por ejemplo, mediante una ley de donaciones, las empresas publicitarias puedenofrecer sus servicios a organizaciones de interés público sin fines de lucroaprovechando así una franquicia tributaria. Adicionalmente, para muchasempresas la figuración de su imagen vinculadas a este tipo de "causas sociales" forma parte de su plan de marketing social. Las alianzas permitenrelaciones y ganancias bastante específicas para cada una de las partes. Acontinuación presentamos como ejemplo, la campaña "Un click un árbol"realizada entre LG (marca de productos electrónicos) y Un techo para Chile (fundación dedicada a la construcción de viviendas sociales), un ejemplar de esta campaña se presenta en la Figura 1.

 

Figura 1
Fotografía tomada en una estación de Metro en Santiago

 

La campaña funciona de la siguiente manera: la empresa LG donó 1árbol por cada persona que se inscribió en el sitio web www.ahorrayayuda.cl ¿Qué ganan las instituciones por participar de esta campaña? LG, a travésde la donación de 2000 árboles, se posiciona como una "marca verde",preocupada por el medio ambiente, transfiriendo esta característica a susproductos (artefactos que ahorran energía), se construye como una empresa socialmente responsable, en tanto que trabaja con una de las fundacionesmás importantes en nuestro país y además, logra instalarse como una "marca joven" pues Un techo para Chile es una fundación promovida comojoven (tanto por quienes trabajan ahí, como por el tipo de voluntario quebuscan). Un techo para Chile, por su parte, además de lograr una alianzaestratégica con una empresa de gran presencia en el mercado, recibe árboles para cinco proyectos de viviendas definitivas. Así, la solidaridad es unnegocio conveniente para ambos.

De esta forma la propiedad acerca del sentido de la solidaridad y lasformas de practicarlas se estructuran a partir de una especie de mercadosocial, en donde el tercer sector y el sector privado con ánimos de lucroadquieren la mayor relevancia y poder sobre el discurso sobre solidaridaden la publicidad.

Esto es reflejo de la tendencia documentada a partir del 1973 enChile, en que la propiedad sobre la solidaridad se traspasa crecientementehacia la sociedad civil y el sector privado con ánimos de lucro.

Prácticas solidarias: solidaridad de tránsito

¿A qué se invita en las piezas publicitarias o qué prácticas solidariasse promueven? Fue lo que buscamos responder en el análisis de variedadesde solidaridad. El resultado de este análisis se presenta en la Tabla 2.

Tabla 2: Prácticas solidarias que son promovidas por las piezaspublicitarias (en % sobre el total de piezas)

 

Tal como se aprecia en la tabla, casi la mitad de las variedades de solidaridad que se promueven son de tipo dinerario, y se realizan enel contexto de una compra (23,8%) o de una donación monetaria (21,2%).Por solidaridad en el contexto de una compra se comprendieron las compras de productos solidarios (como una pulsera solidaria), productossolidarizados (por ejemplo, productos adheridos a la Teletón), la adquisición de servicios solidarizados (como servicios funerarios) y la donación del vuelto de una compra, entre otros. Mientras que la donaciónmonetaria comprendió aquellas piezas que solicitan una donación monetaria puntual, fuera del contexto de una compra, que no se sostiene enel tiempo.

Ambas prácticas involucran poco dinero, son acciones fáciles quese acoplan a la actividad de consumo en o de trayectos cotidianos, rápidas y que no requieren un compromiso por parte de quien realiza ladonación5 . En la contraparte, la solidaridad impulsada por el Estado através del gobierno reúne apenas un 11% y una solidaridad nomonetarizada como el voluntariado sólo un 6,4%.

Por ende, la solidaridad que se promueve mayoritariamente esafín a una gubernamentalidad liberal en tanto se resuelve en el mercadoy convoca a una acción individual voluntarista. Se trata de una solidaridad que se materializa como donación pecuniaria voluntaria dentro delitinerario cotidiano trabajo-consumo.

En consistencia con el punto anterior, se trata de una solidaridadbarata. Esto se vincula con la necesidad del mercado de la solidaridad de generar un consumidor solidario que esté siempre dispuesto a donar.Para el mercado de la solidaridad, no es conveniente quemar al consumidor solidario con una gran donación, sino más bien debe mantenerlocon la "necesidad" de donar. ¿Cómo se crea esta necesidad? Una de lasestrategias que se puede apreciar, ha sido explicitar que "es barato ayudar". Un ejemplo emblemático, corresponde a la campaña de Conail(Corporación de Ayuda al Niño Limitado) cuyo lema es "100 pesos noes nada" (ver Figura 2, página siguiente). La idea, aparentementeparadojal, es que justamente el consumidor sienta por un lado que ayudar no cuesta nada, es decir que son una suma cercana a nada ya ayudó,y al mismo tiempo, que ya que dona "nada", siga donando esas "nadas"(como esas monedas que sobran del vuelto de una compra). En estesentido, una solidaridad barata, no sólo aumenta sus probabilidades dereunir fondos, sino que contribuye a la producción y reproducción masiva de un consumidor solidario, que siente que en realidad no ha hechomucho.

 

Figura 2

Fotografía tomada en una estación de buses en Santiago

Sobre la interpelación solidaria

En este punto quisimos enfatizar una mirada a la manera cómo sesolicita la ayuda y a qué se apela para conseguir un acto solidario. Mediante un análisis multimodal distinguimos tres tipos de apelaciones según siinterpelaban de manera racional, emocional o moral al sujeto enunciatarioy codificamos la presencia o ausencia de este tipo de apelación para cadapieza.

-Apelación racional: se consignaron con presencia de apelaciónracional aquellas piezas que interpelan a la ayuda realizando algúntipo de argumento o explicación que habitualmente implicaba laentrega de información cuantitativa. Por ejemplo, se argumenta queayudar de una manera determinada es eficiente o se presenta unaayuda como conveniente a través de una promoción o descuento("Pague su patente aquí y aproveche de ayudar") o se argumentaque ayudar es fácil ("Ayude con un solo click"). Se trata de un interpelación que presupone algún tipo de cálculo racional antes de tomar la decisión de ayudar.

-Apelación emocional: se consideró que interpelabanemocionalmente aquellas piezas que apelan a sentimientos negativos (por ejemplo, mostrando la condición de sufrimiento de los potenciales beneficiarios) o positivos (por ejemplo, con frases como"ayudar es entretenido") utilizando una diversidad de recursos, tales como el uso de imágenes infantiles para enternecer, la utilización de conjugaciones verbales que construyen una relación de cercanía con el espectador ("juntos podemos", "con tu ayuda", "hoy queremos darte las gracias", etc.) o presentar la ayuda en términosemotivos o emotivizados ("Un profesor puede cambiar la vida de unniño"), entre otros. Se trata de un interpelación que presupone laacción de ayuda como efecto de una reacción emocional de huidaante un sentimiento displacentero o de gozo empático por ayudar a otro.

-Apelación moral: se consignaron con presencia de apelación moral aquellas piezas con una sentencia o convocatoria moral explícita o implícita, a través de sentencias que suponen ciertos valores (ayudar a quienes lo necesitan es bueno), slogans de campañas ("Chilese levanta" o "Patente solidaria") o incluso a veces en los nombres olemas de instituciones ("Un techo para Chile" o "María ayuda a laniña que sufre hoy"). En esta interpelación se vincula moralmente alsujeto enunciatario, de tal forma que se supone que la acción deayuda del sujeto está movida por valores compartidos (que en esteacto se construyen como tales en la misma enunciación) y que larealización de la acción de ayuda constituye también una acciónmoral sobre el sí mismo.

Los resultados de este análisis se presentan en la Tabla 3.

Tabla 3: Formas de apelación presentes en las piezas publicitarias(en %)
(*) Nota: En una pieza puede estar presente más de una apelación

 

Como resultado del análisis es interesante notar que más de dos tercios de las piezas (68,9%) analizadas no presentan uso de una apelaciónracional. Por tanto, si bien se promueve una solidaridad altamente conveniente (tanto para las fundaciones y empresas que la impulsan, como paraquien la realiza), dicha conveniencia no es una característica que se usepara interpelar o solicitar la ayuda. Desde una perspectiva gubernamental,pareciera establecerse una especie de norma de cortesía respecto de la invocación a la acción de ayuda: "Se debe crear e instalar una solidaridad quesea un buen negocio, no obstante, esto no debe mencionarse6 ".

Ocurre lo contrario con la apelación emocional y moral. Casitodas las piezas (90,8%) apelan a algún tipo de sentimiento para solicitar la ayuda, así la solidaridad se ubica en el campo de lo emotivo y delo sentimental, incluso lo psicológico (por ejemplo, el slogan de unacampaña fue "Ayudar hace bien"). La mayoría de las piezas apelan asentimientos positivos, motivando a los consumidores a ayudar por ungozo empático. En cuanto a la apelación moral, casi la totalidad de laspiezas (85,8%) usa una sentencia o una convocatoria moral implícita oexplícita. En particular nos interesa como en ellas se sanciona quiénmerece ser ayudado y se construyen grandes causas morales.

A diferencia de una gubernamentalidad liberal social, en una gubernamentalidad liberal avanzada la solidaridad no es un derecho(Vázquez, 2005), sino que es una acción altruista dirigida a aquel grupoque no puede resolver por sí mismo su existencia. Para motivar la acción altruista de ayuda, es necesario que al potencial beneficiario no lesea imputada una responsabilidad sobre su condición de menesterosidad. La publicidad sobre solidaridad se ajusta a este doble canon. Además de la construcción de menesterosidad del destinatario, buena partede las sentencias morales empleadas llegan a afirmar explícitamente lainocencia del potencial beneficiario: por ejemplo, en el spot de televisión de un hogar de menores, donde una niña luego de relatar una seriede sucesos de la crisis económica del 2009 dice: "Yo no provoqué nadade lo que está pasando, entonces ¿por qué me abandonas".

Esto es consistente con la elección de beneficiarios y causas: casila mitad de las piezas (46,5%) solicita ayuda para niños (quienes pordefinición no son responsables de su condición de desgracia) y la causapara las que más se solicita ayuda están vinculadas a salud y desarrollointegral7 (22,9%). Así, en la publicidad se asienta la máxima de quepuede ser beneficiario de la ayuda quien se encuentra en una situaciónde necesidad radical tal, que no puede resolverla por sus propios medios y que además, no es responsable de su condición de necesidad, esdecir, un inocente. En la contraparte, quien no cumpla con ambas condiciones queda excluido de la posibilidad de ser destinatario de solidaridad.

Adicionalmente apreciamos en la publicidad el uso del emblemaque construye una "gran causa" para motivar la acción de colaboración enuna campaña particular. Como ejemplo, se presenta una de las piezas de lacampaña "2010 sin campamentos" de la fundación "Un techo para Chile"(ver Figura 3).

Figura 3
Pieza publicada en el diario La Tercera en junio de 2009

 

La pieza es lanzada en alianza estratégica entre Un techo para Chiley Banco Santander. Como la mayoría de las piezas, esta interpelaemocionalmente: se muestran tres niños (sujetos inocentes) en condiciónde pobreza y hacinamiento, donde uno de ellos interpela con la mirada alespectador. En cuanto a los recursos lingüísticos la pieza utiliza tres víaspara la construcción de su "gran causa": i) el nombre emblemático y nacionalista de la fundación "Un techo para Chile", ii) una meta ambiciosa ymagna como emblema de campaña "2010 sin campamentos" y iii) la sentencia moralmente imperativa "El Chile del Bicentenario no puede sorprendernos sin techo". Contrasta con la magnitud e importancia de esta grancausa la simplicidad de la ayuda solicitada: "Haz tu aporte en la cuenta2010 en www.santander.cl o llamando al 600 320 3500". Así, realizar una donación con una simple llamada telefónica o vía Web es significada comoayudar a construir un país sin campamentos. De tal forma, suele darse en lapublicidad sobre solidaridad esta relación entre solicitar una ayuda fácil yde bajo costo que, sin embargo, permite al donante vincularse a una grancausa solidaria.

Conclusiones

Cuando Foucault (2007) caracterizó la gubernamentalidad neoliberalnorteamericana enfatizó en el modo en que se aplicaba una grilla económica a un campo que generalmente no compete a la economía como son los fenómenos sociales. Los resultados presentados parecen indicarnos que nosencontramos ante un asunto similar: la solidaridad traducida a una inteligibilidad neoliberal.

Primero, tenemos la promoción mayoritaria de un tipo de solidaridad que tiene como condición para su realización ofrecerse como un mercado específico de la ayuda en el que puedan concurrir los intereses complementarios del tercer sector, la empresa privada con ánimos de lucro y elsector público.

Segundo, la generación de una oferta de alternativas de ayuda, principalmente de donaciones pecuniarias, voluntarias, puntuales y fáciles derealizar, y la simultánea construcción mediante la interpelación publicitariade un sujeto como consumidor altruista.

Tercero, la fabricación de un mundo de la solidaridad patrocinadopor fundaciones y empresas privadas protagonistas de "grandes causas"dirigidas a distintos tipos de personas que son víctimas de diferentes situaciones de necesidad y que convocan a la donación monetaria voluntariainterpelando al potencial colaborador a través de apelaciones en dondeemotivismo y moral se confunden.

Ahora bien, al integrarse a un sistema de consumo, la solidaridadsufre los mismos efectos que cualquier objeto sometido a tal sistema: sevuelve un simulacro de sí misma (Baudrillard, 2009). Ibáñez (2002) describe este proceso de la mercantilización en el capitalismo de consumocomo una exacerbación de la dimensión simbólica de los productos en desmedro de su dimensión material, e ilustra ese proceso relatando la historiade un refresco inicialmente hecho a base de naranjas exprimidas, que enluego de un proceso de mercantilización, finalmente sólo conservaba elnombre y el color de las naranjas. Al final del proceso sólo se conservansignificantes, que luego sólo remiten a otros significantes, y así infinitamente.

La solidaridad parece haber pasado por un proceso similar: la publicidad invita a aportar a grandes causas (como es acabar con los campamentos) con acciones simples, fáciles y convenientes (como es donar unvuelto o realizando una llamada telefónica) que resultan cargadas de unasemántica de altruismo y moralidad. Pero el sujeto no ha salido nunca de sucircuito de trabajo- consumo, en donde de pronto, dejar el vuelto de unacompra se transforma en una acción humanitaria (cien pesos pueden ser eldesayuno de un niño huérfano, un techo para una familia o un pañal para unanciano solo) que lo hace partícipe de una gran causa de solidaria (acabarcon el hambre, los sin techo o socorrer a la ancianidad desvalida).

La solidaridad es despojada de su antigua "materialidad" de contacto personal con el otro, de sacrificio o de "ideales políticamente pesados"como la justicia social, para conservar sólo una idea neutra de solidaridadcomo ayuda, que es completada con acciones enmarcadas en el libre mercado y proyectada simbólicamente en un mundo de la solidaridad mediantela publicidad.

En este contexto, la permanencia de la apelación a valores que tradicionalmente han inspirado la solidaridad (políticos, humanistas, cristianos, por nombrar algunos), es necesaria para un sistema donde la solidaridad sevuelve un producto de consumo: para la generación de un mundo simbólico para la realización del simulacro de la solidaridad. No interesa ya lamanera en que una acción realizada se transforme en una ayuda materialconcreta hacia otro encarnado en situación de necesidad, como que unamoneda se transfigure en un vaso de leche para un niño anónimo sonrienteen un afiche en un farmacia, y me transfigure a mí como un sujeto altruistapartícipe del humanitario mundo de la solidaridad.

En este sentido, este nuevo ethos de esta solidaridad de mercado promovida mayoritariamente en la publicidad es tremendamente afín a unagubernamentalidad liberal avanzada. Primero, porque consigue asimilar unámbito que le era aparentemente opuesto como el de la solidaridad, ligadoa nociones ajenas al mercantilismo y al liberalismo hedonista, como la gratuidad o el sacrificio, ganando en ella un nuevo nicho de mercado. Segundo, porque genera ese mercado mediante la creación de un ethos de la solidaridad de una moral emotivista y espontaneista que consigue conducir ycapitalizar la moralidad de sus sujetos respetando su libertad individual. Yfinalmente, porque en la publicidad reconstruye un mundo simbólico parala solidaridad que se nos ofrece hospitalariamente como hogar de la humanidad y al cuál se vuelve deseable pertenecer como miembro activo.

Notas

1 Este artículo se enmarca dentro del proyecto FONDECYT 1090534.

2 En este sentido, siguiendo a Agamben (1998) la solidaridad se levantaría como valor políco respecto de la vida, el único valor (por tanto, también el único desvalor) de las sociedades democráticas modernas.

3 A diferencia de morales más antiguas, veáse por ejemplo las morales que Foucault (2002) desarrolla en La hermenéutica del sujeto.

4 La recolección se realizó entre marzo del 2009 a enero del 2010, en el marco del proyecto FONDECYT 1090534

5 Dentro de donación monetaria se incluyeron aquellas piezas en que se solicita una donación monetaria puntual que no se sostiene en el tiempo, si la donación es permanente se consignó como "Ser socio".

6 Así como en la lógica del don la entrega de un regalo debe ir acompañada de gratuidad, pese a encontrarse sometida a una serie de reglas de recepción y entrega, en este caso la solidaridad debe aparecer como desinteresada aun cuando es movida por intereses (Komter, 2005).

7 Cabe destacar que en la mayoría de los casos se trata de problemas de salud hereditarios que no pueden ser evitados.

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Recibido: 11.03.2011 Aceptado: 21.03.2012

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