SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.11 número33El discurso moderno frente al "pachamamismo": La metáfora de la naturaleza como recurso y el de la Tierra como madreUmbrales en el pensamiento índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.33 Santiago dic. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000300011 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 33, 2012, p. 235-254

LENTE DE APROXIMACIÓN

 

 

Ética de la economía, sujeto y derechos humanos

Ethics of economy, subject and human rights

Ética do economia, sujeito e direitos humanos

 

María Arcelia Gonzáles Butrón

Universidad Michoacana de San Nicolás, Morelia, Michoacán, México. Email: gbutron6@yahoo.com.mx

 


Resumen: La economía como ciencia social, como ciencia para la vida,está siendo interpelada cotidianamente por los efectos de una generalizada lógicade mercado totalizante que causa muerte y desesperanza a grupos cada vez másamplios de seres humanos y que, enfrenta/destruye la construcción de sujetos. Comorespuesta, se impone una mirada crítica, una mirada ética y esfuerzos de diálogomultidisciplinario. En tal sentido se viene desarrollando una investigación de laque se comparten avances en este texto. La primera parte recoge resultados parciales de una indagación -desde una perspectiva de la ética para la vida-, de las razones que se aproximan a explicar la negación del sujeto: desde la economía, desdeel pensamiento posmoderno y desde la manipulación de los deseos y el poder. Enla segunda parte se reflexionan sobre criterios y opciones para la defensa del sujeto, como sujeto viviente, entendiéndolo como subjetividad-intersubjetividad queno es lo mismo que individualidad. Se trata de recuperar el fundamento de la solidaridad humana y el quehacer económico basado en los derechos humanos.

Palabras clave: Ética, Economía, Sujeto y Derechos Humanos


Abstract: Economics as a social science, as a science of life, is beingquestioned on a daily basis due to the effects of a generalized logic of totalizingmarket that causes death and despair to increasingly larger groups of human beings;a logic that confronts and destroys the creation of subjects. A critical perspective israised in response, an ethical point of view as well as attempts of multidisciplinarydialogue. In that sense, a research is being developed of which some is advancedin this text. The first part recovers the partial results of an inquiry –from a perspectiveof life-supporting ethics– regarding the reasons that attempt to explain the negationof the subject: from an economics’ point of view, from the perspective of postmodernthought and from the manipulation of desires and power. The second part includesanalysis concerning criteria and options for the defense of the subject as a livingsubject, understanding him as subjectivity/intersubjectivity, which is not the sameas individuality. The goal is to recover the foundation of human solidarity and aneconomic practice based on human rights.

Key words: Ethics, Economics, Subject and Human Rights


Resumo: A Economia como uma ciência social, como uma ciência da vida, está sendo questionada diariamente, devido aos efeitos de uma lógica de mercadototalizante generalizada que causa morte e desespero para grupos cada vez maiores de seres humanos, uma lógica que confronta e destrói a criação de sujeitos. Umaperspectiva crítica é levantada em resposta, um ponto de vista ético, bem como astentativas de diálogo multidisciplinar. Nesse sentido, uma pesquisa está sendodesenvolvido a partir do qual um trabalho é compartilhada neste texto. A primeiraparte recupera os resultados parciais de uma pesquisa - a partir da perspectiva deuma ética para a vida - respeito das razões que tentam explicar a negação do sujeito:a partir do ponto de vista da economia, da perspectiva do pensamento pós-moderno e da manipulação dos desejos e o poder. A segunda parte inclui a reflexão sobrecritérios e opções para a defesa do sujeito como um sujeito vivo, entendendo-oscomo subjetividade / intersubjetividade, o que não é o mesmo do que aindividualidade. O objetivo é recuperar a fundação de solidariedade humana e deum fazer econômico baseado nos direitos humanos.

Palavras-chave: Ética, Economia, Sujeito e Direitos Humanos


 

Presentación

Constituye un reto importante el reflexionar sobre el Sujeto en tiempos de la globalización neoliberal, pues esto desencadena un proceso muyimportante de revisión de los discursos, de los marcos referenciales, de losparadigmas y, en general, del pensamiento que ha acompañado las prácticas cotidianas contemporáneas de transformación social.

El sujeto lo entendemos aquí como subjetividad, entendida comouna identidad con otros y otras; en tal sentido la subjetividad irrumpe en laindividualidad. El individuo calcula y como tal, o como grupo, defiendesus intereses particulares. La persona en tanto sujeto también defiende susintereses pero lo hace en la intersubjetividad establecida por el criterio según el cual la amenaza a la vida del otro/a es también amenaza para lapropia vida, aunque "calculablemente" no haya el más minúsculo criteriopara sostener eso (Hinkelammert, 2003: 53).

El Sujeto, es un sujeto corporal, una corporeidad con el derecho atener derechos, Derechos Humanos y, ejercerlos.

Desde diferentes espacios académicos y sociales en general, se hantomado iniciativas importantes para producir textos colectivos atendiendoa preocupaciones intelectuales comunes en torno al sujeto en el contexto derecrudecimiento de la estrategia de globalización neoliberal que amenazala existencia planetaria generando cada vez mayor dolor social. Pero también, se están tratando de recuperar las nuevas propuestas utópicas emergentes desde los/as excluídos/as como las de los/as indígenas zapatistas y, actualmente también desde la comunidad de Cherán en Michoacán: llamados a la inclusión, a construir comunidad, ante la negación persistente delsujeto por parte de los grupos económicos dominantes.

Este es un desafío ante la agudización de las distintas expresionesdel dolor social. Pero, nos preguntamos con frecuencia ¿cómo podemos tolerarlo sin reaccionar con la misma intensidad de su impacto? ¿cómo unsistema económico y social de capitalismo salvaje se puede estar imponiendo mundialmente, globalmente, sin que se generen las resistencias necesarias para oponerse a su lógica de muerte? Hay necesidad de respuestas,de razones explicativas que permitan ir construyendo y dando razones de esperanza.

No podemos desconocer ni dejar de valorar diversas movilizacionessociales a nivel mundial, como los movimientos de los indignados, quetratan de revertir las tendencias económicas dominantes. Desde la academia apreciamos que el reto es muy grande pero debemos responder consecuentemente, generando nuevos conocimientos, no sólo nuevas herramientas de análisis sino pensamiento crítico al menos de modo multidisciplinario.Intentamos con este artículo contribuir modestamente a una reflexión necesaria, a una mirada ética de la economía.

Indagando las razones de la negación del sujeto

Estas razones pueden indagarse desde varias vertientes. Se han elegido tres que consideramos indispensables.

Desde la economía: algunos fundamentos del nuevo modelocapitalista, sus protagonistas y sus consecuencias

Aunque prevalece un importante debate sobre las características delnuevo modelo económico dominante se coincide respecto a sus fundamentos últimos que se sustentan en el liberalismo económico. Para J. ValenzuelaFeijóo el reordenamiento económico estructural es coherente con un proyecto político específico que es recubierto ideológicamente por el FondoMonetario Internacional (FMI). Desde un ángulo teórico muy general, estaideología se asienta en principios walrasianos, tales como: a) la economíacapitalista tiende espontáneamente a una situación de equilibrio estable; b) tal equilibrio se corresponde con una plena utilización de los recursos productivos; c) la asignación de los recursos es óptima y, por tanto, dalugar a la maximización del dividendo social (Valenzuela, 1991: 16). Según el mismo autor, la coherencia interna de este esquema ha sido fuertemente criticada por Sraffa, Garegnani y otros, además de que la evidenciaempírica contrasta con tales principios, sin embargo se ha insistido en ellosy se vienen imponiendo ya no por consideraciones científicas sino por afanes político-doctrinarios.

Sobre la base de los principios de la teoría neoclásica, teóricos comoKarl Popper y Friedrich Hayek profundizaron marcos sustentadores, fundamentaron y justificaron una perspectiva epistemológica, e inclusive, según R. Gómez "elevaron el modus operandi de la economía neoclásica, yle dieron el status de método universal para las ciencias sociales" (Gómez,1995: 159). De allí que se intente actualmente generalizar el método de lateoría económica "neoliberal" -pragmática y con el horizonte de totalización del Mercado- a las otras ciencias sociales. Se pretende reivindicar una suertede darwinismo social que justifica la exclusión económica de muchos sereshumanos en una lógica de Mercado apoyada en una "racionalidad científica" supuestamente neutra y objetiva.

Popper y Hayek sustentan de este modo la preferencia por una determinada teoría económica ligada a un programa político: el del liberalismo neoclásico, el cual sería retomado con algunas modificaciones por laescuela de Chicago, especialmente planteado por Milton Friedman y exportado como "objetivamente científico" a todos aquéllos que pretendanacceder al paraíso consumista del llamado primer mundo (Gómez, 1995:160). Con este último economista la propuesta liberal neoclásica no avanzasustancialmente en el plano teórico pero sí en su formalización: con el usoextenso de la econometría y las matemáticas financieras trata de acumularla mayor evidencia empírica que demuestre la verificación de algunas desus hipótesis básicas como son la posibilidad de maximización de ganancias y la existencia de condiciones de equilibrio sin intervención estatal.

De modo general, los supuestos más importantes de la concepciónneoliberal de la economía que Popper, Hayek y Friedman comparten sonlos siguientes:

Toda realidad, y en particular la realidad social, es un conjunto queresulta del agregado de elementos interrelacionados por situacionesque operan exclusivamente entre dichos elementos individuales.

La sociedad es sólo el nombre del conjunto de los individuos quela componen, ligados entre sí especialmente por un sistema de tradiciones homogéneas.

El ser humano es básicamente un ser egoísta, consumidor y propietario de sus bienes.

El ser humano es un ser de tradiciones, la primera, la que resulta desu naturaleza básicamente egoísta; la segunda, la de la ciencia.

Los seres humanos son naturalmente desiguales. La única igualdadválida es la igualdad política ante el mercado y la ley.

La libertad es abstracta, individual y negativa.

El mercado es el único ordenador racional y la planificación esirracional.

La democracia es el sistema político recomendable en tanto no interfiera con el funcionamiento del libre mercado.

La sociedad capitalista neoliberal es insuperable.


Este conjunto de supuestos tienen consecuencias y efectos prácticosmuy trascendentes para entender la situación actual, son aceptados -explícita o implícitamente- por los principales centros del capitalismo contemporáneo y pretenden imponerse a todos los rincones del planeta.

Se traducen por ejemplo en la propuesta de liberalización económica, según la cual, la asignación económica de los recursos debe ser resultante de la operación espontánea de las fuerzas del mercado. En la tradición clásica esto se entiende en el sentido de aceptar la ley del valor comomecanismo central de regulación económica. En el plano más abstracto, aeste principio se opone el de la planificación (Valenzuela, 1991: 17-18).Contradictoriamente, en la práctica no se acepta la intervención estatal perosí la intervención y planificación oligopólica, favoreciendo el mecanismode competencia. También se observa en la actualidad cómo el liberalismoeconómico se combina con formas políticas muy poco liberales y síintervencionistas, condicionadoras y coactivas.

Por otro lado, el proyecto o "paquetes neoliberales" impulsados enAmérica Latina, desde los ochenta están fuertemente asociados al plano derecuperación hegemónica y de reestructuración global impulsado por lossectores dominantes de Estados Unidos, del G-8 (incluyendo a Rusia) y delForo de Davos, por citar algunos espacios significativos.

Lo que está de fondo en juego es la defensa feroz de la lógica esencial del capitalismo que es la lógica de valorización del capital cuyo gradode valorización se mide por la tasa de ganancia, de allí que las fluctuaciones de ésta regulen las fluctuaciones de la acumulación y del nivel de laactividad económica. En una crisis, cuando se habla de recuperación seestá haciendo referencia justamente a la recuperación de la caída de la tasade ganancia; no del poder adquisitivo de la mayoría de la población.

Este es un aspecto muy importante para entender el papel de la fuerza de trabajo y de los salarios en esta lectura. Se sabe que la vía por excelencia para reconstituir la tasa de ganancia es aumentar la tasa de plusvalíaa través de la reducción de los salarios reales. El enfoque monetarista recomienda recurrir a los mecanismos de reducción de los salarios reales también por la vía de la desocupación. Es importante tener en cuenta que parareducir los salarios reales hay dos grandes vías: la coacción extraeconómica(por la fuerza de las armas por lo general) y por la más propiamente económica que es propiciando la desocupación estructural.

Si bien esto requiere análisis particulares en cada realidad económica, un hecho mundial hoy incuestionable es el enorme incremento de ladesocupación desde la década del ochenta, acentuada en los noventa y persistente en los primeros años del siglo XXI, tanto en los países del sur comoen los países del norte y, como se explica anteriormente, esto no es accidental sino consustancial al modelo económico dominante.

También es clara la tendencia al congelamiento y disminución delprecio de la fuerza de trabajo, a pesar de la política de liberación general deprecios.

Así pues, en esta lógica se explica el porqué de la reducción de lossalarios reales y también, consecuentemente, bajo el modelo neoliberal seexplican fenómenos como el desempleo, el subempleo, la distribución cadavez más regresiva del ingreso y, en última instancia, los procesos de exclusión económica. No son pues problemas circunstanciales o coyunturales como lo plantean casi todos los gobiernos conservadores, se trata de componentes y comportamientos del nuevo modelo, de lo que algunos/as economistas destacados llamaron un nuevo patrón de acumulación.

Estos fundamentos tuvieron efectos prácticos en América Latina puesa fines de los setenta y más definidamente en los ochenta sus economíastransitaron por profundos procesos de reorientación y transformación económica que cambiaron radicalmente el panorama económico social paralas décadas que siguieron.

En términos generales, un capitalismo desarrollista e intervencionistaexpresado, con diversas particularidades en el modelo de sustitución deimportaciones, fue transformado hacia una modalidad abierta y nointervencionista. Las políticas de ajuste estructural y sus correspondientesprogramas han ido conduciendo a cambios estructurales de largo plazo másque a "ajustes" coyunturales o de corto plazo. Las consecuencias socialesde estos cambios son evidentes.

La política de capitalismo extremo -política de mercado total- surgida en la década de los 70, sirvió a partir de 1982 para estructurar laseconomías de América Latina en función de la transferencia de un excedente maximizado hacia los países del centro, quienes son losdueños de la deuda externa de América Latina. La tesis del ajusteestructural se reformuló a partir de 1982 en el sentido de un capitalismo extremo orientado a crear las condiciones estructurales paratransferir desde América Latina hacia los países desarrollados delcentro, un excedente lo mayor posible. Ajuste estructural significa ahora: transformación de América Latina en función de un capitalismo extremo capaz de transferir a los países del centroun máximo de excedentes. La denominación de "ajuste estructural" se refiere a esta política, que pone la transformación del capitalismo hacia el mercado total al servicio de la transferencia de un excedente máximo hacia los centros del mundo capitalista.(Hinkelammert 1990: 32)

Esta perspectiva del denominado capitalismo extremo estuvo ya claramente presente en los setenta y, más particularmente, la crisis de los ochentaparecía convencer a muchos gobiernos de la urgencia del cambio estructural propuesto por los organismos financieros internacionales.

Con el pretexto –por cierto real- de la crisis de la deuda a principiosde los ochenta, la oportunidad para el desarrollo rápido de los "ajustesestructurales" no se hizo esperar en toda la región, lo cual fue justificadopolíticamente dados los fuertes desequilibrios manifiestos en nuestras economías, expresados especialmente en intensos procesos inflacionarios, fuertes déficits gubernamentales y recesión económica.

Lo que estaba ocurriendo en realidad eran transformaciones profundas en el modelo económico vigente. La sustitución de importaciones, el fortalecimiento del mercado interno y, por tanto, los intentos de desarrollonacional estaban siendo completamente abandonados para dar paso a economías más orientadas al fomento de las exportaciones, al fortalecimeintode mercados externos y al desarrollo de los centros de poder económicointernacional.

La política del desarrollo es ahora sustituida por la política de laextracción del máximo de excedentes, pase lo que pase con el desarrollo de América Latina. Esta política recibe el nombre de ajusteestructural. Ya no se habla más de desarrollo, sino de los mercados. Tampoco se habla más de dependencia, porque la dependenciaha aumentado de tal manera que ya se puede impedir hablar de ella.De lo que sí se habla, es de la necesidad de pagar aportes de capital... (Hinkelammert, 1990: 34)

Se trata de lograr, a través de ajustes estructurales, economías másintegradas a la lógica predominante del mercado mundial.

Esta orientación clara hacia el mercado exterior y al abandono delos objetivos nacionales de desarrollo interno tiene algunos límites, de allíla importancia que reviste el nuevo papel del Estado en nuestras economías.

El nuevo papel del Estado, los grupos económicos que impulsan el nuevo modelo y los/as excluídos/as

Segun Joan Nelson, muchas medidas de ajuste estructural, si bienson impuestas desde afuera, no están enteramente, o ni siquiera ampliamente, dentro del control de las autoridades económicas centrales: necesitan aprobación legislativa, suponen consensos, negociación y hasta represión. Requieren, en suma, la intervención del Estado. Aunque los vocerosdel neoclasicismo arguyen que la liberalización económica exige un Estado más disminuido, menos intervencionista, se ha tornado cada vez más evidente que el reanudado y sostenible crecimiento requiere también unasacrecentadas capacidades estatales: no tanto un Estado mucho menos poderoso, como uno que desempeñe diferentes papeles y haga ésto conmás eficacia (Nelson y otros, 1991: 12).

Esto puede comprenderse más cuando se analizan los protagonistasy los excluídos de la propuesta neoliberal. Desde los noventa quedó claroque el nuevo modelo se asentaba en el capital transnacional y una delgadacapa de capitalistas nacionales. Estos funcionan como una oligarquía financiera en cuyo seno se privilegian los espacios circulatorios. En cuanto alas ramas o sectores de desarrollo preferente, amén de los financieros eimproductivos, deben priorizarse los sectores de exportación, primarios ysemimanufactureros (Valenzuela, 1999: 153-154).

Para América Latina, la lógica del cambio estructural y de los modos y ritmos de acumulación en Estados Unidos son determinantes para la manera en que se continúen integrando nuestras economías hacia y en elobjetivo de la mayor transferencia posible de excedentes. Esto va determinando también a los núcleos y grupos sociales incluidos en la propuesta,que son justamente los que mejor responden a esta lógica desde las economías nacionales.

De allí que sean muy importantes los grupos exportadores nacionales, los grandes agroexportadores y los industriales con capacidadexportadora relevante; esto excluye por supuesto, a toda la gama de capitales industriales pequeños y medianos. Como además el modelo privilegiael espacio circulatorio por encima del productivo, la situación es más crítica para estos últimos capitalistas a quienes el Estado deberá responder demodo compensatorio.

También el capital extranjero juega un papel muy importante. Parasu caracterización en cada país se recomienda distinguir por los menos tressegmentos: a) las compañías que poseen inversiones directas en los países,a las cuales se les brindan mayores facilidades de operación y condicionesmás ventajosas (tributarias por ejemplo); b) aquéllas compañías que soncapaces de aprovechar y explotar el mercado nacional por la vía de lasimportaciones que realiza el país y, c) dado que el modelo usualmente seapoya en un fuerte endeudamiento externo, también representa un jugoso negocio para el capital financiero internacional (Valenzuela, 1991: 156-157).

El papel de los organismos multilaterales de crédito también es fundamental en este proceso de dominación de las economías nacionales. Paragrandes sectores de la población latinoamericana es conocido que la política económica de cada país se discute también en la sede del Banco Mundial en Washington y que esto condiciona de modo determinante la políticasocial que tiene que ver con las mayorías. El FMI sigue cumpliendo unimportante rol no sólo económico sino ideológico como actor en este escenario.

Entre los claramente excluídos del modelo están no sólo los trabajadores y las trabajadoras no calificados/as y por tanto no articulados/as a lossectores del capital protagonista, sino amplios grupos de población. En lalógica de mercado imperante quedan fuera todas aquéllas personas que nosean "útiles" para la valorización del capital y la canalización máxima deexcedentes. Estos sectores de población constituyen las mayorías latinoamericanas. A éstas también el Estado debe responder de algún modo.

El crecimiento exorbitante de la pobreza observado desde la décadade los ochenta y acentuada en los noventa y persistente en el dos mil enAmérica Latina, es la mayor evidencia de esta exclusión.

La respuesta estatal a esta problemática a través de la política socialcompemsatoria desarrollada desde los noventa y en la primera década deldos mil es absolutamente insuficiente comparada con las dimensiones acumuladas de la exclusión social.

La muerte del sujeto: algunas razones desde el llamado pensamiento posmoderno

Desde los noventa se vienen planteando con mayor fuerza por partede grupos académicos y de amplios sectores de la sociedad civil organizada los grandes dilemas éticos de nuestro tiempo. Como se deriva del apartado anterior, en la perspectiva económica, éstos se expresan de maneramuy simple y muy compleja a la vez: ¿la organización económica está respondiendo a crear las mejores condiciones para la reproducción de la Vida(del ser humano y de la naturaleza) o sólo para la acumulación del capital?¿la racionalidad económica formal niega o fortalece al sujeto?

Esto nos sitúa en el camino de seguir rastreando otras razones queconstribuyen a sostener una lógica de muerte, ahora en la llamadaposmodernidad.

En algunos textos contemporáneos como el de A. Klappenbach(1990) se sugiere la importancia de trabajar la ética vinculada al llamadopensamiento posmoderno para entender la situación actual. En tal sentido,se recuperan algunas reflexiones pensando en las posibles razones que contribuyen a la negación del sujeto.

El llamado pensamiento posmoderno se caracteriza por una serie de"muertes y finales": la muerte del sujeto, de la historia, de la razón,el fin de los relatos de emancipación, de las ideologías, muertes todas ellas anunciadas por la proclama nietzschiana de la "muerte deDios", resumen y paradigma de tantas defunciones...Siguiendo la tradición de la filosofía de la sospecha, no se trata demuertes naturales sino de asesinatos. Y esto conduce inevitablemente a la ética: como decía Nietzsche, en la ética se revela la verdadera intención de toda filosofía, su trasfondo oculto y a veces inconsciente. La ética no constituye una aplicación de una teoríagnoseológica o metafísica sino "el germen verdadero de donde nacela planta completa". Y haremos bien en preguntarnos "¿a qué moraldeben (o quieren) conducirnos?... (Klappenbach, 1990:11)

Consideramos que es importante aceptar que todo pensamiento social se nutre de una determinada manera de concebir las relaciones sociales, o sea, de una ética, cuya explicitación y crítica resulta indispensablepara comprender construcciones teóricas. Existe una red de relaciones queconstituyen al sujeto pensante, entre las cuales las relaciones sociales ético-políticas resultan decisivas.

En este sentido, la pretendida "neutralidad" de la propuestaposmoderna es engañosa, sin embargo; tenemos que conocerla ydesenmascararla pues está influyendo en la manera de pensar, sentir y relacionarse no sólo de amplios sectores de la población especialmente en lassociedades postindustriales sino también, en las sociedades de los paísesdel sur, pues dadas las diferentes estrategias globalizadoras es cada vez más difícil delimitar fronteras de influencia de tal o cual hecho o corriente de pensamiento.

F. Lyotard caracteriza "la condición posmoderna como el fin de losmetarrelatos de emancipación, ya no es posible inscribir los sucesos cotidianos en una gran historia con sentido propio, éste último ha estallado enfragmentos y no existe un único juego de lenguaje capaz de dar cuenta delos distintos niveles de realidad. Y ello no por una decisión de sus actoressino por la constatación pura y simple de que esos metarrelatos ya no estánallí, ya no resultan disponibles..." (Lyotard, 1986)

-Existen diferentes posturas en el fenómeno posmoderno. Picó (citado por Klappenbach, 1990) ofrece una clasificación de por lo menos tresvertientes: neoconservadora, reconstructora-reformista y desconstructoraposmoderna. Sin embargo, hay un denominador común en estas posturascomo es el rechazo al establecimiento de un principio o fundamento único,último y normativo que cohesione los distintos órdenes de la cultura lo cualexpresa una ruptura con las categorías modernas que, aunque se fuerontransformando, no renunciaron a lo que era esencial: la postulación de unfundamento unitario que permitía entender un desarrollo histórico concebido como superación de etapas anteriores.

-Aparecen así algunos síntomas importantes de considerar, comoson: la presencia creciente de una lógica hedonista y reduccionismos comolos de Fukuyama para quien la historia ha terminado no porque hayan desaparecido los metarrelatos sino porque uno de ellos se ha cumplido. Poreso en su lógica, el capitalismo no tiene alternativas posibles. Luego entonces, hay que vivir el hoy lo mejor posible, lo más placenteramente posibleen esta situación, en este estado de cosas que no podemos cambiar porqueno hay alternativas posibles y menos aún, viables.

-Desapareciendo todo fundamento, el sentido estalla en fragmentos pues todo sentido implica un criterio en base al cual se establece elvalor de aquello que se trate, lo nuevo del pensamiento posmoderno es elno responder al problema del sentido, lo cual no significa caer en el absurdo (como en el existencialismo de posguerra), sino implica el descubrimiento de que se puede vivir con sentidos parciales y hastacontrapuestos…ser posmoderno implica convivir de modo no traumáticocon la falta de sentido (Klappenbach, 1990: 26-27).

-Se presenta una aparente contradicción entre un sistema que aparece cada vez más inmodificable, absorbente y controlador y un modo devida más individualista, hedonista y libre. El poder se está ejerciendo deotro modo en las sociedades postindustriales, vinculando coerción, placery verdad. Como plantea Foucault, el poder está distribuyéndose según unacompleja red de relaciones en todos los niveles sociales. En las sociedadesdel tercer mundo todavía mantiene su carácter coactivo y represivo.

- Esta «nueva cultura» requiere crear realidad para no sucumbir, esto se logra a través del simulacro, concepto desarrollado sobre todo porBaudrillard. El simulacro consiste en «una suplantación de lo real por lossignos de lo real, es decir, de una operación de disuasión de todo procesoreal por su doble operativo…». Es necesario crear un espacio hiperreal quellene de contenido a los símbolos culturales, ocultando así el gran secretoposmoderno: que detrás de ellos no hay nada (Baudrillard, citado en Ibid: 38).

-Entonces, la realidad se crea, se produce; las cosas y los hechosexisten en la medida en que aparecen en televisión: los «medios de comunicación» son ante todo «medios de producción» de realidad. Hoy el valor seha independizado de todo sustrato material, la «marca» ha desalojado elúltimo resto de realidad del objeto y lo ha convertido en hiperreal(Klappenbach, 1990: 38-39).

Se abandona así el concepto tradicional de «sujeto». El sujeto no esalgo que subyace, como lo expresa la etimología de la palabra (resumen desiglos de pensamiento sustancialista). Es más bien un cruce de coordenadas, el lugar de encuentro de ejes de significado ninguno de los cualesdetermina a los demás, como lo han creído los diversos humanismos que sehan ido sustituyendo unos a otros…Cada uno de estos ejes constituye al sujeto, lo crea como tal, y no se limita a añadir determinaciones a un sustratopreexistente.

¿Consumo que produce sujetos? desde las abiertas o sutiles formas de manipulación de los deseos

En las sociedades capitalistas, la noción de necesidad se ha transformado en la noción de demanda, y esto es fundamental en la lógica delsistema dominante puesto que la satisfacción de las necesidades es un medio para producir riqueza; de este modo, se induce la creación de «nuevasnecesidades» en función de estimular una producción y un consumo quegeneren cada vez mayores ganancias. Pero además, se ha producido unagran confusión entre los conceptos de necesidades y deseos y esto no esaccidental. En el marketing empresarial, se trata de producir placer y «bienestar» en los consumidores dando satisfacción a la demanda, a los deseos, yéstos son presentados como necesidades (Mo Sung, 1998). Todo parecereducirse a deseos y toda experiencia de placer parece reducirse a la satisfacción de los deseos, mientras más cueste satisfacerlos más se experimenta el goce placentero que esto produce.

Se corre permanentemente el peligro de reducir y confundir todaslas necesidades humanas -biológicas y no biológicas- a deseos que luegoen el mercado su satisfacción se expresa en acciones compulsivas de consumo. Los deseos no tienen límites, en la medida que se tenga o se poseaalgo, siempre faltará algo más.

Como sabemos, la dependencia económica y tecnológica ha idoacompañada de dependencia cultural y en ésta última el deseo miméticoestá cumpliendo un papel fundamental. Ya Fukuyama alentaba la producción de riqueza como requisito para la satisfacción de la mayor cantidad de deseos-necesidades.

Así se pretende justificar el consumo suntuario de hoy en aras deque será una necesidad en el mañana y esto es muy peligroso puesto que lapobreza y la exclusión de hoy se explican por la riqueza apropiada por unaminoría muy determinada y de costosísimos caprichos.

El problema se complejiza cuando se le ve desde la propuestaposmoderna, en la que los lazos sociales se fragmentan en infinidad deespacios más o menos privados y se produce una búsqueda generalizada deespacios también privados de realización personal como respuesta al carácter anónimo y omniabarcante del poder. El sujeto, que ha renunciado acualquier interpretación sustancialista de sí mismo, se define por su participación en esa compleja red de actividades que pueden resumirse en el consumo, tomando la palabra en su sentido más amplio. Su participación en elconsumo resulta así su manera de participar en el poder. El consumo esintercambio, un consumidor no está jamás solo y no se trata sólo de consumo de objetos pues el crecimiento del sector servicios en las sociedadespostindustriales ha extendido el concepto de consumo hacia áreas nuevascomo: la educación, el ocio, la cultura, el arte y hasta la política.

Eficacia y hedonismo pueden coexistir en un individuo sin que surjaen él la necesidad de una autenticidad propia de épocas construidas sobreun fundamento unitario que hoy ha estallado en fragmentos. Este es uno delos resultados sociológicos de la «muerte del sujeto»: podríamos decir, simplificando en exceso, que si antes se podía hablar de un sujeto que consume, hoy estamos ante la presencia de un consumo altamente diversificadoque produce sujetos (Klappenbach, 1990: 52).

Ética y derechos humanos: por la defensa del sujeto viviente

¿Si el sujeto ha muerto, tiene sentido hablar de derechos? Estasmuertes tienen consecuencias muy importantes en el campo de la ética. Siquien es responsable de la acción moral, como plantea un amplio sector delpensamiento posmoderno, se ha convertido en un cruce de coordenadashistóricas, parece claro que la misma noción crítica queda seriamente afectada. Al morir el sujeto muere también con él la posibilidad y todo criteriopara cuestionar determinada situación histórica. Entonces ¿qué pasa con laética y con sus principios fundamentales?

Klappenbach plantea que la "ética débil" que correponde al "pensamiento débil" impone tambien la renuncia a la otra característica que Kantconsideraba constitutiva de la experiencia moral, como es la universalidad: en el diálogo o la conversación sólo cuentan quienes están sentados ala mesa y pueden por tanto expresar sus acuerdos y debatir sus discrepancias. La hermeneútica moral de una situación determinada parece dirigirsemás al microgrupo que a la humanidad en su conjunto donde la mayoría deseres humanos no tiene cabida en el diálogo. Si a esto se suma la renunciaal sentido fuerte de la verdad que lleva consigo una renuncia al bien en su carácter absoluto y fundante de la acción moral, entonces, el dilema pareceno tener salida.

Estamos entonces ante una situación crítica pues si por una parte elfin de la metafísica abre la posibilidad de despojar a la ética de un lastreideológico encubridor, por otro la priva de un carácter categórico que parece esencial a la experiencia moral y que la distingue radicalmente de otrosimperativos (Klappenbach, 1990: 87-88).

Desde una mirada ética a la economía se impone un discernimientofundamental, o se sigue fortaleciendo una ética de mercado totalizante o seavanza en una opción ética por la vida del ser humano y de la naturalezaque, supone enfrentar una lógica de muerte.

Se escucha un clamor del sujeto por una Etica de la Solidaridad, poruna Etica Económica Justa, por una Etica de la Liberación como planteaEnrique Dussel (1998) para enfrentar la exclusión y la extensión del dolorindividual y social que debe traducirse en acciones decididas de todas ytodos los que creen que es posible lograr aún en la tierra las condicionespara una vida digna y plena para los hombres y las mujeres de carne yhueso.

En el campo de los Derechos Humanos se expresan también másnítidamente los grandes dilemas y tensiones de nuestro tiempo, creemosque es donde se impone una reflexión profunda de las relaciones socialesconcretas que es el "lugar" de la ética.

En la actualidad se observa que, en las relaciones internacionales laética del "simulacro" muestra su verdadera naturaleza; ante el fundamento perdido se imponen una multitud de simulacros para que los/as espectadores/as se complazcan ante los escenarios maquillados y encubridores.

Pero ¿por qué hoy se habla y se permite tanto espacio para hablar delos derechos humanos? El problema es nuevamente situar quién(es) y desde dónde se habla de derechos humanos, ¿es desde los/as excluidos/as y lasvíctimas de la estrategia dominante de la globalización o, desde sus protagonistas? Diríamos que hoy están presentes ambas opciones en conflicto.

Es fundamental la comprensión de la lógica económica dominante,de la lógica de mercado que subyace a la estrategia de globalizaciónneoliberal pues en ella se imponen criterios para la eficiencia, lacompetitividad, la captura de mercados y el despliegue del capital en unmundo "sin fronteras". Las consecuencias adversas de esta lógica en losseres humanos y en la naturaleza son asumidas y explicadas como necesarias temporalmente mientras los mecanismos se perfeccionan. No es el modelo o las políticas económicas las que esencialmente generan pobreza,desempleo y mayor marginación sino que son las "imperfecciones normales" del mercado. Así, cuando se plantea la defensa de los derechos humanos que surgen de la afirmación del ser humano como ser natural, como sersocial, constituyen distorsiones del mercado a la luz del perfeccionamiento del engranaje de este Mercado en el proceso de globalización. La actualestrategia de globalización entiende los derechos humanos como derechosdel poseedor, del propietario (Hinkelammert, 1998).

Los integrantes del Foro de Davos -de las más de 1000 multinacionales más importantes del planeta-, los organismos multilaterales y los gobiernos de la mayoría de países del mundo desarrollado hablan de estosderechos humanos. Justamente quienes concentran el poder económico,político y militar en el mundo.

Desde los/as pobres, desde los/as excluídos/as se pugna por el primer derecho a ser Sujeto –en su dimensión personal y colectiva-, se luchapor el reconocimiento y las garantías del ejercicio de los derechos comoseres humanos en el espíritu de la Declaración de 1948 y más allá de ella.Éstos son un conjunto de derechos universales, no separables, no divisibles:los derechos económicos, sociales y culturales; los derechos civiles y políticos; los derechos sexuales y reproductivos, entre otros. Citamos esta gamade derechos porque no por casualidad están en el centro de confrontacionesactuales: el derecho como hombres y mujeres de participar como ciudadanos/as libres en las decisiones políticas y económicas, en las políticas ambientales, en la cultura y, por supuesto en las decisiones sobre el propio cuerpo.

Se tiene que dar una mirada crítica al ejercicio de estos derechoshoy junto al gran tema de la libertad, sobre todo ante la embestida del conservadurismo y de los fundamentalismos de diverso tipo, entre ellos eleconómico. La defensa de la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos es una tarea de primordial importancia, la cual pasa por ladenuncia y confrontación de la lógica de mercado que pretende convencerdel paraíso posible cuando en realidad éste lleva sistemáticamente a la exclusión no sólo de personas sino de países enteros.

Fuentes de criterios para la defensa del sujeto

Es fundamental considerar la corporeidad como fuente de criterios para una ética solidaria, los cuerpos vivientes como fuente de criterios tienen que prevalecer para enfrentar una lógica de mercado totalizante y todassus mediaciones.

Entre los aportes más significativos de los diversos movimientossociales de las últimas décadas y la producción de conocimiento que los haacompañado, está la recuperación del concepto de la diferencia vinculado a temas sustanciales como la autonomía, la pluralidad, la tolerancia, la solidaridad.

Se ha dado un interesante debate entre los conceptos de igualdad ydiferencia no sólo en los movimientos feministas sino en todos aquellosespacios colectivos en los que se expresa la reivindicación de lo particulary lo propio: la raza, la edad, el sexo, la condición social, entre otros. Haydiferentes posturas en las que sería interesante profundizar pero, nos parece que hay un consenso mayor respecto a considerar que cuando se luchapor la igualdad de oportunidades para todas y todos no significa negar conesto la diferencia sino, por el contrario, tomarla en cuenta pues nadie tienederecho de excluir a otra persona en razón de su sexo, raza, edad, religión o condición social. Tomar en serio la diferencia implica justamente la imposibilidad (ética) de dominación.

Una de las principales críticas a la filosofía occidental es que ésta hasido muy a menudo una ontología: una reducción de lo Otro al Mismo. "Enla experiencia ética, anterior a toda ontología, es donde aparece la verdadera alteridad, la única "diferencia" absolutamente irreductible a la mismidad del sujeto. "Lo absolutamente Otro es el Otro" (Levinas). La relación éticaconstituye una revelación del ser como exterioridad: no se fundamenta en el sujeto ni en un ámbito común a los términos de la relación, como sucedería con cualquier criterio de igualdad. El Otro aparece como rostro, es decir, no en cuanto a sus poderes o atributos sino "en cuanto otro", en la"dureza inamovible de su para sí", desnudo de todo aquello que no sea supropia alteridad. "El rostro se niega a la posesión, a mis poderes. En suepifanía, en la expresión, lo sensible aún apresable se transforma en resistencia total a la aprehensión" (Klappenbach, 1990: 211).

Esta alteridad es también universal, ya que la misma experienciaética en que se manifiesta rechaza todo límite empírico y revela "al otro encuanto otro", absuelto de toda limitación espacio-temporal. La ética se convierte así en re-conocimiento de la realidad: la aceptación de que la relación social exige normas de acción diferentes a las que rigen la relacióncon las cosas.

Según Foucault, "el otro es indispensable en la práctica de uno mismo para que la forma que define esta práctica alcance efectivamente suobjeto, es decir, el yo. Para que la práctica de uno mismo dé en el blancoconstituido por ese uno mismo que se pretende alcanzar resulta indispensable el otro". El otro es pues esencial en la constitución de la propia subjetividad permaneciendo totalmente diferente de nosotros mismos. Es nosotros aun siendo otro como diría E. Morin. Este autor también propone quese debe hacer toda una reconstrucción conceptual en cadena para concebirla idea de sujeto.

...Porque si no partimos de la organización biológica, de la dimensión cognitiva, de la computación, del cómputo, del principio deexclusión, del principio de identidad, etc., no llegaremos a enraizarel concepto de sujeto de manera empírica, lógica como fenómeno.Es un principio que, de manera paradójica, es mucho más lógicoque afectivo. Es una estructura organizadora. Y creo que esta noción de sujeto nos obliga a asociar nociones antagónicas: la exclusión y la inclusión, el yo, el ello y el se. Para esto es necesario lo quellamaré un pensamiento complejo, es decir, un pensamiento capazde unir conceptos que se rechazan entre sí y que son desglosados ycatalogados en compartimentos cerrados. Sabemos que el pensamiento compartimentado y disciplinario aún reina en nuestro mundo. Este obedece a un paradigma que rige nuestros pensamientos ynuestras concepciones según los principios de disyunción, de separación, de reducción. Sobre la base de estos principios es imposiblepensar el sujeto asimismo pensar las ambivalencias, las incertidumbres y las insuficiencias que hay en este concepto, reconociendo almismo tiempo su carácter central y periférico, significante e insignificante. (Morin 1994: 67)

El reto de pensar en el sujeto así es muy sugerente pero hay queaceptarlo sabiendo que al hacerlo se acepta también el conflicto personal ycolectivo que esto supone para quienes venimos de una formación que estámarcada por un pensamiento fragmentado y disciplinario, no holístico.

A modo de conclusión: Por la afirmación del Sujeto

La estrategia de acumulación de capital surgida en las últimas décadas y a la cual se le ha dado el nombre de globalización económica, se haido transformando en la peor de las amenazas globales que penden sobre lahumanidad. Esta estrategia tiene como cimientos una concepción neoliberalde la economía, principios y supuestos hoy defendidos por los principalescentros del capitalismo contemporáneo; tiene protagonistas, defensoresdecididos de una lógica de mercado totalizante, del individualismo y,justificadores de la exclusión de grandes grupos de población en el planetay por ende, de la negación del sujeto.

Para estos grupos de poder no hay alternativas al capitalismo, seimponen simulacros cotidianamente a través de los medios de comunicación que se han convertido en "medios de producción de realidad", de irrealidad que pretenden dotar de contenidos a sus nuevos símbolos culturales.

Se distorsionan necesidades, se explotan deseos, fomentando la participación en el consumo como la única manera de participar en el poder, algrado que antes hablábamos de sujetos que consumen pero, hoy en estalógica, el consumo produce sujetos.

Para la defensa del sujeto y de la solidaridad es preciso comprenderque, en esta estrategia los fines justifican todos los medios, aunque estosproduzcan muerte; prevalece una racionalidad instrumental.

La racionalidad económica hay que asumirla pues frente a los medios y no sólo frente a los fines, se hace necesario asumir una racionalidadreproductiva, de vida, pues están en peligro las fuentes de la misma: el ser humano y la naturaleza. Hay que enfrentar lo que Hinkelammert denominael suicidio colectivo.

Hay que recuperar y/o mantener una racionalidad del sujeto queirrumpe constantemente en la racionalidad formal afirmado si tu eres, yo soy. La racionalidad formal dominante niega esta racionalidad del sujeto ysostiene su contrario: si te derroto, yo soy.

Se tiene que volver al sujeto vivo, al sujeto que no puede vivir si noasegura que el/la Otro/a también pueda vivir, ubicándose esta posición másallá del cálculo de la razón instrumental. Esto lo hace desde la afirmación de la vida, recordemos que, la persona en tanto sujeto defiende sus intereses pero lo hace en la intersubjetividad establecida por el criterio según elcual la amenaza a la vida del otro/a es también amenaza para la propia vida,aunque "calculablemente", en la relación costo-beneficio no se encuentrencriterios para sostener eso.

En el contexto de globalización neoliberal, se están excluyendo –desechando- como nunca antes en la historia, cuerpos vivientes. La economía como ciencia para la vida tiene que recuperar hoy corporeidades concretas en medio de abstracciones, de datos, de cifras, de modelos; tiene queentrar en diálogo con otras ciencias y saberes para recuperar su orientacióny sus objetivos últimos. En tal sentido, creemos que miradas éticas de laeconomía y su quehacer basado en los derechos humanos, son fundamentales en la actualidad para contribuir desde su quehacer a afirmar al Sujeto, laHumanidad, la Vida.

 

Bibliografía

Baudrillard, Jean (1978), Cultura y Simulacro, Ed. Kairos, Barcelona, España.         [ Links ]

Cerutti Guldberg, Horacio (1997), Filosofías para la Liberación ¿Liberación del Filosofar?. Eds. CICSYH, UAEM, México.         [ Links ]

Dussel, Enrique (1998), Etica de la Liberación en la edad de la globalización y de la exclusión. Editorial Trotta, Madrid, España.         [ Links ]

Foucault, Michel (1981), Un diálogo sobre el poder, Eds. Alianza, Madrid, España.         [ Links ]

Idem. (1979), Microfísica del Poder, Eds. De La Piqueta, Colección Genealogía del Poder, Madrid, España.         [ Links ]

Gómez, Ricardo J. (1995), Neoliberalismo y Seudociencia. Lugar Editorial, Buenos Aires, Argentina.         [ Links ]

Gonzáles Butrón, María Arcelia (2010), Etica de la economía. Reflexiones y propuestas de otra economía desde América Latina. Eds. UNAM y UMSNH, México.         [ Links ]

Idem. (1999), Transformaciones económico estructurales, pobreza y desarrollo social en México. Eds. DEI, Costa Rica y CEMIF "Vasco de Quiroga", México.         [ Links ]

Hinkelammert, Franz (2003), Solidaridad o suicidio colectivo. Ambientito Ediciones, Heredia, Costa Rica        [ Links ]

Idem. (1998), "El proceso de globalización y los derechos humanos: La vuelta del sujeto". Revista Pasos No. 79, segunda época, DEI, Costa Rica, septiembre-octubre.         [ Links ]

Idem. (1990), La deuda externa de América Latina. El automatismo de la deuda. Eds. DEI, San José, Costa Rica.         [ Links ]

Idem. (1984), Crítica a la razón utópica. Eds. DEI, San José, Costa Rica.         [ Links ]

Irigaray, Luce (1998), Ser Dos. Editorial Paidós, Argentina.         [ Links ]

Klappenbach, Augusto (1990), Etica y Posmodernidad. Eds. Alcalá de Henares, España.         [ Links ]

Lyotard, J.F. (1986), La condición posmoderna, Eds. Cátedra, Madrid, España.         [ Links ]

Morin, Edgar (2003), Introducción del pensamiento complejo. Editorial GEDISA, Barcelona, España.         [ Links ]

Idem. (1994). "La noción del sujeto", En Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad. Ed. Paidós, Argentina.         [ Links ]

Mo Sung, Jung (1998), Desejo, Mercado e Religiao. Editora Vozes, segunda edición, Petrópolis, Brasil.         [ Links ]

Nelson, Joan M. y colaboradores del Overseas Development Council (1991), Coaliciones frágiles: la política de ajuste económico. Eds. CEMLA y Banca Serfín. México, D.F.         [ Links ]

Turner, Bryan S. (1989), El cuerpo y la sociedad. Exploraciones en teoría social. Eds. Fondo de Cultura Económica, México.         [ Links ]

Valenzuela Feijóo, José C. (1991), Crítica del modelo neoliberal. El FMI y el cambio estructural. Eds. Facultad de Economía, UNAM, México.         [ Links ]


Recibido: 15.10.2012 Aceptado: 07.11.2012

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons