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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.33 Santiago dic. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000300014 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 33, 2012, p. 283-292

LENTE DE APROXIMACIÓN

 

Diez tesis sobre la crisis de la modernidad1,2

Ten theses on the crisis of modernity

Dez Teses sobre a crise da modernidade

Víctor M. Toledo

Centro de Investigaciones en Ecosistemas, UNAM campus Morelia, México. Email: vtoledo@oikos.unam.mx

 


Resumen: Se hace una apretada síntesis de lo que significa la crisis de lacivilización industrial o moderna, a partir de una mirada histórica que contemplael paisaje completo del pasado humano y de la vida. Se plantea que el dilemacentral es entre tradición y modernidad, y que para remontar la crisis se requiereremontar el dominio del racionalismo, la dependencia de la energía fósil, el abandono al que se ha condenado al individuo y la fase corporativa del capitalismo. Seidentifica la construcción del poder social como la piedra axial de una ecologíapolítica verdaderamente emancipadora. Se concluye que las próximas décadas serán cruciales pues se habrá de vivir el conflicto supremo entre el mono demente yel mono pensante, entre los intereses particulares y perversos y la conciencia cósmica. De ello dependerá la supervivencia de la especie humana o su desaparición.

Palabras clave: Crisis de civilización; poder social; conciencia de especie, conciencia cósmica.


Abstract: A brief summary is presented on the meaning of the crisis ofindustrial or modern civilization, from an historical perspective that covers theentire landscape of the human past and of life. It is argued that the central dilemmais between tradition and modernity, and that to overcome the crisis is requiredovercome the domain of rationalism, the dependence on fossil energy, theabandonment to which the individual has been convicted and the corporate phaseof capitalism. The construction of social power is identified as the axial stone of atruly emancipatory political ecology. We conclude that the coming decades will becrucial as we will live the ultimate conflict between the insane ape and the thinkingape, between particular and perverse interests and cosmic consciousness. On thatdepends the survival of the human species or its disappearance.

Key words: Crisis of civilization; social power; species consciousness,cosmic consciousness.


Resumo: É um breve resumo do que significa a crise da civilização industrial emoderna, a partir de uma perspectiva histórica, que abrange toda a paisagem dopassado humano e da vida. Argumenta-se que o dilema central é entre tradição emodernidade, e para superar a crise requer superar o domínio do racionalismo, adependência de energia fóssil, o abandono a que o indivíduo foi condenado, a fasedo capitalismo corporativo. Identifica-se a construção do poder social como a pedraaxial de uma ecologia política verdadeiramente emancipatória. Conclui-se que as próximas décadas serão cruciais como eles vão viver o conflito final entre o macaco pensante eo macaco louco, entre os interesses particulares e perversos eaconsciência cósmica. Isto contribui para a sobrevivência da espécie humana ou oseu desaparecimento.

Palavras-chave: crise da civilização, poder social, a consciência deespécies, a consciência cósmica.


 

La Mirada Histórica. Resulta imposible una visión acertada dela crisis actual, si se carece de una perspectiva histórica. Pero no solamentede la historia de los historiadores, sino la historia de los arqueólogos, de lospaleontólogos, de los biólogos, de los geólogos y de los astrofísicos. Elpanorama revelado por la investigación científica, es decir por el pensamiento racional, ofrece datos concretos acerca del devenir humano y social, del mundo vivo, del planeta y del universo. Comprender la vida o eldevenir del planeta o la evolución de los homínidos, resulta necesario paraentender los procesos sociales. Buena parte de la tozudez humana provienede la estrechísima mirada de los analistas y estudiosos, de su ausencia dememoria, de su visión casi instantánea, rasgo inequívoco de la propia crisis.

Crisis de civilización. El mundo moderno es un invento social de hace apenas unos trescientos años. Un origen difícil de precisar pero quese ubica en algún punto donde confluyen industrialismo, pensamiento científico, mercado dominado por el capital y uso predominante de petróleo. Elinicio de la ciencia puede fecharse de manera "oficial", en 1662 y 1666,años en que se fundaron las primeras sociedades científicas en Inglaterra yFrancia. El estreno de un pozo petrolero regurgitando "oro negro" tuvolugar el 17 de agosto de 1859 en el sureste norteamericano. La industrialización y el capitalismo son procesos difíciles de datar, pero ambos no vanmás allá de los tres siglos.


En la perspectiva de la historia de la especie, de unos 200,000 años,la aparición de la era moderna ocurrió en apenas «un abrir y cerrar de ojos».En unas cuantas décadas se pasó de un metabolismo orgánico a un metabolismo industrial. La crispación que hoy se vive se debe, fundamentalmente,a lo ocurrido en los últimos cien años, un lapso que equivale solamente al0.05% de la historia de la especie humana. En el parpadeo del último siglo,todos los procesos ligados al fenómeno humano se aceleraron,incrementando sus ritmos a niveles nunca vistos y generando fenómenos detal complejidad que la propia capacidad del conocimiento humano ha quedado desbordada. El siglo XX ha sido entonces la época de la consolidación del mundo moderno, industrial, capitalista, racional, tecnocrático, yde su expansión por todo el planeta.

Vivimos una crisis de la civilización industrial cuyo rasgo primordial es la de ser multidimensional, pues reúne en una sola trinidad a la crisisecológica, a la crisis social y a la crisis individual, y dentro de cada una de estas a toda una gama de (sub)dimensiones. Esto obliga a orquestar diferentes conocimientos y criterios dentro de un solo análisis, y a considerarsus ámbitos visibles e invisibles. Se equivocan quienes piensan que la crisises solamente económica o tecnológica o ecológica. La crisis de civilización requiere de nuevos paradigmas civilizatorios y no solamente de soluciones parciales o sectoriales. Buena parte de los marcos teóricos y de losmodelos existentes en las ciencias sociales y políticas están hoy rebasados,incluidos los más críticos.

Estamos entonces en un fin de época, en la fase terminal de la civilización industrial, en la que las contradicciones individuales, sociales yecológicas se agudizan y en el que la norma son cada vez más los escenarios sorpresivos y la ausencia de modelos alternativos. Vista así, la crisisrequiere de un esfuerzo especial, pues se trata de remontar una época queha afectado severamente un proceso histórico iniciado hace miles de años,de relaciones visibles e invisibles: el metabolismo entre la especie humanay el universo natural.

El papel crucial de la ciencia y la tecnología. Estos últimos tres siglos han sido una sucesión continua de transformaciones vertiginosas,inusitadas y hasta compulsivas. La ciencia apuntaló a través de la tecnología el desarrollo del capitalismo y éste impulsó a niveles inimaginables eldesarrollo de la ciencia. El conocimiento permitió la construcción de máquinas cada vez más sofisticadas, de edificios, puentes, aparatos, carreteras, substancias artificiales, fuentes de energía, materiales diversos, medicamentos, organismos manipulados, medios de comunicación y de transporte. El poder de la especie humana se multiplicó a niveles sin precedentes, tanto para construir como para destruir. El mundo moderno, profano ypragmático, que fue y sigue siendo un producto del conocimiento racional,modificó radicalmente visiones, instituciones, reglas, costumbres, comportamientos y relaciones sociales. El conocimiento, en íntima relación con laempresa, triunfó sobre todas las cosas, y transformó como nunca antes.

La ciencia (y sus tecnologías) al servicio del capital, es por fortunadominante pero no hegemónica. Contrariamente a lo que se pregona ysostiene, no hay una sola ciencia ("La Ciencia") sino muchas maneras deconcebir y de hacer ciencia y de producir tecnologías. Al interior de lagigantesca comunidad científica existen minorías críticas de contracorriente que buscan un cambio radical del quehacer científico y la democratización del conocimiento. Por ello, toda superación de la crisis actual suponeun cambio radical en la manera de generar y aplicar ciencia y tecnología.Mientras no existan propuestas alternativas de conocimiento científico nopodrá remontarse la crisis; el conocimiento seguirá encadenado al capital.

Tradición y Modernidad. Una de las claves para la correcta comprensión de la crisis de la modernidad, y su posible superación, atañe a lasignificación cultural de los mundos que se ubican antes o por fuera de ese mundo moderno. Las periferias espaciales y temporales que por fortunaaún existen como enclaves pre-modernos o pre-industriales, son estratégicas para la remodelación de la sociedad actual. Por lo común lo tradicionalse opone (contrasta) a (con) lo moderno.

Durante más del 99% de su historia, el ser humano aprendió a convivir y a dialogar con la naturaleza, al considerarla una entidad sagrada y alconcebir a sus principales elementos como deidades y dioses. Tambiénaprendió a formar colectivos basados en la cooperación y la solidaridad, lasabiduría de los más viejos y el uso de una memoria comunitaria y tribal.La época de oro de la especie humana tuvo lugar hace unos 5,000 añoscuando cerca de 12,000 culturas, distinguidas por la lengua y distribuidaspor todos los hábitats del planeta, aprendieron a vivir en comunidades oaldeas soportadas por relaciones armónicas con sus recursos locales. Laaparición de sociedades no-igualitarias cada vez más complejas, permitióel incremento de la población, del comercio y del conocimiento, pero también desencadenó usos imprudentes de los recursos naturales.

La historia que siguió a esa época de equilibrio, no ha sido más quela historia de una doble explotación, social y ecológica, un largo procesode degradación y decadencia que alcanza su cenit con el advenimiento dela modernidad. Hoy como nunca antes, a pesar de los avances tecnológicos, informáticos y sociales (como la democracia), la especie humana y suentorno planetario sufren los peores procesos de explotación y destrucción.

En lo que queda de tradicional en el planeta, 7,000 pueblos indígenas con una población estimada en 400 a 500 millones, se encuentran lasclaves para la remodelación de las relaciones sociales y de las relacionesecológicas, hoy convertidas en meras formas de explotación del trabajohumano y de la naturaleza. Por ello resultan de enorme interés los experimentos políticos que viven países como Bolivia y Ecuador donde los gobiernos se nutren de elementos de la cosmovisión indígena. Ello no significa una vuelta romántica al pasado (tentadora opción), sino la síntesis entretradición y modernidad, que es la disolución de su conflicto. Pues así comono se pueden eliminar los preceptos rescatables de lo tradicional, tampocose pueden desdeñar los de los tiempos modernos.

5. La crisis del racionalismo y el re-encantamiento del mundo.La ciencia dio lugar al nuevo «cosmos oficial» del mundo moderno. Elconocimiento científico ha revelado el macrocosmos y el microcosmos,desconocidos ambos por los seres pre-modernos. Sobre este cosmos profano que reconoce todo ciudadano moderno, se montan, a manera de componentes no deseados, toda una serie de otros cosmos, secundarios, marginales o alternativos, que se empeñan por mantener vigente, de mil maneras,un cosmos sagrado.

Pero el imperio de la razón, generó a su vez una nueva contradicción. El racionalismo, que ineludiblemente separa al sujeto del objeto de suobservación y análisis, profanó una visión del mundo que había prevalecido y operado exitosamente durante el largo pasado, y quebró la unidad queexistía entre individuo, sociedad y naturaleza. Esta vez la visión secularizada, objetiva y científica de la realidad, prometió mitigar la angustia mediante una oferta tentadora: la construcción de un mundo pleno desatisfactores, cómodo y seguro, donde quedarían satisfechas la mayor partede las necesidades. Este «mundo feliz» tendría como sus fundamentos el uso creciente y perfeccionado de los conocimientos científicos y tecnológicos, puntualmente orientados por un ente económico superior: el mercado.La fe en el progreso, el desarrollo y un futuro cada vez mejor, compensó laausencia de creencias divinas en la que devino la nueva concepción moderna y racional de la realidad. Pero esta sustitución que dejó atrás el encantamiento del mundo, condenó al mono racional a vivir frente a una realidad que se analiza y se fracciona por medio de instrumentos, fórmulas, teoremas, ecuaciones, experimentos, pero que de nuevo carece de un significadocomo totalidad. El ser moderno, ha quedado a la deriva desprovisto debrújula; por ello se hace necesario un re-encantamiento del mundo, unareconexión del individuo consigo mismo, con los otros y con la naturaleza,que no es más que el concepto del "buen vivir" de las cosmovisiones indígenas.

El individuo olvidado. En un mundo orientado por una racionalidad instrumental, materialista y tecnocrática, las soluciones a la crisis sebuscan por lo común en los procesos de innovación tecnológica, los ajustesal mercado, los productos que se consumen, los sistemas de producción,los instrumentos financieros o políticos, los medios masivos de comunicación; y muy rara vez en el individuo, en el ser y sus expresiones más cercanas, sutiles y profundas: su cultura, su comunicación, sus problemáticas,sus relaciones con él mismo y con los demás, incluidas sus maneras deorganizarse y de resistir. No se puede buscar la transformación de las «estructuras externas» y visibles de los procesos vastos y gigantescos de lasociedad y de la naturaleza, sin explorar el mundo (interno, doméstico yorganizacional) del individuo. El ser humano, es un ente complejo que busca el equilibrio entre razón y pasión, pensamiento y sentimiento, cuerpo yespíritu. Es un ser cuyas conductas y decisiones se rigen no solamente porel mundo conciente del día sino por el universo inconciente de la noche yde los sueños. El ser humano, la cultura a la que pertenece y que recrea, susvidas cotidianas, y las instituciones y organizaciones que inventa para enfrentar, resistir y remontar la crisis, son las claves ocultas, las dimensiones intangibles que la reflexión crítica debe integrar. Es Occidente por fin mirando a Oriente.

La conciencia de especie. Hoy, el conocimiento coherente y completo de los procesos históricos y actuales, naturales y sociales, permite alser humano adquirir una conciencia sin concesiones. Una mirada limpiasobre lo que acontece. La conciencia de especie permite recobrar una percepción original del ser humano, hoy casi olvidada o suprimida en la realidad industrial: la de su pertenencia al mundo de la naturaleza. También loconduce a restablecer un comportamiento solidario con sus semejantes vivientes (humanos y no humanos) y no vivos y a edificar una ética de lasupervivencia basada en la cooperación, la comunicación y la comprensiónde una realidad compleja.

Bajo la conciencia de especie ya no sólo se pertenece a una familia,a un linaje, a una comunidad, a una cultura, a una nación, o a una cofradíareligiosa o política. Antes que todo se es parte de una especie biológica,dotada de una historia y necesitada de un futuro, y con una existencia ligada al resto de los seres vivos que integran el hábitat planetario y, por supuesto, en íntima conexión con el planeta mismo. La conciencia de especieotorga a los seres humanos una nueva percepción del espacio(topoconciencia) y del tiempo (cronoconciencia), que trasciende la estrechísima visión a la que le condena el individualismo, racionalismo ypragmatismo del homo economicus.

La era del poder social. Hoy vivimos el pináculo del capital y,más específicamente, del capitalismo corporativo. Como nunca antes lasgrandes compañías han tenido ganancias record, y si no, si han entrado enbancarrota, se han dado el lujo de ser rescatadas por los impuestos ciudadanos. Esto ha sido así porque el poder económico ha sojuzgado al poderpolítico, hasta tal punto que en muchos casos es imposible distinguir si setrata de un político que se dedica a los negocios o un empresario que sededica a la política (ahí están los casos emblemáticos de G. Bush, V. Fox, S. Berlusconi y S. Piñera). Frente a esta amalgama de intereses, la granderrotada ha sido la sociedad civil, los ciudadanos que han visto menguadosu poder de decisión. Hoy, la devastación del mundo de la naturaleza correen paralelo a la explotación del esfuerzo de los trabajadores. Solo, el capital liberado de candados y restricciones, destruiría al planeta entero si ellofuera rentable, de la misma manera que exprimiría hasta la última gota desudor de los empleados y trabajadores, y abusaría impíamente de los consumidores.

El gran desafío es entonces la re-constitución del poder social y elcontrol ciudadano sobre los procesos económicos y políticos. Ello suponeconstruir o re-construir el poder social en territorios concretos. En esta perspectiva, la superación de la crisis será la sustitución paulatina y gradual delas actuales instituciones por aquellas creadas por el poder ciudadano. A lasgigantescas compañías monopólicas seguirán las cooperativas,microempresas y empresas de escala familiar; a los grandes bancos, cajasde ahorro, bancos populares y cooperativas de crédito; a las cadenas comerciales el comercio justo, orgánico y directo entre productores y consumidores. A la producción estatal o privada de energías fósiles y del agua,seguirá la producción doméstica o comunitaria de energías solares y renovables y de agua; a los grandes latifundios, base de los agro-negocios, lasreformas agrarias de inspiración agro-ecológica; a los espacios naturales,escénicos y de esparcimiento hoy privatizados, su reconversión en espacios públicos y gratuitos administrados por los ciudadanos locales. Y, naturalmente, los presupuestos participativos.

¿Revolución o metamorfosis? Aunque muchas cosas han cambiado, un precepto que sigue vivo no obstante su obsolescencia es la ideade revolución, de cambio súbito y violento. Imbuido de una fuerza épicadescomunal, la idea de revolución encierra dones sagrados como el sacrificio, la entrega, la gloria, el heroísmo, todo lo cual da un sentido a la existencia de quienes se involucran. Hoy, en la era de la comunicación, la información, el conocimiento y la democracia, el cambio social requiere de nuevas fórmulas. La sociedad civil organizada, liberada ya del control de lospoderes económico y político, debe conformar núcleos, redes, organizaciones basadas en la cooperación, el conocimiento, la comunicación y latoma democrática de decisiones. La construcción del poder social en territorios concretos, debe ser un proceso expansivo, combinado cuando seaposible con la toma del poder político, en este caso con el único fin deconsolidar, multiplicar y expandir… el poder social. Ello da lugar a unanueva idea de cambio, como proceso gradual y acumulativo, y por ellorecuerda al fenómeno de la metamorfosis. Dejar atrás la idea de revoluciónpara sustituirla por la de metamorfosis, otorga una visión anclada en la vidacotidiana, que se expresa en acciones concretas, y que permite proyectar elcambio en el corto, mediano y largo plazo.

¿Homo sapiens u Homo demens? Quienes hoy alcanzan a vislumbrar limpiamente la situación que se vive, que lo mismo produce angustia que temor, parálisis o desilusión, logran rescatar la dimensión más acabada del pensamiento crítico. Que no es de izquierda ni de derecha, niconservador ni progresista, pues hoy las geometrías ideológicas han quedado rebasadas. Ellos han adquirido una "conciencia de especie", una "éticaplanetaria", una "inteligencia global". Esta conciencia es fundamentalmente el reconocimiento de que la nuestra es también una especie mortal, unaespecie que dependiendo de las acciones actuales presentes y futuras puedellegar a desaparecer, y que por lo mismo se ha vuelto una especie amenazada de extinción. Lo anterior obliga a plantear las siguientes preguntas: ¿Nohay en realidad una brecha tajante y profunda entre el ser humano dotadode esa conciencia de especie y el que carece de ella? ¿No parece que seprocrean en realidad dos especies (sociales, culturales, ontológicas) dentrode un mismo gremio biológico? ¿No estamos por lo tanto frente a dos miembros radicalmente distintos de una misma especie biológica? En suma, ¿noestamos reconociendo a dos especies diferentes, el "mono demente" (Homo demens) y el "mono pensante" (Homo sapiens), de cuya conflictividad y suresolución dependerá el futuro de la humanidad, el resto de los seres vivosy el planeta entero?



Notas

1 Publicado en: Rojo Amate 2: 7-11. 2010. www.rojoamate.com

2 Las 10 tesis aquí enunciadas, se encuentran más desarrolladas en mis ensayos: "¿Contra Nosotros? La conciencia de especie y el surgimiento de una nueva filosofía política" (2009). En Polis. Revista de la Universidad Bolivariana, Vol. 8 Nº 22: 219-228 (www.scielo.cl/pdf/polis/v8n22/art13.pdf.); y "Las claves ocultas de la sostenibilidad: transformación cultural, conciencia de especie y poder social". En La Situación del Mundo 2010. Icaria Editorial y World Watch Institute. Madrid.


Recibido: 15.10.2012 Aceptado: 07.11.2012

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