SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.11 número33Capital social y humano en convergencia: Asentamientos irregulares de Milpa AltaTecnología y modernización: evolución del transporte urbano en Valparaíso. 1850 - 1950 índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.33 Santiago dic. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000300016 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 33, 2012, p. 323-344

PROPUESTAS Y AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

El poder protector de la no violencia. Defensores de derechos humanos e intervenciones internacionales no violentas*

The protective power of non violence. Human Rights defenders and non violent international interventions

O poder de proteção de não-violência. Defensores dos direitos humanos e não-violentas intervenções internacionais

 

Diego Checa Hidalgo

Centre for Peace and Reconciliation Studies, Coventry, Reino Unido.Email: diego.checahidalgo@coventry.ac.uk

 


Resumen: Este articulo investiga el cada vez más frecuente fenómenode las intervenciones internacionales noviolentas para la transformación deconflictos y, en concreto, analiza los efectos que pueden tener dichas intervenciones sobre la protección y el empoderamiento de los activistas de derechoshumanos que viven en situaciones de riesgo por su trabajo en entornos conflictivos altamente violentos. Para ello se situará el contexto en el que han surgidoy se han desarrollado estas iniciativas, analizándose los principales elementosque las caracterizan, y se estudiará el caso de la protección que proporcionaPeace Brigades International a los defensores de derechos humanos, lo quepermitirá extraer conclusiones relativas a las posibilidades que ofrecen las intervenciones internacionales noviolentas a la comunidad internacional en los campos de la prevención de la violencia, la gestión de conflictos y de construcción de la paz.

Palabras clave: Sociedad Civil, Derechos Humanos, Noviolencia, Transformación de Conflictos, Construcción de Paz.


Abstract: This article investigates the increasingly common phenomenonof nonviolent international interventions for conflict transformations. In particular, it discusses the effects that such interventions cause on the protection andempowerment of those human rights activists who are living risky situations dueto his work in highly violent conflict environments. This article sets the context inwhich these initiatives emerged and developed, analysing their main features andit considers the case of the protection provided by Peace Brigades International tohuman rights defenders. This case study extracts important conclusions about thepotential role that nonviolent international interventions could offer to theinternational community in the fields of violence prevention, conflict resolutionand peace-building.

Key words: Civil Society, Human Rights, Nonviolence, ConflictsTransformation, Peace-building


Resumo: O presente artigo investiga o fenômeno cada vez mais comum deintervenções internacionais não-violentas para transformações de conflito. Emparticular, discute os efeitos que tais intervenções causam sobre a proteção ecapacitação dos ativistas de direitos humanos que estão vivendo situações de risco, devido ao seu trabalho em ambientes de conflito altamente violentos. Este artigo define o contexto em que essas iniciativas surgiram e se desenvolveram,analisando as suas principais características e considera o caso da proteção fornecidapela Paz Brigadas Internacionais para os defensores dos direitos humanos. Esteestudo de caso extrai conclusões importantes sobre o papel potencial queintervenções internacionais não violentas poderiam oferecer à comunidade internacional em matéria de prevenção da violência, resolução de conflitos e construçãoda paz.

Palavras-chave: Sociedade Civil - Direitos Humanos - A não-violência -Transformação de Conflitos - A construção da paz


 

Introducción

A lo largo del siglo XX, la visión de las consecuencias de las guerrasy la violencia han llevado a hombres y mujeres a buscar modelos alternativos para la gestión de conflictos y con esa idea se han imaginado y se hantratado de poner en marcha intervenciones internacionales noviolentas parala transformación de conflictos.1 Su máxima expresión ha sido la idea recurrente de crear un ejército de paz, un cuerpo de civiles adecuadamenteentrenado y con los medios necesarios para desarrollar una intervención agran escala, sin armas, independiente o al servicio de un estado o de organizaciones internacionales como en su momento la Sociedad de Naciones o las Naciones Unidas.

Junto a los intentos maximalistas también han surgido otras muchasiniciativas que han puesto en marcha intervenciones con unas pretensionesmás modestas pero que han dado lugar a una serie de experiencias que conmayor o menor éxito han contribuido a la prevención de la violencia y a laconstrucción de la paz en el escenario internacional desde posicionesnoviolentas, contribuyendo a ampliar el abanico de opciones a disposiciónde la comunidad internacional en el campo de la gestión de conflictos.

Este artículo presentará el origen y la evolución de las intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos, señalará sus características y, a partir del caso de una de sus organizaciones más representativas, Peace Brigades International, mostrará como es posible proteger a actores vulnerables en contextos conflictivos con altos niveles de violencia a partir de la utilización de estrategias noviolentas.

Orígenes y evolución de las intervenciones internacionales noviolentas

Las intervenciones internacionales noviolentas son un fenómeno quecuenta con una prolongada y silenciosa trayectoria en el tiempo pero queha tenido una creciente popularización en las últimas décadas con la multiplicación del número de iniciativas que se han puesto en marcha para desarrollar diferentes actividades en el campo de la gestión de conflictos en elescenario internacional.

Su origen lo podemos situar a comienzos del siglo XX, cuando surge una propuesta para utilizar alternativas civiles noviolentas para la gestión de conflictos entre estados de la mano de William James, quien promueve el desarrollo de un servicio civil de paz como substituto de la guerray del militarismo (James 1906), tras constatar las nefastas consecuenciasque ambos hechos tenían para la sociedad, en un momento en el que elmundo asistía a los preparativos de la Primera Guerra Mundial. Esta pretendida construcción de una alternativa moral a la guerra, en palabras delpropio James, se convirtió en una aspiración recurrente para el movimientopacifista a lo largo del siglo XX, cuya inmediata continuidad la encontramos en el propio Gandhi, quien en numerosas ocasiones propuso el concepto de Shanti Sena, o ejército de paz, como un equivalente al serviciomilitar tradicional (Cortright 2008: 310), cuyo amplio enfoque de trabajo,descrito por el profesor Thomas Weber en su trabajo sobre el Shanti Sena,ya comprendía actividades que podían considerarse prevención de la violencia, peacekeeping, peacemaking y peacebuilding (Weber 1996).

Tras la Gran Guerra y durante el periodo de entreguerras continuaron los intentos por organizar intervenciones internacionales noviolentasque frenasen el recurso a la utilización de la violencia para dirimir las disputas entre los estados. Así, ante el aumento de la conflictividad internacional y la inefectividad de la Sociedad de Naciones para reducir las tensionesde forma pacífica, se producen dos importantes iniciativas para crear unEjército de Paz de la mano de Maude Royden (1932) y Harry Brinton (1934)(Keyes 1978: 3-4). Aunque estas propuestas surgidas en Gran Bretaña nollegaron a materializarse finalmente, lo que sí que consiguieron fue comenzar a nutrir intelectualmente al movimiento pacifista británico con instrumentos noviolentos para prevenir o acabar con las guerras.

La Segunda Guerra Mundial hizo que parte del movimiento pacifista cuestionase la utilización de la metodología gandhiana de manera efectiva en todos los escenarios, dado que, por ejemplo, el comportamiento exhibido por la Alemania de Hitler no era el mismo que el de Gran Bretaña enla India. Por ello, se sustituyó la idea de llevar a cabo intervenciones a granescala de ejércitos pacíficos por intervenciones noviolentas realizadas amenor escala utilizando el marco legal creado por la nueva configuracióndel sistema internacional tras la guerra. No obstante, continuaron existiendo propuestas de intervención a gran escala que trataban de integrarse en el marco legal creado por la nueva configuración del sistema internacional deposguerra. Así, este tipo de proyectos se trataron de vincular al sistema deNaciones Unidas, la institución llamada a ser la encargada de la gestiónpacífica de los conflictos en el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial (Keyes 1978, Weber 1993). Sin embargo, estas ideas alternativas nocalaron en el seno de la ONU y fueron desechadas en favor de formas másconvencionales de gestionar los conflictos, como el despliegue de tropasbajo su bandera y el desarrollo del concepto de misiones de peacekeepingde Naciones Unidas.

En cambio, como ya hemos mencionado, a partir de la SegundaGuerra Mundial comenzaron a ponerse en marcha algunas propuestas deintervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos a más pequeña escala, bien tomando la forma de organizaciones más o menos perdurables en el tiempo pero con un enfoque de trabajo a largoplazo, o configurándose en movimientos espontáneos o proyectos concretos con un enfoque más a corto plazo, cuyos resultados hasta principios delos años 80 fueron muy desiguales. Sin embargo, la situación cambió con laexpansión de los conflictos violentos en América Central en los años ochentay con la atención que el movimiento pacifista dedicó a esa área, por lo quela experiencia y conocimientos acumulados hasta entonces facilitaron quecomenzaran su andadura una serie de organizaciones de base cuyo objetivoera trabajar por la transformación de los conflictos sobre los que actuaban,mediante el despliegue de equipos de paz en la región. Así nacieron Peace Brigades International (1981-), Witness for Peace (1981-), Christian Peacemaker Teams (1986-) y Pastors for Peace (1988-), entidades queposteriormente trasladarían su experiencia a otros escenarios internacionales donde han continuado sus actividades.

Esta nueva fase de desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas tuvo su continuidad tras el fin de la Guerra Fría, donde su expansión fue posible gracias a los cambios acontecidos en la sociedad internacional, a la experiencia acumulada por las organizaciones que las practicaban y al efecto multiplicador que generaban los resultados positivos desu trabajo. Los conflictos en Europa del Este durante los años noventa lesotorgaron nuevas oportunidades de actuación y fueron el espacio donde lamovilización del movimiento pacifista internacional motivó el nacimientode otras organizaciones que desarrollaban estrategias noviolentas para latransformación de conflictos. Además de en Europa del Este, a partir de losnoventa se han producido intervenciones internacionales noviolentas enOriente Medio y América Latina. También han sido objeto de este tipo deintervenciones, aunque en menor medida, conflictos tanto en Oceanía comoen Asia.2

El análisis de las iniciativas que han ideado y puesto en marcha intervenciones internacionales noviolentas evidencia un claro auge de estefenómeno en las últimas décadas que puede explicarse por dos factores quehan potenciado que sectores cada vez más amplios de la comunidad internacional apuesten por la transformación de conflictos mediante la utilización de menores niveles de violencia y que la sociedad civil haya mostradouna mayor participación en estos procesos.

El primer factor que hay que mencionar es el conjunto de transformaciones que ha experimentado la sociedad internacional y que han facilitado su mayor inclinación por la utilización de otras herramientas más pacificas para la gestión de los conflictos. Así, el tradicional concepto deseguridad, entendido como algo exclusivamente militar, ha sido sustituidopor una nueva concepción multidimensional de la seguridad, y también sehan constatado cambios en la naturaleza de las disputas que afectan a lacomunidad internacional. Ello ha desafiado el tradicional modo de gestiónde conflictos y ha hecho necesario encontrar enfoques más amplios paraabordar los conflictos internacionales y las amenazas a la seguridad. Poresta razón la comunidad internacional ha comenzado a apostar por la práctica de la prevención de la violencia, el enfoque de la seguridad humana, eldesarrollo de misiones de paz con un mayor énfasis en las actividades deconstrucción de paz y en la transformación de conflictos, así como por elmayor protagonismo otorgado a los civiles en estas misiones. A todo ellohay que sumar el desarrollo del principio de la responsabilidad de proteger,que ha alentado y otorgado legitimidad a las intervenciones internacionalesque se producen desde la sociedad civil al contribuir a la reformulación delconcepto de soberanía (Checa Hidalgo y Ghica 2007: 205-245). Ademásdada la mayor integración del mundo gracias a los avances de los mediosde transporte y de las tecnologías de comunicación, el número de actoresque son capaces de intervenir más allá de las fronteras nacionales continúacreciendo.

El segundo factor está formado por la conciencia colectiva que hacreado el movimiento pacifista a lo largo del siglo XX, cuyo sustrato deexperiencias está propiciando, como ha señalado el profesor López Martínez,el surgimiento de nuevas iniciativas alternativas a los tradicionales modosde gestión de conflictos (López Martínez 2000) y, añadiría yo, la expansiónde las intervenciones internacionales que no recurren a la violencia para latransformación de los mismos Así podemos señalar que la tradicional oposición a la guerra y a los diferentes tipos de violencia del movimiento pacifista a lo largo del siglo XX ha facilitado la creación de distintas propuestasnoviolentas para propiciar la transformación política y social en cuatro áreas:la emancipación colonial, la pugna contra regímenes dictatoriales y totalitarios, la expansión de los derechos y libertades democráticas y la adopción de nuevos paradigmas y políticas alternativas a las dominantes (LópezMartínez 2001).

De esta manera, tanto las transformaciones acontecidas en la sociedad internacional como el sustrato generado por el movimiento pacifista,han potenciado el desarrollo del fenómeno de las intervenciones internacionales noviolentas y el aumento de su protagonismo, mediante la expansión de las actividades de las organizaciones que venían trabajando en este áreaanteriormente a la década de los noventa del siglo XX, la multiplicación denuevas iniciativas y el perfeccionamiento de sus metodologías de actuación.

Características de las intervenciones internacionales noviolentas

El repaso de las experiencias existentes de intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos evidencia la existencia de varios elementos que las caracterizan. Así se puede destacar sucarácter internacional, el papel protagonista de los civiles, una organización de base, su trabajo por la construcción de la paz en un sentido amplio,su posicionamiento del lado de los débiles y un alto compromiso con lanoviolencia.

El primer componente de esta categoría de intervenciones es su carácter internacional, lo que presenta en la praxis una doble vertiente yaque implica que las acciones internacionales puedan requerir la presenciafísica de los activistas en la zona de conflicto, pero también pueden consistir en esfuerzos que no necesiten dicha presencia y, sin embargo, tenganefecto en un conflicto que se esté desarrollando en otro lugar distinto delemplazamiento donde están ubicados los activistas (Rigby 1995: 454). Estas intervenciones internacionales pueden ser realizadas por activistas dediferentes nacionalidades y por organizaciones con vocación trasnacional,donde los participantes comparten una serie de valores y unos principioséticos, independientemente de su identidad nacional, siendo exponentes dela existencia de una sociedad civil trasnacional que quiere participar en lagestión de conflictos y los herederos del pensamiento internacionalista.

Las intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de los conflictos reflejan también un modo internacionalista de entender la paz, los conflictos, la violencia y la seguridad, cuyo origen podemosrastrearlo hasta el pacifismo liberal de la burguesía progresista y el socialismo internacionalista del movimiento obrero del siglo XIX, impulsoresdel pacificismo y de las ideas liberales y democráticas los primeros,antimilitaristas y antiimperialistas los segundos, y ambos reivindicadoresde un mundo más justo (López Martínez 2000: 305-314). De modo queentienden la violencia como un factor que tiende a disminuir los niveles depaz existentes en el mundo y por tanto es compartida y padecida por todossus habitantes. Sus consecuencias inciden en las diferentes dimensiones de la seguridad y sus efectos son sufridos, cada vez más, por un mayor númerode personas en el mundo, por lo que la limitación de la violencia y la gestión internacional de los conflictos resulta relevante. Esto no significa, sinembargo, que la acción externa se convierta en un substituto para la capacidad de movilización de los grupos locales ya que la primacía de acciónseguirá perteneciendo a los activistas de la sociedad civil local.

La segunda característica de la categoría de las intervenciones internacionales noviolentas es el protagonismo de los civiles en las mismas, es decir, que son realizadas por civiles, personas normales comprometidas yconscientes del mundo con el que les ha tocado en suerte vivir, que participan en los nuevos movimientos sociales de su tiempo. Se puede decir que son producto de esa sociedad civil global que, tal y como apunta desde lafilosofía para la paz el profesor Martínez Guzmán, pretende superar el orden mundial de Westfalia basado en los estados nacionales y reivindica unglobalismo de abajo hacia arriba y no necesariamente institucionalizadopolíticamente, que trata de hacer explícito el destino compartido de la especie humana y su compatibilidad con los sentimientos de identidad local(Martínez Guzmán 2001). En este sentido, Adela Cortina apunta hacia laexistencia de una moral cívica de la que participan los ciudadanos cosmopolitas, y que estaría formada por una serie de mínimos que pueden concretarse "en el respeto a los derechos humanos de la primera, segunda y tercera generación, en los valores de libertad, igualdad y solidaridad, y, por último, en una actitud dialógica, posible por la tolerancia activa del que quiereentenderse con el otro" (Cortina 1994), y de la que emana para la comunidad política la exigencia ética de tener por referentes a los ciudadanos delmundo.

Resulta importante destacar el sesgo civil de estas iniciativas, puesto que no solamente se contrapone a otro tipo de intervenciones militares omixtas, sino que remarcan el componente de procedencia de aquellos (LópezMartínez y Checa Hidalgo 2008). Este mayor protagonismo del sector civilen actividades de gestión internacional de conflictos tiene que ver tantocon la alteración del tradicional concepto de seguridad como con el énfasisen la estrategia de peacebuilding (Bellamy et al. 2004). Estos cambios acontecidos tras el fin de la Guerra Fría han favorecido la aparición de actoresno estatales que trabajan en los campos de la prevención, la resolución y latransformación de conflictos ya que las últimas tendencias en la gestión deconflictos internacionales destacan el papel de lo civil y de las organizaciones de la sociedad en dichos procesos y el trabajo de las llamadas nuevasdiplomacias (Lederach 1997, Lewer 1999, Chigas 2003).

Dado que la comunidad internacional ha valorado positivamente losresultados del trabajo desarrollado por los civiles en las intervenciones enconflictos, las organizaciones que trabajan en el campo del mantenimientode la paz y la seguridad se han esforzado para adaptarse a los cambios queha sufrido la sociedad internacional,3 ya que ahora las fuerzas militares notrabajan en los procesos de gestión de conflictos de manera exclusiva ytienen que apoyar en muchas ocasiones a la parte civil de la misión,4 y hanido incorporando la participación de la sociedad civil y sus organizacionesen los procesos de prevención y transformación de conflictos.5

El tercer elemento de las intervenciones internacionales noviolentas es el activismo de organizaciones y grupos de base quepractican la acción colectiva contenciosa. En estas iniciativas predomina un activismo de base, con un liderazgo no jerárquico, una organización democrática participativa y una adscripción basada en su implicación donde, según el profesor Eduardo Canel, la distinción entre lo público y lo privado tiende a difuminarse, ya que de los participantes seespera que practiquen en su día a día lo que el movimiento predica (Canel1997: 194).

El activismo procedente de los nuevos movimientos sociales sustenta las intervenciones internacionales noviolentas y condiciona sus características principales, sus métodos de acción y sus formas de organización convirtiéndolas en una nueva forma de ejercicio de la ciudadanía.Además, las innovaciones organizativas realizadas a partir de los cambiostecnológicos y sociales que se han producido a escala mundial benefician aeste activismo y le ofrecen la posibilidad de explotar nuevos recursos yconexiones con los que pueden trabajar sus organizadores. En este sentidose debe mencionar la utilización de los medios de comunicación de masas, la mayor capacitación de los jóvenes, el aumento de la disponibilidad definanciación, y la aparición de un nuevo tipo de profesionalización que nodepende de grandes organizaciones burocratizadas, sino de la difusión dehabilidades organizativas y comunicativas entre los activistas. A esto hayque sumar unas formas de trabajo que recurren a la construcción de redes ycoaliciones trasnacionales con otros activistas, grupos y organizaciones paraaprovechar más eficientemente sus capacidades y recursos y alcanzar susobjetivos de una manera menos costosa y con un mayor impacto (Tarrow2005: 163-168).

La cuarta característica que comparten estas intervenciones es suvoluntad de contribuir a la construcción de la paz, para lo que es necesario prevenir o detener la violencia, luchar contra las estructuras injustas eincluso promover cambios sociales a favor de los oprimidos. Dado que lasintervenciones internacionales noviolentas pretenden construir una pazduradera y sostenible, es necesario, como afirma Galtung, reducir todo tipode violencia (directa, estructural y cultural) y transformar los conflictos deforma creativa (Galtung 1996), generando cambios a largo plazo que conviertan un sistema violento en un sistema basado en una cultura de paz.Esto hace que sus acciones pretendan evitar que la violencia aparezca enlos conflictos, separar a las partes en conflicto cuando utilizan la violenciadirecta para dirimir sus diferencias o actuar contra instituciones políticas,económicas, sociales o culturales que legitiman situaciones de opresión odesigualdad. Por tanto sus actuaciones buscan modificar las diferentes dimensiones del conflicto, centrándose en la necesidad de superar las causasprofundas que lo originan y en fortalecer las relaciones entre las partesmediante procesos a largo plazo. De esta manera las intervenciones internacionales noviolentas contribuyen a la transformación noviolenta de conflictos y a la construcción de la paz.

El quinto componente de esta categoría es su posicionamiento afavor de los "débiles", dado que las acciones de las intervenciones internacionales noviolentas se dirigen a la protección de las partes más vulnerables en los conflictos y a contribuir a su empoderamiento. De modo queactúan apoyando a procesos impulsados por activistas y organizaciones queluchan por los derechos humanos, la justicia social o la defensa del medioambiente entre otras cuestiones, o por no combatientes que resisten la violencia en medio de conflictos armados, y con su apoyo tratan de corregirlos desequilibrios de poder en los conflictos en los que esas partes estánimplicadas y compensar así la violencia estructural que oprime a esa parte débil. Para ello los participantes en estas acciones toman partido y, portanto, no son intervenciones imparciales puesto que simpatizan y apoyan aaquellos que sufren la violencia o luchan contra ella, solidarizándose tantodesde posiciones de inspiración religiosa o espiritual como desde posiciones fruto de esa ética universal compartida por esta nueva ciudadanía. Eneste sentido, estas acciones son expresiones solidarias de una parte de lacomunidad política.

Las intervenciones internacionales noviolentas, como afirma la investigadora Lisa Schirch, pueden actuar como catalizadores para el cambiosocial mediante el empoderamiento de los grupos locales que les ayude acomenzar o a continuar su trabajo por el cambio social noviolento de estructuras violentas y a reducir su vulnerabilidad (Schirch 2006: 57). Demanera que así, en mi opinión, este tipo de acciones supera las acusacionesde imperialismo que sufren otras intervenciones cuya intencionalidad esforzar transformaciones culturales significativas justificadas en la ayudahumanitaria o en la defensa de los derechos humanos, al fomentar el desarrollo de un trabajo desde lo local.

Esta característica está en sinfonía con dos de las propuestas que lasociedad internacional ha comenzado a desarrollar para dar respuesta a losdesafíos que se le han planteado tras el fin de la Guerra Fría: la expansióndel concepto de seguridad humana (PNUD 1994) y la aplicación del principio de la responsabilidad de proteger (Abbott 2005). Ambos enfoques están en consonancia con la visión que tienen las intervenciones internacionales noviolentas y con la estrategia de transformación de conflictos.

El último de los componentes fundamentales de esta categoría deintervenciones en conflicto es su declarado compromiso con los principios de la noviolencia. La noviolencia puede entenderse tanto una filosofía política como una estrategia de transformación social que se fundamenta en el respeto a la vida y a la dignidad de las personas, lo que se traduce enla búsqueda de la gestión de los conflictos sin la utilización de ninguna delas violencias identificadas por Galtung por parte de estas iniciativas.

Así, la noviolencia actúa sobre las diferentes dimensiones presentesen los conflictos para contribuir a su transformación mediante la aplicaciónde una ética política y de una acción noviolenta, no simplemente evitandoque un conflicto sea violento o derive en formas de violencia. Por tanto lasintervenciones noviolentas no son pasivas, sino que utilizan la noviolenciay sus metodologías para modificar las lógicas existentes entre las partes enconflicto y para cambiar las condiciones injustas que las sostienen. Conello persiguen transformar la naturaleza del conflicto y facilitar la creaciónde unas nuevas relaciones que posibiliten el entendimiento entre las partes.La apuesta por la transformación noviolenta de conflictos supone, en palabras de Anders Boserup y Andrew Mack, el diseño consciente y orientadode una estrategia de acción (Boserup y Mack 2001) y la elección de aquellos métodos y herramientas, desglosados minuciosamente por Sharp, quemejor pueden responder a los objetivos perseguidos (Sharp 1973).

Peace Brigades International y la protecciónde los defensores de derechos humanos

Una de las organizaciones más representativas del fenómeno quesuponen las intervenciones internacionales noviolentas es Peace BrigadesInternational (PBI), una ONG que actúa en el campo de los derechos humanos protegiendo y apoyando a muchos activistas, organizaciones y comunidades amenazados por la violencia mediante metodologías eminentemente pacificas. Esta organización emplea una serie de estrategias de acción noviolentas que posibilitan la disuasión del ejercicio de la violenciacontra los defensores de derechos humanos locales y la ampliación del espacio político disponible para que puedan continuar desarrollando suactivismo siguiendo sus propios ritmos e intereses y sin verse condicionados por el miedo. De esta forma, el trabajo de Peace Brigades Internationalconsigue aumentar los niveles de seguridad de esos individuos y poblaciones en situación de vulnerabilidad para contribuir a la transformación delos conflictos y a la extensión de la justicia y de la cultura de paz.

Por estas razones, el trabajo de PBI consiste en prestar apoyo a aquellas iniciativas locales que trabajan sin recurrir al uso de la violencia en loscampos mencionados anteriormente, a partir de la protección de los derechos humanos, guiando su actuación por una serie de principios que incluyen la actuación noviolenta, el internacionalismo, la no injerencia y el proceso de toma de decisiones horizontal. Estos componentes la convierten enun claro ejemplo de la categoría de intervenciones internacionalesnoviolentas para la transformación de conflictos.

Así, PBI no cree en el uso de la violencia para alcanzar solucionessostenibles y duraderas a los conflictos, por lo que desarrolla estrategiasnoviolentas para su transformación incluso en contextos de elevada violencia. Esto le lleva a colaborar únicamente con organizaciones y grupos detrabajo que utilicen medios no violentos en la defensa de los derechos humanos, en su lucha por el cambio social y en el desarrollo de la sociedadcivil. Su carácter internacionalista se expresa en una concepción global dela paz, los conflictos y la violencia por lo que PBI es una organizacióntrasnacional que cree imprescindible fortalecer la paz mediante la intervención en situaciones de conflicto concretas. Para ello, PBI se organiza demanera horizontal y utiliza un proceso de toma de decisiones descentralizado. Así, el proceso de toma de decisiones se basa en el consenso y estopermite que los miembros de la organización en cada proyecto o en cadagrupo nacional participen en el proceso, sumen y aporten en las discusiones y puedan compartir la responsabilidad de las mismas.

Para PBI resulta también muy importante el principio de no injerencia que es acompañado por el de no partidismo, de manera que se evite laimplicación en el funcionamiento interno de las organizaciones acompañadas o de las políticas oficiales del país donde desarrollen su actividad y seimpida la alineación con alguna de las partes en conflicto y la subordinación de su trabajo a adscripciones políticas o ideológicas. Su modelo deintervención noviolenta trata únicamente de generar la protección necesaria para que los movimientos locales que sufren la violencia puedan desarrollar con normalidad sus actividades reduciendo al mínimo la intervención exterior y manteniendo su independencia frente a las partes en conflicto. El respeto a este principio le permite a PBI prevenir la tendencia alpaternalismo que en ocasiones ejercen las organizaciones internacionalescon respecto a las locales y las relaciones de dependencia que pueden crear.

Se debe aclarar en este punto que el principio de no injerencia y nopartidismo de PBI no significa que la organización sea pasiva o neutralante situaciones de injusticia o de violaciones de derechos humanos. Tal ycomo afirman Mahony y Eguren, en su lucha contra la violencia y por laconstrucción de paz, Peace Brigades Internacional "está dispuesta a ofrecer sus servicios a grupos e individuos de cualquier tendencia política, siguiendo el único criterio de que éstos deben haber asumido un compromisode lucha no armada por los Derechos Humanos y la justicia" (Mahony yEguren 1997: 236-237).

El trabajo que PBI realiza se canaliza a través de una metodologíade acción noviolenta consolidada a lo largo de sus 30 años de historia.6 Esta metodología, que sigue los principios anteriormente enunciados, sepuede resumir en cuatro estrategias fundamentales: el acompañamiento yla presencia internacional; la diplomacia civil noviolenta; un sistema deinformación y comunicación alternativo y la reconstrucción del tejido social debilitado por la violencia.

El acompañamiento y la presencia internacional es la herramienta que otorga mayor visibilidad a PBI y es utilizada para proteger a ONGs,entidades de derechos humanos y a comunidades desplazadas por la violencia.7 Esta estrategia consiste en el acompañamiento internacional permanente o temporal de miembros amenazados de estos colectivos, en larealización de visitas a sus oficinas y en la observación de los actos, procesos o actividades en las que participen las organizaciones acompañadas olas comunidades en riesgo. Además, tal y como expresa Eguren: "la presencia protectora de PBI también se puede manifestar mediante la participación, como observadores internacionales, en comisiones de verificación ymesas de negociación mixtas (compuestas por autoridades, organismos delEstado, ONGs y desplazados), constituyendo un factor de garantía y unrecordatorio de los compromisos ante todas las partes" (Eguren 2000: 8).

La segunda de las estrategias empleadas por PBI es la diplomaciacivil noviolenta o diplomacia ciudadana. Este instrumento es de gran importancia porque permite que el acompañamiento protector sea eficaz apartir de los apoyos políticos que es capaz de generar y de la puesta enconocimiento de aquellos que tienen la responsabilidad de garantizar losderechos humanos de la población del apoyo que la organización recibe.Esta estrategia se basa en un profundo trabajo de cabildeo y de interlocuciónpolítica que se realiza a través del mantenimiento de contactos y reuniones regulares con autoridades civiles y militares, con representantes de instituciones estatales, del cuerpo diplomático o de organismos internacionales,etc. Estas actividades suponen un importante intercambio de informaciónque pretende asegurar que los actores implicados conozcan los objetivosdel acompañamiento internacional y que se visibilice la labor que desde lalegalidad realizan las organizaciones acompañadas, tratando de expresar,además, las preocupaciones que existen sobre la situación de las entidadesa las que PBI protege,8 además de permitir la construcción de una red deapoyo capaz de ser movilizada rápidamente en caso de que existan situaciones de gravedad que amenacen a los miembros de los equipos de PBIsobre el terreno para que presionen a los actores de los que proceda dichaamenaza y frenen y modifiquen su comportamiento contra PBI.

Otra de sus herramientas de acción noviolenta utilizadas por PBI es su sistema de información y comunicación alternativo, centrado en la distribución periódica de información y en la producción de informes. Elanálisis de información es uno de los aspectos fundamentales de los equipos de PBI que trabajan sobre el terreno, ya que les permite evaluar elcontexto en el que intervienen y el nivel de riesgo existente para las organizaciones acompañadas y para la propia PBI, para diseñar los programas deactuación más pertinentes. Los equipos de PBI realizan informes sobre susactuaciones y de la situación de los países en los cuales operan, de losconflictos y de las posibles soluciones que puede respaldar la comunidadinternacional, lo que refuerza la línea de trabajo de la diplomacia civilnoviolenta al presentarlos ante instituciones estatales y organismos internacionales y contribuyen a la creación de redes internacionales de apoyo paralas actividades de PBI. Además, PBI también divulga las actividades detransformación noviolenta de conflictos y de construcción de paz que llevan a cabo las organizaciones acompañadas, con la intención de dar a conocer y compartir sus experiencias para fortalecer el movimiento mundialde la noviolencia.

Un aspecto controvertido del trabajo de PBI y por el que la organización ha recibido numerosas críticas es su negativa a realizar denunciaspúblicas ante los medios de comunicación o ante organismos internacionales. Esta actitud es producto del modo en el que PBI entiende el principiode no injerencia desde el que desarrollan sus actuaciones y la lleva a auto-limitarse a posibilitar únicamente la divulgación de la situación en la que seencuentran las organizaciones con las que trabajan y de las actividades quellevan a cabo para, de esta manera, visibilizar su trabajo ante la mirada dela comunidad internacional y ante la propia opinión pública local y las instituciones estatales, sin erigirse en portavoz de dichas organizaciones.

La última de las estrategias utilizadas por los equipos de PBI son lasactividades dirigidas a la reconstrucción del tejido social, que, por ejemplo, desarrollan talleres en el campo de la protección, la seguridad, la resolución de conflictos o la educación para la paz, dirigidos a miembros deentidades y organizaciones locales con las que PBI trabaja o tiene un contacto cercano. Además, PBI también ofrece apoyo psicosocial a las organizaciones acompañadas y formación, para afrontar problemas producidospor la violencia, en materias como la salud mental, el trauma y el duelo o lamemoria colectiva.

Si se contempla el despliegue simultáneo que PBI hace de estas estrategias se puede constatar como las intervenciones que llevan a cabo losproyectos de la organización atraviesan de manera transversal las estrategias contenidas en el enfoque de gestión de conflictos estructurado para elsistema de Naciones Unidas por Boutros-Ghali en su Agenda para la Paz(Boutros-Ghali 1992).9 Así, bajo el concepto de peacekeeping podemosincluir a las acciones de presencia, acompañamiento y observación querealiza PBI, con el objeto de controlar la violencia y proporcionar protección. También se incluyen en esta categoría las acciones de observación yel acompañamiento a misiones de investigación que posibiliten la creaciónde confianza entre las partes y la verificación de las situaciones. En cambio, si hablamos de peacemaking podemos relacionarlo con los trabajos dePBI en el campo de la interlocución con las autoridades y en la participación en redes de coordinación con agencias internacionales y con otrasorganizaciones no gubernamentales internacionales. Estas actuaciones sepueden reconocer en el concepto de diplomacia civil noviolenta o diplomacia ciudadana. Finalmente y siguiendo este esquema, las actividades querealiza la organización a través de la elaboración de talleres de formaciónpara entidades locales, en el ámbito de la rehabilitación psicosocial, de lareconstrucción del tejido social, de la formación y asesoría a organizaciones civiles, dirigidas al fortalecimiento de la sociedad civil, pueden sercatalogadas como peacebuilding. También pueden ser considerados dentrode esta estrategia los informes públicos y el trabajo de cabildeo que PBIrealiza ante gobiernos y organizaciones internacionales, con el objeto deanalizar los conflictos, de neutralizar y denunciar la violencia, buscar lasanción moral de los perpetradores de la violencia y ampliar el apoyo político para PBI y las organizaciones acompañadas, de modo que se facilite eldesarrollo de procesos de reconciliación encaminados a la construcción deuna paz justa y sostenible.

Hay que destacar que PBI utiliza estas cuatro estrategias con flexibilidad y de manera simultánea. La organización tiende a adecuarlas a lasdiferentes necesidades que se presentan en los diferentes escenarios dondeactúan y a la evolución de las condiciones de los conflictos donde intervienen. La utilización simultánea de estas estrategias por parte de PBI se produce debido a su mutua complementariedad. Así, por ejemplo, el trabajo deacompañamiento sobre el terreno se ve reforzado por el apoyo políticogenerado por las actividades de diplomacia civil noviolenta, trabajo que asu vez se beneficia del sistema de información y comunicación que utilizadatos recogidos en muchos casos por los voluntarios de PBI que trabajansobre el terreno realizando labores de presencia y acompañamiento paragenerar análisis. De esta manera, la interconexión de las cuatro estrategiases lo que genera que el trabajo de PBI sea efectivo en la disuasión de laviolencia, protegiendo a los activistas y las organizaciones sociales y facilitando su empoderamiento.

Los resultados del trabajo de Peace Brigades International son relevantes para el campo de la gestión internacional de conflictos violentos ydestacan principalmente en tres ámbitos interconectados: la protección delos activistas de derechos humanos, el empoderamiento social y el fortalecimiento de la seguridad humana.10 En este trabajo nos centraremos únicamente en la protección que ejerce sobre los activistas de derechos humanosque trabajan en contextos conflictivos afectados por la violencia para ilustrarlas grandes posibilidades que el fenómeno de las intervenciones internacionales noviolentas ofrece a la comunidad internacional en el ámbito de la prevención de la violencia, de la gestión de conflictos y la construcción de la paz.

Podemos decir que PBI ha conseguido proteger a activistas y organizaciones de derechos humanos amenazados mediante la utilización combinada de las estrategias noviolentas mencionadas anteriormente. Estas estrategias le han permitido disuadir la violencia y visibilizar las actividadesque realizan las organizaciones que son apoyadas por PBI con lo que haconseguido proteger la vida de muchas personas y la existencia y actividadde numerosas organizaciones sociales.

En contextos con altos niveles de violencia donde los activistas de derechos humanos y sus organizaciones sufren amenazas e incluso ataquesdirectos debido al trabajo que desarrollan, el conjunto de estrategias y demetodologías utilizadas por PBI es capaz de generar una protección política que sirve para aumentar el nivel de seguridad de los defensores de derechos humanos acompañados y de disminuir la incidencia de la violenciasobre ellos, con lo que los niveles de riesgo para el desarrollo de su actividad descienden, el miedo a la violencia se reduce y mejora su situación deseguridad. De ese modo, las organizaciones sociales se benefician de esaprotección que les brinda PBI y pueden continuar sus procesos organizativos,preservando su capital humano y manteniendo e incluso aumentando suactividad en contextos de conflicto donde existen unos elevados niveles de violencia contra ellos.

En este sentido, tal y como Patrick Coy, Liam Mahony y Luis Enrique Eguren han mostrado (Coy 1993, Mahony y Eguren 1997), PBI consigue aumentar el espacio político donde los defensores de derechos humanos y sus organizaciones pueden actuar sin miedo a la violencia, ya quemientras que su actuación limita las opciones de los agresores para recurrira acciones violentas o represivas, también expande la gama de opciones adisposición de los activistas de derechos humanos (Coy, 1997a: 99).

Entre los beneficios de la protección que PBI proporciona a las organizaciones sociales se debe incluir, además, la posibilidad de prevenir laviolencia a partir de sus análisis de coyuntura, producto de la recogida y elestudio de la información, así como de la distribución de la misma. Cuando PBI comparte sus análisis de coyuntura con otras organizaciones, contribuye a que elaboren sus propias evaluaciones de seguridad para generar estrategias y medidas de auto-protección que aumenten el nivel de seguridad delas organizaciones y prevengan la violencia.

Aunque la protección que genera PBI está centrada fundamentalmente en los activistas y organizaciones a las que acompaña de maneradirecta, parece evidente que dicha protección también se extiende, aunqueen menor medida, a otras organizaciones sociales que trabajan en el área dela defensa de los derechos humanos.11 Esto se debe a que PBI realiza unaimportante labor de visibilización de la problemática general de los defensores de derechos humanos a través de su trabajo de interlocución políticay de comunicación.

Sin embargo, hay que tener presente que la protección que brindaPBI requiere de unos contextos determinados que cumplan al menos unaserie de condiciones. En primer lugar, para que el acompañamiento puedaser una herramienta disuasoria frente a la violencia es necesario un contexto donde se cumplan cuatro condiciones: se debe conocer quién es el potencial agresor; se le debe comunicar qué actuaciones son inaceptables; sele debe mostrar en qué consiste el acompañamiento y que reacciones provocará una agresión; el agresor debe considerar creíble la reacción internacional (Mahony y Eguren, 1997). Ante dichas condiciones, la decisión delpotencial agresor sobre si ejecuta un ataque o no dependerá de los resultados del cálculo de la diferencia entre los costes en los que podrá incurrircomo consecuencia de llevar a cabo un ataque, y los beneficios que le puede reportar.

El trabajo que realiza PBI para la protección de los defensores dederechos humanos y de sus organizaciones descansa en la idea de que elEstado tiene una responsabilidad fundamental en la violencia ejercida contra ellos, tal y como recoge la Oficina del Alto Comisionado de NacionesUnidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), ya sea a través de lapolicía y de las fuerzas de seguridad, de autoridades civiles o judiciales ode la aplicación indebida de leyes y normas administrativas (OACNUDH2004: 18 y 19). Tal y como denuncia Amnistía Internacional en su informesobre los defensores de derechos humanos en América: "los autores del elevado número de homicidios y actos de violencia e intimidación cometidos contra defensores de los derechos humanos suelen ser miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, grupos paramilitares, escuadrones de lamuerte o grupos armados". Aunque añade que en muchos casos, "los ataques han sido ordenados o perpetrados por terratenientes y caudillos políticos locales que responden a estructuras de poder semioficiales basadas enun sistema de favores políticos" (Amnistía Internacional 2003: 4). DesdeOACNUDH también se señala como causantes de dicha violencia contra los defensores de derechos humanos a agentes no estatales, algo que comprende desde grupos armados hasta empresas nacionales o trasnacionales,lo que no excluye que la responsabilidad principal de proteger a los defensoresde los derechos humanos recae sobre el Estado (OACNUDH 2004: 19).

Así, PBI trabaja en contextos donde la violencia contra los defensores de derechos humanos es ejercida de manera directa, indirecta o permitida por las instituciones del Estado ante la amenaza de movimientos sociales que luchan contra el status quo, tales como "movimientos que piden la redistribución de los recursos de la sociedad, que se resisten a la usurpación de las libertades civiles, critican las escasas posibilidades de desarrollo social o económico o cuestionan las políticas de discriminación étnicade un Estado" (Mahony y Eguren 1997: 88). Por esta razón, para que PBIsea capaz de proteger es necesaria la existencia de un Estado susceptible deverse afectado por los costes políticos generados tras los ataques contra losdefensores de derechos humanos ante la presión internacional, y con lasuficiente capacidad de control sobre sus agentes para evitar que actúen demanera independiente. Esto hace que PBI pueda trabajar en Colombia,Guatemala o México, y no se lo plantee en China, Irán o Sudán.

Sin embargo, PBI sí que contempla que su trabajo puede prevenir laviolencia ejercida por grupos ilegales con conexiones estatales, como grupos paramilitares y "escuadrones de la muerte", aunque no lo hace así congrupos ilegales que se enfrentan al Estado, como las guerrillas. El caso deColombia ilustra esta postura, donde PBI no reconoce su capacidad disuasivafrente a los grupos guerrilleros. A pesar de ello, muchos activistas y organizaciones consideran que su trabajo también proporciona una protecciónfrente a las acciones de todo tipo de actores ilegales.

La eficacia de esta protección depende también de dos aspectosimportantes que afectan a la capacidad disuasiva de PBI, y que tienen quever con las percepciones del agresor y con el cálculo de los costes y beneficios en los que puede incurrir si lleva a cabo un ataque. En primer lugar, ladisuasión no funciona adecuadamente en el caso de que el agresor dude dela capacidad de PBI o de la voluntad de la comunidad internacional parareaccionar ante determinados ataques, lo que en los cálculos del agresor sepuede traducir en la generación de menores costos políticos ante una posible agresión. En segundo lugar, si los potenciales agresores consideran quelos beneficios de un ataque serán mayores que los costos en los que incurrirán, la protección que proporciona PBI resultaría ineficaz. Esto hace quePBI deba estudiar muy cuidadosamente dónde y cómo desarrollar su intervención para disuadir la comisión de actos violentos para que sea verdaderamente protectora, analizando continuamente las condiciones y el contexto en el que se produce y desarrollando de manera simultánea las diferentesestrategias de actuación que les permiten generar una protección adecuada.

La investigación sobre el trabajo de Peace Brigades Internationalha constatado la existencia de una alta confianza en su capacidad para proteger a los activistas y a las organizaciones sociales, aunque en ocasiones, apesar de su esfuerzo, no sea capaz de generar la disuasión necesaria paraprevenir la violencia y se producen situaciones donde su protección no esefectiva y los defensores de derechos humanos sufren ataques.

Si bien resulta complicado evaluar la efectividad de la protecciónque PBI puede ejercer, especialmente porque no se pueden conocer demanera fehaciente las razones por las que la violencia no ha sido ejercida,existen varios aspectos que evidencian los efectos protectores del trabajode PBI. Así, en primer lugar, se deben citar las numerosas muestras de reconocimiento y agradecimiento que recibe la organización procedentesde las personas y organizaciones a las que han acompañado, y que hanpercibido que su nivel de exposición y riesgo ante la violencia se ha reducido gracias a la protección que PBI les proporciona, llegando incluso asalvarles la vida. En segundo lugar, se puede apreciar como existe una evaluación positiva de la eficacia de la protección generada por el trabajo dePBI que se traduce en el continuo incremento de peticiones de acompañamiento para que su paraguas protector se extienda a un mayor número dedefensores de derechos humanos y de organizaciones, y en la demanda deun aumento de los recursos a disposición de la organización para que puedan expandir esa protección. Finalmente, también se deben tener en cuentalas valoraciones de organismos internacionales como la Oficina del AltoComisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo o la Comisión Europea, de organizaciones internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja oAmnistía Internacional, y de los representantes diplomáticos de numerosospaíses europeos en México y Colombia, quienes valoran y muestran ungran reconocimiento a su labor protectora.

Reflexiones finales

El caso de Peace Brigades International y la protección que es capaz de proporcionar a partir del empleo de una metodología de actuaciónnoviolenta en situaciones de conflicto con altos niveles de violencia permite ilustrar las posibilidades que ofrecen las intervenciones internacionalesnoviolentas en el ámbito de la prevención de la violencia, de la gestión deconflictos y de construcción de la paz como herramientas complementarias o alternativas a los instrumentos utilizados tradicionalmente.

Aunque estas iniciativas aún presentan significativas limitaciones,como la persistente falta de recursos tanto humanos como financieros, lacarencia de unas infraestructuras adecuadas, las limitadas oportunidadesde formación, la poca atención que le prestan los medios de comunicación,el escaso conocimiento que el público general tiene sobre estos esfuerzos o una recurrente incapacidad estratégica para establecer unos objetivos clarosy precisos para conseguir con la intervención, la evidente proliferación deintervenciones internacionales noviolentas acontecida recientemente muestra que, poco a poco, su trabajo para la prevención de la violencia y la construcción de la paz se está expandiendo, profesionalizando y adquiriendo mayores recursos para implicarse en procesos de transformación de conflictos a largo plazo.



Notas

*Esta investigación fue respaldada por una beca intraeuropea Marie Curie del Séptimo Programa Marco de la Comunidad Europea.

1 El término "intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos" es un concepto que pone el énfasis en la paz entendida de una manera amplia, que se pretende alcanzar con la transformación de los conflictos en sus distintas dimensiones, y que concibe la intervención no sólo como una actividad donde no tienen cabida las armas, sino que va más allá con un planteamiento estructural noviolento (Checa Hidalgo 2011).

2 Para completar este breve repaso histórico a las intervenciones internacionales noviolentas acontecidas desde mediados del siglo XX y conocer el desarrollo y los resultados que han obtenido, pueden consultarse los trabajos de los profesores Moser-Puangsuwan (2000), Weber (1996), Schirch (2006) y el estudio de viabilidad de Nonviolent Peaceforce (Schweitzer et ali. 2001).

3 Esta situación ha afectado, por ejemplo, a las misiones de paz del sistema de Naciones Unidas. Estas misiones han visto modificada su naturaleza siguiendo las recomendaciones contenidas en el llamado Informe Brahimi, que pretendían paliar las deficiencias observadas en las operaciones de la ONU ante los nuevos desafíos que se le planteaban (Naciones Unidas 2000).

4 En este sentido, Kofi Annan, Secretario General de Naciones Unidas, reconocía el nuevo e importante papel de la sociedad civil en la prevención de conflictos violentos, a la que veía como un socio más a tener en cuenta, dada su inmejorable posición para "facilitar la resolución de conflictos locales; para defender los derechos humanos; para movilizar el apoyo de la opinión pública hacia los acuerdos de paz; y para construir relaciones de confianza que animen la sanación y la reconciliación" (Annan 2005).

5 Dentro de la UE, por ejemplo, la importancia de la implicación de civiles en la gestión de conflictos también ha sido crecientemente reconocida lo que ha significado que, las operaciones desplegadas desde el año 2003 en el campo de la Política Europea de Seguridad y Defensa tengan un carácter predominantemente civil (Nowak 2006).

6 El trabajo de Liam Mahony y Luis Enrique Eguren analiza ampliamente la experiencia de PBI y muestran el modo en que las diferentes metodologías utilizadas por PBI interactúan y contribuyen a la protección de los defensores de derechos humanos (Mahony y Eguren 1997).

7 La función del acompañamiento internacional como medio de protección ha sido estudiada por Patrick G. Coy, quien analiza su funcionamiento a partir del caso del proyecto PBI Sri Lanka (Coy 1993, 1997b).

8 Patrick G. Coy muestra con dos casos diferentes como el uso estratégico de información que hace PBI ayuda a incrementar la seguridad de activistas locales (Coy 1997a).

9 Un trabajo previo sobre las intervenciones internacionales noviolentas muestra de una manera más amplia las herramientas que estas iniciativas ofrecen al sistema de gestión de conflictos utilizado en el marco de Naciones Unidas (Checa Hidalgo 2011: 87-109).

10 El estudio de los resultados del trabajo de PBI es fruto de una investigación sobre los proyectos de esta organización en México y Colombia durante la cual se llevó a cabo un trabajo de campo que permitió la recopilación de abundante información y la realización entrevistas a miembros de los equipos de PBI, de las organizaciones acompañadas y de otras organizaciones internacionales que operaban en estos escenarios, así como a miembros del cuerpo diplomático que operaba en la zona y a autoridades civiles.

11 El análisis de los resultados del trabajo de campo realizado en México y en Colombia refleja que mientras que en México las organizaciones sociales consultadas tienen una postura unánime en este punto, en Colombia existe una mayor discrepancia, aunque la opinión generalizada es que otras organizaciones sociales se benefician de la protección de PBI de manera indirecta.

 

Bibliografía

Abbot, Chris (2005), Rights and responsibilities. Resolving the dilemma of humanitarian intervention. Oxford Research Group, Oxford.         [ Links ]

Amnistía Internacional (2003): "Actores esenciales de nuestro tiempo". Los defensores de los derechos humanos en América. Amnistía Internacional, Madrid.         [ Links ]

Annan, Kofi (2005), Speech to the Global Partnership for the Prevention of Armed Conflict. GPPAC, New York.         [ Links ]

Bellamy, Alex J., Paul Williams y Stuart Griffin (2004): Understanding Peacekeeping. Polity Press, Cambridge.         [ Links ]

Boserup, Anders y Andrew Mack (2001), Guerra sin armas. La noviolencia en la defensa nacional. Los libros de la catarata, Madrid.         [ Links ]

Bourtos-Ghali, Boutros (1992), An Agenda for Peace: Preventive Diplomacy, Peacemaking and Peace-keeping. Report of the Secretary-General Pursuant to the Statement Adopted by the Summit Meeting of the Security Council on 31 January 1992. Naciones Unidas, New York.         [ Links ]

Canel, Eduardo (1997), "New social movement theory and resource mobilization theory: the need for integration", en M. Kaufman y H. Dilla Alfonso, Community power and grassroots democracy. The transformation of social life. Zed Books, Londres/New Jersey, p. 181-222.         [ Links ]

Cortina, Adela (1994), La ética de la sociedad civil. Anaya, Madrid.         [ Links ]

Cortright, David (2008), Peace. A history of movements and ideas. Cambridge University Press, Camdridge.         [ Links ]

Coy, Patrick G. (1993), "Protective Accompaniment: How Peace Brigades International Secures Political Space and Human Rights Nonviolently", en Kool C.K. (Ed.), Nonviolence: Social and Psychological Issues. University Press of America, Lanham, p. 235-245.         [ Links ]

Ídem (1997a), "Cooperative Accompaniment and Peace Brigades International in Sri Lanka", en Jackie Smith, Charles Chatfield y Ron Pagnucco (Eds.), Transnational Social Movements and Global Politics. Syracuse University Press, New York, p. 81-100.         [ Links ]

Ídem (1997b), Protecting Human Rights: The Dynamics of International Nonviolent Accompaniment by Peace Brigades International in Sri Lanka, Tesis doctoral, Syracuse University, New York.         [ Links ]

Checa Hidalgo, Diego (2011), "Intervenciones Internacionales Noviolentas. Herramientas para la transformación de conflictos", en Convergencia, 56, p. 87-109.         [ Links ]

Checa Hidalgo, Diego y Luciana A. Ghica (2007), "Gestionarea crizelor si a conflictelor internationale", en Luciana A. Ghica y Marian Zulean, Política de Securitate Nationala. Polirom, Bucarest, p. 205–245 .         [ Links ]

Chigas, Diana (2003), "Track II (Citizen) Diplomacy", en Guy Burgess y Heidi Burgess (Eds.), Beyond Intractability. Conflict Research Consortium, University of Colorado, Boulder. http://www.beyondintractability.org/biessay/track2-diplomacy. (Acceso el 10 de enero de 2012).         [ Links ]

Eguren, Enrique (2000), "Los observadores internacionales como medio de intervención en conflictos: análisis y perspectivas", Revista de Conflictología, 1. http://www.peacebrigades.org/publications.html, (Acceso el 15 de enero de 2006).         [ Links ]

Galtung, Johan (1996), Peace by Peaceful Means: Peace and Conflict, Development and Civilization. PRIO, Oslo.         [ Links ]

James, Williams (1906), The Moral Equivalent of War. http://www.constitution.org/wj/meow.htm, (Acceso el 10 de enero de 2012).         [ Links ]

Keyes, Gene (1978), "Peacekeeping by unarmed buffer forces: precedents and proposals", en Peace and Change: A Journal of Peace Research, V, 2 y 3, p. 3-11.         [ Links ]

Lederach, John Paul (1997), Building Peace: Sustainable Reconciliation In Divided Societies. United States Institute of Peace, Washington.         [ Links ]

Lewer, Nick (1999), International Non-Government Organizations and Peacebuilding. Perspectives from Peace Studies and Conflict Resolution. Department of Peace Studies University of Bradford, Bradford.         [ Links ]

López Martínez, Mario (2000), "La sociedad civil por la paz", en Francisco A. Muñoz y Mario López Martínez, Historia de la Paz. Tiempos, espacios y actores. Editorial Universidad de Granada, Granada, p. 291-357.         [ Links ]

Ídem (2001), "La noviolencia como alternativa política", en Francisco A. Muñoz (Ed.), La Paz Imperfecta. Universidad de Granada, Granada, p. 181-251.         [ Links ]

López Martínez, Mario y Diego Checa Hidalgo (2008), "La sociedad civil en misiones de paz: del peacekeeping al peacebuilding", en Carlos de Cueto Nogueras (Coord.), Los desafíos de las Fuerzas Armadas en el siglo XXI. Comares, Granada, p. 37–43.         [ Links ]

Mahony, Liam y Luis Enrique Eguren (1997), Unarmed bodyguards. International accompaniment for the protection of human rights. Kumarian Press, West Hartford.         [ Links ]

Martínez Guzmán, Vicent (2001), Filosofía para hacer las paces. ICARIA, Barcelona.         [ Links ]

Moser-Puangsuwan, Yeshua (2000), "From the peace army to Sipaz: A chronology of grassroots initiatives in unarmed peacekeeping", en Yeshua Moser-Puangsuwan y Thomas Weber (Eds.), Nonviolent intervention across borders. A recurrent vision. Spark M. Matsunaga Institute for Peace/ University of Hawaii, Honolulu, p. 341-356.         [ Links ]

Naciones Unidas (2000), Report of the Panel on United Nations Peace Operations. Doc. A/55/305-S/2000/809, 21 de Agosto.         [ Links ]

Nowak, Agnieszka (2006), "Civilian crisis management within ESDP", en Agnieszka Nowak (Ed.), Civilian crisis management: the EU way, Chaillot Paper, 90, Institute for Security Studies, Paris, p. 15-37.         [ Links ]

OACNUDH (2004), Los defensores de los derechos humanos: Protección del derecho a defender los derechos humanos. OACNUDH, Ginebra.         [ Links ]

PNUD (1994), Nuevas dimensiones de la Seguridad Humana. PNUD, Nueva York.         [ Links ]

Rigby, Andrew (1995), "Unofficial Nonviolent Intervention: Examples from the Israeli-Palestinian conflict", en Journal of Peace Research, 32(4), p. 453-467.         [ Links ]

Schirch, Lisa (2006), Civilian Peacekeeping. Preventing violence and making space for democracy. Life & Peace Institute, Uppsala.         [ Links ]

Schweitzer, Christine; Donna Howard; Mareike Junge; Corey Levine; Carl Stieren y Tim Wallis (2001), Nonviolent Peaceforce Feasibility Study. Nonviolent Peaceforce, Hamburgo/St. Paul.         [ Links ]

Sharp, Gene (1973), The Politics of Nonviolent Action. Porter Sargen Publisher, Boston.         [ Links ]

Tarrow, Sydney (2004), El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Alianza, Madrid.         [ Links ]

Ídem (2005), The new transnational activism. Cambridge University Press, New York.         [ Links ]

Weber, Thomas (1993), "From Maude Royden´s Peace Army to the Gulf Peace Team: An assessment of unarmed interpositionary peace forces", en Journal of Peace Research, 30 (1), p. 45-64.         [ Links ]

Ídem, (1996), Gandhi’s Peace Army: The Shanti Sena and Unarmed Peacekeeping,. Syracuse University Press, New York.


Recibido: 25.01.2012 Aceptado: 16.07.2012

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons