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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.11 no.33 Santiago dic. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682012000300017 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 11, Nº 33, 2012, p. 345-374

PROPUESTAS Y AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 

Tecnología y modernización: evolución del transporte urbano en Valparaíso. 1850 - 1950

Technology and modernization: urban transportdevelopments in Valparaiso. 1850 - 1950

Tecnologia e modernização: a evolução do transporteurbano em Valparaiso. 1850 - 1950

 

Baldomero Estrada Turra

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso, Chile. Email: bestrada@ucv.cl

 


Resumen: Se analiza la evolución del transporte urbano, a través de unsiglo, en una de las ciudades que experimentan mayores transformaciones tecnológicas como consecuencia de su condición de puerto muy vinculado al comerciointernacional. Tal posicionamiento facilita la incorporación de mayores adelantostecnológicos los cuales son también parte de la infraestructura que la ciudad requiere para llevar a cabo su quehacer económico en su dimensión externa. Efectivamente, la incorporación de la energía eléctrica en el transporte urbano constituye una expresión de un proceso de modernización impulsado por la incorporaciónde tal medio energético en la actividad urbana de Valparaíso. Al mismo tiempo sehace notar las diferencias geográficas y sociales que presentan la ciudad y su vinculación al acceso a los medios de transporte y por consiguiente al proceso demodernización.

Palabras clave: transporte urbano, desarrollo tecnológico, infraestructura


Abstract: The evolution of urban transport through a century in one of thecities with greatest technological transformations due to its port status closely linkedto international trade is analyzed. This position facilitates the incorporation ofmajor technological advances which are also part of the infrastructure that the cityneeds to carry out its economic activity in its external dimension. Indeed, theintroduction of electricity in urban transport is an expression of a modernizationprocess driven by the incorporation of such energy mode of the urban activity inValparaíso. At the same time is brought to notice the geographic and socialdifferences that present the city and its link to the access to transport, and thereforethe process of modernization.

Key words: urban transport, technological development, infrastructure


Resumo: A evolução dos transportes urbanos através de um século emuma das cidades com maiores transformações tecnológicas devido ao seu status deporta intimamente ligada ao comércio internacional. Essa posição facilita aincorporação de grandes avanços tecnológicos que também fazem parte da infraestrutura que a cidade precisa para realizar a sua actividade económica na sua dimensão externa. Na verdade, a introdução da eletricidade no transporte urbano éuma expressão de um processo de modernização impulsionado pela incorporaçãodo modo de energia, de Valparaíso atividade urbana. Ao mesmo tempo, nota-sediferenças geográficas e sociais que apresentam a cidade e sua ligação com acessoao transporte e, portanto, o processo de modernização.

Palavras-chave: urbano, desenvolvimento tecnológico, infra-estrutura


 

"La movilización es una de las cuatro primeras necesidades del hombre, en igualdad de importancia con la alimentación, habitación y vestimenta. Todas las actividades del país y todo orden de cosas se han ajustado a los modernos medios de transporte"1.

Introducción

El desarrollo urbano de una ciudad latinoamericana que transita hacia la modernidad en la transición del paso del siglo XIX al XX se evidencia en forma elocuente en la transformación que experimenta en sus servicios urbanos. Es así como el abastecimiento de agua potable, el alumbrado público, el servicio de desagües y el transporte son interesantesindicadores para evaluar el proceso de modernización de los centrosurbanos. Valparaíso surge como una de las ciudades del Cono Sur queexpresa en forma palmaria este proceso de cambios, propios de la modernización, que tan bien se expresa en la incorporación tecnológica enel funcionamiento de los centros urbanos, especialmente en aquellos endonde su crecimiento y desarrollo es mas acelerado. Sin duda queValparaíso sobresale, dentro del contexto nacional, como también regional-continental, como una de las ciudades que manifiesta procesosde cambios significativos durante el período en estudio que se expresanen su evolución demográfica como también en sus transformaciones tecnológicas en los servicios públicos.

Entre los trabajos que se han referido a aspectos relacionados aldesarrollo urbano del principal puerto, existen algunos relativos a los servicios de electricidad, agua potable y desagües2 . Igualmente, hay tambiénalgunos que se concentran de modo mas preciso en los servicios de transporte privilegiando determinados medios y épocas como es el caso de lostranvías eléctricos o los trolebuses3 .

En este trabajo queremos mostrar la situación de transformacionesurbanas que vive la ciudad de Valparaíso en sus servicios de transportes,considerando que se trata de un centro urbano que destaca como uno de lospioneros en la incorporación de nuevas tecnologías en sus servicios públicos, teniendo especial preocupación por quienes son los actores que incorporan y gestionan tales modernizaciones.

Un segundo aspecto que nos preocupa se refiere al carácter dual queposee la estructura social de la ciudad y que también se refleja en su espacio urbano y el acceso a los factores de modernización. Por un lado, está laparte del plan y algunos espacios elevados como el cerro Concepción yAlegre, en donde se percibe el influjo extranjero y el desarrollo urbano y, porotro, tenemos los sectores altos en donde la improvisación, el abandono y lamiseria caracterizan su entorno. Es decir, los cerros son ámbitos en donde no llega la modernización, llega tardíamente o en forma muy disminuida.

Nos parece importante tener en cuenta la diversidad social que tieneValparaíso como ciudad a fin de efectuar un análisis apropiado de su evolución acorde a sus peculiaridades. Efectivamente coexisten dos ciudades.La más importante, como imagen, es la urbe pujante, moderna, que incorpora todos los adelantos y constituye la cara visible. La otra es la que representa la marginalidad, la pobreza y que concentra una importante masa detrabajadores que son también parte significativa del quehacer económicode la ciudad.

Sin duda que el relevante papel que desempeñó la ciudad comoentrepôt de la región sudamericana, bajo el liderazgo británico, especialmente durante el siglo XIX explica por un lado los avances urbanos y porotro la participación que tuvieron en estos, empresarios extranjeros o descendientes de europeos4 . La relevancia de Valparaíso como puerto duranteel siglo XIX le otorgó un posicionamiento económico sobresaliente dentrodel contexto nacional. Su gestión se insertó dentro del proceso expansivodel capitalismo europeo y de allí que la actividad comercial internacionaltuviera en Valparaíso un punto relevante para su desarrollo en el PacíficoSur. Tal función atrajo a importantes representantes de casas comerciales europeas como instituciones financieras que operaban en el quehacer económico de la época. Es así como Cías. Navieras, bancos, Cías. aseguradoras se instalaron en nuestras costas sosteniendo una actividad comercial-financiera que trascendía nuestras fronteras. La presencia de ingleses y alemanes manejando el comercio internacional hizo posible que sus interesesse proyectaran también al ámbito urbano en procura de mejorar los servicios para sus gestiones comerciales como también desarrollar nuevos negocios lucrativos para sus representados. De este modo se produjo el desarrollo de los medios de comunicación a través del telégrafo y el cable submarino que nos aproximaron a Europa entre los primeros del Continente.Igualmente, llegaron luego el teléfono y energía eléctrica posibilitandoimportantes adelantos en el desarrollo urbano y remarcando la peculiaridad modernizante que poseía la ciudad en fuerte contraste con el interiordel país.

Peculiaridades Geo-Urbanas de Valparaíso

Valparaíso, a la distancia, surge como un anfiteatro y asírecurrentemente se le describe. Sin embargo, al aproximarnos podemosadvertir que esta macro fisonomía es la conjunción de montículos delimitados por quebradas dibujadas por el curso descendente de las aguas a travésdel tiempo. Se puede decir que la ciudad tiene una figura macro cóncava construida por espacios convexos irregulares que generan una variada ymúltiple perspectiva visual a sus habitantes.

Las particulares características topográficas de Valparaíso le hanimpuesto a sus habitantes especiales mecanismos para desplazarse, sobretodo, en dirección a los "cerros". Bien sabemos que el poblamiento de laciudad no se atuvo a diseños urbanos tradicionales y por consiguiente lascalles no surgieron de planificaciones predeterminadas por urbanistas oplanificadores, sino, muy por el contrario, la geografía fue guiando con suslimitadas posibilidades a los arriesgados pobladores quienes en permanente desafío a las leyes de gravedad fueron construyendo sus viviendas enforma espontánea, en diversos lugares, sin ningún acceso a los serviciosurbanos. Estos servicios fueron incorporándose posteriormente con todaslas limitaciones y dificultades que ello significaba, sobre todo cuando sequiso trazar calles que hicieran posible el transito de los propios habitantescomo también de los animales y los medios de transporte que necesitabanpara su traslado.

De allí entonces la importancia que tiene, hasta la actualidad, el intrincado sistema de escalas que facilitan la circulación ciudadana peatonaldesde y hacia el plan de la ciudad. Muchas escalas están flanqueadas porcasas a ambos lados de su recorrido y por ello aparecen identificadas como"calles" en algunos planos. Por otro lado cabe también mencionar que laextrema inclinación de algunas supuestas calles no permite la movilizaciónde vehículos, salvo animales, por lo cual su función como vía de transportees muy limitada. Efectivamente, a través de toda la historia de la ciudad,hasta el presente, el uso de animales para transportar mercaderías ha sidoun recurso permanente. La figura de los "burros" constituye parte de laidentidad de la ciudad por la invaluable utilidad que prestan para trepar porlos irregulares senderos escarpados hacia las alturas. Fueron, durante muchos años, el medio de transporte usado por los múltiples vendedores-repartidores de leche, agua, pan, pescados, mariscos, etc., que a diario invadían la ciudad. Igualmente, fueron los burros quienes ayudaban a los comerciantes a trasladar la mercadería que obtenían en los mercados o casasdistribuidoras, para llevarlas desde el plan de la ciudad a sus negocios ubicados en los cerros. Por muchos años, la presencia de estos animales semantuvo pese al aparecimiento de los medios de transporte moderno porcuanto sólo ellos podían vencer las dificultades que ponía la geografía parael desplazamiento desde el plan a los "cerros". Su prolongada presencia hasido el testimonio y la denuncia de la asincronía que caracteriza a la ciudaden su proceso de modernización como en su peculiaridad geohistórica.

Al igual que otras ciudades, podemos advertir una secuencia evolutiva en la incorporación de los distinto medios de locomoción que fueronsurgiendo en la medida que el avance tecnológico y los medios económicoslo permitían, como ocurrió con la evolución desde la tracción animal a laeléctrica. Sin embargo, los planos inclinados, que caracterizan la geografía de Valparaíso, dificultaron tales recursos impidiendo que estos serviciospudieran llegar a lugares muy elevados o lo hicieran con muchas limitaciones. De allí entonces la necesidad de incorporar medios apropiados a latopografía como fueron los funiculares (conocidos como ascensores en laciudad) que hicieron posible llegar a las cotas de 50 o 60 metros, facilitando el acceso al nivel en donde iba la ocupación habitacional en forma masiva a fines del siglo XIX. Es así como desde 1885 se inicia la construcciónde estos medios de transporte que desempeñaron una importante funcióncomo medio de transporte para miles de habitantes que a diario lo utilizaron para desplazarse desde los cerros al plan de la ciudad.

Un elemento interesante y constitutivo del crecimiento y ocupaciónde la ciudad, en virtud de su especial fisonomía, son los muros de contención. La construcción de viviendas, escalas y calles se vincula con estosinstrumentos constructivos a los cuales se acude para lograr el asentamiento horizontal o para abrir espacios para ascender y crear recursos de comunicación y transito. Los muros forman parte de la estrategia popular paratomar posesión y transformar el espacio vertical e incorporarlo a su uso5 . Los muros han posibilitado la "invención" del suelo que ha hecho posibleel habitar, especialmente para los sectores populares en su lucha por dominar la pendiente6 . El reconocimiento de la ciudad deja en evidencia la relevancia de estos muros que han abierto también espacio al arte como en elcaso del "Museo a Cielo Abierto" creado en el Cerro Bellavista y de diversas manifestaciones populares a través de graffiti u otras expresiones visuales estampadas en los muros que acompañan y sorprenden al viajero o caminante en su deambular porteño.

Coches de Posta

Al comenzar la vida independiente, la ciudad era sólo una villa queestacionalmente cumplía con sus labores portuarias en beneficio especialmente de Santiago. Recuas de mulas y carretas tiradas por bueyes transportaban las mercaderías escoltadas por diestros jinetes a caballo. La comunicación entre Valparaíso y Santiago era ocasional y llevada a cabo por particulares. Ocasionalmente para satisfacer especialmente los requerimientosde extranjeros se alquilaban caballos para quienes deseaban dirigirse a lacapital, como ocurrió con Samuel Johnston en 1811. Este viajero hizo notar los peligros del viaje por la presencia de asaltantes como también porlas malas condiciones del camino que logró superar luego de 24 horas,haciendo notar que en carreta tomaba cuatro días7 . Cabe señalar que estetiempo era posible cuando las condiciones climáticas eran buenas por cuantoen tiempos de lluvia la situación era muy distinta de acuerdo a la experiencia que vivió Richard Longeville Vowell quien hizo el mismo camino acomienzos de la década de 18208 .

La creciente actividad comercial impuso la necesidad de mayoresvínculos entre la emergente ciudad portuaria y la capital, donde se realizaban los trámites aduaneros, lo que estimuló la necesidad de crear empresas de transporte que unieran ambas ciudades. Tal como ocurrirá en la mayoríade los adelantos técnicos y en especial relacionados con el transporte laparticipación de capitalistas extranjeros será fundamental en su desarrollo.De acuerdo a William Bennet Stevenson, en 1920, un norteamericano de apellido Moss, estableció el primer servicio de coches entre ambas ciudades que funcionaba dos veces por semana9 .

En cuanto al transporte urbano interno de la ciudad de Valparaíso, amediados de 1840 aparecen en forma notoria los coches de posta o de alquiler. En 1843 encontramos una ley que imponía una contribución mensual a los carruajes en general. Para 1855 el Cabildo acuerda imponer a loscarruajes el pago de patente, lo que se aprueba por el Gobierno central el31 de julio del año siguiente10 .

Federico Walpole, oficial de la marina inglesa que nos visitó a mediados del siglo XIX describió la locomoción colectiva de la época de lasiguiente manera:

"Los medios de locomoción son fáciles. Birlochos (coches ligeros)y carruajes de todas descripciones (no muy limpios y nuevos) corren constantemente, día y noche en toda la extensión de la ciudad;de un extremo al otro, puede ser recorrida por un real (cinco peniquesingleses). Los conductores obedecen a disposiciones muy estrictas:está prohibido el manejo violento y precipitado; de noche debenllevar una luz y todos los que usan más de dos caballos en el volanteestán obligados a llevar un caballo guía montado por un muchacho.Por una licencia diurna se pagan cuatro dólares mensuales y ochopor una nocturna además de fuertes multas por cualquier infraccióna los reglamentos"11

Para 1870 eran cerca de 70 los coches públicos que circulaban porla ciudad que pertenecían a la Cía. de Carruajes de Valparaíso y a EmilioKunstman, quien arrendaba por $6.000 anuales la Cía. La tarifa que secobraba era de diez centavos por pasajero12 . La aparición del ferrocarrilurbano significó la decadencia de este tipo de movilización ya que sólo eranocupados en aquellos lugares por donde no pasaban los carros urbanos13 .

Ferrocarril Urbano. "Carros de Sangre"

El sistema de ferrocarril tirado por caballos se inició en los EstadosUnidos de Norteamérica, específicamente en Nueva York en 1832 y posteriormente comenzó a operar en Nueva Orleáns (1835), Boston (1856) yFiladelfia (1858). Luego se masificó en el resto del país. En Europa, losprimeros carros funcionaron en Paris (1853) con carros adquiridos a fabricantes de Nueva York. Durante la década de 1860 se proyectó a través deotras ciudades europeas: Liverpool (1860), Ginebra (1862), San Petersburgoy Copenhague (1863), La Haya (1864), Berlín y Viena (1865)14 . En América Latina este servicio comenzó en 1858 en las ciudades de Santiago de Chile, Ciudad de México y La Habana. En el caso de Santiago las instalaciones las hicieron ingenieros procedentes de USA15 .

Este sistema de transporte público surgió en Valparaíso cuando el18 de junio de 1861 se declara instalada la Cía. del Ferrocarril Urbano quecomenzó a operar el 28 de marzo de 1863, con 25 carros, presidida porDavid Thomas con un capital de $550.000 divididos en 2.200 acciones de$25016 . La autoridad advertía que este servicio traía otros beneficios anexospara el mejoramiento urbano por cuanto significaba una mejor conservación de las calles. Para 1864 ya se había arreglado el pavimento en lascalles principales, "guardando los niveles y facilitando los desagües necesarios y aunque este arreglo no se ha hecho con la estrictez que sería exigible, según contrato, la mejora que han recibido las calles es muy considerable"17 . La relación entre las autoridades municipales y la empresa de transporte se mantuvo bajo continuos conflictos en relación a la responsabilidadque le correspondía a esta última en cuanto a la mantención del estado delas calles. Permanentemente se producían roces entre la empresa y la Municipalidad por la mantención de las calles ya que habitualmente correspondía al organismo público hacerse cargo de esta función por cuanto la empresa privada negaba tener obligación de velar por el estado de las calles.En la memoria correspondiente al año 1875, el Intendente se quejaba que laempresa se resistía al levantamiento de las calles por donde tenían tendidassus líneas ferreas por lo que no era posible mejorar los pavimentos ni tampoco levantar los niveles de algunas calles como del Teatro, Victoria yCochrane que luego de construirse la calle Blanco quedó más alta18 .

Excepcionalmente hubo acuerdo, durante el período alcaldicio de Francisco Errázuriz Echaurren en 1876, para adoquinar la calle Aduana(Prat) pero no fue posible ampliar el compromiso a otras zonas de la ciudad19 . En 1877 surge un litigio entre el Municipio y la empresa de transporte por trabajos que realizó esta última en calle Victoria por un valor de$6.388. Debió buscarse una instancia intermedia que fallara a modo dearbitro, la cual decidió que la Municipalidad debía cancelar el valor de losmateriales utilizados. Esto se tradujo en el pago de $2.76420 .

Al finalizar el siglo XIX, se mantenían los conflictos entre el Municipio y la Empresa del Ferrocarril Urbano. Uno de los regidores calificabael servicio de transporte como pernicioso por cuanto el público no se sentíasatisfecho por una empresa "sobre rieles que tenían la edad del mundo, conmaterial desvencijado, en condiciones deplorables". Agregaba que la empresa, en cuarenta años, nada había hecho por la ciudad como no se explotar un privilegio odioso usufructuando de condiciones perjudiciales para laciudad21 . Uno de los problemas sobre los que se quejaban los regidores dela época se refería a que la empresa no se preocupaba de mantener en buenestado el pavimento de los costados externos de las vías de sus servicios ysólo se limitaban a reparar la parte central de las líneas22 .

Para 1870 contaba con 45 carros con capacidad para 24 personas enel interior y 30 en la imperial (techo). Se trataba de carros tirados por dos caballos que se desplazaban por un sistema de rieles separados por 1.676mm. Para 1880 los carros eran 6323 .

La estación central del ferrocarril urbano estaba en la alameda de Las Delicias en donde contaba con caballerizas para 350 caballos. Para elsegundo semestre de 1870, luego de rebajar los pasajes en un 50% losingresos de la empresa ascendieron a 98.177 pesos obteniendo una utilidadde 44.031 pesos equivalente a un 8% del capital invertido. Durante dichoperíodo se trasladaron 1.439.562 pasajeros en primera clase y 1.116.911 ensegunda clase lo que se traducía en un total de 14.000 pasajeros diarios24 . En 1871, utilizando 30 carros, realizando 378 viajes diarios, se transportaron 5.358.480 pasajeros con lo que se quintuplicó el transporte del primeraño de funcionamiento. El Intendente, ante estas cifras, reflexionaba al respecto afirmando que "por los datos proporcionados por esta empresa, puede calcularse el valor rápido que en pocos años ha adquirido el adelanto yla actividad mercantil de la población"25 .

Para 1872 aparece una disposición que deja en evidencia algunosproblemas que se producían con el transito de los "carros de sangre". Antequejas contra los conductores por la prisa al dar la señal a los conductoresse decretó que los conductores debían hacer parar el vehículo inmediatamente que alguna persona deseara subir o bajar de él y no debía dar la señalde partida hasta que esa persona se hubiera sentado o descendido sin inconveniente. Las penas por infringir estas disposiciones podían ser multas dediez a veinte pesos o días de prisión. Un segundo decreto, fechado en 1874,prohibía el transporte de pasajeros de pié y establecía las mismas penas deldecreto anterior26 . Este fue un tema constante y sobre el cual tampoco había acuerdo entre los propios miembros del Municipio ya que en sesión deseptiembre de 1897 se produce una discusión al interior del Consejo sobreesta disposición reglamentaria que limitaba el número de pasajeros. El alcalde, en defensa de la prohibición, sostenía que las personas de pié interrumpían el tráfico y molestaban a los pasajeros, "especialmente a las señoras"27.

Algunas otras protestas públicas se referían a incumplimiento dehorarios y de los recorridos. En 1887, uno de los regidores denunciaba quelos carros no llegaban, durante las noches, a la estación Barón, afectando alos pasajeros que se dirigían allí con el objeto de abordar el tren28 . Habían también problemas en el funcionamiento de servicio de transporte comoconsecuencia del mal estado de las calles lo que era de responsabilidad delMunicipio como sus propios miembros lo reconocieron ante una denunciaque se manifestó en una sesión de agosto de 1896 cuando se estableció quelos carros no estaban transitando por calle Blanco y que la causa era eldesnivel de tal calle existiendo una suerte de precipicio entre el pasaje Nº 6y la calle Bellavista. Se señala la escasez de recursos como causa de talesdescuidos en las condiciones de las calles29 .

Por parte de los vecinos se reclamaba, especialmente en los terminales de los recorridos, por los malos olores que se producían en tales lugares, lo que determinaba efectos negativos para las propiedades cercanas atales lugares que no se arrendaban o se arrendaban mal. En algún momentose prohibió que los carros se detuvieran en un lugar determinado30 .

En 1882 se renueva el contrato entre el Municipio y la empresa,representada por Juan Enrique Ramírez. La empresa se comprometió a pagar, por el período de 20 años, la suma de $7.500 semestrales. La renovación se hizo efectiva desde el 1 de mayo de 188331 .

En 1887 se estableció un recorrido a Playa Ancha que pasaba por laAv. Altamirano, Caleta Membrillo, Torpederas. En 1899 comenzó a funcionar un recorrido que unió el Almendral con el Sauce32 . Para 1901 el ferrocarril urbano contaba con 13 kilómetros de recorridos y tenía un movimiento de 16.000.000 de pasajeros.

Las dificultades geográficas hacían imposible implementar otrosrecorridos con los carros de sangre que permitieran solucionar los problemas de locomoción que afrontaba la población de los sectores altos quienes van a disponer de posibilidades de transporte más rápido sólo cuandose comiencen a instalar los funiculares y luego, en forma parcial, el ferrocarril urbano eléctrico.

Los ingresos obtenidos por el Municipio como consecuencia de laautorización que tenía la empresa de ferrocarril urbano para ocupar lascalles de la ciudad eran destinados a objetivos específicos. Para 1875 sereconocía, por parte de las autoridades municipales, haber recibido sobre$4.000 correspondiente al primer dividendo que le correspondía según contrato33 . Luego de renovado el contrato, en 1882, cuando el Municipio comenzó a recibir el pago de 15.000 anuales por parte de la empresa, la Municipalidad decidió construir el Teatro Victoria solicitando un crédito por $214.000, teniendo como base de ingreso los aportes del ferrocarrilurbano34.

Un aspecto interesante relacionado con el transporte urbano se relaciona con la incorporación de mujeres en las labores de cobradoras, comoconsecuencia de la Guerra del Pacífico que provocó escasez de mano deobra masculina. Muchas reacciones provocaron su presencia. Para los extranjeros fue algo muy singular y llamativo y para la sociedad nacional lasexpresiones fueron muy variadas. Algunas fueron reflejo de mentalidadesmachistas, otras de carácter clasista, pero en ningún caso su presencia pasódesapercibida como lo manifiestan los diversos testimonios que tenemossobre el tema.

Para determinados sectores, las cobradoras se caracterizaban porcometer "conductas inapropiadas". Se hacia, permanentemente, alusionesa una supuesta ligera conducta sentimental en cuanto a su relación con lospasajeros y sus compañeros de labores. Juan Rafael Allende, periodistasatírico, escritor y dramaturgo, sintió un especial rechazo por las cobradorasde los tranvías, refiriéndose a ellas con encono, y fijación. Permanentemente se burló de ellas en sus diversos periódicos satíricos con juiciosdenigrantes. Refiriéndose expresamente al gremio de Valparaíso, sosteníaque eran "mujeres pervertidas que todo el día y toda la noche van en elcarro formando tertulia y cometiendo desórdenes" 35

También se las inculpaba de falta de honradez al negarse a dar losvueltos o argumentar que no tenían fichas, quedándose así con el valor delpasaje. Carlos Pezoa Véliz denunció, en su poema "Vida de puerto", laimagen de las conductoras "manilargas": "Las conductoras de alegres trajes/ timan los quintos de los pasajes/ que les pagaron en la imperial"36

Ferrocarril Urbano Eléctrico.

El desarrollo urbano trajo como consecuencia la necesidad deimplementar servicios que permitieran una mejor adaptación a los requerimientos que iban surgiendo. Bien sabemos que una ciudad que se desarrolla en sus actividades trae automáticamente un proceso de crecimiento yexpansión. Efectivamente, la ciudad de Valparaíso, al iniciar el siglo XX,era una ciudad que había ampliado su territorio de dominio y exigía mediosde desplazamientos mas acordes a los existentes carros de sangre y ascensores que sólo llegaban en promedio a la cota de los 50 metros de altura, enconsecuencia que la población se había alejado mucho más en distancia hacia los "cerros". Aunque la aparición de los tranvías eléctricos constituyó un gran adelanto para la ciudad, no fue una solución para los sectoresaltos habitados por la población más desprotegida. Posteriormente, los autobuses tampoco pudieron superar el problema, fundamentalmente por laausencia de vías de acceso apropiadas para su tránsito.

Al comenzar el siglo XX, 1904, se inauguró en Valparaíso el sistema de tranvías eléctricos, a través de un contrato con Saavedra Benard en representación de Gesellchaft Berlin y la Electricitsat A. G. Von Schukertde Nuremberg, asumiendo la responsabilidad del alumbrado público y deltransporte urbano por medio de los tranvías eléctricos. El servicio se inicióel 26 de diciembre de 1904 con 7 carros con imperial. La prensa localinformaba el acontecimiento de la siguiente manera: "a las 1.30 P.M., elconvoi, compuesto de siete carros vistosamente engalanados con banderaschilenas y alemanas.... se ponía en marcha en dirección a la plaza de laAduana a los acordes del himno nacional... en medio de una fila compactade espectadores estacionados a ambos lados de la Gran Avenida, que admiraban esta prueba de progreso material"37 .

Un año mas tarde, el 28 de enero de 1906, se inauguró el servicioentre Barón y Recreo, el que se amplió, en noviembre de ese año, hastaViña38.

La aparición de este medio de transporte, que reemplazó a los "carros de sangre" tirados por caballos, si bien fue un importante adelantourbano, significó también varios accidentes ante la rapidez con que se desplazaban ante los incrédulos porteños. Al comienzo se produjeron muchascoaliciones y atropellos, como lo denunció la prensa local39 . Este servicio se mantuvo por medio siglo en funcionamiento ya que el último tranvía, elnúmero 505, recorrió Valparaíso el 30 de diciembre de 1952. El contratocon que inició sus labores la empresa de tranvías estipuló que existiríancinco líneas de recorrido, que sumaban un tramo de 25 kilómetros. En 1908,Saavedra y Benard traspasó sus derechos a la Cía. de Tranvías Eléctricosde Valparaíso, empresa capitalista alemana40 .

Para 1909 la Cía. de Tranvías, informaba que la extensión de líneasusadas por los 85 carros motores y 40 acoplados, disponibles para ese año,era de 28 kilómetros, habiéndose trasladados 30.925.000 de pasajeros. Encuanto al personal de la empresa se constituía por 60 administrativos, delos cuales 30 eran extranjeros y 762 subalternos, en donde 22 no eran chilenos41 . Cabe recordar que los servicios de la empresa eran de transportecomo también de entrega de energía eléctrica a la ciudad y por consiguienteera una de las más importantes que existían en la época tanto por la importancia de su quehacer como por la cantidad de trabajadores que reunía.Para 1913 la red eléctrica contaba con 2.600 consumidores y la superficieque recorrían los carros había aumentado a 40 kilómetros incorporando eltramo desde el matadero a Chorrillos en Viña del Mar42 .

La evolución que experimentó el uso de la energía eléctrica en laciudad es sin duda un excelente indicador del proceso de modernizaciónque esta tuvo. A través de los años hay un constante aumento de usuarios yde capacidad energética como consecuencia de la creciente demanda.

Cuadro Nº 1

PRODUCCIÓN ENERGÉTICA Y NÚMERO DE USUARIOS. VALPARAÍSO 1918 – 1927

Fuente: Empresa Editorial Cronos, Chile en Sevilla. El Progreso Material, Cultural e Institucional de Chile en 1929, Santiago 1929.

El funcionamiento del tranvía fue una de las expresiones del uso dela electricidad como un recurso energético. Al igual que todos los otrosadelantos urbanos incorporados en la ciudad de Valparaíso la electricidadestuvo manejada por capitales extranjeros de carácter privado. Esta situación implicó un ambiente muy sensible en los temas laborales por el descuido que había del servicio y de las condiciones de los trabajadores. Loscapitalistas estaban fuera de Chile y la parte gerencial estaba conformadafundamentalmente por extranjeros.

En el caso de las relaciones entre la parte patronal y los obreros, eltransporte de tranvías se caracterizó por ser uno de los más conflictivos dela ciudad, siendo también uno de los que agrupó mayor número de trabajadores. A través de los 48 años que funcionó el servicio tranviario nos vamos a encontrar con importantes y prolongados conflictos que tuvieronfuertes repercusiones en el desenvolvimiento de la ciudad. En 1911 ya tenemos noticias de una huelga de maquinistas y cobradores por incumplimiento de un acuerdo con la empresa. Los trabajadores solicitaban un sueldo fijo; premios y dos días de licencia luego de 28 días trabajados; unmáximo de multas de dos pesos y otras reivindicaciones laborales propiasde sus obligaciones43 . Al parecer, poco obtuvieron en esta protesta por cuantoen marzo de 1912 aparecen nuevamente noticias de conflictos entre trabajadores y la empresa, como lo publica la revista Zigzag, haciendo especiale irónicas referencia a las cobradoras: "El venerable gremio de cobradoresy maquinistas de tranvías, con sus anexos las simpáticas cobradoras, habíaamanecido de malas pulgas y se había negado a trabajar … según ellos, laEmpresa no ha cumplido con las promesas arrancadas en el anterior movimiento; por el contrario, sigue tragándoles el sueldo a multas, haciendomalabares con los jornales, y lo que es peor, a juicio de las espiritualescobradoras, obligándolas a lavarse las manos donde el agua no la usan nilos municipales"44 . Para esta época las cobradoras, usaban uniforme, decaracterísticas muy militares, tal como lo revela una foto de la revista, adiferencia del siglo XIX cuando su uniforme consistía en un sombrero dehombre, un portamonedas y un delantal blanco y lo demás "quedaba algusto o los recursos de cada cual".

El 15 de septiembre de 1919, aparecen también noticias de problemas de los trabajadores con la empresa, iniciándose una huelga del personal de la Cía. sin lograr ser escuchados por los ejecutivos que desconocieron totalmente la organización gremial de los trabajadores. A fin de garantizar el funcionamiento del servicio se dispuso que los carros circularancon protección militar45 . Se intentó superar el problema con el nombramiento de una Junta de Conciliación pero no fue reconocida por la Gerencia de la Cía. Finalmente intervino el Intendente y aunque no hubo unasolución total a las demandas de los trabajadores se logró superar la huelga o más bien postergar el conflicto, por cuanto al año siguiente volvieron amanifestarse los descontentos laborales.

Por otro lado, las medidas de seguridad para proteger a los transeúntes y pasajeros no eran muy apropiadas ya que eran continuos los accidentes por causas que podían ser controladas por los maquinistas. Era común saber de choques entre tranvías por negligencias y descuidos de los maquinistas como fue el caso del choque frente al ascensor Barón en que quedaron varios heridos y se destruyó la línea por una extensión de 50 mts.46 .

Para 1914 se produjo un aumento de las tarifas, de 7.5 centavos a 10centavos, que provocó el descontento masivo de la población. Este malestar se manifestó a través de concentraciones y protestas callejeras que desembocaron en actos de vandalismo con la destrucción de carros y ataquesal Banco Alemán Trasatlántico y otras empresas alemanas47 . Posteriormente se efectuó un mitin sin mayores problemas a pesar de la gran cantidad deconcurrentes. Se inicia un boicot por parte de la población en contra de lostranvías incentivado incluso por la Alcaldía. Por su parte la empresa notificó que por los destrozos ocasionados a algunos tranvías sólo circularíanalgunos carros hasta que la situación se normalizara. La situación se mantuvo por un par de semanas para luego retornar a la normalidad con unasolución híbrida. Cabe agregar, además, que las consecuencias de la I Guerra Mundial afectaron directamente el destino de la empresa, la cual nopudo responder a los requerimientos de mantención del servicio por laslimitaciones impuestas por los británicos que impedían el acceso al material requerido.

Conflictos entre el público y el personal de la empresa fue también otro de los problemas que se produjeron en el funcionamiento deeste servicio. Fue constante la queja por parte de los usuarios sobre elpaso de los carros que no se detenían portando el letrero que estabancompletos cuando en realidad no era así. Era una forma de presionarque utilizaba la empresa para que se permitiera el transporte de mayorcantidad de pasajeros, por cuanto estaba limitado a solo tres personasde pié48 .

Una vez terminada la guerra, se suponía mejoraría el servicio, sinembargo no ocurrió así y por el contrario, los problemas se agudizaron,llegando a una situación crítica en 1920. La prensa habitualmente registraba los accidentes que se producían como consecuencia del mal estado delmaterial49 . Efectivamente, las denuncias y accidentes de tranvías eran continuos provocando daños en la ciudad y en las personas50 . La Alcaldía de Valparaíso ordenó una inspección que denunció la necesidad inmediata dereparación de las instalaciones, adoptando como decisión extrema la suspensión de todos los carros que no brindaban la exigida seguridad públicay exigiendo se respetara la disposición que sólo permitía el transporte desólo 3 pasajeros de pié51 .

La limitación de pasajeros provocó una tensa situación entre lospasajeros y la empresa lo que llevó a esta a solicitar del Alcalde la ayuda dela fuerza pública por cuanto habitualmente la policía no acudía a los llamados cuando se requería52 .

La revisión técnica efectuada a los carros determinó que todos loscarros se encontraban en condiciones defectuosas pero para no suspendertodo el servicio se determinó sacar 10 de ellos para someterlos a reparaciones, lo cual complicó aún más la situación ante los usuarios53 . Al interior del Municipio hubo opiniones disidentes ante la medida del Alcalde por lalimitación a los pasajeros de pié54 .

La empresa, por su parte, argumentaba que no era posible renovarlos carros porque, luego de la guerra, ya no se construían tranvías, por locual era necesario pensar en la posibilidad de fabricarlos en el país55 . Para entonces, el servicio lo cumplían 52 tranvías cuando el Municipio exigíaque debieran ser 81.

La crisis llegó a su extremo el 10 de marzo, cuando se produjeronserios incidentes que terminó con serios destrozos en el material de la Cía.,entre otros, diez y nueve carros quemados y treinta casi completamentedestrozados. Fue necesaria la intervención de la fuerza militar para poneratajo a los desmanes y las destrucciones. Hubo decenas de heridos, entreellos 18 guardias56 .

Ante lo precedente, la empresa alemana propietaria decidió vendery en julio la cedió a la "Cía. Hispano-Americana de Electricidad" perteneciente a inversionistas españoles y que conformó un directorio integradomayoritariamente por ejecutivos chilenos permitiendo una mayor autonomía en la gestión.

Como consecuencia de la situación el servicio sólo operó con 33tranvías. La llegada de los catalanes significó algunas mejoras como la inauguración de una nueva línea al barrio Santa Elena y Las Zorras y la reposición de 37 carros traídos desde Bélgica. También se implementó unservicio nocturno entre la plaza Sotomayor y Chorrillos57 . En junio de 1923se informaba por la prensa de la llegada de cuatro auto-ómnibus pertenecientes a la Cía. de Tranvías que vendrían a reforzar los medios de locomoción de la ciudad. Cada una de las máquinas, construidas en Berlín, pesaba7500 kilos con una capacidad para 18 pasajeros sentados y 12 de pie; seaccedía por la parte trasera, eran económicos en cuanto al uso de gasolina yestaban acondicionados para subir cerros58 .

Sin embargo, pese a las implementaciones señaladas, la situación nocambió en la forma que se esperaba por lo que, en 1922, el Alcalde advirtióque si la Compañía no estaba en condiciones de hacer cumplir el contratoera mejor que cediera la posibilidad a otra empresa59 . Efectivamente, así ocurrió y en 1923 se traspasó la propiedad de la Cía. a un consorcio británico que centró su atención en el servicio eléctrico dejando de lado el servicio de tranvías, manteniéndose el estado de insatisfacción.

Las demandas eran superiores a las posibilidades y expectativas y elalejamiento de los españoles significó el inicio de una nueva etapa de postergaciones para el servicio tranviario. Así lo entendió El Mercurio al referirse a la situación señalando que "los tranvías se han quedado atrás en elprogreso urbano y ni siquiera la empresa ha aumentado las líneas, abandonando la idea de los recorridos transversales (a los cerros) y del CaminoCintura, en vista que le quedan pocos años de contrato de concesión y nosabe en que situación la dejaría el nuevo contrato"60 . Como ya lo anunciamos, efectivamente, la empresa cambió de propietarios y los nuevos administradores no realizaron grandes transformaciones.

En los inicios de la década de 1930 se produjo un nuevo traspaso dela empresa, siendo ahora sus propietarios una sociedad de origen norteamericana la cual tuvo que enfrentar una situación de deterioro del serviciobastante onerosa61 .

En realidad hacia 1920 queda marcada la fecha de término parael sistema de tranvías por cuanto comienza a emerger el servicio debuses a motor y los costos del servicio de tracción eléctrica eran muyelevados. Hasta entonces había una extensión de líneas de 50 kilómetros y posteriormente no se realizaron ampliaciones, con lo cual el servicio básicamente se concentró en el plan de la ciudad y en su recorridoa Viña del Mar.

Para la década de 1930, la crítica situación económica que enfrentóel país tampoco permitió cambios sustantivos en el transporte en general,por el contrario los problemas se agudizaron. La desvalorización de lamoneda nacional hizo imposible pensar en recambio de material. La empresa continuó operando a perdida durante los primeros años de la década.En 1931 el déficit fue de 1.800.000 pesos. La Municipalidad permanentemente estuvo haciendo ver a la Cía. las deficiencias que esta evidenciabaen su servicio pero sin resultados positivos. La Cía. hacía notar, en declaración pública, la encrucijada en la que se encontraba ante las exigencias porparte de la Municipalidad, como pintar los carros y mejorar las vías y ladifícil situación económica que enfrentaban62 . La Municipalidad amenazaba con ceñirse estrictamente al contrato vigente y que en caso contrario seaplicarían las sanciones correspondientes.

Al expirar el contrato de la Cía., en abril de 1933, no se manifestó interés por continuar el servicio en las condiciones anteriores. Antetal situación y en consideración a los graves problemas que existíantambién con la movilización motorizada, el Gobierno debió intervenir entregándole a la Cía. una serie de franquicias, como elevación de lastarifas, eliminación de líneas y otras facilidades que hicieran posiblemantener el servicio.

Posteriormente, encontramos, de modo intermitente quejas en contra del servicio, referente a la falta de mantención y recambio del material.Una nueva renovación del contrato, en 1944, señalaba entre las condiciones establecidas el mejoramiento del material rodante y la construcción deuna garita refugio en la plazoleta de la estación Barón63 .

En 1945, la propiedad del servicio pasó al Estado chileno al crearsela Cia. Nacional de Transporte. En 1946 llegaron tranvías "nuevos" pero sedenunció que sólo se trataba de tranvías norteamericanos en desuso, "vetustos e inmundos". Se mencionaba que la Cía. había perdido su capital de

150.000.000 en un año de funcionamiento64 . Ese mismo año llegaron losprimeros trolleybuses que fueron los que finalmente reemplazaron a lostranvías operando con energía eléctrica pero sin la costosa infraestructurade rieles65 .

Autobuses

Las limitaciones del servicio de tranvías, en relación a la demanda de la población, sobre todo de los sectores altos, estimularon la apariciónde autobuses, los que comenzaron a surgir en la década de 1910 comocomplemento del servicio de tranvías y luego como acciones aisladas deempresarios independientes. Uno de estos casos apareció hacia fines de1918 cuando Manuel Fuenzalida advirtió las necesidades de los veraneantes que deseaban trasladarse desde la Aduana a Las Torpederas y puso enese recorrido el auto-camión Republic Nº 924 con capacidad para 10 pasajeros. Este modelo era importado por el propietario del almacén Punta Arenas don Perfecto Valiña ubicado en Plaza Echaurren66 .

En forma más organizada y competitiva, el servicio de autobusescomenzó a partir de abril de 1920 cuando un grupo de empresarios decidieron conformar una sociedad que asumiría el compromiso de establecer unservicio de autobuses en las calles del plan de Valparaíso y hasta Viña delMar. Solicitaron las garantías pertinentes a las autoridades edilicias a fin deevitar la competencia de vehículos no adecuados al traslado de pasajeros yformaron una sociedad con acciones de bajo valor y así facilitar la participación de un grupo importante de personas.

En julio de 1921 apareció otra empresa, la "Empresa Chilena deÓmnibus", liderada por un destacado empresario local, Rodolfo Navarrete.Se trataba de una empresa en donde todos los trabajadores tenían parte enla sociedad. Comenzaron operando con sólo tres máquinas para agregarotras cinco un año después de iniciar sus actividades. En 1922 apareció unorganismo que agrupó a los propietarios de autobuses, a fin de estableceruna mejor organización del servicio: Asociación de Dueños de Góndolasde Valparaíso. Por su parte la Municipalidad creó, en 1927, la Direccióndel Tránsito67 .

En un comienzo los buses se remitieron a realizar los mismos recorridos que ya tenían establecidos los tranvías. A fines de la década de 1920comenzaron un incipiente servicio a los cerros que tampoco cubrió las reales necesidades de esos sectores, por cuanto continuaron los reclamos delos habitantes afectados. En 1928 existían seis líneas de recorrido con un total de 165 máquinas de las cuales 85 cubrían el plan de la ciudad, 10 ibanhasta Las Torpederas y 70 hacían el recorrido a Viña del Mar. Cada "góndola" transportaba un promedio de 300 pasajeros. A partir de ese año comenzaron a crearse recorridos a los cerros. El 7 de marzo se informaba porla prensa que ese día se iniciaría el recorrido de prueba entre las callesYerbas Buenas y Yungay hasta el Camino Cintura. El 17 de marzo finalmente se inauguró el servicio por el Camino Cintura con un recorrido concuatro buses que partió desde Plazuela Ecuador68 . El 12 de julio se inauguró también el recorrido de buses al Cerro Alegre. Para poder abrir esteservicio fue necesario realizar una serie de obras viales que permitieran eltránsito adecuado de los buses. En cuanto a las condiciones en que se encontraban los cerros, el diario La Unión publicó un artículo titulado "Nuestros cerros, castillos feudales que levantan de noche sus puentes levadizos"en donde sostenía que "los cerros quedan aislados debido a la mala infraestructura de las calles, no se puede escalar a muchos de sus lugares, incomunicados a cuatro cuadras del riñón de Valparaíso, relegando a la poblaciónal enclaustramiento o al alpinismo. En invierno no hay mas que resignarsea quedarse en casa"69 .

Al año siguiente se informaba de la inauguración del servicio debuses a Casablanca. Al mismo tiempo se decretaba la prohibición de llevarpasajeros en camiones de carga, lo que evidenciaba que este era el sistemaque prevalecía con anterioridad. El empresario que asumió el desafío fueAndrés Ramos70 . En mayo de ese año, 1930, se inauguró también un servicio a Santiago con un recorrido que iniciaba su viaje en Valparaíso a las 8.0 de la mañana y regresando a Valparaíso a las 17 hrs. La sociedad queexplotaría esta línea pertenecía a la razón social Danielo y Sánchez y teníasu lugar de salida, en Valparaíso, en calle Molina esquina con SalvadorDonoso, y en Santiago en la Plaza de Armas71 . Posteriormente, modificó su horario saliendo a las 6 de la mañana. El recorrido demoraba 4.5 hrs. y el bustenía una capacidad de 12 pasajeros72 . El 5 de mayo de 1931 se hacía unapositiva evaluación del servicio a pesar de existir un camino en regular estado.

Una vez que se terminaron los trabajos de pavimentación iniciadosdurante la gestión alcaldicia de Lautaro Rosas en el sector comprendidoentre el Hospital Alemán y el Cerro Cárcel las góndolas que hacían el recorrido hasta la Escuela P. Montt prolongaron su recorrido hasta la PlazuelaSan Luis. El servicio lo hicieron dos máquinas y el pasaje tuvo un recargoa la tarifa existente de diez centavos. El pasaje quedó en 50 centavos paralos adultos y en 30 centavos para los menores de 12 años73 .

En enero de 1931 se anunciaba una revista anual de los vehículos motorizados y de tracción animal por parte de la Municipalidad y se hacíaver que los buses que no cumplieran con las condiciones de seguridad ybuena presentación requerida serían eliminados. Ese año se anuncia el inicio de recorridos exploratorios a los cerros Placeres y Cordillera y que encaso de tener buena acogida se establecerían como permanentes. Tambiénhay referencias a nuevas líneas al cerro Cárcel y Alegre74 . En agosto de eseaño se informaba que la Sociedad Chilena de Autobuses Ltda. inició unrecorrido desde Playa Ancha a Viña del Mar implementando un sistema deabonos y foliadores para los pasajeros frecuentes. Al año siguiente se inauguraron nuevos recorridos por los cerros Monjas, Mariposa, Florida yBellavista con salidas desde la Aduana.

El 24 de agosto de 1931 se inició un paro general del gremio deltransporte público que no tuvo mayores repercusiones. Entre los problemas planteados estaba un decreto que prohibía el tránsito público entre las21 hrs. y las 5 de la mañana y que finalmente fue derogado75 . Al año siguiente, en el mes de abril nuevamente se realizó un paro con la participación de tranviarios y autobuseros76 . Para esta época la situación económicacomenzó a agudizarse afectando de modo específico al gremio del transporte. El valor del precio de la gasolina como de otros insumos propios dela movilización comenzaron a experimentar alzas que impactaban fuertemente en el gremio. En el caso de la bencina ocurría que en realidad elvalor de dicho producto había experimentado un alza extraordinaria perodebido fundamentalmente a los impuestos que se le agregaban en el país yaque si el precio de venta era $1 el costo base del producto era de 0.15centavos, 0.44 centavos de impuestos y el resto intermediarios y gastos dedistribución y ganancias para la compañía77 .

Otros productos como los neumáticos también sufrieron alzas desmesuradas. Para febrero de 1931 un neumático costaba $500, al poco tiemposubieron a $1.800 para alcanzar a fin de año un valor de $1.650. Durante el año 1932 fue cuando se produjeron los mayores efectos de las alzas en lagasolina. La desvalorización de la moneda dejaba una huella implacable enla movilización colectiva. El Gobierno reaccionó a través de subvenciones y eliminando los derechos de aduana para la bencina. Sin embargo, este fuesólo un alivio momentáneo por cuanto luego vino el problema de escasezante la falta de divisas por parte del Estado para las importaciones de gasolina. Esta situación determinó el retiro de buses y despidos masivos. Enjunio de 1932 la paralización afectó al 60% de la movilización78 .

A fin de enfrentar apropiadamente la situación se creó una Comisión de Racionamiento de Gasolina presidida por el Intendente provincialcon la participación de los importadores y gremios consumidores. Se restablecieron cuotas diarias de 25 litros por autobús y 10 litros por automóvil.También se optó, por parte del sindicato de Dueños de Góndolas por aplicar el sistema de redondilla como única forma de mantener el servicio, es decir las máquinas funcionaban en turnos que iban girando permitiendoque todos pudieran tener trabajo. En diciembre de 1932 se informaba por laprensa que se suspendían los buses de Valparaíso a Viña del Mar y LosPlaceres como consecuencia de la escasez de bencina79 .

A comienzos de 1933 se atisbaron soluciones con el aumento de cuotas de combustible para los buses de Santiago, Valparaíso y Concepción. Lentamente se fue restableciendo la normalidad con el retorno de los buses y los trabajadores. Posteriormente se advierte una política estatal desubvención al precio de la gasolina en beneficio de la movilización colectiva. Fue frecuente que ante las alzas de tarifas surgieran múltiples reclamos por la mala calidad del servicio sobre todo en relación al mal tratosufrido por el público, por parte de los chóferes y cobradores80 .

Ascensores

Este medio de transporte constituyó una excelente solución para laépoca en virtud de las serias limitaciones que había para llegar a los sectores altos con los medios disponibles hacia fines del siglo XIX y comienzosdel XX. La construcción de treinta ascensores entre 1883 y 1931 evidenciael éxito que tuvieron, en general, como medio de movilización para la población porteña que tuvo a través de toda la ciudad posibilidades de llegara lugares cuyas dificultades geográficas hacía imposible el acceso a travésde los medios tradicionales de transporte existentes en la época. Miles depersonas diariamente se trasladaban desde sus casas a sus lugares de trabajo por estas cajas de madera o jaulas metálicas con capacidad entre 6 ysobre 50 pasajeros que dieron a la ciudad una fisonomía particular acentuando su peculiar sello como consecuencia de su estructura geográficaque distribuía a la población en diversos planos inclinados separados porquebradas. Su predominio se mantuvo hasta la década de los 80 cuando elmejoramiento de las vías de acceso y la aparición de otros medios de transporte, como los buses y especialmente los taxis colectivos, provocaron ladecadencia de la mayoría de ellos, que por mucho tiempo se constituyeronen lugares de encuentro obligado para los pobladores, que habitualmentedebían esperar pacientemente en prolongadas filas, sobre todo en los puntos de subida, al regreso de sus jornadas laborales. La mayoría de ellos hanexperimentado pocas transformaciones a través del tiempo lo que ha sidotambién causa de su deterioro que explica la desaparición de algunos y elirregular funcionamiento de otros que requieren en forma urgente de reparaciones y cambios de piezas mecánicas.

El primer ascensor en funcionar fue el "Concepción" ubicado alcomienzo de la calle Prat frente al edificio del Reloj Turri, que permitió elacceso a sus casas habitaciones fundamentalmente a comerciantes extranjeros que residían en los cerros Concepción y Alegre quienes propiciaronsu construcción. En este lugar se encontraban además, en ese momento, elColegio Alemán, la Iglesia Luterana y la Iglesia Anglicana, por lo cual suuso concentraba fundamentalmente a miembros de las colectividades alemana y británica. Funcionaba a base de un sistema hidráulico que consistíaen dos estanques de agua en los extremos cuyo peso provocaba el desplazamiento de los carros conjuntamente con el peso de los propios pasajeros.Tiene una longitud de 70 metros y alcanza a la cota de los 35 metros dealtura. Se fundó como resultado de la constitución de la Cía. de Ascensores de Valparaíso en 1882 como iniciativa del alcalde y escritor Liborio Briebaquien fue también el autor del proyecto. Se inauguró el 1 de diciembre de1883 a los compases de "Ondas del Danubio" interpretado por el OrfeónMunicipal con la concurrencia de las autoridades de la ciudad quienes brindaron con champaña deteniendo los carros en mitad de su recorrido81 . Al comienzo la población se mostró reacia ante este nuevo medio de transporte cuyo mecanismo operativo aparecía como poco confiable. Sin embargo,rápidamente se transformó en la gran atracción de la ciudad. A los dos díashabía transportado 1842 pasajeros en sus carros de madera con capacidadpara siete pasajeros. Posteriormente se le incorporó un motor a vapor yluego un sistema eléctrico82 . Durante el primer año se desplazaron 234.178pasajeros por esta vía83 .

Posteriormente, el Cerro Alegre dispuso de los ascensores El Peral(1901), con acceso desde el Palacio de Justicia; Reina Victoria (1903) quesube desde calle Elías y el ascensor Esmeralda (1905) ubicado en dichacalle al llegar a la Plazuela Ecuador, próximo al Restaurante Cinzano, pero que luego desapareció como consecuencia de un incendio en 1948, no quedando ningún rastro de su existencia, a diferencia de los otros tres que semantienen operativos hasta la fecha. Se transformó, así, este Cerro en ellugar con mayor cantidad de ascensores para el servicio de sus habitantes,reflejando con ello la demanda que poseían como también el potencial einfluencia de sus habitantes. El segundo ascensor en construirse fue ElCordillera (1886) que permite el acceso a dicho cerro desde calle Serrano,próximo a la Plaza Sotomayor, y que hizo posible el transporte a un sectorpoblacional concentrado en un cerro muy populoso y cuya actividad laboral se vinculaba fundamentalmente con la actividad portuaria. Posteriormente su labor se vio complementada por la construcción del Ascensor SanAgustín (1913) que permitió la subida desde la calle José Tomás Ramospasando entre las viviendas en un pintoresco trayecto que invade laprivacidad de los pobladores del lugar.

El eje vial de la avenida Argentina concentró cuatro ascensores. Elmás largo es que permite subir al Cerro Barón a través de una extensión decasi 100 metros llegando a la cota de los 75 metros de altura. Prestabaservicios a un amplio sector poblacional especialmente a trabajadores de laMaestranza Barón que vivían en dicho cerro. Su acceso está por la AvenidaArgentina frente a donde se ubicaba la Maestranza de Ferrocarriles hoydesaparecida. Cabe señalar que por muchos años existió junto al ascensorun hospital que pertenecía al gremio de los ferroviarios. Este ascensor fueconstruido en 1906 y funcionaba con energía eléctrica. El acceso superior,en la calle Diego Portales, permite disfrutar de una vista privilegiada de laciudad y la bahía, siendo lugar de visita obligada para los turistas.

Muy cercano al ascensor Barón se ubicó el ascensor que movilizabapasajeros al Cerro Lecheros que también fue construido en 1906 y cuyoacceso para subir se encuentra en la calle Eusebio Lillo a la cual se llegapor el conocido Pasaje Quillota. Pertenece a una empresa privada y fueafectado por un incendio hace algunos años y no está operativo. Avanzandohacia el sur encontramos el tercer ascensor de la Avenida Valparaíso y es elascensor Larraín (1909) cuya entrada para subir se ubica en calle CoronelReyna que está al final de la Avenida Pedro Montt, que al otro lado de laAvenida Argentina se transforma en calle Eusebio Lillo, cercano a la Iglesia de los Jesuitas. Pertenece también a una empresa privada.

El último ascensor de este conjunto es realmente un ascensor porcuanto los otros son, en estricto rigor, funiculares. Se trata del ascensorPolanco construido en 1916 que se ubica al final de la calle Simpson yposee, en su recorrido vertical, dos estaciones que permiten el acceso a lacalle Carvallo a los 34 metros de altura y en la estación final se llega a laparte alta de la calle Simpson a través de una pasarela que se encuentra a 60metros de altura de la estación de subida. El acceso a la estación baja serealiza a través de un largo túnel de casi 150 metros que le otorga un carácter especial al trayecto que se inicia a través de la humedad, el frío y unambiente semioscuro para finalmente aparecer, lleno de luminosidad, sobre la ciudad dominándola desde la altura en toda su extensión desde una terraza-mirador que rodea la estación. El túnel fue si motivo de preocupaciones en sus orígenes tal como lo evidencian algunas protestas de usuariosque solicitaban la presencia de guardias ya que se producían algunos desmanes84 . En 1976 fue declarado monumento nacional y en 1985 pasó apropiedad de la Municipalidad de Valparaíso.

En el barrio Almendral encontramos otros cuatro ascensores de los cuales tres se denominan de acuerdo al cerro que suben (Monjas, Mariposay Florida). Para usar el ascensor que lleva al Cerro Monjas (1912?) se llegapor Avenida Francia hasta Baquedano en donde finalmente se encuentra laparte baja que luego de un viaje de 110 metros inclinados traslada a lospasajeros a la cota 55 desde donde se sale a la calle Bianchi luego de transitar por un puente con una vista panorámica inesperada. Los otros dosascensores, Florida (1906?) y Mariposa (1906), tienen como característicaque sus accesos son prácticamente clandestinos ya que sólo los expertospueden saber donde se encuentran las estaciones bajas de estos ascensoresque están muy próximos uno de otro. Se encuentran en territorios dominados por pequeños talleres mecánicos y emergen, en su parte alta, en mediode barrios con sus respectivos negocios típicos que no han sucumbido aúnfrente a los supermercados. La subida al Mariposa está en J.G. Marin a doscuadras de Avenida Colón y a unas cuatro cuadras de la subida del Floridaque está al final de calle Lastra en la Subida Murillo. El cuarto ascensor,que une el plan con el Cerro Bellavista, es el Espíritu Santo, denominaciónen virtud de encontrarse detrás de la Parroquia del Espíritu Santo que estuvo frente a la Plaza Victoria y que luego fue demolida. Este ascensor vincula la calle Aldunate con la calle Rudolph que lleva por el circuito del Museoa Cielo Abierto junto a un trayecto acondicionado para el turismo y paradisfrutar de diferentes vistas muy interesantes de la ciudad.

En la zona extrema de la zona portuaria se encuentran los ascensores Villaseca (1913) y Artillería (1893) que son cerros subsidiarios del grancerro Playa Ancha. El Artillería permitía el transporte a los cadetes navalesdesde la Plaza Aduana a la Escuela Naval y es sin duda uno de los masconcurridos ya que aunque hoy ya no se encuentra en su parte alta la institución formadora de los oficiales navales, que fue reemplazada por un MuseoNaval, es la vía para llegar al Paseo 21 de Mayo. Se trata de un mirador queofrece una vista espectacular de la ciudad y es un destino obligado para losturistas y quienes quieran disfrutar de una hermosa vista panorámica deValparaíso. Originalmente era un sistema con doble vía y con cuatro carros o sea eran dos ascensores en el mismo sitio pero finalmente fue eliminadouno de ellos. Es además el ascensor que posee mayor capacidad de transporte de todos los existentes. El ascensor Villaseca transcurre a través de155 metros con escasa inclinación sobre una calle (Subida Taqueadero)que serpentea debajo de su estructura metálica. La estación inferior está enAvenida Antonio Varas, en medio de recintos navales, arrinconada por lasobras que se realizaron para permitir el acceso sur para los camiones queingresan a los recintos portuarios. La parte alta aparece en la calle PedroLeón Gallo y conduce a una zona residencial típica de Playa Ancha que sedespliega en la Avenida Gran Bretaña.

De los treinta ascensores que se construyeron sólo la mitad se mantienen a la vista aunque no todos funcionan, por cuanto siempre alguno deellos se paraliza por problemas técnicos o está a la espera de reparacionesmayores como es el caso del que lleva al cerro Lecheros. Durante muchosaños constituyeron una apropiada formula para facilitar el transporte de loshabitantes de Valparaíso como también de sus pertenencias ya que no fueextraño advertir en mas de alguna ocasión traslado de materiales de construcción, verdaderas mudanzas y según la mitología urbana sirvió tambiéncomo medio de traslado para los burros.

En cuanto a las características técnicas de su funcionamiento se advierte una evolución a través del tiempo. Del sistema hidráulico original sepasó luego al uso del vapor y finalmente se impuso la electricidad. Lasmaquinas originales provenían fundamentalmente de Inglaterra y Alemaniapero muchos de los repuestos fueron fabricados por las maestranzas de laciudad por lo cual no es extraño observar en muchos de ellos en sus maquinarias y equipamiento referencias a industrias tales como Lever & Murphy o Balfour Lyon y Cº., que pertenecían, por lo demás, a inmigrantes británicos establecidos en la ciudad. En el torno metálico de bajada del CerroCordillera que controla el paso de los pasajeros se consigna que la patentees de industrias Ellison´s y sus importadores son Morrison y Cº. La presencia de W. T. Ellison & Cº Limited Engineers de Manchester aparece envarios ascensores. Del mismo modo, encontramos testimonios de máquinas originales inglesas procedentes de las industrias de SMI, Mayor &Stevens Ltd, London & Northampton85 . En cuanto a los motores, hay algunos que no es posible precisar la marca pero de los cinco que pertenecen ala Municipalidad hay dos cuyas marcas son Siemens (Reina Victoria) yAlgemeine Electricitats Gessellschaft (Barón)86 .

Los ascensores, en cuanto a su estructura técnica están constituidos por los carros, el plano de rodadura, el equipo tractor y el sistema de seguridad. Los carros normalmente son de estructura de acero con revestimiento interior en madera y exterior en chapa metálica y cuentan con dos puertas y ventanas pequeñas. El plano de rodadura lo constituyen los rieles deacero por donde se desplazan los carros y se encuentran montados sobredurmientes metálicos los que a su vez descansan sobre estructuras mixtas(metal, hormigón, roca). El equipo tractor se compone de un motor eléctrico conectado al eje de un tambor acanalado en donde se enrolla el cabletractor de los carros. El sistema de seguridad se compone normalmente dedos frenos, uno sobre el eje propulsor inmediato al reductor que es un cableauxiliar entre ambos carros que permite el equilibrio en caso de cortaduradel cable tractor. El otro freno es un sistema de gancho en los carros que seacciona al corte de los cables, enganchándose en la cremallera87 .

Sin duda que los ascensores son, desde sus orígenes, parte constitutiva importante de la identidad de la ciudad, aunque, en la actualidad su usosea muy limitado. Para cualquier turista utilizar estos aparatos es una formade volver al pasado y toda una aventura. Su uso es una vía indescriptible y única para conocer la ciudad que emerge imprevista y sorprendente, a través de esas pequeñas ventanas, ocasionalmente abarrotadas, que en su ascenso van también aumentando el tamaño del espectáculo. Subir a un ascensor es un viaje a lo imprevisto que transcurre a través de 30 o 60 metrospero difícil de dimensionar temporalmente, no por su brevedad sino por suemotividad. Su trayecto nos ofrece una vista múltiple: puede ser a través deropa tendida flameando al viento; a veces, junto a una escalera peatonal;entre el follaje de flora natural, y siempre flanqueados por casas suspendidas en débiles pilares y pegadas a los cerros. Todo esto va matizado decolores, olores y ruidos indescriptibles que "condimentan" una visión global de la ciudad que es la suma de lo señalado y que tiene como telón defondo la inmensidad del mar con todo lo que evoca, ilimitadamente, a quienes han hecho su vida en el lugar y no pueden prescindir de su presencia.

Cuadro Nº 2

ASCENSORES CONSTRUIDOS EN VALPARAÍSO. 1884 - 1930

Fuente: Archivo personal de Lautaro Triviño

Conclusiones

La evolución que experimentó el transporte urbano, durante el período estudiado, deja en evidencia que este medio es un buen instrumentopara dimensionar el grado de incorporación y de desarrollo tecnológicoque muestran las ciudades a través de su evolución histórica. Valparaísoaparece como una de las ciudades de vanguardia en la incorporación derecursos técnicos que la ubican en posiciones destacadas dentro del contexto nacional. Las transformaciones en los medios de transporte se vieroncomplementadas también con otros recursos como la comunicacióntranscontinental por vía del telégrafo, el cable submarino y la telefonía.Todos estos adelantos decían directa relación con las necesidades que imponía la ingente actividad comercial internacional que tenía Valparaíso comouno de los puertos importantes dentro de la expansión del capitalismo europeo desde el siglo XIX como consecuencia del desarrollo industrial europeo, especialmente británico.

Lo precedente determina la posición de liderazgo que tuvieron loseuropeos, y extranjeros en general, en el desarrollo y estímulo de todo estedesarrollo urbano en Valparaíso que es sin duda expresión de la proyeccióndel proceso modernizador procedente desde Europa.

Un aspecto interesante que se vincula a las transformaciones de laépoca es la incorporación femenina a un sector laboral predominantementemasculino y siendo un logro femenino dejó en evidencia los prejuicios degénero que mostraba la sociedad local que no veía con buenos ojos la intervención de las mujeres como cobradoras a diferencia de los extranjerosque se mostraban mas condescendientes frente a la innovación.

De allí entonces que la incorporación de la población al disfrute detodo este desarrollo del transporte no fuera necesariamente equitativo. Esevidente que el acceso a los medios de transporte imponía disponer de recursos económicos y por ello su infraestructura se concentró fundamentalmente en el plan de la ciudad quedando en posición desventajosa la zonaalta, comúnmente identificada como cerros. Para ser más justos debemos simencionar que las dificultades geográficas imponen hasta la actualidad serias dificultades para poder incorporar los sectores altos a los adelantostecnológicos en virtud del elevado costo que su uso tiene para quienes viven allí. La disponibilidad de servicios públicos urbanos como electricidad, agua potable, alcantarillado, es un permanente desafío para estos sectores.

Concurren entonces, como características propias de Valparaíso, suevolución tecnológica como su polaridad social, que se manifiesta en sugeografía que divide a la ciudad en un plan que acoge a la elite y facilita eldesarrollo y en un sector escarpado ajeno a este progreso que cobija a lossectores marginales.

 

Notas

1 El Mercurio de Valparaíso, 17 de marzo de 1930, p.5.

2 Samuel Martland, "Southern Progress: Constructing Urban Improvement in Valparaíso, 1840-1918" (Ph D Thesis, History Department, University of Illinois at Urbana Champaign; Iris Morales y Mauricio Molina, "Crecimiento Urbano y Urbanización: Iniciativa Privada en la Dotación de Servicios Públicos en Valparaíso durante la Segunda Mitad del Siglo XIX", Tesis para obtener el título de profesor de Historia y Geografía, Universidad Católica de Valparaíso, 1997.

3 Allan Morrison, Los Tranvías de Chile (versión en español traducida por Marcelo Madariaga, www.tranviasdechile.cl/am.htm. Para el caso de los trolebuses ver también obra del mismo autor: Los Trolebuses en Valparaíso, www.tramz.com/cl/v/vae.htlml

4 En cuanto a las investigaciones realizadas sobre la presencia británica en Valparaíso y su vínculo con el quehacer comercial de la ciudad existen varias investigaciones. Entre ellas: Eduardo Cavieres, Comerciantes Chilenos y Comerciantes Ingleses, 1810-1880: Un Ciclo de Historia Económica, Serie Monografías Históricas Nº2, Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 1988; John Mayo, British Merchants and Chilean Development, 1851-1886, Westview Press, Boulder 1987; Daniel Zimmerman, "British Influence in the Modernization of Chile, 1860-1914", Ph D Dissertation Univerity of New Mexico, 1977; Jacqueline Garreaud, "A Dependent Country: Chile, 1817-1861" Ph D Dissertation, University of California, San Diego, 1981; J. Ricardo Couyoumdjian, "El Alto Comercio de Valparaíso y las Grandes Casas Extranjeras, 1880-1930. Una Aproximación, en: HISTORIA (Pontificia Universidad Católica de Chile), Vol. 33, 2000.

5 Jorge Ferrada y Claudio Villavicencio, "El Patrimonio como Presente de Identificación del Territorio y su Habitabilidad", en: Baldomero Estrada (Compilador), Valparaíso, Patrimonio Arquitectónico, Social y Geográfico, Altazor, Viña del Mar, 2008, definen los muros de contención como "elementos estructurantes del suelo, que hacen propicia la construcción de casas, edificios, calles y plazas en las pendientes existentes en los cerros de Valparaíso. Estos muros corresponden a la construcción más onerosa y más sólida de las realizadas en la ciudad, a su vez son las menos visibles, reconocidas y valorizadas de ella". p. 83.

6 Ibídem, p.84.

7 Samuel B. Johnston, "Cartas Escritas durante una Residencia de Tres Años en Chile", en José Toribio Medina, Viajes Relativos a Chile, Tomo I, Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina, Santiago 1962, p. 209

8 Richard Longeville Vowell, "Memorias de un Oficial de Marina Inglés al Servicio de Chile durante los Años 1821-1829", en José Toribio Medina, Viajes Relativos a Chile, Tomo I, Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina, Santiago 1962, p. 59, describe el camino invernal de esta forma "En las partes bajas del camino el barro es en muchos sitios tan profundo, que es necesario descargar las mulas y retirarlas a lazo; las carretas se entierran hasta el eje, y con frecuencia hay que ocurrir a sacarles las ruedas para que puedan salir, cargadas a hombro por peones, salvando así los malos pasos, porque la fuerza combinada de ocho o diez yuntas de bueyes es insuficiente para que puedan salir de los pantanos. Los ríos de CUracaví y Pudahuel crecen también tanto, que los que viajan a caballo tienen que cruzarlos a nado, y vehículos de toda especie quedan detenidos por espacio de semanas, porque no hay en estos ríos puentes ni canoas".

9 William Bennet Stevenson, Memorias de William Bennet Stevenson sobre las Campañasde San Martin y Cochrane en el Perú, Editorial América, Madrid, s/f.

10 Victor Domingo Silva, Monografía Histórica de Valparaíso, 1536 – 1910, Ediciones Altazor, Viña del Mar, 2004, pág. 68.

11 Federico Walpole, "Visión de Valparaíso al Finalizar la Primera Mitad del Siglo XIX", enBoletín de la Academia Chilena de la Historia, Nº 6 (1935), p. 325.

12 Victor Domingo Silva, op. cit, pág. 69.

13 Recaredo Santos Tornero, Chile Ilustrado, Guía Descriptivo del Territorio de Chile, Librerías y Agencias del Mercurio, Valparaíso 1872, p- 204.

14 Apuntes para una Historia del Transporte Urbano de Lima, en: www.monografías.com/trabajos24/transporte-urbano-lima.shtml.

15 Ibidem

16 Victor D. Silva, op cit, pág. 70. Cabe consignar que en 1859, Juan Enrique Ramirez había solicitado a la Municipalidad despachar un proyecto sobre ferrocarril urbano. Igualmente, en 1860 la Empresa de ferrocarril de Valparaíso y Santiago hace notar su interés al Cabildo por establecer un servicio similar en la ciudad.

17 Memoria del Intendente de Valparaíso, Marzo 1 de 1864. p.57.

18 Memoria del Intendente de Valparaíso, abril de 1875, p. 437.

19 Victor D. Silva, op cit, , pág. 71.

20 Documentos Municipales y Administrativos, Tomo IV, Imprenta de la Patria, Valparaíso 1898, p. 274 y 333.

21 Documentos Municipales y Administrativos, Tomo XI, Barra y Cía. Impresores, Valparaíso 1908, p.1219.

22 Ibid, p.1289.

23 Leopoldo Saez Godoy, Valparaíso, Guía Histórico-Cultural. Siglos XVI – XXI, Editorial Puntángeles, Valparaíso 2004, pág. 502

24 Recaredo Santos Tornero, Chile Ilustrado, Guía Descriptivo del Territorio de Chile, Librerías y Agencias del Mercurio, Valparaíso 1872, p. 204.

25 Memoria del Intendente de Valparaíso, Valparaíso, mayo 20 de 1872, p.335.

26 Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso, Tomo Segundo, Imprenta de la Patria, Valparaíso, 1897, p.591-592.

27 Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso, Tomo XI, Babra y Cía Impresores, Valparaíso 1903, p.255

28 Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso, Tomo Séptimo, Imprenta y Librería Americana. Valparaíso 1888, p.814.

29 Sesión del 4 de agosto de 1896, en: Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso, Tomo X, Segunda Parte, Imprenta Valparaíso, 1903, p.1279.

30 Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso, Tomo XI, Babra y Cía Impresores, Valparaíso 1903, p. 90 y 694.

31 Ver texto del contrato en: Documentos Municipales y Administrativos de Valparaíso,Imprenta del Progreso, Valparaíso 1884, p. 666.

32 Leopoldo Saez G., op. cit. pág. 502.

33 Memoria del Intendente de Valparaíso, abril de 1875, p. 437

34 Memoria del Intendente de Valparaíso, marzo 26 de 1883.

35 Juan Rafael Allende, El Padre Padilla,"Valparaíso", 05/06/1886, en: Elisabet Prudant,"Entre la Infamia y el Deleite. Las Cobradoras de Tranvías en Santiago de Chile y Valparaíso,1880-1920". En Revista Nuevos Mundo, Mundo Nuevo Debates, 2009.

36 Carlos Pezoa Véliz, , "Vida de Puerto", en: Elisabet Prudant, op. cit.

37 El Mercurio de Valparaíso, 26 de diciembre de 1904, p.5.

38 Sergio Flores, Cien Años de Luz. Una Mirada Histórica sobre la Quinta Región de Valparaíso, Ograma S.A. Valparaíso 2000, p.106.

39 Ibid.

40 Ibid.

41 Eduardo Poirier, Chile en 1910, Imprenta, Litografía y Encuadernación Barcelona, Santiago 1910, p.201.

42 Reginald Lloyd, Impresiones de la República de Chile en el Siglo XX, Jus Truscott and Son, Ltd., Artistas Impresores, Londres, 1915, p. 383-384 contiene importante información técnica sobre los equipos disponibles y los sistemas operativos que poseía la empresa.

43 La Unión, Valparaíso, 25 de abril de 1911, p.4

44 Revista Zig-Zag, 3 de marzo, 1912, en: Elisabet Prudant, "Entre la Infamia y el Deleite. Las Cobradoras de Tranvías en Santiago de Chile y Valparaíso, 1880-1920". En Revista Nuevos Mundo, Mundo Nuevo Debates, 2009.

45 La Unión, 17 de septiembre de 1919., p.6.

46 La Unión, Valparaíso 27 de abril de 1911, p.5

47 La Unión, Valparaíso, 2 de diciembre de 1914, p.5.

48 Agustín Baeza, Las Industrias y el Hogar, 1919, Sociedad Imprenta y Litografía Universo, Valparaíso 1919, sobre el tema sostiene: "Se alega la falta de material (carros) que si no se permite subir mayor número de pasajeros es en cumplimiento a una disposición municipal que lo prohíbe. Pero, esto es el ridículo más completo que no tiene ningún fin práctico. Las cosas no deben ceñirse, tan a la pata de la letra, maximun en circunstancias extraordinarias cuando ellos no pueden y jamás han cumplido un contrato que les exige hacer circular mayor número de carros".p.300-301.

49 La Unión, 26 de enero 1920, comentando un accidente de tranvías, del día anterior señalaba que "el día de ayer, como todos los domingos que van corridos del año, no escapó al almanaque de infortunios y accidentes que lo caracterizan"

50 A través de La Unión podemos seguir la reiteración de problemas que tenían los tranvías en su funcionamiento: El 9 de febrero se informaba de un volcamiento con 8 heridos; 16 de febrero se produjo desrielamiento y choque con poste; 21 de febrero, volcamiento por falla de frenos y veinte heridos.

51 La Unión, 24 de febrero 1920.

52 La Unión, 25 de febrero de 1920, p. 1.

53 La Unión, 25, p. 1 y 26 de febrero 1920, p. 6.

54 La Unión, 4 de marzo 1920, p.5

55 La Unión, 25 de febrero, p. 6

56 Sucesos, Valparaíso, 18 de marzo 1920, en: Ximena Cuzmar P., op. cit, p.65. La Unióninformó al día siguiente de los hechos que eran 22 los carros quemados y 40 los destruidos.

57 La Unión, Valparaíso, 1 de abril de 1923, p.7.

58 La Unión, Valparaíso, 11 de junio y 8 de agosto de 1923.

59 Ximena Cuzmar P., op cit, p.19.

60 El Mercurio de Valparaíso, 26 de febrero de 1928, p.47.

61 Ibidem, p.60.

62 El Mercurio de Valparaíso, 14 de mayo de 1932.

63 La Unión, Valparaíso, 3 de enero de 1944, p.3.

64 La Unión, Valparaíso 24 de junio de 1946, p.5.

65 La Unión, Valparaíso 23 de junio de 1946, p.7.

66 Agustín Baeza, Las Industrias y el Hogar, 1919, Sociedad Imprenta y Litografía Universo, Valparaíso 1919, p.301-302.

67 Ximena Cuzmar Poblete y Daniel Jerez Galaz, op. cit., p.71-74.

68 La Unión, Valparaíso, 17 de marzo de 1929.

69 La Unión, Valparaíso, 11 de julio de 1929.

70 La Unión, Valparaíso, 4 de enero de 1930, p.8.

71 La Unión, Valparaíso, 4 de mayo de 1930, p.17.

72 La Unión, Valparaíso, 11 de noviembre de 1930.

73 La Unión, Valparaíso 27 de junio de 1930, p. 7.

74 La Unión, Valparaíso, 10 de febrero, 11 de marzo y 10 de abril de 1931.

75 La Unión, Valparaíso, 5 de septiembre de 1931, p.1.

76 La Unión, Valparaíso, 15, 16 y 20 de abril de 1932.

77 El Mercurio de Valparaíso, 20 de marzo de 1932, p.8.

78 Ximena Cusmar..op. cit., p. 89-90.

79 La Unión, Valparaíso 8 de noviembre de 1932, p.1.

80 La Unión, Valparaíso 14 de enero de 1941, p.7. 81 Para efecto de las fechas de inauguración y datos cuantitativos como extensión, gradiente y altura utilizamos la información recogida por Lautaro Triviño y disponible en www.lautarotriviño.cl.tc, a quien agradecemos su gentileza por proporcionarnos información sobre el tema.

82 Ver: Juan Cameron, Ascensores Porteños, Ediciones Altazor, Viña del Mar 1998; Manuel Peña Muñoz, "Centenario de los Ascensores de Valparaíso", en: Alfonso Calderón, Memorial de Valparaíso, Ediciones Universitarias de Valparaíso, Universidad Católica de Valparaíso, 1986.

83 Memoria del Intendente de Valparaíso, julio de 1885.

84 La Unión, 20 de enero 1920, p.6, manifiesta tener peticiones de usuarios se coloque "un guardia permanente en el interior del túnel, donde se han cometido desmanes bochornosos qu3e hacen ya de ese túnel un paso peligroso". Igualmente pedían cambio del maquinista por cuanto "diariamente lleva a otros muchachos que se entretienen en subir y bajar y dejan de pié a los pasajeros a quienes todavía se permiten molestarlos con dichos y cuchugetas"

85 Eduardo Couve, Valparaíso Ascensores, Editorial Fantástico Sur Birding Ltda., Punta Arenas 2003.

86 Juan Enrique Reyes Collao, "Bases y Criterios Lumínicos y Eléctricos para los Ascensores de Valparaíso", Memoria para optar al título de Ingeniero Eléctrico, Escuela de Ingeniería Eléctrica, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 2005.

87 Ibidem.


Recibido: 01.07.2011 Aceptado: 17.06.2012

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