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Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.12 no.35 Santiago ago. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682013000200013 

Polis, Revista Latinoamericana, Volumen 12, Nº 35, 2013, p. 287-307

LENTE DE APROXIMACIÓN

 

Las escuelas de la inmigración en la ciudad de Santiago: Elementos para una educación contra el racismo

Immigration schools in the city of Santiago: Elements for an education opposing racism

Escolas de imigração na cidade de Santiago: elementos para uma educação contra o racismo

 

 

María Emilia Tijoux1

Universidad de Chile, Santiago, Chile. Email: emiliatijoux@gmail.com

 


Resumen: Las escuelas públicas de los barrios segregados de Santiago se han ido vaciando de alumnos chilenos cuyos padres reubican en otras escuelas, pero gracias a la llegada de niñas y niños hijos de inmigrantes, consiguen seguir funcionando. Son escuelas situadas en el centro de la ciudad, en sectores que dan cuenta del abandono del Estado y de la agonía de calles adoquinadas y casonas señoriales ahora convertidas en alojamientos baratos para inmigrantes. En este escenario, los niños provenientes de la inmigración devienen actores secundarios, pero debido a las crisis son finalmente protagonistas de la sobrevida de la institución escolar. Niños útiles, que permiten la continuidad de las escuelas al mismo tiempo que son maltratados por su origen. El propósito de este artículo es dar cuenta del racismo cotidiano que viven los hijos de inmigrantes peruanos a partir del habla que despliegan los adultos de la comunidad educativa que los acoge. ¿Cómo los caracterizan, cómo los evalúan? ¿Es acaso la extranjeridad heredada de sus padres la frontera que impide su integración?

Palabras clave: inmigración peruana, hijos de inmigrantes peruanos, racismo, extranjeridad, frontera.


Abstract:Public schools in segregated neighbor hoods of Santiago are being emptied of chilean students whose parents relocate in other schools, but thanks to the arrival of immigrant children, schools manage to continue operating. They are schools located downtown, in sectors that account for the abandon of the state and the agony of paved streets and noble mansions, now converted into budget accommodation for immigrants. In this scenario, children of immigration become secondary players, but because of the crisis are finally protagonists of the survival of the educational institution. Use ful children that allow continuity of schools while they are mistreated by their origin. The purpose of this article is to describe everyday racism experienced by Peruvian immigrant children based on the speech that adults of the educational community that welcomes them display. How are they characterize, how are they evaluated? Is the foreignness inherited from their parents, the frontier that prevents the irintegration?

Key words: peruvian immigration, peruvian immigrant children, racism, foreignness, frontier.


Resumo: As escolas públicas dos bairros segregados de Santiago foramesvaziados de estudantes chilenos que os pais mudaram para outras escolas, mascom a chegada de crianças filhos de imigrantes, eles conseguem continuar operando. Estas escolas estão localizadas no centro da cidade, em setores que representam o abandono do estado e da agonia de ruas e mansões, agora transformada emalojamento barato para imigrantes. Neste cenário, as crianças de imigração setornarem jogadores secundários, mas devido à crise são protagonistas em últimaanálise, da sobrevivência da escola. Crianças útil, permitindo a continuidade dasescolas, enquanto eles são maltratados por sua origem. O objetivo deste artigo édescrever o racismo cotidiano vivido por filhos de imigrantes peruanos a partir dodiscurso adulto da comunidade educativa implantada que os acolhe. Como caracterizar-los, como avaliá-los? É a estranheza que herdou de seus pais a fronteira queimpede a sua integração?

Palavras-chave: imigração peruana, filhos de imigrantes peruanos, racismo, estranheza, fronteira.


 

La negrería que huele a cebolla frita vuelve a encontrar en su sangre derramada el sabor amargo de la libertad. Y está de pie la negrería. Aimé Cesaire

Introducción

El presente artículo surge de una investigación que se planteó dosobjetivos principales: comprender y analizar la vida cotidiana de las niñasy los niños hijos(as) de inmigrantes peruanos en los espacios sociales de lasescuelas donde cursan enseñanza básica e identificar y analizar capitales,estrategias y tácticas que despliegan en los encuentros cotidianos de susescuelas. Este ejercicio comprensivo se llevó a cabo en cuatro escuelas deSantiago. Metodológicamente, optamos por un enfoque cualitativo que privilegió la técnica de la observación. Se utilizó la entrevista en profundidady la técnica del recorrido comentado para acercarse a los adultos; para abordar a los niños se llevó a cabo la técnica del mapa parlante, que dio a conocer sus puntos de vista respecto a los encuentros en los espacios escolares,a los itinerarios entre la escuela y sus casas y las principales interaccionesentre ellos, con otros hijos de inmigrantes, con niños chilenos y con adultosde la comunidad educativa. A partir de un trabajo etnográfico indagamoslos usos y las apropiaciones de los espacios como los lazos de afectos quetejían o no con ellos y así conocimos los capitales que permitían descifrarsus vínculos con directores, inspectores, profesores y diversos trabajadoresde las escuelas. Tales opciones metodológicas minimizaron la violenciasimbólica contenida en entrevistas y encuentros no preparados, y permitieron conocer las interacciones y comprender las significaciones que los niños y los adultos construían sobre sus estas escuelas.

Teóricamente, las opciones respondieron a las necesidadesmetodológicas señaladas. Por una parte dimos cuenta de ciertasestructuraciones del problema y por otra ingresamos en la vida cotidiana oen la vida misma como normalidad y costumbre. Para llevar a cabo estepropósito, autores como Bourdieu, Goffman, Foucault, de Certeau, entreotros, fueron relevantes, del mismo modo que lo fueron los antecedentessocio-históricos, culturales y políticos respecto a la cuestión migratoria enChile, en particular sobre la migración peruana del siglo XXI y los trabajosque aludían a los niños hijos de inmigrantes. Sobre la situación de niñas yniños provenientes de la inmigración revisamos una interesante literaturanacional e internacional debido a la similitud que presenta el problema endistintos países y enfatizamos la importancia de investigaciones nacionalesrealizadas por I. Pavez (2010), C. Stefoni (2003) y P. Hevia (2009), al igualque los trabajos del Colectivo Sin Fronteras (2007) y de Unicef (2010), entre otros.

La investigación duró dos años: el primero estuvo dedicado al trabajo de terreno y el segundo al análisis, considerando siempre a los hijos deinmigrantes como protagonistas en el campo de la inmigración peruana quehoy se ha convertido en un sub-campo de las migraciones en Chile. Sinembargo, el trabajo no se detuvo únicamente en el problema migratorio ybuscó en la cotidianeidad de los espacios escolares distintos elementos deldiscurso adulto que daban cuenta de discriminación y racismo contra losniños. Debemos aclarar que ante la imposibilidad de dar cuenta de todoslos resultados de este estudio, el artículo privilegia el lugar y la responsabilidad que le cabe a los adultos que conforman la comunidad educativa queacoge a los niños hijos de inmigrantes, con vistas a una inserción que permita su la integración a la institución escolar chilena.

Ha sido solo después de mucha búsqueda, debates y análisis, quehemos sabido más respecto de las significaciones que los niños construyen,develan u ocultan respecto a sus escuelas, al trato cotidiano o al trato haciasus familias. Pero hemos conocido mucho más desde el habla adulta, de las representaciones y significados que la comunidad educativa tiene sobre losniños llegados a las escuelas. Sin duda estamos ante un habla contradictoria, plagada de prejuicios y temores, pero que debe tratarse con el cuidadoque corresponde a una construcción que los supera, que forma parte de lainstitución escolar, que está presente en la sociedad chilena y que día a díaescuchamos y leemos como si formara parte del paisaje nacional. Son losniños hijos de inmigrantes quienes padecen directamente de esta construcción negada que los afecta y los conforma como inmigrantes, sin serlo ysiéndolo al mismo tiempo.

La inmigración en Chile no es cuestión nueva. Su historia provienede la constitución de la nación chilena durante los períodos de consolidación del progreso a la europea que precisaba de un desarrollo blanco. Al igual que otros países latinoamericanos, nuestro país presenta procesos de conformación nacional construidos en categorías raciales donde lo blanco-europeo deviene un elemento central, tanto para definir simbólicamente ala nación, como para afirmar la distinción entre clases sociales y posicionesde poder. El racismo y la discriminación por lo tanto, no pueden entendersepor fuera del nacionalismo cuando se trata de examinar los procesos históricos de formación del Estado-nación. Los Estados siempre luchan por laapropiación del territorio con el objetivo de controlar las poblaciones yproducir una comunidad política que supere las divisiones de clase. En estecaso, la voluntad de esta política se arraiga en valores raciales que requieren a un otro que represente la alteridad negada frente a lo blanco de un imaginario europeo que se convierte en condición para la transformaciónsocial.

En América Latina y en Chile esta alteridad se ha personificado enla figura del indio y del negro que debe ser conquistado o aniquilado. Ennuestro país, durante el siglo XIX, este otro convertido en enemigo se ubicaba en el sur y se forjaba en la guerra contra el colonizador; hecho producido en un momento de higienización y de blanqueamiento, característicosde los procesos modernizadores ligados a políticas de migración selectivadestinadas a inmigrantes europeos que vinieron a poblar las tierras del sur.Por el norte del país, esta misma ideología selectiva se reafirmó durante ysobre todo después de la Guerra de Pacífico, con el violento proceso dechilenización protagonizado por las Ligas Patrióticas (González, 2004) quereprimieron salvajemente a los peruanos, marcando para siempre al nortede Chile. En Tarapacá, los peruanos no calificaban como ciudadanos: suscasas fueron marcadas, sus familias perseguidas, expulsadas o asesinadas.

Si bien durante el período fuerte de la industrialización no se observaron grandes flujos migratorios provenientes del extranjero, dado que lasmigraciones fueron internas y estuvieron protagonizadas por una masa importante de población trabajadora campesina que emigró a las principalescapitales del país en busca de trabajo, el concepto de raza y la necesidadde mejorarla seguirían operando. Como menciona Subercaseaux (2007: 32)varios problemas de la época, como la salud, la educación, la mortalidadinfantil y el alcoholismo, fueron entendidos como problemas ligados a una raza que era preciso extirpar bajo la utopía de su mejoramiento. Pero además, el mismo autor advierte que la categoría de raza chilena, entendida como base étnica de la nación, no es más que una invención intelectual, unarepresentación sin fundamento objetivo, un significante vacío que puedeser llenado con rasgos biológicos, síquicos, culturales o sociales. Podríamos entenderla como una invención emocional que obedece a una lógicano científica y más bien cercana a las zonas oscuras y misteriosas del nacionalismo y de la religión que a la del conocimiento racional y empírico.Su verdad por lo tanto, no depende de un referente objetivo sino de laemocionalidad que subyace a ella.

Durante el régimen cívico militar, una oleada de emigración se produjo por la persecución política y los problemas económicos derivados dela dictadura. En 1975, se establece el Decreto Ley No. 1.094 y en el año 1984 el Reglamento de Extranjería, conocido como Ley de extranjería2 querige aunque con algunas modificaciones, hasta hoy (Mezzano, 1995). Comodestaca Stefoni (2003), esta normativa tuvo una fuerte orientación policialcentrada principalmente en el control de fronteras para evitar la entrada deelementos peligrosos o terroristas que amenazaran la estabilidad nacional, cuestión que enfatizaba el carácter selectivo de una ley que reforzabala noción de seguridad nacional y territorial.

Desde los años noventa, se producen a nivel mundial importantesdesplazamientos migratorios como producto de las crisis del capitalismoque incluyen a América Latina. Pero Chile vive a comienzos de esa décadauna situación particular vinculada al fin de la dictadura y la apertura económica, que lo llevará a ser uno de los países elegidos por los inmigranteslatinoamericanos para llegar. Según datos del año 2009, el 73% que hastaese momento llegaban a Chile eran sudamericanos y el 61% provenía depaíses fronterizos: Perú, Argentina y Bolivia. Actualmente, la poblaciónperuana es la más numerosa con un 37,1% habitantes en el país (Departamento de Extranjería y Migraciones, 2010). Pero hay que dejar en claroque las características de estas migraciones distan mucho de las de los europeos a los que hicimos mención, por las razones y condiciones para migrar, por el origen de sus protagonistas y por el modo en que se involucra elEstado en dicho proceso.

Otros inmigrantes llegados a Chile en condiciones similares, comolos argentinos por ejemplo, no han sido percibidos como inmigrantes3, mostrando que la percepción de la migración como un problema no se basanecesariamente en hechos concretos y su raíz puede encontrarse en prejuicios, estereotipos y temores a la inmigración y a ciertos inmigrantes respecto de otros. En suma, el inmigrante puede entenderse como una producciónde problemas externos, de situaciones que se le escapan y de discursos quelo clausuran para legitimar una condición negativa. Su estatus tiene aristassociales, jurídicas, políticas y también científicas (Sayad, 2006) que lo hacen existir a partir de los problemas con los que se le vincula.

No obstante, el inmigrante es esencialmente fuerza de trabajoprovisorio, en tránsito, revocable y reemplazable, que hace a la acogidasimultáneamente cínica y problemática. Cínica, pues públicamente se ostenta amabilidad frente al forastero descrito en general, obviando detenersees el inmigrante real que perturba el orden de la interacción normal de lavida. Problemática, pues el que llega podrá ser huésped durante un tiempo,pero su condición provisoria le reserva una vida de dificultades. Entoncestodo devendrá provisorio. En este marco complejo, los niños vivirán entreuna sociedad de acogida que no los acoge y una sociedad de origen quetampoco los reconocerá como peruanos propiamente tales, dado que presentan una condición de inmigrante heredada e incompleta. Sufren las consecuencias de la inmigración de sus padres, enmarcada en las condicionesgenerales de los procesos migratorios protagonizados por un universo depobres, que responden a crisis mundiales y que hacen estallar los modos devida de las sociedades, y en particular, a sus familias y vivencias cotidianas.

La percepción que hoy tienen los chilenos de la inmigración y de losinmigrantes es muy distinta dependiendo de quien se trate. La mirada haciala migración peruana es negativa y al igual que sus padres, los hijos deinmigrantes peruanos que abordamos en este trabajo enfrentan la violenciaracista y xenófoba. Es así como inmigrante no es palabra que refiera atodos los de dicha condición, sino a quienes develan la inmigración comoestigma construido; es decir, a los que traen a cuestas lo indígena o lo negro.

A la deficiente inserción laboral de los padres y la precariedad quecaracterizan sus empleos -aun cuando presentan buenos niveles de conocimiento-, se agregan obstáculos puestos por las instituciones que no estáninformadas ni formadas sobre sus características socio-culturales y la necesidad de una acogida que les ayude a organizar sus vidas. Por otra parte, losniños heredan las humillaciones y los maltratos vinculados a su origen y alorigen de sus padres, es decir, un racismo que probablemente se prolongueen el tiempo bajo denominaciones que colocan a las generaciones de inmigrantes en un lugar preponderante.

La mirada de la comunidad educativa: ¿racismo consciente y/o no consciente?

"Cuándo peruano se transformó en una mala palabra, la niña se queda desarmada, no tiene palabras. Ella sabe que está aludiendo a algoincómodo y ha aprendido que, que es como feo hacerle notar al otroque viene de otro país, pero no tiene muy claro ni por qué, ni qué delo que dijo está mal, ¿me entiende? los dicen por hueviar son niños,no tienen el control. Más grande saben que están haciendo daño,pero chicos Hay un grupo que se dicen nosotros, y hay un grupo alque se le llama otros, y por alguna razón eso no está bien, o poralguna razón, eso molesta. Por ahí por quinto, sexto, ellos empiezana sentir odiosidad por eso, por ese otro, porque empiezas a entenderotros/nosotros". (Entrevista Ps.)

Damos cuenta de las consideraciones de los adultos respecto a losniños que llegan a las escuelas y que contradictoriamente los caracterizan,sea negativamente, sea positivamente. Hemos encontrado directores un tantomás preocupados por conocer las culturas de los niños y desentrañar lo quetraen de sus familias y cercanos, y hemos entrevistado directores cuya buena voluntad de acogida pretende la asimilación, señalando que sus escuelas: son escuelas chilenas donde no se hacen diferencias, pues todos losniños son iguales. Hemos escuchado a psicólogos, profesores e inspectoresque los describen empequeñeciendo sus orígenes y sus nombres o retratándolos para mostrarlos a sus amigos. Los reciben con sospecha y se burlande la forma de sus cuerpos y de sus costumbres. Lo que hemos escuchadosin embargo, no difiere de lo que oímos en las calles y en las reunionesfamiliares, son las repeticiones de un sentir común que en la cotidianidadse devela como actos, discursos e ideología racista, y que no se reconocen como tales pues surgen en la vida diaria, como algo normal.

Y aunque la mayoría de estas evaluaciones son las mismas que sufren los niños descapitalizados por sus pobrezas, los hijos de inmigrantesperuanos se ven particularmente afectados pues se los destaca cruelmente,como culpables de un modo de ser proveniente de su origen. Por razonesque hemos dado antes, relativas a esta extranjeridad negada de inmigrantesque se arraigan cultural e históricamente en el castigo, no siempre podemosexplicar estas situaciones desde un problema de clase social, ya que nosiempre la pobreza explica el trato dado a los ciudadanos peruanos queresiden en Chile. Un estudio reciente ha demostrado que inmigrantes peruanos con trayectorias laborales ascendentes, han sido también objeto deracismo y xenofobia (Mora y Tijoux, 2011). Por lo tanto si bien raza yclase se entremezclan, pensamos que hay que buscar las respuestas en losproblemas raciales de la construcción de la nación chilena.

Las escuelas donde se llevó a cabo esta investigación, están emplazadas en sectores marginados de los barrios céntricos de Santiago, ya segregados desde mediados del siglo XX, donde han vivido en distintos momentos inmigrantes rurales de la industrialización, familias de excluidos,trabajadores y estudiantes precarios. Desde los años noventa se han transformado en barrios de inmigrantes percibidos negativamente, considerados peligrosos por la presencia de esta alteridad que surge de una otredadnegada. Son sectores evitados, donde abundan casonas, cités y conventillos,alquilados por pieza a bajo precio y que producen altas ganancias paraarrendadores y subarrendadores inescrupulosos. Los inmigrantes debenresidir con familiares o cercanos en viejas habitaciones nunca refaccionadas,oscuras, heladas, peligrosas, que carecen de servicios higiénicos y dondegeneralmente un único baño se comparte.

"Suponte que esta pieza vale 40 mil pesos para arrendarla, y elloscobran 80. Entonces sí entiendo. Eso es un abuso, eso es una sinvergüenzura porque como no hay más... Entonces le cobran eldoble de lo que tienen que pagar porque la gente por aquí paga 80mil pesos por una ruca". (Entrevista D.)

"Por aquí las casas son de dos piezas, también tenemos alumnos, cachai, una pieza, y el living comedor y la cocina y el baño, ¿dóndetienden cuando lavan? es algo que yo todavía no me explico, a locual nunca le he encontrado una explicación. Igual si tú veis hayhartas casetas de Seguridad Ciudadana y todo por acá. (Entrevista Ps.)"

Sabemos que estas son las condiciones para los migrantes en el mundoy sabemos también que intentar vivir allí es fuente de distintos problemas,pero también sabemos que son similares a las que viven personas del universo empobrecido cuando deben salir de sus tierras para buscar trabajo.Solo que en esta investigación se develan como problemas propios de losperuanos, que según los profesores entrevistados tienen un cierto tipo de vida. Los hijos de estos inmigrantes, sin buscarlo, quedan vestidos de unacondición especial y espacial: ser hijos de la inmigración como problemaarraigado en la pobreza de su clase social y portar la extranjeridad de unpaís que provoca resquemor y crítica. A partir de esta doble negación, todaslas acciones familiares o individuales serán evaluadas negativamente.

Desde los años noventa, llegó un mayor número de inmigrantes peruanos a Santiago, atraídos por las posibilidades laborales en Chile y empujados por las crisis económicas y políticas del Perú. Eran principalmentemujeres y trabajadores jóvenes. No llegaban muchos niños, los más pequeños permanecían en el Perú y los más grandes intentaban entrar al mundolaboral. Eran trabajadores que buscaban sobrevivir y que se insertaban entrabajos precarios, con vidas que se transformaron y con ellas sus relaciones sociales, cambiando el modo de ser familiar al que estaban habituados.

"La inmigración en Chile no apareció nunca como un problema,porque la primera oleada de inmigrantes, no eran inmigrantes problemáticos". (Entrevista D.)

"Ellos vienen con ese tipo de vida, de todo, po, imagínate que lospapás se vienen primero ellos, después traen a los hijos, a los dos,tres años, cuatro años, cinco años, en realidad uno no sabe, pero losprimero niños que llegaron extranjeros eran de tres años, cuatro años,abandonados por sus padres en Perú. Después empezó como a cambiar la cosa y ya ahora, por ejemplo, la mamá se viene un año y ya alotro año se trae al hijo, pero antes tres, cuatro, cinco años. () Nosotros tuvimos niños de 6 años que quedaron solos, solos, que los veíauna vecina de más allá, que era también peruana que vivía en unapieza. Pero para nosotros es vivir solo. El hecho que el niño estuviera solo en una pieza para nosotros es vivir solo, sin su mamá, sin supapá". (Entrevista Ps.)

Algunos años después del inicio del nuevo siglo, cuando los niñosnacieron en Chile o ingresaron con más frecuencia a las escuelas, fueronvistos como sujetos de la migración peruana, que, como dijimos, permitieron la continuidad de establecimientos que por la oferta del mercado escolar peligraban cerrar. Por razones económicas, estos hijos de inmigrantesingresaron a las escuelas municipalizadas, enfrentándose a obligacionesadministrativas no siempre simples de resolver y donde algunos quedarony aun quedan excluidos, aunque puedan estar en las escuelas (ColectivoSin Fronteras, 2004). No obstante al llenar los cupos que se habían vaciado, se convirtieron en niños útiles para la institución.

"El año 2002 fue el boom de los niños extranjeros que empezaron aingresar a la escuela y después cada año era más y más y más hasta,hasta ahora que son más de la mitad, más () Porque que te llegue unniño extranjero aunque sea indocumentado es trabajo que tú tienesseguro y que en realidad la escuela no se va a morir, porque siemprenos estuvieron amenazando que la escuela la iban a cerrar () Entonces el Director hizo como una campaña con los niños extranjeros yempezó a darle información y se empezaron a recibir. Pero yo creoque es más para eso, para matrículas. En realidad, si tú lo miras asífue por eso, porque no teníamos matrículas". (Entrevista S.).

...le digo saque su carnet hijo, tía, no tengo plata, tía, tengo problemas con el consulado, tengo que pagar 120.000 pesos en el consulado para que me entreguen el papelito. Tengo que pagar 80.000 no séa dónde, tengo que pagar cuánto más, y como el niño no tiene carnetchileno, por supuesto que no aparece en ninguna acta a final de año,como no tiene Rut, no aparece, y después hay que hacer todo unproceso engorroso". (Entrevista D.)

"Ha cambiado harto, gracias no sé a quién, ha cambiado el sistemade vida entre los niños extranjeros y en realidad a nosotros nos gusta, nos gusta, nos gusta que hayan niños extranjeros por el hecho deque la cultura que se produce es diferente". (Entrevista S.)

La llegada de los hijos de inmigrantes puede ser más o menos apreciada y al igual que los sectores del barrio donde habitan, sus escuelasadvierten de situaciones de poder, segregación y diferenciación y, cuandoaumenta en número, los espacios se transforman y adquieren características multiculturales que la comunidad educativa puede o no considerar parauna vida cotidiana escolar más abierta y menos belicosa.

"Nosotros del punto de vista valórico o patriótico () seguimos siendo un país que está en Chile, con nuestros valores, eh, respetamos sucultura ¿de qué manera? Bueno le recordamos, hacemos su pequeñoacto cuando es la independencia de Perú, cuando hay una actividadellos traen su propia comida para vender, sus cantantes () Pero estamos en un sistema que es chileno y en base a eso ellos tienen queadaptarse, lo cual para ellos ha sido mucho, muy bueno () un pococon dolor al principio porque han dejado su país, vienen muy apenados pero generalmente se integran () Igual lo acogemos". (Entrevista D.)

La institución escolar comprende actores entendidos como una pluralidad que converge en múltiples interacciones. Por ello no puede actuarde modo igualitario y distribuye las expectativas individuales de un modocoherente con las posibilidades objetivas que tengan más tarde los niños enel sistema social. Así es como se trabaja por una búsqueda de estatus apartir de valores universalistas que sancionan el éxito a partir de criterioshomogéneos y sustituibles. La selección se basa entonces en criterios racionales de competencia. Si todo funciona bien, el niño tendrá el estatussocial que se merece. En este marco, se complica el éxito de los hijos deinmigrantes, no solamente por sus dificultades de comprensión en la escuela chilena sino porque además son vistos como niños-problema a partir delcarácter, es decir, a partir de desde características personales que nada tienen que ver con su capacidad de aprendizaje.

"...el alumno peruano sobre todo tiene esta personalidad como bien,en términos domésticos, como paisana. Que se te amurran y se te amurran, no lo sacaste nunca más de ahí, los brazos cruzados, la cara larga, no les corre ni una lágrima, sino que es como la rabia,como el tema rabioso que les entra y todos. Son niños pococomunicativos". (Entrevista Ps.)

"De que son niños que vienen con los hombros muy bajos, con lamirada muy triste y con la cabecita y la cara como caída. Lo que meimagino, siempre que lo he visto. Llegan como derrotados () Loestuvimos conversando y hay varios factores que influyen. El clima,el lugar donde están viviendo, el desarraigo de su familia, de susamistades, de todo y venir a encartarse a un lugar que a lo mejorestás viviendo peor de lo que vivías allá. Que nosotros como chilenos no somos () somos aparentemente cariñosos, pero somos muyaprovechadores". (Entrevista D.)

Hay que buscar más en los silencios de los niños o en el modo enque se apartan de los grupos cuando son los miembros de una comunidadeducativa que critican los lugares donde habitan. Un espacio exiguo paravivir se vuelve condición de peligro y por ello inmediatamente se apela a lavigilancia del sector contra los inmigrantes, hecho que nada tiene que vercon sus situaciones de vida cotidiana. Calificados y clasificados por su origen, aun siendo chilenos, los hijos de inmigrantes no son vistos como unaporte. Ser hijos o hijas de peruanos los hace ser simplemente peruanosentendidos como seres descalificados.

"¡Peruano!, entonces ese es un tipo que no nos aporta absolutamente nada, ¡ni al colegio, ni a nuestra cultura ni a nuestro país!". (Entrevista P.)

La institución escolar está sumida en una producción de saberes disciplinarios que contienen estrategias de poder similares a las que se producen al interior de las relaciones en las prisiones, los regimientos o los hospitales. Hay en suma, poder de unos y temor de otros y como si fuese unmicroscopio de la conducta, la escuela busca por una parte domesticar loscuerpos y volverlos dóciles y por otra dominar los espíritus a partir deactividades y prácticas que diferencian, jerarquizan, homogenizan y normalizan los comportamientos (Foucault, 1975). Además del examen, la prueba, los controles que permiten diferenciar, pues clasifican y castigan,uniformizan e individualizan cuando se trata del racismo que en el cuerpoopera directamente, al igual que las emociones.

Los adultos de la comunidad educativa, que tienen la función deacogerlos y facilitar sus existencias al interior de las escuelas, los catalogan por su origen y construyen juicios que el sentido común alberga en eltrato cotidiano. La valoración que llevan a cabo se convierte en una constante y contradictoria evaluación de sus comportamientos y presencias, puesbien pueden considerar positivamente el exotismo vinculado a aspectos culturales apreciados, como el capital lingüístico o la cocina peruana, ojuzgarlo negativamente desvalorizando una su forma de comer o el modode preparar los alimentos:

"...las comidas, nosotros tenemos totalmente diferente las comidas. Ellos comen todo con ají, todas sus comidas son con ají, nosotros,los niños no comen ají aquí en Chile. Ellos comen comida con ají,no comen legumbres como comemos nosotros, la comen de otramanera. Ellos, como ensalada, nosotros, como plato de fondo. Entonces unos porotos diferentes, las lentejas diferentes, las comidasImagínate, el pollo lo fríen de otra manera como lo hacemos nosotros. Para ellos fue una costumbre acostumbrarse, adaptarse dentrode la escuela en la comida". (Entrevista S.)

"...tenemos tres haitianos, niñitos haitianos, dos varones y unadama. Entre ellos, pucha que son lindos, bien negritos, oye. Hermosos sus ojos, tan tímidos que no les gusta la papa, que no legusta la pata, que no le gusta la carne, que no le gusta la zanahoria, que no le gusta la lechuga, que no le gusta comer ningunacosa (fue aumentando el tono de voz a lo largo de la frase) P: ¿Yqué les gusta? Puras cochinadas no más. Quieren comer papas fritas. Quieren comer completo porque eso les encantó. Los completoscomo los hacen aquí, porque en su país tienen la pura tripa dentro lahacen no más". () (Entrevista D.)

"...La comida es una cuestión cultural, de eso no hay lugar a dudas,ya? Entonces, por ejemplo, en este colegio, se ha hecho en más deuna oportunidad la típica completada que se hace, siempre, en vezde hacer completada aquí se hace, pollada. ¿Por qué? Porque losperuanos comen pollada, y los peruanos tienen, y yo lo comentoaquí, estas, estas ya empiezan a hacer vivencias que son, no del colegio propiamente tal, vivencias que yo he tenido producto de haberllegado a trabajar acá". (Entrevista D.)

¿Pero, será posible adaptarse? Si así fuese, esta adaptación es forzada y lo que ven los ojos de estos adultos hacen surgir al cuerpo de los niñoscomo si fuese una frontera, vinculándolo a emociones propias de una cultura y a los afectos que estos pequeños tienen con el lugar de donde provienen sus familias. Entonces los hijos de inmigrantes peruanos portan laextranjeridad como una herencia. Y si bien las escuelas son institucionessupuestamente destinadas a la socialización y a la integración, se evidenciauna contradicción que no puede resolverse sin que una política de educación esté destinada a la comunidad educativa misma para evitar que unracismo de características biológicas siga reproduciéndose cotidianamente.

"Las niñas son muy tímidas, retraídas la mayoría. Pero sonrequetecontra-enamoradas desde chiquititas. ¿Por qué? El otro díaleyendo supe por qué. Las niñitas a los 12 o 13 años están buenaspara casarse. Esa es la mentalidad de ellos, allá. () Ahhh y cómo se llama este demonio rojo que antes de indisponerse era másflacuchenta, más espigadita, más estilizada y se indispuso y comoque se estiró por todos lados. A mí que se ve así porque se le ha dadopor hacer sus pantalones y todas sus cosas bien apretujadas y bienpitillas. Entonces como que se ven más, más chatas". (Entrevista D.)

"Es un negro muy simpático, es muy agradable él como persona ytodo. Tiene un problema, neurológico, entonces, como que las palabras le salen así, enredadas (remeda la voz) y fonoaudiológico además, pero se hace entender bastante bien, si tú te detenís te dai cuenta, oh, algo raro tiene, pero nada que sea así como súper evidente.Es como medio tímido pero simpático a la vez". (Entrevista Ps.)

El racismo se inscribe en prácticas violentas que pueden darse enmiradas de desprecio o de burla, en actos de intolerancia, en gestos humillantes o en actos de explotación, como también en discursos y representaciones que heredan del fantasma de la profilaxis y de la segregación, comonecesidad de purificar el yo y el nosotros ante cualquier perspectiva depromiscuidad, mestizaje e invasión articulada en estigmas de la alteridad,organizando sentimientos y confiriéndoles una forma estereotipada. Estacombinación se organiza en una red de configuraciones afectivas que permite atestiguar la formación de una comunidad racista, como si se tratarade un espejo donde los individuos y las colectividades que son el blancodel racismo, están obligados a percibirse como comunidad (Balibar, 1991).El racismo cotidiano constituye una matriz de relaciones e interaccionesque reproducen estas prácticas, discursos y representaciones de maneraregular y rutinaria, en situaciones cotidianas que consiguen diferenciar losque llegaron antes de los recién llegados y luego poner a funcionar lossentidos, específicamente el olfato en este caso:

"Los niños nacidos acá son los que viven acá ya se han mimetizadomucho, entonces este niño de repente tú no lo diferencias, solamente porque es hermano de fulano de tal, su, sus rasgos, su carita todopodrá ser igual, el color de su piel porque es algo muy especial. Síusted se diferencia, y es algo que yo no debiera decirlo pero tengoque decirlo como chilena roteca: nosotros los chilenos somos enfermos, enfermos de malacatosos en el sentido de que nuestro olfato esmaldito. Tenemos muy buen olfato los chilenos, y sabes que por elolfato podemos identificarlos () Yo tuve la oportunidad, gracias aDios de salir y olí a uno de los monitores que me tocó con el cual nopude seguir. Yo hago el comentario con mis colegas: ¿sabes qué? yono puedo seguir en este grupo, cámbiate de grupo me dijo una deellas. Porque es mestizo, me dijo, y el olor de él tú lo sientes. Es queno aguanto el olor a cebo y eso mismo, palabras textuales de nuestros niños me han dicho de sus compañeros peruanos. El olor quetienen, tía () Son los alimentos. Son nuestros alimentos () nosotros tenemos unos niños de apellido (xxx) y tú te acercabas al niño y supiel olía a pescado: ¿tu madre cocina mucho pescado? Hay genteque vende pescado. Pero no era porque el niño no se bañara, es porque comía. () Esa sensibilidad que tenemos en ese aspecto loschilenos, es bien especial, y nuestros chiquillos, aquí en esta escuelafelizmente tienen la confianza de decirnos las cosas". (Entrevista D.)

El racismo, en la medida que se hace cotidiano y se vuelve parte delsentido común, naturaliza la violencia que los adultos terminan considerando prácticas comunes, normales. Los niños entienden el insulto, a pesarde lo que señala el siguiente entrevistado, pues se dirigen a él para denunciar. En todo caso el insulto parece justificarse ante el desorden del niño:

"...como toda cosa hay ofensas que hasta ellos mismos a veces nolas entienden, dicen oiga me llamó peruano, pero si eres peruano¿para qué, por qué te molesta? o dicen me llamó negro, son todosmorenos ¿ya? Cosas así, pero no pasan más allá, o sea, no es unamolestia constante. Y ese niño que recibió ese calificativo generalmente es un niño que también es desordenado, o sea también, perono para que lo hagan una discriminación". (Entrevista D.)

Los padres peruanos son culpabilizados cuando el niño presentaproblemas de conducta como si se tratase de una herencia que se manifiestade todos modos como comportamiento peruano, a pesar de tratarse dehechos comunes producidos en las escuelas. La madre es como el hijo si lodefiende y el trabajo de los profesores frente a ellos es argumentado comorol formador:

"tenemos por ejemplo un negrito que es del terror, del terror y cuesta mucho manejarlo porque viene la mamá y le presta ropa, le prestaropa, en vulgar chileno y yo digo: Claro si la tiene de los cocos (),¿cachai? La mamá no va a decir nada, la mamá siempre va a encontrar que todo lo que él hace es el descueve (...) Conversamos eso con el director, y utilizamos otra estrategia con él, ¿cachai? Entonces eso ha funcionado y ha modificado mucho su conducta, estámuy bien ahora a lo que era () Porque a nosotros no nos sirve, ¿cachai?mantener a un niño que no se adapta dentro del curso, que es solo.No, no puede ser, porque ahí no estamos cumpliendo el rol formadorde la escuela. Si nosotros lo tenemos que preparar para estar en sociedad ¿cachai? Y en eso, como el ensayo, el laboratorio de la sociedad es el curso y si no puede estar ahí, no, y no tiene ningún problema que lo inhabilite, entonces no, estamos mal". (Entrevista Ps.)

Los niños devienen fuente plural de problemas derivados de unorigen:

"Por ejemplo déficit atencionales, problemas de aprendimiento, flojera, malos hábitos, todas esas conductas que no están bien trabajadas () ¡problemas de estudio pues! Por ejemplo niños que no estudian () yo soy profesor jefe () tengo una cantidad enorme de niñosextranjeros, peruanos, y lamentablemente tengo la sensación de queellos al llegar a Chile copiaron los modelos equivocados las malas costumbres y además de eso son niños que no producen nada, sonflojos. () ¿Y qué pasa con el hacinamiento? Pasa de todo pué, desdeque los padres beben no cierto, y los niños te comentan a ti: profeestuvimos de fiesta ayer hasta tarde mi papá se curó, mi tío también.Los peruanos llegan todo el fin de semana y se curan ahí, despuéslos chicos, los niños están también ahí, ellos lo ven, en ese aspectoes media nefasta la situación, ahí no es positivo el ambiente, por esoestán en un ambiente de riesgo, ¿me entiende? () no tienen desarrollados los procesos propios de lo que es el sistema educativo por lotanto no tienen el hábito de estudio, les cuesta mucho aprender porlo tanto se pierden en el espacio y se dedican a hacer otras tonteras".(Entrevista P.)

Los hijos de inmigrantes escuchan y aprenden palabras sobre lascuales fabrican el sentido, combinando lo que perciben desde el uso y latraducción aproximativa de una etiqueta desprendida de sus formas familiares. Si la palabra o el significante son convencionales, los atributos queconforman los conceptos precisan ser aclarados, pues en cualquier lengua,los enunciados deben poder ser traducidos porque al pasar de una forma dehablar a otra, incluso siendo el español la misma lengua hablada, el acento,la tonalidad, la rapidez o la pronunciación, son distintas. Pero también sondistintos los sentidos otorgados. El español se habla como chileno, comoperuano, argentino, etc. De ahí que las palabras necesiten de una etapa detraducción, dado que en ellas interfiere el bagaje cultural. Pero este es unejercicio complejo cuando se da en un medio diferente al marco espacial yhumano aprendido y que permite significar lo que se dice por ejemplo,sobre cosas que no significan lo mismo o bien tienen usos diferenciados.En la escuela, hay costumbre en torno a ciertas órdenes que se dan a losniños o en formas de enseñar que varían de un país al otro y entonces lacomprensión que tienen los hijos de inmigrantes se puede ver afectada.

"...lo discriminan y le dicen peruano, peruano acá, peruano allá. Siclaro, son cosas que se dicen. Son cosas que los niños les dicen.Pero igual es un lenguaje que están construyendo entre dos. Entonces, ehhh () sería más cuidadoso a la hora de bajar la mirada, analizar e interpretar lo que dicen los niños. Hay cosas que dicen en lacasa que significan esas diferencias de origen, de nacionalidad ydiscriminación () pero, pero también hay un lenguaje construido porellos. Donde, donde no quieren decir lo que nosotros estamos entendiendo. También vimos al niño peruano, una niña peruana diciéndole un montón cosas al otro, como que van armando un lenguaje hasta que finalmente lo moldean y lo suavizan porque empiezan a cachar que hace daño, o uno se puede meter y lo van bajando y en fin,me he encontrado con que de repente le devuelve un niño como loque te contaba atrás, que me dice disculpe la palabra, pero, peroparece peruano". (Entrevista Ps).

Los profesores se extrañan de esta incomprensión que detectan comoflojera, ligada obviamente a lo salvaje de países desde antes desconsiderados y descalificados. La lengua escolar es una lengua normada y legitimaday los modos de hablar de todos los niños deben adaptarse a ella. Todo loque se escapa de esta reglamentación, es evaluado negativamente por losprofesores. Sin embargo, no por ello los hijos de inmigrantes carecen delmanejo del pensamiento y de la reflexión. Aunque no hemos trabajado enlas aulas y nos abocamos a la observación de los espacios de juego, deencuentro y de llegadas y salidas a los establecimientos, hemos visto comolas correcciones del estilo de hablar o las burlas por los modismos peruanos, entraban perfectamente en lo que explicamos respecto al manejo de uncapital lingüístico que, en este caso, debe ser el modo de hablar y de escribir chileno y por tanto los hijos de inmigrantes son percibidos como niñosdeficientes. Pero hay signos de apertura y de búsqueda comprensiva, debido al tiempo en que los hijos de inmigrantes han permanecido en la escuelay los capitales que han traído y difundido:

"Fíjate tú lo siguiente, los peruanos al igual que los chilenos hablamos español, unos con un cantito, y otros con otro. La religión, los que sonde religión católica, la mayoría católico, que se casan por la iglesia, quebautizan, que hacen esto, que hacen esto otro. ¿En qué se empiezan a diferenciar? En giro idiomático, ¿ya? Giro idiomático, como el coger, el jalarque son los términos más usuales. La bolita para nosotros los chilenos, paraellos son las canicas, pero que los niños los asumen como una cosa absolutamente natural. Entonces yo creo que ahí, que mucho, por ejemplo en elcolegio, se van incorporando este tipo de cosas". (Entrevista D.)

A modo de conclusión

El material empírico que entregamos en el acápite anterior es solouna parte de lo que hemos recogido, y las citas escogidas entregan parcialmente el sentir de los adultos entrevistados y fragmentos de lo que acontece cotidianamente en las cuatro escuelas abordadas. Hemos privilegiado lapalabra de estas personas por la fuerza que tiene su objetivación. Pero también hemos debido recortarla por la extensión de este trabajo. Sin embargopodríamos, a la manera de Bourdieu, entregarlas más adelante, como relatos completos que permitirían al lector ingresar de mejor modo a un ejercicio comprensivo de esta parte de la miseria de un mundo (Bourdieu, 1993)que devela sufrimientos sociales repetidos, que no aparecen en la inquietudde la política contingente ni en las preocupaciones periodísticas, salvo cuando un inmigrante protagoniza actos delictivos o es sospechoso de algúnconflicto. Cuando se amalgama la inmigración a la delincuencia, desaparece el nombre y el apellido del acusado y más que nunca existe solo por suorigen. Los hechos aludidos son los que se dan en la vida cotidiana, comolo advierte Goffman en su tesis respecto a lo que ocurre con las obligaciones entre las personas cuando se cruzan, caminan o se saludan. Todos actospequeños dados hacia la sociedad, toda una sintaxis del orden de lainteracción solo coherente e inmanente cuando los individuos aseguran entresí una interdependencia que reposa en el reparto de las mismas creencias(Goffman, 1988: 197). Cuando estas creencias no se comparten, no se satisfacen las expectativas de quienes manejan la situación, el lugar o el territorio. Sin reciprocidad, la vida cotidiana queda interrumpida. El inmigrante peruano irrumpe en las rutinas de la vida cotidiana chilena de un modonegativo, contrario por ejemplo a lo que ocurre con el turista.

Comprender la violencia de estos sufrimientos que enfrentan losinmigrantes peruanos en Chile, implica ingresar en el racismo como unacategoría productiva que no aborda el fenómeno como algo nuevo, sinocomo algo histórico, pero tampoco como un hecho coyuntural, sino comoun hecho estructural. En Chile el racismo no ha sido muy trabajado y se lemenciona priorizando otras categorías, menos duras, como la discriminación proveniente las representaciones, los estereotipos o los prejuicios. Talvez porque referir al racismo en Chile es visto como un acto políticamenteincorrecto y por eso su negación (yo no soy racista, pero). Pero los hechosque organizan estereotipos y prejuicios están en alguna parte. Principalmente en la construcción de estigma sobre el inmigrante peruano, ancladoen una ideología de carácter racista. Entendemos al racismo como una construcción ideológica, institucionalizada en políticas migratorias específicasy como una formación de carácter histórico y estructural. De ahí la importancia de abordarlo en su relación con un proceso histórico de construcciónnacional, desde la formación de la identidad chilena, en una cultura donde se configura a un otro. El racismo no solo es una ideología exterior a lossujetos pues se ancla en discursos y prácticas de la interacción cotidiana yvisto desde esta dimensión relacional, incluye dos partes que establecen unjuego que requiere del sujeto racista como del sujeto-objeto del racismo.

Y estos sujetos-objetos del racismo, en este caso, son los hijos deinmigrantes peruanos por parte de una comunidad educativa que supuestamente entre sus múltiples funciones, debe educar contra el racismo. Es difícil imaginar una educación cívica que no lo considere en sus programas

o que solo lo haga para cumplir y tratar los contenidos. Ejercitar esta educación es algo muy distinto cuando deben ponerse en práctica los elementos que dichos contenidos tienen como efecto y como prevención en la vidacotidiana. El racismo reviste muchas formas dadas en prácticas y en discursos desde fundamentos religiosos sobre el bien y el mal y desde fundamentos políticos de la igualdad que pierden sentido, especialmente cuando ladiversidad cultural aparece como solución de los problemas. Esta diversidad es un maquillaje que no resuelve la violencia de los sufrimientos si sepresenta únicamente como una feria cultural, donde cada grupo expone porseparado sus productos, generalmente servidos o contados por quienes losrepresentan, por sus cuerpos mismos, sus rasgos, lenguas, gestos y modosde hablar, que hace a los visitantes mejor servidos, o cuando se trabaja devez en cuando en reuniones educativas de las escuelas donde la corrección ante el grupo predomina. El discurso moralizador es socialmente correcto,pero no cambia los habitus y por lo tanto no toca las estructuras más profundas en donde se cobija la violencia contra una extranjeridad que parecepeligrosa, aun cuando se trata de niños hijos de inmigrantes, pero tambiénde alumnos cuyas familias buscan a la escuela como cualquier familia queve a la educación como un valor universal.

Tener éxito en la escuela en las actuales condiciones de competencia, es ya un problema para cualquiera y por ello la escolarización de loshijos de inmigrantes no puede verse en perspectiva comparada. Por unaparte, la clase social juega desfavorablemente cuando estos niños carecende los capitales que le permiten competir en el campo escolar y además, sucondición de hijos de inmigrantes peruanos los pone en un lugar difícilpara la evaluación de sus escuelas. A pesar de la inserción que ésta lesofrece, el haberse socializado en barrios de inmigrantes puede complicarlos, especialmente si han enfrentado el racismo hacia sus familias o haciaellos que termina por cristalizarse en los cuerpos y arraigarse en sus sentimientos, como un hándicap para la competencia escolar y la carrera por unempleo estable (Beaud, 2002). El barrio o el sector donde habitan los identifican y los nombran4, además de señalar su clase social y provocar evaluaciones de su persona. Este es un problema insoslayable, porque las escuelas están ubicadas en sectores marginados de la ciudad que son escenariosprivilegiados de las diferencias, las quejas y las denuncias. Sus comportamientos son incomprensibles para los chilenos con los que comparten unavida cotidiana extremadamente cercana, entonces los evitan o simplementese van del lugar. Así es como la relación entre chilenos y familias deinmigrantes se produce en términos de dominación, apoyada en la ley y enuna vigilancia permanente. Tal como lo explica la tradición de Chicago, enla ciudad se articulan el espacio urbano, las posiciones sociales y las relaciones interétnicas. Las reacciones de rechazo, de indiferencia y de solidaridad se revelan necesariamente en torno a cuestiones económicas y lasinteracciones dan cuenta de realidades que se dan en inmigrantes concretos, diferenciados por nacionalidad, sexo, clase, edad y trayectorias de inmigración5. Los conflictos, más que consecuencias de una desviación social, corresponden al clásico proceso descrito por la escuela de Chicago,que implica el ejercicio de apropiación de oportunidades, donde el espaciopúblico deviene rápidamente espacio político que deja fuera la organización de los habitantes quienes finalmente deben arreglar sus problemas comopueden.

Los entrevistados nos han hablado largamente de los barrios de lasescuelas, de sus historias de segregación, de las dificultades del hacinamiento y de construcciones inseguras, pero principalmente de la lejanía delEstado. En este marco y en barrios que pueden todavía como barrios antiguos, con características de encuentros de vecindario, la escuela es un ejede encuentros que podrían ser mayormente trabajados con vistas a la inserción de los inmigrantes y especialmente de los hijos de inmigrantes que yaparticipan en las escuelas. Con esto no pretendemos decir que los problemas se resuelvan, sino que tal vez solo puedan comenzar a ser reflexionados al interior de los lugares mismos donde se producen, al mismo tiempoque se analicen en una comunidad educativa y académica que entreguepropuestas al Estado.

Los niños y las niñas que protagonizan este estudio se intentan ajustar a una realidad social que consideran suya, pero que se ha transformadocon sus presencias. Estos problemas que pueden ser analizados comprensivamente desde las interacciones de una vida cotidiana escolar rutinaria, no pueden ser respondidos completamente desde este enfoque. Es preciso apelara la constitución de la nación chilena y al interés del Estado por someterlosa procesos de homogenización nacional y de uniformización social en donde la escuela participa. Pero hay una disociación entre la función de integración que tiene el Estado y las lógicas de diferenciación de un mercadoen donde está presente el mercado escolar. Esta diferenciación necesita denuevas leyes y de nuevas reglamentaciones que no sigan apartando a losnacionales de los inmigrantes tal como sucede hoy en Estados Unidosmásaun cuando Chile se vuelve país de interés para otros inmigrantes que actualmente ingresan y que caracterizados como recién llegados, nuevamenteentran en la comparación esta vez entre inmigrantes. Las migraciones internacionales se intensificarán con las crisis económicas que experimentael capitalismo y aunque pensemos que es únicamente la búsqueda de trabajo la que explica estos desplazamientos, será necesario buscar otras causas,otras dificultades y otras categorías.

En vistas de lo entregado, el combate contra el racismo es necesario, pero es una lucha compleja y delicada que penetra en lo íntimo, en looculto y no confesable de las personas, haciendo emanar sentimientos yemociones trastocadas con la llegada de otros que históricamente les hansido enseñados y señalados como inferiores o enemigos. Temores, miedos,rabias, frustraciones y envidias brotan sin que puedan frenarse desde unacto racional. Sigue siendo problemático entonces el lazo con un otro ubicado y sentido más abajo del nosotros.

Por ahora no solo hay que denunciar el que los hijos de inmigrantesse conviertan en chivos expiatorios de las frustraciones de una comunidadeducativa. Hay que trabajar para buscar en el sistema educativo mismo ypor lo tanto en las instituciones y en el Estado, dicha construcción. Si estánmenos protegidos por las leyes, se convierten rápidamente en los sospechosos que terminan calmando la sed colectiva que busca terminar con unmal exteriorizado, encarnado, separado del nosotros (Memmi, 1994: 79).Hay que evitar toda destrucción venida de la idea del Bien ubicado en lo nacional, como si nunca fuéramos culpables de nada en una exigencia incansable de pureza y deber ser chileno. Deseo profiláctico y fóbico quetermina con el encierro en la casa, los oídos cubiertos y la nariz envuelta enun aroma conocido que evite sentir el olor a extranjeridad. Los hijos deinmigrantes deben seguir bailando a su ritmo y cantando lo suyo aun cuando no sean nunca más ni de allá ni de acá.

Notas

1 Agradecimientos a FONDECYT: El presente artículo proviene de la investigación de la que soy Investigadora Responsable. Nº 1110059 Vida cotidiana de niñas y niños hijos de inmigrantes peruanos en los espacios sociales escolares: capitales, tácticas y estrategias para la integración en Chile.

2 Decreto Ley 1094: Establece normas sobre extranjeros en Chile. Publicado en el D.O. Nº 29.208 de 19 de Julio de 1975. Por ejemplo en su Artículo 15 prohíbe el ingreso al país de los siguientes extranjeros: 1. Los que se propaguen o fomenten de palabra o por escrito o por otro cualquier otro medio, doctrinas que tiendan a destruir o alterar por la violencia, el orden social del país o su sistema de gobierno, los que estén sindicados o tengan reputación de ser agitadores o activistas de tales doctrinas y, en general, los que ejecuten hechos que las leyes chilenas califiquen de delito contra la seguridad exterior, la soberanía nacional, la seguridad interior o el orden público del país y los que realicen actos contrarios a los intereses de Chile o constituyan un peligro para el Estado.

3 A modo de ejemplo vale citar el intenso debate de los años noventa que situaba en distintos medios de comunicación a los peruanos como la población mayoritaria y problemática de inmigrantes dentro de Chile siendo, sin embargo, la población argentina la que representaba mayor porcentaje. Según datos del Censo del año 2002, al descomponer la población inmigrante por país de origen se observa que del 68% de migrantes sudamericanos, los argentinos representaban el 26% y los peruanos el 21% según Martínez 2003). Actualmente, la comunidad argentina ocupa el segundo lugar con un 17,2% de habitantes en el país (DEM, 2010).

4 Se puede ser nombrado por un barrio y existir por el nombre de una población (soy de: Recoleta, Independencia, La Pintana, etc).

5 Lo que puede observarse en Chile en barrios ya reconocidos como de inmigrantes: barrio chino, barrio turco, por ejemplo que aluden a sectores del comercio protagonizado por inmigrantes llegados antes.

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Recibido: 25.11.2012 Aceptado: 15.07.2013

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