SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.19 número55Afectando el porvenir de los cuerpos: micropolíticas de la inseguridad neoliberal índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Polis (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-6568

Polis vol.19 no.55 Santiago ene. 2020

 

EDITORIAL

Cuerpos del margen y sufrimientos sociales

María Emilia Tijoux1 

Adrián Scribano2 

1Universidad de Chile, Santiago, Chile. Email: maemiliatijoux@gmail.com

2Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Buenos Aires, Argentina. Email: adrianscribano@gmail.com

En las sociedades capitalistas contemporáneas, el cuerpo/los cuerpos, son el eje de una contradicción inherente a su reproducción y a su destrucción. Por un lado, los procesos de estructuración social a escala planetaria involucran un esfuerzo permanente y sistemático por reafirmar las disposiciones de gobierno, control y disciplinamiento que exige la reproducción del capitalismo. Por otro lado, se libran cotidianamente miles de batallas, escaramuzas, luchas y disputas que rompen, resquebrajan y niegan al sistema aludido su valor de verdad. El cuerpo y los cuerpos son espacios de dominación y docilidad, pero también de conflicto y de resistencia. A este respecto Benjamín refuerza la idea de estar alertas a las luchas y a sus "sentidos" y sentires:

"La lucha de clases, que no puede escapársele de vista a un historiador educado en Marx, es una lucha por las cosas ásperas y materiales sin las que no existen las finas y espirituales. A pesar de ello estas últimas están presentes en la lucha de clases de otra manera a como nos representaríamos un botín que le cabe en suerte al vencedor. Están vivas en ella como confianza, como coraje, como humor, como astucia, como denuedo, y actúan retroactivamente en la lejanía de los tiempos. Acaban por poner en cuestión toda nueva victoria que logren los que dominan." (Benjamín 1989, p. 178)

Pero el cuerpo/los cuerpos también son un lugar, un territorio, un espacio y una geografía donde se expresan las luchas de clases y sus consecuencias de desigualdad, división y expulsiones. Las conexiones con las emociones-en-los-cuerpos y las luchas en esos lugares transforma a los cuerpos en botín de guerra. Y asimismo superficies de castigo y sufrimiento, pero igualmente de rebeldías e insumisiones y, en algún sentido, Bataille señalaba esta tensión:

"Lo que significa el deseo de ser feliz: el sufrimiento y el deseo de escapar. Cuando sufro (...) me aferro a pequeñas dichas. La nostalgia de salvación responde quizá al acrecentamiento del sufrimiento (o más bien a la incapacidad para soportarlo). La idea de salvación, según creo, adviene a aquel a quien desagrega el sufrimiento. Quien lo domina, por el contrario, necesita ser roto, internarse en el desgarrón." (Bataille 1973, p.51)

Pero el cuerpo/los cuerpos no están fijos: se ponen, se donan, se meten al medio de las contiendas para celebrar la vida de la rebelión permanente que implica el estar vivo. Solo que quien pone el cuerpo, advierte de la astucia de la razón capitalista que nos condena al aislamiento siendo este el peor de los sufrimientos. Al mismo tiempo que adhieren a las luchas que despiertan los sentidos y al deseo de permanecer vivos en la colectividad que marcha y manifiesta, a veces, cuando regresa del cansancio feliz de la protesta queda atrapado en la persecución, el castigo o la desaparición. En suma, los cuerpos son -como en el trabajo explotado o la trata-, territorios de expropiaciones y depredación, pero también de conquistas y crecimiento. En esta dirección se puede aplicar aquí la idea de Harvey sobre la desposesión:

"La mercantilización de las formas culturales, las historias y la creatividad intelectual supone la total desposesión -la industria de la música se destaca por la apropiación y explotación de la cultura y la creatividad populares. La corporativización y privatización de activos previamente públicos (como las universidades), por no mencionar la ola de privatización del agua y otros ser vicios públicos que ha arrasado el mundo, constituye una nueva ola de “cercamiento de los bienes comunes”. Como en el pasado, el poder del estado es usado frecuentemente para forzar estos procesos, incluso en contra de la voluntad popular. Como también sucedió en el pasado, estos procesos de desposesión están provocando amplia resistencia, de esto se trata el movimiento antiglobalización." (Harvey 2005, p.115)

Crecer es un mandato social imposible si nos han depredado las energías básicas del estar con los otros, la depredación real es el consumo de la energía corporal, resistir es la capacidad de insistir en la inercia de saberse con otros cuerpos en este planeta. Porque los cuerpos son aquello con lo que luchamos y por lo que luchamos. El cuerpo es vehículo y también meta. Investigar los cuerpos es tarea que se hace con el cuerpo y no hay práctica más radicalmente "cercana" al investigador que el cuerpo que indaga y con el que indaga. Es en este sentido que Adorno sostenía:

"La transición a la prioridad del objeto convierte la dialéctica en materialista. El objeto, expresión positiva de lo diferente es una máscara terminológica. La tradición gnoseológica prepara el objeto como objeto del conocimiento, espiritualizando de antemano lo corporal… la sensación es en sí también impresión corporal. Ni siquiera basta con decir que ésta la «acompaña», pues sería presuponer su delimitación de lo corpóreo, cuando tal delimitación le es impuesta…" (Adorno 1975, p. 193)

La "espiritualización" del cuerpo en tanto abstracción es un eslabón clave de la incomprensión como base de la dominación. Hoy todo lo ajeno es incomprensible y por ello eliminable, de ahí que las ciencias sociales críticas se deben una crítica radical frente a lo que se sigue designando como incomprensible. Porque el cuerpo/los cuerpos son mucho más que un puñado de impresiones biológicas, son sensaciones, sentires y sensibilidades articuladas en una vivencia autónoma y colectiva.

El cuerpo y los cuerpos son texturas del desencanto y la resignación, pero también de la esperanza y la utopía. Como escribió Ernst Bloch:

“Se trata de aprender la esperanza. Su labor no ceja, está enamorada en el triunfo, no en el fracaso. La esperanza, situada sobre el miedo, no es pasiva como este, ni, menos aún, está encerrada en un anonadamiento. El afecto de la esperanza sale de sí, da amplitud a los hombres en lugar de angostarlos, nunca puede saber bastante de lo que les da intención hacia el interior y de lo que puede aliarse con ellos hacia el exterior. El trabajo de este afecto exige hombres que se entreguen activamente al proceso del devenir al que ellos mismos pertenecen. No soporta una vida de perro, que solo se siente pasivamente arrojada en el ente, en un ente incomprendido, o incluso lastimosamente reconocido. El trabajo contra la angustia vital y los manejos del miedo es un trabajo contra sus autores…” (Bloch 1977,p. 3).

La esperanza según Bloch, es una práctica anticipatoria de mundos, es una acción perfomada en un más acá de las emociones que la mercantilización elabora como prevalentes. Entremedio de estas contradicciones, estos lugares, estas texturas y estas prácticas, el cuerpo/los cuerpos parecen estar siempre al margen, olvidados entre los conceptos y los sistemas, entre las luchas intelectuales y las derivas políticas, entre las luchas de poder de tanto dominante que los caza, los expulsa, los encarcela. Los insulta o los tortura para ejercitar por ejemplo la violencia absoluta sobre el cuerpo de otro mientras cumple tareas gozando de su propio cuerpo en su efímero triunfo. El margen en el que las distintas y distintos portadores de estos cuerpos están destinados, los sitúan en la frontera donde un migrante que pasa, un pobre que circula, un militante que lucha, un enfermo que se oculta, una mujer que grita interrumpe la normalidad cotidiana y de cierto modo boga por unirse en un solo cuerpo para agitar banderas de emancipación que despliegan el sufrimiento social que precisa conocerse y reconocerse.

En el presente Lente de Aproximación de este número 55, confluyen autoras y autores que hacen llegar sus contribuciones para presentar distintos cuerpos que dan cuenta de los márgenes y sufrimientos donde se despliegan existencias que precisan ser examinadas y reflexionadas.

Desde Brasil, Murilo Duarte Costa Corrêa y Karoline Coelho de Andrade e Souza nos presentan su artículo Afetar o por vir dos corpos: micropolíticas da insegurança neoliberal que nos ingresa desde los márgenes, el pathos y los cuerpos hasta aquellas subjetividades procedentes de la inseguridad que las políticas neoliberales globalmente vuelven operativas desde los años 1970 y 1980 y que los autores despliegan a partir de descripciones de Foucault y Deleuze sobre las sociedades disciplinarias y de control, invitando a pensadores italianos como Lazzarato, Virilio y Berardi para mostrar que la gestión del miedo, entre otros, es uno de los factores que imponen los márgenes para controlar y gobernar.

Desde Argentina, Andrea Bonvillani nos invita a examinar el texto: “Verdugueo”: sentidos subjetivos acerca del hostigamiento policial que sufren jóvenes de sectores populares de Córdoba. A través de una estrategia metodología cualitativa, la autora nos devela la violencia policial ejercida contra jóvenes populares de la ciudad argentina, develando diversas prácticas de hostigamiento o lo que los mismos actores entrevistados denominan “verdugueo”, que no es sino una experiencia cotidiana violenta que castiga sus cuerpos los humilla y les provoca vergüenza, a la vez que decreta la impunidad de estos actos, la discrecionalidad y la espectacularización.

Desde Chile, Antonia Lara en su artículo: “El alisado es lo más propio de la mujer dominicana”: prácticas ritualizada y mimética del “brushing dominicano”, propone -desde el debate que abre el alisado-, exponer algunos resultados de una investigación etnográfica realizada en el contexto de la inmigración de mujeres dominicanas en Chile en la Comuna de Estación Central, mostrar la configuración de una práctica ritualizada y mimética en el cuerpo de estas mujeres, como de los discursos que allí operan, para mostrar disputas dadas en clave nacional, racial y de género con otras mujeres inmigrantes afrodescendientes.

Desde Argentina, Aldana Boragnio nos presenta su artículo “Las emociones del comer cotidiano: mujeres entre el asco, la culpa y la vergüenza”, para examinar -desde los aportes teóricos de la sociología de las emociones y de una investigación sobre la práctica del comer de las mujeres- que implicó la realización de entrevistas en profundidad a mujeres entre 22 y 56 años, de qué manera el asco, la culpa y la vergüenza devienen en emociones atadas al comer cotidiano que se articulan entre un régimen alimentario y las prácticas de las dietas que organizan el comer.

Desde México, Melina Amao Ceniceros invita a reflexionar sobre la producción de las ciudades donde lo espacial y lo corporal se encuentran. Su artículo: “Cuerpos impropios apropiando el espacio expropiado: las luchas de las mujeres trans en Tijuana”, devela que el género es un eje que opera como sistema de clasificación doblemente binario. De ahí proceden los cuerpos periféricos y surgen las experiencias de las mujeres trans, en tanto cuerpos que trasgreden la norma de género. Lo que busca problematizar desde el cuerpo/emociones para recuperar la experiencia colectiva de las trabajadoras sexuales trans de Tijuana.

Desde Chile, Augusto Claudio Obando Cid y Olga Angélica Vásquez Palma se detienen en los cuerpos excluidos y sufrientes para explorar los regímenes de visibilidad de los cuerpos del SIDA evidenciados en los medios de comunicación y sustentados en el discurso biomédico, siempre como cuerpos exhibidos para aterrorizar y justificar su destrucción. “La construcción del cuerpo del SIDA y sus estigmas” es un artículo que devela la violencia cotidiana que instituyó desde el Golpe de 1973 una potente estructura que posicionó al estado y sus agentes con el propósito de aniquilar al cuerpo del SIDA como un enemigo interno.

Desde Brasil, Pedro Robertt y Marcus Vinicius Spolle, con su artículo “Ativação e descarte de disposições de trabalhadores do Polo Naval de Rio Grande: corpos entre a fantasia e o fantasma”, analizan las disposiciones que ponen a funcionar los trabajadores de un emprendimiento industrial en Rio Grande do Sul, Polo Naval e Río Grande entre los años 2005 a 2016. Desde el concepto trabajado por Bourdieu y Lahiore y desde la sociología del cuerpo y emociones captan las subjetividades que se producen en los procesos de atracción y expulsión de trabajadores. Son principalmente los cuerpos brasileros y latinoamericanos que sufren del fantasma del desempleo y la precariedad.

Por último, desde Chile, Pamela Caro Molina, Helena Román Alonso y Lorena Armijo Garrido, presentan su artículo: “Cuerpos de mujeres, significados de género y límites simbólicos en la gran minería en Chile”, buscando develar los modos en que trabajadoras de faenas mineras significan sus cuerpos. Gracias a una metodología cualitativa y el análisis de entrevistas a operarias y supervisoras, las autoras interpretan y triangulan percepciones en torno a trayectorias y experiencias de relaciones de género en la gran minería.

Bibliografía

Adorno, Th. W. (1975). Dialéctica negativa. Madrid, España: Taurus [ Links ]

Bataille, G. (1973). La experiencia interior. Madrid, España: Taurus [ Links ]

Benjamín, W. (1989). Discursos interrumpidos i filosofía del arte y de la historia. Madrid, España: Taurus [ Links ]

Bloch, E. (1977). El principio esperanza. Madrid, España: Aguilar [ Links ]

Harvey, D. (2005). El “nuevo” imperialismo: acumulación por desposesión. Socialist Register. Buenos Aires, Argentina: CLACSO. [ Links ]

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons