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Byzantion nea hellás

versión On-line ISSN 0718-8471

Byzantion nea hellás  no.31 Santiago  2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-84712012000100007 

BYZANTION NEA HELLÁS 31, 2012

ARTÍCULOS GRECIA BIZANTINA

 

LA VIDA DE ESPIRIDÓN DE LEONCIO DE NEÁPOLIS. ALGUNAS OBSERVACIONES.

SOME OBSERVATIONS ABOUT LEONTIUS OF NEAPOLIS' LIFE OF SPYRIDON.

 

PABLO A. CAVALLERO

UBA-UCA-CONICET. Buenos Aires. Argentina

Correspondencia:


Resumen: El trabajo presenta argumentos para determinar que Leoncio de Neápolis escribió su Vida de Juan el limosnero por sugerencia del Arzobispo de Chipre y no por la del mismo Juan; que la Vida de Espiridón tampoco surge por pedido de Juan sino del Arzobispo Arcadio de Chipre; que es anterior a 641 pero no hay fecha post quem; que la Vida de Simeón no tiene por qué ser posterior a Espiridón y Juan; que el texto leonciano de Espiridón es el que van den Ven llamó "Vida II".

Palabras-clave: Leoncio — hagiografía — Espiridón


Abstract: This work presents arguments in order to determine tha Leontius of Neapolis has written his Life ofJohn the Almsgiver because of the suggestion s the Archbischop of Cyprus but not because of the suggestion of John himself; that the Life of Spyridon has not been written at the request of John but at the request of the Archbischop Arcadius of Cyprus; that this text is prior to 641, but there is no date post quem; that the Life ofSymeon the foul has no to be subsequent to Spyridon and John; that the Leontius' text of Spyridon is that which van den Ven named "Vita II".

Key-words: Leontius - hagiography — Spyridon


 

Leoncio (c. 590-c. 650), obispo de Neápolis en Chipre (hoy Limassol), es casi un desconocido. No se conocen detalles biográficos, salvo que fue Obispo de Neápolis o Naplus, durante la primera mitad del s. VII, y que debió exiliarse debido a la invasión árabe. Ya en el II Concilio de Nicea su nombre resultaba desconocido a los asistentes1. Es altamente probable que haya asistido en 649 al concilio de Letrán, en el que se registra la presencia de un "Leoncio de Neápoles en Chipre", quien, con toda probabilidad, aunque no con certeza absoluta, es nuestro Leoncio. Las fechas probables de su vida surgen de la posible datación de sus obras, aspecto al que nos referiremos aquí. Saxer propone como lapso de su vida el comprendido entre 590 y 6502. Según algunos historiadores, Leoncio mismo aparece como santo3.

A él se atribuyen las siguientes obras:

  a) dos sermones: uno sobre Lucas 2:22 y otro sobre la festividad de mesopentecostés;
  b) un tratado Contra losjudíos, del que se conservan fragmentos4;
  c)  tres relatos hagiográficos: la Vida de Simeón el loco, la Vida de Espiridón y la Vida de Juan el limosnero.

En cuanto a la datación de estas obras y, consecuentemente, del lapso posible de vida del autor, una fecha post quem surge de la Vida de Juan el limosnero, pues en esta obra Leoncio señala que conoció personalmente al Patriarca de Alejandría (Prólogo 93)5 ta pleista tó n hypse lòn toutò tòn katorthómatón tou andrós egò ethèamen "la mayor parte de estas excelsas rectas acciones del varón, yo mismo la observé".

Juan, según otras fuentes, abandonó Alejandría en junio del 619 y volvió a Chipre, su terruño, cargado ya de fama y de prestigio por su rango, de modo que allí pudo tratarlo Leoncio y tener la posibilidad de ser testigo ocular de aquellas virtudes. En el Epítome —basado sobre el Anónimo que parafrasea la obra de Juan Mosco y Sofronio y la de Leoncio— se señala que Juan huye de Alejandría por una amenaza de asesinato y que vuelve a Chipre, donde elude otro atentado, pasa a Constanza y muere en Amatunte6. Mango (1984: 38) opina que el deceso debió de producirse no antes del 620. Chadwick (1974: 50) afirma que Juan muere el 11 de noviembre de 620. De esto se desprende, pues, que la Vida de Juan el limosnero debe ser posterior al año 620, por cuanto Leoncio la escribe cuando el Patriarca ya había fallecido. Por otra parte, también dice que recoge datos de un tal Menas cuando él fue a visitar el santuario de los mártires Ciro y Juan:

En Alejandría, tras llegar yo, indigno, para abrazar y estar en fruición de los mártires santos y vencedores, Ciro y Juan, me encontré estando allí con algunos varones devotos y amantes de Cristo...

¿Cuándo pudo Leoncio haber visitado Alejandría? Patlagean (1994: 39) dice que Vida de Juan fue compuesta "por su contemporáneo e íntimo" Leoncio: esta condición admite tres décadas de distancia entre la muerte de uno y la del otro y un conocimiento cercano aunque no necesariamente prolongado. Gelzer, a partir del pasaje arriba citado de Prólogo 93, interpretó que Leoncio debió de permanecer en Alejandría durante el pontificado de Juan y que entonces inició la obra, alentado por el mismo Juan7; si esto hubiera sido así, Leoncio habría sido más explícito; señala el hagiógrafo, en cambio, que estuvo en Alejandría tras la muerte del Patriarca y que allí pudo recoger informaciones muy útiles que se apresuró a tomar por escrito8. La ciudad fue tomada por los persas de Cosroes II en 619, quien fue vencido en Nínive en 628: así, Egipto es conquistado por los persas sasánidas en 618-619 y mantenido como una provincia de este imperio hasta 629, cuando es recuperado por Heraclio. Egipto es conquistado por los árabes en 639-641, de modo que entre 629 y 639 estuvo de nuevo en poder constantinopolitano. En estos años, en los cuales se produce una restauración del poder melquita, pues el Egipto sasánida había sido relativamente beneficioso para los monofisitas, es el período en que Leoncio pudo viajar a Alejandría, tener acceso al santuario y conocer a sus informantes. Por lo tanto, la redacción de la Vida de Juan el limosnero no puede ser anterior al 629.

Otra fecha importante y que permite precisar más aún la época de composición, surge de este pasaje de la Vida de Juan:

A este, como algunos dicen, lo imitó en esto también Constantino, de divina memoria, que se distinguió por su reinado, el que fue realmente imitador veraz del gran rey Constantino —me refiero, ciertamente, al que siguió al rey Heraclio, del que era hijo.

Aquí dice Leoncio que Juan fue imitado por Constantino III, hijo de Heraclio, quien además fue imitador de Constantino el Grande. Heraclio gobernó Bizancio entre 610 y 641 y su hijo lo sucedió inmediatamente; pero Constantino III falleció a los veintinueve años, a causa de la tuberculosis (o envenenado por su madrastra) en mayo del mismo año 6419. Lo sucedió brevemente su hermanastro Heracleonas y luego su propio hijo Constante II, quien tenía entonces once años y reinó hasta el 668; el hagiógrafo no menciona a ninguno de estos. Se interpreta que la referencia sugiere que Constantino III estaba recién fallecido, de modo que la redacción de la Vida dataría de ese mismo año 641.

Esta datación hace imposible una interpretación debida a Paul van den Ven (1953: 107*). Según el editor de las diversas versiones de la vida de san Espiridón:

Parmi les oeuvres hagiographiques de Léonce, évéque de Neapolis dans l'ile de Chypre, il y avait certainement une Vie de S. Spyridon, ainsi qu'il nous l'apprend lui-méme, et il l'avait écrite sur l'ordre de S. Jean FAumonier, patriarche d'Alexandrie (610-619), dont il devait ensuite rédiger la biographie.

No es posible que Juan el limosnero haya sido quien encargó a Leoncio el relato de la Vida de Espiridón, cuya redacción van den Ven cree anterior a la muerte del Patriarca10; y esto porque hay otro pasaje de la misma Vida que aclara quién es la autoridad que pide su puesta por escrito. Cuando Leoncio señala que utiliza un estilo pedestre adecuado a un público más amplio, aclara:

pues esto ya lo hemos hecho en la Vida de Espiridón, nuestro padre tres veces bienaventurado, recibiendo órdenes, como también ahora, del archipastor y padre de los padres y sumos sacerdotes, el sabio y verdadero maestro.

El arkhipoimén y patér que ordena el escrito tiene que ser el Arzobispo de Chipre, superior de Leoncio, pues el giro "como también ahora" impide que sea Juan, muerto veinte años antes. Esto se confirma en lo dicho en líneas 87 y 90 del mismo prólogo:

...comencemos a hablar, animándonos con los ruegos de este buen y verdadero pastor.

Ante todo, es forzoso, bienaventuradísimo heraldo de Dios, que Vuestra Santidad dé garantías con la palabra y por sí misma a todo oyente amante de Cristo y amante del esfuerzo...

Aquí Leoncio reitera que escribe por pedido de su superior y le solicita, a la vez, que él sea expreso garante de la autoridad del escrito, fundándose en las fuentes y testimonios recabados, que el autor pasa a enumerar a continuación. No puede estar refiriéndose a Juan, ya fallecido. El Arzobispo era Arcadio, quien murió a comienzos de 642, dato que constituye una fecha ante quem para la datación de la obra11.

Así, pues, no es Juan quien pidió la redacción de su propia biografía ni la de la Vida de Espiridón; la del Patriarca debe datar del año 641; Espiridón, si bien no tenemos fecha cierta, debe ser anterior al 641, posiblemente dentro del período de gobierno del Arzobispo Arcadio. De éste se sabe que es posible autor de la Vida de Simeón estilita el joven, de modo que se trataría de otro jerarca hagiógrafo12, habilitado, como superior y como literato, para pedir a Leoncio la composición de su texto. También se sabe que el emperador Heraclio le dirigió un decreto contra Pablo, el jefe de los acéfalos, acerca del monoteletismo, que fue visto por Ciro de Fasis en 626; en esa ocasión, Arcadio calló, pero su ortodoxia está testimoniada por su sucesor, Sergio, en una carta del 20 de mayo de 643 dirigida al Papa Teodoro I y leída en el Concilio de Letrán el 8 de octubre de 64913. Habría, pues, también una coincidencia ideológica entre Arcadio y Leoncio que est aría en la base de su común labor literaria-evangelizadora. Lamentablement e no se puede ser más preciso en una fecha post quem, que sería la de la asunción de Arcadio como Arzobispo. El Dictionnaire d'histoire etgéographie ecclésiastique, en el artículo "Chypre" de R. Janin, al enumerar los arzobispos de esta época, sólo dice "Arcadius, fin du vie s. — Sergius, vers 649".

En el pasaje antes citado de línea 70 se menciona la Vida de Espiridón. Algunos eruditos han interpretado que, dado que no se hace referencia a la Vida de Simeón, esta tiene que ser posterior y, por lo tanto, sería la tercera y última de las obras hagiográficas de Leoncio14. Empero, puede ser considerada de la tercera década del siglo vii, poco anterior a la conquista de Siria por los árabes, quienes destruyeron el imperio persa sasánida, conquista que se completó entre 636 y 64015. Esta posibilidad radica en gran medida en que no hay en Simeón alusión alguna al tiempo de redacción ni mención de que Siria se hubiese perdido. Si Leoncio no menciona esa obra en el prólogo a la Vida de Juan el limosnero puede deberse a que Vida de Simeón no fue sol icitada por el Arzobispo, a diferencia de Espiridón y de Juan. Creemos que la falta de toda referencia, en Simeón, a un pedido de redacción sugiere que fue una empresa encarada motu proprio por el hagiógrafo, posiblemente porque "el loco" encarnaba una espiritualidad que a Leoncio le parecía interesante y en muchos aspectos digna de imitación para un laico o un monje. El éxito de la pieza es innegable, dado el amplio número de testimonios manuscritos que la conservan. Precisamente este éxito literario y pedagógico-evangelizador pudo generar que el Arzobispo de Constanza en Chipre le pidiera a su sufragáneo de Neápolis que redactara la vida de dos santos locales, Espiridón y Juan. El hecho de que Simeón no era chipriota sino sirio puede ser otra razón por la que Leoncio no lo menciona en el prólogo a Juan: aquí reúne las referencias a las dos obras encargadas por el Arzobispo y que se ocupan de personajes que fueron jerarcas de Chipre; Simeón queda excluido por ser sirio, por no ser Obispo y porque su biografía no fue solicitada al autor por su superior. Si esto es así, Vida de Simeón puede haber sido compuesta hacia el 630 y ser la primera pieza de las tres.

Otra cuestión relativa a la Vida de Espiridón es si se conserva el texto mencionado por el mismo Leoncio. Delehaye (1907: 239) acota que "Leoncio habría compuesto una biografía" de este Obispo del s. iv, pero la considera perdida (p. 246). Van den Ven, quien estudia la tradición literaria de la figura de Espiridón y publica cuatro textos, interpreta que el redactado por Leoncio es aquel al que alude Teodoro de Pafo en el cap. 20 del suyo, a partir de un relato de un informante llamado Esteban, texto que se halla perdido16. Un informante de Teodoro sería el monje Juan, que peregrinó a Alejandría para visitar el santuario de Ciro y Juan; en ocasión de la toma de la ciudad en el 619, encuentra en un negocio a un compatriota de Chipre, el diácono Esteban, quien tenía en mano un libro que incluía datos de la vida de Espiridón. Escapan a Faro y, durante el viaje de huida en barco, Esteban le cuenta a Juan que en dicho libro se relata un milagro que Espiridón habría hecho en Alejandría, convocado por su Patriarca, milagro con el que logró derribar un ídolo ni bien hubo él llegado a la ciudad. El milagro referido no tiene comprobación en otra fuente ni parece verosímil para tiempos de Espiridón. Pero van den Ven, fundado en Gelzer, afirma que Leoncio vivió "varios años" en Alejandría, "en el entorno del patriarca" y sostiene que la fama del milagro debía de ser folclórica y pudo causar que Juan el limosnero le encargara la redacción de la biografía (encargo no atribuible a Juan, como ya señalamos). El mismo van den Ven señala que es raro que Teodoro de Pafo no haya conocido esa obra de Leoncio, que Juan el limosnero, al regresar a Chipre, no la haya "publicitado" en Trimitunte, que el diácono Esteban y el monje Juan no se hayan interesado por obtenerla17. Por otra parte, Teodoro de Pafo, en una nota añadida posteriormente, cuenta que cuando leyó el contenido de ese relato del cap. 20 en una celebración realizada en la iglesia S. Espiridón de Trimitunte, ante los Arzobispos Sergio de Constanza y Pablo de Creta y ante los Obispos Teodoro de Citio y Eusebio de Lapita, el pueblo reconoció en ese milagro el contenido de una representación mural de la iglesia. Esta situación se dio el 14 de diciembre de 655, de modo que la forma final de la obra de Teodoro debe datar del 656.

El milagro no figura en ninguna otra fuente. Pero además de esto, las conclusiones que extrae van den Ven son audaces. A partir del hecho no demostrado e improbable de que Leoncio haya estado en Alejandría varios años y antes de la muerte de Juan el limosnero, se genera la falsa idea de que este le encargó la Vida de Espiridón, malinterpretando a quién alude el "archipastor" mencionado en Juan. Pero además, también propone que el relato de Esteban se deba a que su libro-fuente era la obra de Leoncio, cuando pudo haber sido otro escrito de 'milagros' o incluso el poema en yambos que inició la tradición literaria, que se halla extraviado y de cuyo contenido poco sabemos más que algunas coincidencias entre sus derivados o detalles fraseológico-rítmicos18. No es, pues, necesario que el texto de la Vida de Espiridón de Leoncio haya estado escrito antes de la toma de Alejandría. Parece improbable, además, que Teodoro de Pafo no haya conocido el escrito de Leoncio, que sí es anterior al 641 (es decir, hecho al menos quince años antes que el de Teodoro): creemos que Teodoro prefirió silenciar el trabajo de Leoncio, como el historiador Sozómeno hizo con el de su colega Sócrates, cuya obra conocía.

Para ello Teodoro contaba, en el año 656, con la ventaja de que Leoncio estaba posiblemente fallecido (quizás nunca regresó del Concilio de Letrán, del que parece haber participado). También contaba con la ventaja de haber podido incorporar detalles que no aparecían en la obra de Leoncio (capp. 18-25) e, incluso, 'inventarlos': quizás el relato de Esteban es una invención (¿vivía el informante en el año 655?) que ofrecía una explicación a la no comprendida representación pictórica del templo. Lo cierto es que este 'descubrimiento', realizado durante un homenaje al santo, en su misma iglesia y ante la presencia de cuatro dignatarios eclesiásticos, pudo dar gran prestigio a la obra de Teodoro, de modo que ensombreciera la de Leoncio. Esto puede justificar que, mientras que el relato de Teodoro cuenta con numerosos testimonios19, el que podemos atribuir a Leoncio cuenta con uno solo, del que hay una copia tardía20.

Van den Ven opinó que el texto de Leoncio se perdió21. El primero en sugerir que el escrito leonciano podía ser el que van den Ven llamó "anónimo laurenciano" o "Vida II" parece haber sido Gérard Garitte. Garitte (1955) señala que el libro leído por Esteban no tiene por qué ser una Vida y menos la escrita por Leoncio, porque dice que ese libro "tiene algo acerca de Espiridón"; también advierte que la Vida II busca un es tilo llano, ap to para un público amplio, en lo que coincide con la Vida de Simeón y la Vida de Juan el limosnero; que la escasa difusión del "anónimo laurenciano" pudo deberse al desarrollo más extenso de la obra de Teodoro; y que este no menciona a Leoncio porque usa la misma fuente que él, es decir, el poema yámbico, que fue prosificado22. Opina, pues, Garitte que este relato es la Vida de Espiridón de Leoncio, aunque no corrige el error de atribuir a Juan el limosnero el encargo de la pieza23.

Longo (2004: 218), cuando reseña las contribuciones de Leoncio a la hagiografía, remite a la "Vida II" de van den Ven y la atribuye a Leoncio, sin dar ningún argumento ni citar a Garitte. En la edición que encaramos actualmente, intentaremos reunir todos los argumentos que confirmen esta atribución.

 

Notas

1.- "Léontios est à ma connaissance le seul auteur cité a Nicée II que l'on soit obligé de présenter aux pères conciliaires", escribe DÉROCHE (1994: 45, n. 3).

2.- Cf. DI BERARDINO (1998: 1260).

3.- Véase DELEHAYE (1907: 262), quien reseña los relatos de Esteban de Lusignan.

4.- Ellos son: una amplia sección del libro quinto susceptible de ser denominado, por su tema, "Tratado sobre las imágenes" —cuyo fragmento más importante es citado en el II Concilio de Nicea, del año 787, que ha sido publicado en la PG 93: 1597-1609 (reimpresión de Mansi XIII 44-53) y del que contamos ahora con la edición crítica de V. DÉROCHE (1994); además, un extracto preservado en la Panoplia dogmática de Eutimo Zigabena, PG 130: 292-293 (la traducción latina de este fragmento puede leerse en PG 93: 1609-1612, entre el resto de las obras de Siméon), ahora incluido en DÉROCHE (1994); y, por último, un fragmento sobre la Encarnación, publicado por primera vez por DÉROCHE (1994).

5.- El número remite a la paginación de la edición de FESTüGIÉRE (1974). Véase ahora CAVALLERO et alii 2011.

6.- Cf. LAPPA-ZIZICAS (1970).

7.- GELZER (1893: x): "Er scheint demnach den gróssten Theil von Johannes' Pontificat (611619) in Alexandrien sich aufgehalten zu haben; schon damals began seine schrifstellerische Thatigkeit, zu welcher ihn der Heilige selbst ermuthigte". VAN DEN VEN (1953: 107*) avanza más y dice en Alejandría Leoncio "avait vécu plusieurs années, mèlé à l'entourage du patriache".

8.- DÉROCHE (1995: 123) opina que Leoncio 'inventa' testigos porque él mismo lo fue en escasa medida.

9.- V. 32-34, FESTUGIÈRE (1974: 350) y comentario en p. 546; Cf. DÉROCHE (1995: 45) y ante todo MANGO (1984: 33), quien parece haber sido el primero en subrayar con claridad la importancia de esta referencia.

10.- VAN DEN VEN (1953: 107*, nota 2). "La Vie de Spyridon par Léonce est donc antérieure à la mort de saint Jean l'Aumonier, survenue le 11 novembre 619 ou 620". Sigue en esto a GELZER (1893: x), ya citado.

11.- El dato surge de un testimonio de Juan de Nikiu: cuando los soldados del emperador Constancio II fueron a arrestar a Arcadio, acusado de sedición por el conde Valentino, el Obispo ya había fallecido. Cf. MANGO (1984: 33 y nota 27).

12.- AIGRAIN (1924: 1494). DELEHAYE (1991: 34) señala que se le atribuye la autoría "sin pruebas suficientes".

13.- AIGRAIN (1924: 1495).

14.- KRUEGER (1994: 4), quien la fecha entre 642 y 649.

15.- BROWNING (1983: 53) y MAIER (1983: 71).

16.- Cf. VAN DEN VEN (1953: 103 ss.).

17.- Cf. VAN DEN VEN (1953: 108*).

18.- Este estudio lo hizo Paul Maas y está incluido en VAN DEN VEN (1953: 118 ss.).

19.- Ver la lista en VAN DEN VEN (1953: 56 ss.).

20.- Respectivamente, el ms. Laurenciano XI 9, del año 1021 y el códice Bruxellensis Bibliothecae Regiae 8232-33, del s. XVII.

21.- "...la Vie aujourd'hui perdue, qui a été écrite au VIIe siècle par Léonce de Neapolis": VAN DEN VEN (1953, p. 107* nota 1).

22.- Esto no debe asombrar si recordamos, por ejemplo, el caso de la General Estoria, que incluye varias prosificaciones de poemas anteriores.

23.- KRUEGER (1996: 4 nota 6) dice que "The Life of Spyridon edited by P. van den Ven [...] is not to be identified with the work by Leontius".

 

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Recibido: 24.10.11- Aceptado: 29.11.11

correspondencia: Pablo A. Cavallero pcavalle@filo.uba.ar - pablo.a.cavallero@gmail.com Doctor en Letras Profesor titular regular de Lengua y cultura griegas. Investigador en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas. Director de la Sección Filología Medieval del Instituto de Filología Clásica (Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires). Miembro de número de la Academia Argentina de Letras. Instituciones: Universidad de Buenos Aires — CONICET — Universidad Católica Argentina. Dirección particular: Helguera 4445, C 1419 CUK Buenos Aires. Dirección laboral: Puan 480, 1406 Buenos Aires.

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