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Revista chilena de cardiología

versión On-line ISSN 0718-8560

Rev Chil Cardiol vol.35 no.3 Santiago  2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-85602016000300012 

Entrenar más para una mejor salud: ¿Hasta cuánto puedo correr?

 

Luigi Gabrielli1, Pablo Castro1, Fernando Yañez1.

1 Advanced Center for Chronic Diseases. Escuela de Medicina. Pontificia Universidad Católica de Chile, Chile.

Correspondencia a:


 

Señor Editor:

El ejercicio físico ha sido considerado durante mucho tiempo como un elemento esencial para mantener la salud cardiovascular y una herramienta importante para la prevención secundaria en pacientes con enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca crónica1. Aparte de los beneficios cardiovasculares, el ejercicio está relacionado con una reducción del riesgo de padecer demencia, accidente vascular cerebral, diferentes tipos de cáncer, fractura por osteoporosis y depresión, entre otras patologías2. Por otro lado, en la población general el comportamiento sedentario se asocia a un aumento significativo en la mortalidad por todas las causas, y en particular con la incidencia y mortalidad por enfermedades cardiovasculares3.

En los últimos años, incluido en nuestro país, un grupo creciente de personas realizan entrenamiento físico intenso y prolongado. Además, participan en competencias deportivas denominadas extremas por su duración y nivel de exigencia, mucho más allá de las recomendaciones básicas de ejercicio sistemático para mantener un estado de salud óptimo. Este entrenamiento puede conducir a diferentes cambios adaptativos eléctricos y estructurales del corazón que se denominan desde hace más de un siglo "síndrome de corazón de atleta"4. Este conjunto de cambios, secundarios a diferentes volúmenes y tipos de sobrecarga de trabajo físico se considera, en la mayoría de los casos, una condición reversible y benigna e incluso favorable para un mejor rendimiento deportivo. Sin embargo, han aparecido dudas sobre el impacto biológico del entrenamiento intenso y en el último tiempo se ha descrito un subgrupo de sujetos probablemente predispuestos, en que este proceso de remodelación cardíaca produce cambios agudos posiblemente deletéreos en la morfología y función cardíaca sin un claro significado clínico a largo plazo56. Por otra parte, parece existir una respuesta biológica individual al ejercicio físico caracterizado por distintas magnitudes de elevación de biomarcadores de daño miocárdico, inflamación, estrés oxidativo, fibrosis e hipertrofia ventricular frente a esfuerzos y entrenamientos equivalentes7. Este remodelado cardíaco potencialmente dañino se ha denominado "Cardiomiopatía de Pheidippi-des", en recuerdo del soldado ateniense que en el año 490 AC murió de manera súbita en relación a ejercicio extremo. Desde entonces, se han publicado numerosos informes de atletas de resistencia que sufren complicaciones cardíacas en entrenamiento o competencia. Sin embargo, la incidencia de muerte en un maratón es baja: 0,5 a 1 en 100.000 participantes. Por otra parte, aunque existen reportes que deportistas de alto nivel que muestran una sobrevida hasta 8 años mayor que la población general, cada vez hay más evidencia que el entrenamiento continuo y vigoroso (> 20 millas por semana) parecería no entregar un beneficio en la sobrevida a largo plazo y podría ser incluso perjudicial89. Por tanto, existe un número importantes de preguntas que deberán ser dilucidadas:

1.    ¿Es posible identificar un nivel de intensidad o volumen de ejercicio deletéreo en un atleta individual?

2.    ¿El impacto biológico del entrenamiento intenso depende de factores genéticos, ambientales o de las características del proceso de entrenamiento y competencia?

3.    ¿La respuesta individual al ejercicio de biomarcadores de inflamación general o daño cardiovascular se relaciona con el remodelado cardíaco?

4.    ¿Cuáles son los biomarcadores y/o métodos de imágenes que pueden evaluar mejor y permitir el seguimiento de un real daño cardíaco posterior a un ejercicio intenso?, ¿Cuál es el mejor momento de la evaluación?

No cabe duda que el ejercicio físico es una parte fundamental dentro del concepto de salud cardiovascular óptima10, pero: ¿cuánto y cómo entrenar?

Para contestar estas interrogantes se realizará un estudio en atletas de alto rendimiento en el contexto de la maratón de Santiago. Se medirán biomarcadores de daño cardiovascular, inflamación y estrés oxidativo, además se hará un análisis de la función cardíaca en los corredores, empleando técnicas de deformación de imagen, previo a la competencia y con posterioridad a ésta. Esta evaluación se hará en grupos, según el volumen y carga de entrenamiento histórico de los deportistas.

Referencias

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Recibido el 24 de noviembre 2016/Aceptado el 8 de diciembre 2016

Correspondencia a:

Correspondencia:

Luigi Gabrielli

Pontificia Universidad Católica de Chile.

lgabriel@uc.cl

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