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Revista de la construcción

versão On-line ISSN 0718-915X

Revista de la Construcción vol.11 no.3 Santiago dez. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-915X2012000300003 

Estructura de costes en el sector de la construcción en España

Cost struture in construction in Spain

 

Martín, R.1; González, J.2; Arguedas, R.3

1 Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) rmarting@cee.uned.es Madrid, España
2 Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) jglez@cee.uned.es Madrid, España
3 Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) rarguedas@cee.uned.es Madrid, España


Resumen

La construcción es un sector económico de gran relevancia a nivel de PIB y empleo, y cuenta con una importante capacidad de arrastre sobre otras industrias. En este artículo, se analizará la estructura agregada de los costes de la construcción en España, donde constituye un mercado maduro, analizando las principales familias de materiales de construcción y el comportamiento del factor trabajo desde un enfoque de benchmarking. Por último, se estudia la sostenibilidad del modelo de cara a sus principales riesgos, mostrando su evolución probable y vías de mejora, lo que sin duda servirá de ejemplo en otros países. El análisis, aplicado al ámbito regional de España, permite concluir que la innovación en la construcción se realizará fundamentalmente en el área de materiales y que las industrias fabricantes de estos productos emplearán la concentración como principal instrumento estratégico, por su efecto en I+D+i y la generación de economías de escala.

Palabras clave: Productos de construcción; costes de construcción; factor trabajo.


Abstract

Construction is an important industry in terms of GDP and employment and due to its pulling effect in other industries. In this article, the aggregate structure of costs of construction in Spain, where it is a mature market, is analyzed, reviewing the main families of construction materials and workforce from a benchmarking approach. Finally, the sustainability of the model ahead of its main risks is studied, showing its probable evolution and ways of improvement, which will undoubtedly serve as an example in other countries. The analysis has been applied to Spain and concludes that innovation in construction will take place primarily in the area of materials. Manufacturing industries of these products will use concentration as the main strategy, due to its effect on R+D+i and economies of scale generation.

Key words: Construction products; construction costs; labour input.


1. Introducción

La definición del proceso productivo es una importante decisión que condiciona a la empresa a largo plazo, delimitando, entre otros aspectos, qué parte de los proyectos será desarrollada internamente y cuál será externalizada (Heizer y Render 2001; Rothery y Robertson 1997). Igualmente, es determinante de la estructura de costes y a ella se supeditan las políticas de inversión, de materiales, contratación de personal, etc. (Barney, 1991). El estudio de la combinación de recursos permite identificar ventajas competitivas frente a competidores, en base a las características diferenciales de cada compañía. Por ello, es fundamental conocer los factores de éxito que determinan la capacidad para obtener ventaja competitiva, que pueden ser transversales, afectando a varias áreas funcionales, como la producción, las finanzas, el marketing o la logística, o localizarse en un área funcional determinada. Una gestión adecuada puede proporcionar ventajas en forma de diferenciación, costes o rapidez, y/o flexibilidad y fiabilidad de la respuesta (Grant, 1991, 1996).

La visión estratégica y las características de cada empresa determinan la combinación concreta de los recursos a emplear. Sin embargo, pueden identificarse pautas de comportamiento que se repiten entre aquellas que forman parte del mismo segmento. Cuando estos protocolos generan claras ventajas competitivas y son desarrollados por empresas de referencia, las demás compañías intentarán replicarlas a través de estrategias de benchmarking (Camp, 1989).

En el ámbito de la construcción, a nivel agregado, los costes fijos tienen un peso relativo reducido, hecho que se refuerza por el arrendamiento de maquinaria, especialmente en la gran obra pública y por parte de las mayores compañías. Las partidas relevantes de gasto son la mano de obra y los consumos intermedios incorporados al producto final. El proceso productivo requiere la contribución de múltiples materiales y recursos humanos muy especializados, así como un complejo proceso de planificación que consiga la mayor economía en costes y plazos, bajo los requerimientos cada vez más extendidos de seguridad y sostenibilidad. Como señala la firma PriceWaterHouseCoopers1, "[…] Las empresas del sector son cada vez más conscientes de los beneficios derivados de una adecuada estrategia de reducción de costes en sus procesos de abastecimiento con el fin de mantener la competitividad y el crecimiento sostenible […]". Durante los últimos años, la innovación en el sector se ha producido por la parte de materiales cada vez más complejos, diversos y adaptados a los requerimientos concretos de cada proyecto. Estos avances condicionan la ejecución de los proyectos, reducen los plazos de ejecución, favorecen la eficiencia constructiva y energética e impulsan la especialización de los trabajadores afectos al sector. Esta transformación tan relevante para la operativa de las empresas constructoras transforma el perfil de sus plantillas de trabajadores, cada vez más con una vinculación a proyecto e introduce el constante reciclaje del personal del sector.

A continuación, se analiza, para el sector de la construcción en España, la estructura de costes a nivel agregado, así como su evolución más reciente, mostrando, en primer lugar, la parte económica del proceso: materiales (apartado 2) y recursos humanos (apartado 3). El presente trabajo finaliza con unas conclusiones globales, resultado de todo el estudio anterior.

Con carácter previo es necesario precisar que el análisis se circunscribe al ámbito regional del sector en España, en el epicentro de la crisis económica en este país durante los últimos años. El exceso de oferta y la debilidad de la demanda, unidos a la recesiva situación en términos de crecimiento económico (antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, la construcción representaba en España el 10% del PIB –en 2011 apenas alcanzaba el 4%– y el 11,3% de la población ocupada estaba en esta actividad) explican en gran medida que este sector haya dejado de ser el motor de crecimiento de la economía española desde el inicio de la crisis. En este contexto, el análisis realizado permitirá extraer conclusiones que, si bien están referidas a un entorno concreto, consideramos que pueden ser ilustrativas de los retos del sector y proponer líneas de actuación útiles para el futuro.

2. Materiales incorporados al proceso productivo. Aplicación al sector de la construcción en España

La construcción incorpora gran variedad de materiales procedentes de diferentes industrias. El análisis input-output, basado en las relaciones de interdependencia económica general existentes entre todas las actividades de una estructura económica, proporciona la denominada Tabla input-output2 (y, con carácter general, el sistema de contabilidad nacional en el que esta se integra). Las tablas se emplean para analizar los cambios estructurales de una economía, permitiendo medir cambios en la productividad, estudiar las repercusiones de una eventual sustitución de recursos y cuantificar el impacto de las variaciones en el valor de los inputs sobre la estructura de costes, lo cual globalmente considerado permite ilustrar los avances tecnológicos operados en la economía. En el caso de España, la Tabla input-output facilitada por el Instituto Nacional de Estadística (INE)3, relaciona este negocio con otras 54 ramas de actividad (sobre un total de 74)4.

Los múltiples recursos empleados en la construcción tienen una importancia diferente en la estructura de costes del sector, en función de sus características y aplicaciones, hasta completar casi dos tercios del total de costes, como queda patente en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Estructura de costes de la construcción por actividades

 

Algunos autores, en estudios con un ámbito geográfico diferente, han observado porcentajes menores al

 

estimado por el Ministerio de Fomento (responsable de la política del gobierno español en este ámbito), como es el caso de Hillebrandt (1989) que, en su obra sobre el mercado inglés de la construcción, establece que los consumos intermedios suponen el 50% del producto final. En todo caso, son la parte de más peso en el proceso productivo del sector, como contrapartida a la reducida proporción que suponen los costes fijos. El peso que supone cada familia de materiales en la construcción es el que refleja el Cuadro 2.

Cuadro 2. Materiales y consumos diversos de la construcción

 

Sin embargo, esta estructura de costes no es estática, sino que evoluciona a medida que se introducen nuevos materiales y procedimientos de producción, se modifican las preferencias de las empresas o se introducen nuevos requisitos legales.

Salvando las diferencias entre ambos mercados, esto es posible debido a dos razones:

1. La sustitución de factor trabajo a cambio de otro tipo de inputs. Según los estudios de Hillebrandt (1989), los costes de personal suponían un tercio del total de la producción, mientras que los datos facilitados por el Ministerio de Fomento (datos más actuales y por lo tanto cercanos a la realidad) indican que el porcentaje no supera, en el ámbito español, el 23,1% de la misma.

2. Esto se justifica debido, entre otras cuestiones, a que los componentes prefabricados contribuyen a la reducción de los costes de construcción, dado que simplifican el proceso y mejoran la eficiencia en la utilización de los recursos humanos.

3. La utilización de materiales más elaborados, con mejores acabados o mayor índice de terminación. Las principales innovaciones durante los últimos años afectan a los materiales, lo que incrementa el coste final de los consumos intermedios. Sin embargo, los componentes y materiales de uso más extendido han incrementado su precio en una proporción menor que el factor trabajo.

De acuerdo con los datos publicados por la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (CEPCO), los principales proveedores de las empresas de la construcción son (por este orden) los que fabrican cemento, cerámica, acero, energía, cobre, aluminio, madera, vidrio, yesos y escayolas y materiales ligantes. Veamos a continuación los más relevantes, agrupados como se indica: cemento y hormigón preparado; teja y ladrillo; azulejo, pavimento y baldosa cerámicos; y acero. Como se verá a continuación, estos son mercados fuertemente atomizados, existiendo un número elevado de compañías con capacidad para abastecer las necesidades de materiales, sin excluir, por ello, a grandes empresas que pueden actuar como proveedores globales.

Cemento y hormigón preparado

Los mercados de cemento y hormigón preparado están verticalmente relacionados, ya que el primero suministra a este último una materia prima fundamental. Sin embargo, las estructuras de ambas industrias son muy diferentes.

España ha mantenido tradicionalmente un número de fábricas de cemento suficiente para abastecer el mercado5, distribuidas por toda la geografía nacional, aunque el fuerte aumento del consumo derivado del buen estado del sector de la construcción (2000-2006) produjo un doble efecto: la necesidad de adquirir clinker de importación y la aparición de nuevas instalaciones de molienda con clinker importado.

Por lo tanto, el mercado geográfico nacional peninsular está compuesto por una serie de mercados centrados en torno a las distintas fábricas, existiendo solapamientos entre unos y otros. La dimensión de cada mercado y el alcance de los solapamientos viene determinado por la distancia entre la fábrica y el lugar de venta del cemento, lo cual varía en función de varios factores evolutivos, como son el tamaño de la fábrica, el grado de utilización de la capacidad de producción, los costes unitarios de producción, el medio de transporte y su coste, así como los precios aplicados en los diversos mercados. La existencia de estos solapamientos encadenados podría llevar a que las condiciones de competencia fuesen más o menos uniformes en todo el ámbito nacional peninsular.

El retroceso de la actividad constructora ha llevado a una importante caída de demanda y producción de cemento (véase Cuadro 3), al nivel de 11 años atrás, con un único punto positivo, como es el hecho de que las importaciones han retrocedido hasta mínimos históricos y las exportaciones se han visto reforzadas paulatinamente desde el comienzo de la crisis.

 

Cuadro 3. El mercado español de cemento

Por su parte, los mercados de hormigón preparado son básicamente locales y abastecidos por una red compuesta tanto por grandes productores y empresas multinacionales verticalmente integradas, como por pequeñas empresas de carácter eminentemente local.

En este negocio, los costes de transporte son una parte muy relevante del precio final. La distancia máxima a destino es de 120 km, aunque pueden existir razones que lleven a tomar como referencia ámbitos mayores, como es el solapamiento o superposición que podría producirse entre los mercados locales con condiciones de competencia homogéneas, o la existencia de variables que se determinan a escala regional o nacional, como la relativa a los precios.

El mercado geográfico relevante podría ser más amplio que el local en algunas operaciones, tomando en consideración, además de la ubicación de las instalaciones de producción, otras variables, como la variedad o calidad de los productos ofertados, la gama de servicios, etc. Las cifras de producción de hormigón preparado en millones de metros cúbicos se recogen en la Figura 1, donde se aprecia un notable crecimiento en la fase expansiva del sector, con varios máximos de producción encadenados, seguido de una abrupta caída coincidente con el comienzo de la última crisis y recesión económica. Así, en 2007 la producción se situó a niveles de 2002, siendo la caída hasta 2009 superior al 32%6.

 

Figura 1. El mercado español de hormigón preparado

 

Teja y ladrillo

La industria del ladrillo ha experimentado una importante transformación en los últimos 20 años, caracterizada por la modernización de los procedimientos productivos, el proceso de concentración empresarial y la innovación de los productos, que ha hecho que el número de negocios se haya reducido paulatinamente. En 2009, el universo empresarial en España estaba compuesto por un 28% de las compañías existentes en 1980, con un volumen de trabajadores en torno al 39,5% del máximo de la serie histórica, para una producción, en el último año documentado, un 40% menor, después de caer a un tercio de la actividad desde el máximo de 2006 (véase Figura 2), por las causas señaladas anteriormente.

 

Figura 2. El mercado español de teja y ladrillo

Tradicionalmente, la ubicación de la materia prima (las canteras de arcilla) ha determinado la concentración industrial en determinadas zonas geográficas, destacando las provincias de Toledo, Alicante, Jaén y Barcelona. La estructura empresarial del sector se caracteriza por un control mayoritario del capital familiar nacional, configurando una industria que ha sabido aprovechar los momentos de fuerte demanda para ampliar y modernizar instalaciones y carteras de productos. La mayoría de las inversiones se orientan hacia productos poco tradicionales y de mayor valor añadido, como ladrillos de gran formato, de clinker, gresificados o rústicos, que requieren importantes inversiones considerable, lo que lleva a las empresas medianas a fusiones, asociaciones y alianzas.

Azulejo, pavimento y baldosa cerámica

El sector azulejero español está formado por poco más de 300 empresas. Al igual que los productores de teja y ladrillo, ha emprendido un proceso de innovación y actualización de procesos productivos. Esto, junto con la contracción de la demanda, les ha permitido reducir la plantilla desde los 25.000 trabajadores en 2006 a los 17.700 actuales.

Aunque en el sector predominan las pequeñas empresas, siendo por ello un sector poco concentrado, la calidad del producto y valor comercial de la marca y la capacidad instalada por las empresas posibilita el abastecimiento del mercado nacional (las importaciones son muy reducidas) y un relevante nivel de exportaciones (véase Figura 3). Esto ha permitido que la crisis nacional en la construcción haya tenido una menor repercusión en el volumen de ventas.

 

Figura 3. El mercado español de baldosas cerámicas

 

Acero

Esta industria produce materiales muy variados, agrupados en: productos largos (vigas, alambrón en rollo, redondos de hormigón y perfiles) y productos planos (laminados en caliente y en frío y recubiertos), aplicados a multitud de procesos de construcción.

El negocio del acero ha experimentado también un proceso de fuerte concentración a nivel mundial. Se han formando grandes grupos siderúrgicos internacionales, como el resultado de la absorción de Arcelor por parte de Mittal Steel en junio de 2006 y que es la responsable del 10% de la producción mundial de acero. Sin embargo, el grado de concentración no constituye, por el momento, una fuerza importante, ni en España ni en otros países de su entorno y Mittal Steel ha contado en todo momento con la aprobación de las agencias de competencia de los países con presencia de ambas compañías.

El precio de los productos siderúrgicos se caracteriza por la alta volatilidad, muy correlacionada con los ciclos económicos y las fases de expansión y recesión del sector de la construcción (véase Figura 4). Aunque la tendencia en los últimos 30 años ha sido creciente, con un promedio en torno al 4%, los aumentos y disminuciones de precios se han intercalando de forma paulatina, destacando un incremento cercano al 40% en 2004 compensado con caídas posteriores, especialmente en 2009 (22,48%).

 

Figura 4. El mercado español del acero y productos siderúrgicos

La demanda nacional de acero se cubre gracias a la producción nacional y también a las importaciones. Las exportaciones han sido tradicionalmente muy inferiores a estas, con la excepción de 2009, en el que la caída del mercado nacional ha hecho que las exportaciones superen, escasamente, a las importaciones por primera vez en 30 años.

2.2. Cuestiones normativas e I+D+i

En la actualidad, a la problemática natural del mercado (importancia de los costes de transporte, mercados locales de muchos componentes, etc.) se añade una limitación normativa: la necesidad de certificación de los productos para cada mercado objetivo. Hasta ahora existen múltiples especificaciones técnicas, en función del mercado de referencia, hasta el punto de que quien fabrica un producto concreto, si desea tener acceso a todo el mercado de la UE puede necesitar hasta 10 certificaciones diferentes, con el coste que supone cada proceso de homologación. Por este motivo, desde la Unión Europea se pretende dar uniformidad a los productos, para favorecer la apertura de los mercados, con los consecuentes beneficios para los consumidores. El Informe Atkins7, encargado por la Comisión Europea con el fin de conocer el impacto de la armonización de criterios técnicos para la industria de materiales de construcción y la Directiva sobre Productos de Construcción8 pusieron de manifiesto una vez más, cómo el incremento de inversión en I+D+i repercute en una industria más competitiva, con empresas más potentes y procedimientos racionales de certificación y control.

3. Factor trabajo en el sector español de la construcción

Los gastos de personal constituyen una parte importante de los costes en las actividades de construcción. En promedio, suponen un cuarto de la cifra total de facturación, aunque el peso relativo sobre el total de costes difiere en razón al tamaño de las compañías.

La información de las empresas españolas que se dedican a esta actividad es altamente heterogénea, por lo que su agregación puede comprometer el rigor de los estudios. Esto hace que una parte importante de los trabajos referidos al sector excluya a las empresas sin asalariados, dado que, además, aporta tan solo en torno al 4,4% de la producción total) y tiene reducida transparencia con respecto al resto, lo que condiciona el resultado de los análisis9. La retribución por persona empleada es, en las empresas sin asalariados, muy nferior al resto, 5.747 €/año (o 3,27 €/hora) frente a 18.611 €/año (o 10,57€/hora) de las empresas de 1.000 y más trabajadores, según el Ministerio de Fomento (es decir, el 19,7% de la media o el 12,86% de coste de personal medio de las empresas más grandes) (véase Cuadro 4).

 

Cuadro 4. Ratios de coste de personal y excedente bruto de explotación. Sector de la construcción (2008)

Puede defenderse que el menor nivel formativo de quienes trabajan por cuenta propia repercute en una inferior rentabilidad de la mano de obra en los pequeños negocios. Sin embargo, la importante diferencia que existe en las estadísticas entre empresas sin asalariados y, por ejemplo, microempresas, no puede achacarse a este factor. Claramente, la partida de "Gastos de Personal" no incorpora, como sería preceptivo, la remuneración total, en metálico y en especie, que debe pagar un empleador a un empleado a cambio del trabajo realizado durante el periodo de referencia, incluyendo impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleados retenidos por la empresa, así como las cotizaciones sociales obligatorias y voluntarias del empleador. Ratifica este punto el valor de la producción10 y el valor añadido al coste de los factores (VABCF)11 por persona empleada a tiempo completo, superiores en las empresas con asalariados (ver Figura 5).

 

Figura 5. Valor de la producciñon y VABCF en España

 

En todo caso, es clara la sustitución del factor trabajo por la incorporación de materiales de mayor valor añadido. Este hecho hace que sean los fabricantes de materiales de construcción quienes impulsan las iniciativas de I+D+i y mejoran así los márgenes. Este traslado del foco del valor es positivo a nivel agregado, ya que el excedente bruto de explotación de las constructoras se mantiene estable (entre el 9,9% y el 11,1% del valor de la producción total), a pesar del aumento del coste total por persona asalariada (ver Figura 6). La estabilidad de los márgenes de las constructoras, aun siendo reducido, constituye un resultado positivo dada la madurez del sector.

 

Figura 6. Coste del personal y relación con consumos intermedios y valor de la producción en España

Centrando el análisis en las empresas con asalariados, la utilización del factor trabajo en el sector se caracteriza por:

• El tamaño de la empresa y productividad del factor trabajo están fuertemente correlacionadas positivamente.

Existe una marcada relación positiva entre tamaño y producción por trabajador, alcanzando la cota máxima en las que emplean a más de 1.000 asalariados, cuya producción por empleado se acerca a los 326.000€/trabajador, es decir, 2,5 veces la correspondiente a empresas de menos de 50 (véase Cuadro 5). Esto se debe al rol que toman estas grandes compañías, que se constituyen como gestores de proyectos y que aglutinan las aportaciones de múltiples especialistas que actúan como responsables de partes concretas de los proyectos, aprovechando su conocimiento de negocio y sus características diferenciales: tamaño, capacitación técnica y potente músculo financiero12.

 

Cuadro 5. Producción y plantilla de las constructoras por segmentos de tamaño (2008)

La productividad por empleado en la construcción (véase Cuadro 6), medida en términos de valor añadido bruto por empleado, es en promedio, un 17,3% inferior a la del conjunto de sectores empresariales en España. Sin embargo, a pesar de que ese gap se ha venido reduciendo en euros corrientes, en términos reales, el sector siguió perdiendo productividad, a pesar de la incorporación de materiales con mayor valor añadido y, en muchos casos, productos prefabricados que deberían tener un impacto positivo. Desde 1997 hasta 2007 (con la excepción de 2002), este indicador retrocedió año a año, a medida que aumentaba paulatinamente el dinamismo del sector, dado que la movilización de recursos con menor productividad repercute muy negativamente en el resultado global.

 

Cuadro 6. Productividad (en términos de contabilidad nacional): VAB por persona ocupada en la construcción y total

 

Sin embargo, la abrupta caída en la actividad como consecuencia de la crisis ha provocado la salida de los factores menos productivos y el mantenimiento de aquellos que aportan mayor valor añadido, observándose una fulgurante recuperación de la productividad del factor trabajo en el sector que, en 2009, superó por primera vez al agregado de todos los sectores desde el principio de elaboración de la serie histórica.

4. Conclusiones

El presente trabajo analiza la estructura de los costes de las empresas de construcción en España. En los distintos apartados, se describen los inputs del proceso, su importancia relativa y las distintas estrategias de producción y el rol adoptado por cada segmento de empresa en función de su tamaño, capacidades distintivas y posición competitiva.

En un sector en el que la productividad ha experimentado una evolución menos favorable que en el conjunto de la economía española, los avances se han producido como consecuencia de la aplicación de nuevos materiales y, en adelante, la innovación debería enfocarse principalmente hacia los materiales de construcción.

A pesar de la tendencia de los mercados de productos de construcción a ser fragmentados, debido a su estructura de costes, la industria está viviendo un proceso de concentración empresarial, que está contribuyendo a la reestructuración del negocio. A medio plazo, la clave es la inversión en I+D+i, que conduce a una industria más competitiva, con empresas de mayor tamaño y en un entorno con procedimientos racionales de control y certificación.

Los riesgos para los mercados de materiales de construcción parten, por un lado de Estados Unidos, como punta tecnológica y, por otro, de las economías emergentes, como China e India, como competidores en precios. Por ello, España y Europa requieren un mayor esfuerzo en investigación que ayude a reducir las amenazas de un mercado cada vez más competitivo.

A todo ello, se suma un problema "artificial": la necesidad de certificación de los productos para cada mercado objetivo. Hasta ahora existen múltiples especificaciones técnicas, en función del mercado de referencia, de modo que el acceso a todo el mercado de la UE puede precisar múltiples certificaciones, con el coste inherente a cada proceso de homologación.

Debido a la complejidad y alcance global del mercado, las relaciones con terceros países así como con otras plataformas homólogas nacionales o europeas, han de realizarse siempre desde el punto de vista de la cooperación, la constante vigilancia tecnológica, la necesidad de reciprocidad y compartiendo el potencial valor añadido.

Las líneas en torno a las cuales deben girar los esfuerzos en innovación deben ser necesariamente (y sin ánimo de exhaustividad): la integración de procesos y flexibilización de la cadena de producción; la reducción del consumo energético y de materias primas; el desarrollo de productos y mejora de la competitividad; y la búsqueda del grado óptimo de automatización de la cadena de producción, facilitando la toma de decisiones (fabricación inteligente).

La construcción continúa siendo un negocio intensivo en mano de obra. Los costes de personal constituyen casi una cuarta parte de la cifra total de facturación mientras que los consumos intermedios se acercan al 70% del valor de la producción. Sin embargo, su importancia difiere en razón al tamaño de las compañías ya que esta, además de ser una variable decisiva en la definición del binomio actividad-mercado, influye en la combinación de recursos empleada para conseguir el producto final. En este trabajo, se ha excluido el análisis de la externalización de trabajos, de importante relevancia en un trabajo de otra naturaleza, dado que la subcontratación es una práctica en expansión, cuyo uso se ha incrementado de forma continua durante los últimos 25 años y supone en la actualidad cerca del 40% de los trabajos.

Una futura línea de investigación posterior a este trabajo constituye la identificación de factores clave que deberían guiar la necesaria revisión de la normativa relativa a subcontratación en el sector, aprobada en 2006 y que no ha sido capaz de reducir las cadenas de subcontratas inusualmente largas, que lleva a que los adjudicatarios de contratos públicos limiten su actividad a la gestión de proyectos.

Paralelamente, es procedente ampliar el alcance del análisis a otros países, con el fin de identificar las diferencias estructurales existentes y proponer un planteamiento global del sector que, al tiempo, sea suficientemente flexible para atender a las distintas particularidades nacionales. En este sentido, el pasado mes de julio, la Comisión Europea anunciaba su proyecto de convertir esta actividad (que genera casi un 10% del PIB de la UE y aporta unos 20 millones de puestos de trabajo) en una fuerza motora que permita crear empleo, mejorar la eficiencia de los recursos y conseguir un crecimiento económico sostenido.

Notas

1 Véase la sección dedicada al sector de construcción e inmobiliario de la página web http://www.pwc.com/es.

2 La tabla es una representación en una matriz de doble entrada de las relaciones económicas de una economía durante un determinado periodo de tiempo (generalmente, un año). Desde un punto de vista macroeconómico, permite definir y analizar el comportamiento económico a nivel agregado. Desde una perspectiva microeconómica el enfoque es el equilibrio entre oferta y demanda.

3 INE: Contabilidad Nacional de España. Base 2000. El Instituto Nacional de Estadística en España es un organismo autónomo de carácter administrativo, con personalidad jurídica, adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad a través de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa. El sistema de cuentas nacionales de la economía española está adaptada al Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales (SEC95), empleado de forma armonizada por todos los Estados miembros de la Unión Europea, en cumplimiento de lo dispuesto en el reglamento del Consejo de la CEE Nº 2223/96 de 25 de junio de 1996.

4 Por su parte, Eurostat propone como metodología común para los países de la Unión Europea un mínimo de 60 sectores.

5 Mora Peris (2006), intervención como Director de Tecnología y Medio Ambiente de la Agrupación de Fabricantes de Cementos de España.

6 Datos de ANEFHOP (Asociación Nacional Española Fabricantes de Hormigón Preparado).

7 Comisión Europea (2000).

8 Consejo Europeo (1989).

9 A este respecto, consideraremos únicamente la variable plantilla para calificar a las constructoras como microempresas, a pesar de que la Recomendación 2003/361/CE de la Comisión sobre la definición de microempresas, pequeñas y medianas empresas establece un triple criterio: "Se define a una microempresa como una empresa que ocupa a menos de 10 personas y cuyo volumen de negocios anual o cuyo balance general anual no supera los 2 millones de euros".

10 El valor de la producción es el volumen de negocio, más o menos las variaciones de las existencias de productos terminados y semiterminados, y de los bienes y servicios comprados para reventa, menos las compras de bienes y servicios para la reventa, más la producción capitalizada, más las otras rentas de explotación (excluidas las subvenciones). Se excluyen las rentas y los gastos clasificados como financieros o extraordinarios.

11 Se define como la renta bruta de las actividades de explotación tras ajustar el efecto de las subvenciones de explotación y los impuestos indirectos. Se ha calculado como el valor de la producción, menos el de los consumos intermedios, menos las tasas e impuestos ligados a la producción, más las subvenciones a la explotación.

12 En un trabajo previo de Martín (2008), se estudió la relación que existe entre productividad del trabajo y el tamaño medio de las empresas españolas de cada segmento de tamaño, empleando para ello el logaritmo neperiano de ambas, aplicado a cada grupo. En el quinquenio 1995-2000, momento en que la información de las compañías constructoras (al menos, las de mayor tamaño) reflejaba datos segmentados de producción, productividad y empleo, el valor del coeficiente de determinación (R2) que las relacionaba era del 0,992 y el coeficiente de correlación asociado, del 0,9958. En la actualidad, estos análisis tienen menor validez, dado que el enriquecimiento de la cartera de actividades de las constructoras y la recalificación de actividades en las cuentas de las constructoras restan homogeneidad a la serie histórica y no hacen posible en muchos casos el conocimiento de la fracción de plantilla adscrita a actividades de construcción, contra otras actividades incorporadas con un uso aún más intensivo de mano de obra.

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Fecha de recepción: 06/06/2012

Fecha de aceptación: 19/10/2012

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