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Boletín de filología

versión On-line ISSN 0718-9303

Boletín de Filología vol.48 no.2 Santiago jul. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-93032013000200008 

RESEÑAS

 

Francisco Moreno Fernández. Sociolingüística cognitiva. Proposiciones, escolios y debates Madrid/Frankfurt a. M.: Iberoamericana/Vervuert 2012, 302 páginas. ISBN 978-84-8489-693-7 (Iberoamericana) ISBN 978-3-86527-742-8 (Vervuert)


 

En Sociolingüística cognitiva. Proposiciones, escolios y debates, del dialectólogo y sociolingüista español y catedrático de la Universidad de Alcalá, Francisco Moreno Fernández, se desarrollan sugerentes tesis de lectura; principalmente, que el estudio del lenguaje ha de abordarse desde una perspectiva multidimensional e integrada y que lo lingüístico y lo social son realidades analizables desde la cognición humana. Continuando con el interés por las lenguas y el lenguaje desarrollado en otras de sus obras, el autor se propone, esta vez, "entender y explicar la lengua desde una posición cognitivista" (p. 10), aunque con un centro de interés preferente, a saber, su estudio en relación con el entorno social y cultural. Los 12 capítulos en que se divide el libro buscan "construir para la sociolingüística cognitiva una base metateórica verificable" (p. 247). Así, sobre la base de proposiciones bien fundamentadas, complementadas o ilustradas con escolios o comentarios, se exponen, en cada capítulo, los debates sobre aspectos controvertidos de determinados aspectos de esta interdisciplina.

En la introducción, en primer lugar, Moreno pone de relieve los movimientos que han ejercido influencia en el análisis de la lengua en su realidad social, entre los que destaca el desarrollo de la neurociencia y la informática. Posteriormente, se refiere al devenir de la sociolingüística proponiendo que la evolución que ha presentado la disciplina desde sus intereses en los setenta a los que presenta en la actualidad -por ejemplo, su preocupación por el estudio de la variación a nivel sintáctico y discursivo, la riqueza estilística o la importancia de los factores pragmáticos-justificaría hablar ya de una sociolingüística post-laboviana. En ese sentido, en la introducción se reseñan las debilidades del variacionismo clásico, entre ellas, las críticas de modos alternativos de concebir la lengua, como el generativismo, o aquellas que se centran en los aspectos metodológicos y técnicos en los que se ha basado la investigación sociolingüística, entre varias otras observaciones que, desde la perspectiva del autor, podrían explicarse con provecho desde un enfoque cognitivista. En lo que sigue, se presentan los fines de una sociolingüística cognitiva, planteados en una doble dirección: por una parte, postulando el tipo de preguntas de investigación a las que podría atender debidamente y, por otra, constatando que sus fundamentos operan también en el campo de la sociolingüística, a fin de responder a inquietudes que han sido tratadas y explicadas solo de modo parcial. En consecuencia, la sociolingüística cognitiva aplica las principales directrices de la lingüística cognitiva, pero se preocupa, en lo fundamental, por el estudio de los recursos cognoscitivos involucrados en el procesamiento y el uso lingüísticos contextualizados. La introducción finaliza con la interrogante acerca de si es posible una sociolingüística cognitiva, la que será respondida con el desarrollo de los 12 capítulos del libro.

La concepción de las lenguas como producto o recurso de una dinámica social y compleja es el eje vertebrador del primer capítulo, "La naturaleza dinámica y compleja de las lenguas". Las cinco grandes proposiciones que el autor considera "sobre la naturaleza dinámica de las lenguas" pueden sintetizarse en que el lenguaje constituye una capacidad humana compleja que se manifiesta en forma de variedades lingüísticas, ya que la lengua surge del desarrollo de la especie humana, en donde la interacción (Bajtín 1929) y el uso lingüístico convencionalizado son fundamentales, pues "el uso supone la existencia de interacciones, frecuencias, secuencias, variaciones y cambios lingüísticos, todos ellos constituyentes de los sistemas" (p. 26). A continuación, se exponen las proposiciones "sobre la percepción de la realidad sociolingüística", las que se sustentan en el concepto de percepción, que constituirá uno de los aspectos principales de la sociolingüística cognitiva y respecto del cual el análisis sociolingüístico tradicional es insuficiente. "Sobre el espacio teórico de una sociolingüística cognitiva" es el tercer apartado de este primer capítulo, donde adquiere un rol protagónico el fundamento de que los factores cognitivos se revelan como esenciales para la explicación de la dimensión social de las lenguas. Así, la sociolingüística cognitiva se presenta como una metateoría. A partir de esto, el autor destaca el modelo de la acomodación comunicativa de Giles (1984), el modelo ecolingüístico de Haugen (1972), la sociolingüística variacionista de Labov (1972) y la teoría lingüística basada en el uso de Bybee (2001), como los pilares teóricos de la sociolingüística cognitiva. Por su parte, sus objetos de estudio específicos "son el uso de la lengua en sociedad, la variación y el cambio lingüístico, la acomodación lingüística y la elección lingüística" (p. 35). En cuarto lugar, se desarrollan las proposiciones que se refieren a "conceptos fundamentales de la sociolingüística cognitiva", entre los que destacan los de percepción, prototipo, esquema, categoría, frecuencia, uso, acomodación, actitud, variación y elección.

"Realidad social y su percepción" es el segundo capítulo del libro que reseñamos. El concepto de cultura y un aspecto sustancial de ella, la lengua, son los que lo configuran; por lo tanto, el foco son las realidades sociales en que se insertan los usos lingüísticos. De este modo, el primer conjunto de proposiciones trata "sobre los entornos del uso lingüístico" que postulan que tanto las lenguas como sus hablantes reciben la influencia del entorno cultural, comunitario, grupal y situacional y, asimismo, que los entornos naturales y socioculturales configuran el escenario para el uso de la lengua por parte del hablante. En su fundamentación, se destaca la necesidad de que dentro de la complejidad de la categoría general denominada entorno, la sociolingüística cognitiva, según Moreno, distinga entre entorno objetivo y el entorno percibido que es el que, en concreto, ajusta la incidencia del exterior sobre la lengua. Para explicar el vínculo entre los entornos y la comunicación lingüística se apela a los conceptos de regulación y creación, en especial, desde el punto de vista de la ecolingüística. En segunda instancia, se exponen las proposiciones "sobre las relaciones sociales y el uso lingüístico" que incorporan reflexiones sobre el vínculo entre la lengua y el entorno y cómo las intenciones comunicativas de los hablantes y los significados de sus expresiones solo se interpretan y completan en ellos. Del mismo modo, se postula que las sociedades se organizan en tres niveles estructurales: el institucional, el grupal y el interpersonal, por lo que es esencial el estudio de los grupos sociales y de las redes sociales desde la perspectiva comunitaria, donde la lengua recibe la influencia del entorno mediante las relaciones que las agrupaciones sociales y sus miembros establecen entre sí. Así, se revisan el concepto clásico de clase social y el de agrupación social, que se divide en grupos y redes sociales, y se dedica un importante espacio de este apartado a la reflexión en torno a la sociolingüística de las redes. Finalmente, se exponen las proposiciones "sobre el hablante como agente de la comunicación social", donde se presenta al hablante como un agente social, que interactúa con otros individuos con fines determinados en una dinámica de mercado lingüístico. En este sentido, resulta de particular interés la propuesta respecto de un individuo que construye su identidad y se percibe a sí mismo a través de patrones interaccionales, y que no solo percibe usos lingüísticos, sino que también los asocia a agrupaciones de hablantes concretas, posibilitando la aparición de actitudes y creencias sociolingüísticas. Para terminar, se diferencia entre lo que se denomina sociolingüística estratificacional, de corte objetivo, y lo que propone la sociolingüística cognitiva, esto es, una propuesta subjetivista y dinámica de la interacción cara a cara en contexto, que considera que "las realidades sociales externas a la lengua ven condicionada su influencia sobre la lengua por el modo subjetivo en que son percibidas y categorizadas por los hablantes y por las agrupaciones que estos constituyen" (p. 68-69).

El capítulo tres, "Visión de mundo, discurso y sociedad", se basa en la posibilidad del estudio de las manifestaciones más complejas de la lengua, como los actos de habla, los discursos o la conversación, desde la perspectiva de la sociolingüística cognitiva. En el primer conjunto de proposiciones "sobre los hablantes y su representación de mundo" se señala que la representación del mundo es una construcción mental, desarrollada en un marco de referencia sociocultural y de tipo cognitivista. Concretamente, el conocimiento y la percepción sociolingüística vienen determinados en cada comunidad por la forma y el uso de la lengua, por lo tanto, es en el discurso y en el uso donde se reflejarían la representación de mundo de un hablante. Por lo que se refiere a la relación lengua-entorno, se incorpora el concepto de cultura, destacando el desplazamiento de la metáfora del espejo por la metáfora de la construcción, que sería la fundamental en sociolingüística cognitiva. De esta manera, se le da un especial énfasis a la pragmática sociocultural en tanto disciplina que estudia la influencia de los factores sociales y culturales en la producción del enunciado, puesto que la interacción es imprescindible para la comprensión de la realidad y para la construcción de una visión de mundo. Luego, se desarrollan las distintas modalidades de organización del discurso, argumentación, descripción, narración e instrucción, en tanto formas de organización de la realidad. El segundo grupo de proposiciones se elabora "sobre el discurso y su dimensión social", donde se señala que la producción y la interpretación de los mensajes lingüísticos están determinados por factores culturales, sociales y contextuales y, a su vez, que los contextos son modelos mentales subjetivos. Asimismo, se le asigna un valor crucial a los discursos y a las interacciones conversacionales, que dan cuenta de los distintos tipos de discursos, que vendrían determinados por el hablante y su contexto social y en cuyo proceso de construcción es muy relevante el concepto de estilo. El escolio que sigue a estas proposiciones da cuenta de la importancia de la perspectiva de la sociolingüística cognitiva, ya que nos permitiría abordar investigaciones en ámbitos poco explorados hasta ahora en la sociolingüística tradicional, como el de la variación discursiva. El último conjunto de proposiciones de este capítulo trata "sobre la posición del individuo en la sociedad" e incorpora conceptos tan elementales como la configuración de la identidad, la acomodación comunicativa, el rol de las actitudes y creencias, la cortesía y las formas de tratamiento, siempre en relación con la percepción del hablante. Por último, se otorga gran valor a dos dinámicas que son esenciales para la sociolingüística cognitiva: la acomodación comunicativa y la actitud sociolingüística, incluyendo el concepto de ideología, dada su incidencia en la construcción de identidades de los hablantes.

El cuarto capítulo, "Fundamentos cognitivos de la variación lingüística", se articula perfectamente con los tres siguientes, en los que se desarrolla el análisis socio-cognitivo de los niveles semántico, gramatical y fonológico. En el primer conjunto de proposiciones "sobre el concepto de variación" como aspecto esencial de las lenguas, se reconocen tres formas fundamentales de la variación: geolingüística, sociolingüística y estilística. A este respecto, se destaca la importancia de considerar un proceso cognitivo implicado en la variación sociolingüística que permite identificar los patrones generales de una comunidad de habla. En segundo lugar, se plantean propuestas "sobre la variación y sus propiedades", en donde resulta determinante el concepto de lecto, ya que la variación lingüística obedece a un proceso general de elección entre las posibilidades lingüísticas de una variedad y las posibilidades comunicativas de un entorno. Asimismo, en la organización, almacenamiento y repetición de los usos lingüísticos, son esenciales los conceptos de esquema, ejemplar y categoría, tan propios del dominio de la lingüística cognitiva, en particular, del modelo de Rosch (1975). En consecuencia, con base en estas proposiciones se discute el concepto de elección lingüística. El tercer conjunto de proposiciones trata "sobre los cambios lingüísticos" que, según Moreno, deben interpretarse como parte de los procesos culturales evolutivos de una comunidad, donde están implicados factores sociales y cognitivos y, a la vez, pueden obedecer a la búsqueda de comodidad articulatoria, al mantenimiento de la carga informativa y a la fuerza pragmática. En este caso, el escolio complementa la noción de cambio lingüístico incorporando, por ejemplo, las etapas en su evolución y los mecanismos de selección de variantes. El capítulo finaliza con un debate acerca del origen y el lugar de la variación lingüística, en el que el autor concluye que en este proceso de variabilidad "lo fónico se conecta con lo gramatical y lo discursivo con lo social, contribuyendo a integrar lo diacrónico con lo sincrónico. De ahí la estrecha relación existente entre variación y cambio, así como entre estos procesos y la cognición sociolingüística" (p. 104).

"Sociosemántica y cognición", "Sociogramática y cognición" y "Sociofonología y cognición" corresponden a los capítulos cinco, seis y siete del volumen, respectivamente. En el primero de ellos, se pone de relieve el significado como materia prioritaria de la sociolingüística cognitiva y se pasa revisión al valor del significado en la sociolingüística laboviana, en contraste con el concepto de significado desde la perspectiva cognitiva, esto es, un significado variable que se negocia en el transcurso de la interacción y se concreta en situaciones comunicativas específicas. No obstante, se establece que en sociolingüística la sinonimia no puede excluirse, originándose la paradoja del significado contextual. El primer grupo de proposiciones, "sobre la naturaleza del significado lingüístico", postula que el significado lingüístico es parcialmente emergente, por lo tanto, negociable, y que, si bien las unidades de la lengua tienen un significado socialmente compartido, poseen, a la vez, uno comunicativo y variable. Al respecto, la noción de significado en sociolingüística se ha desplazado desde la visión tradicional centrada en la sinonimia a una más cognitiva, que es, precisamente, la negociable. El segundo grupo de propuestas "sobre las relaciones del léxico con la realidad" se basa en el concepto de unidad léxica y sobre cómo se adaptan a las necesidades comunicativas de los hablantes. Asimismo, se señala que dichas unidades también pueden clasificarse como más o menos prototípicas, o presentar límites más o menos difusos. El tercer conjunto de proposiciones "sobre la naturaleza social del significado" se refiere al conocimiento léxico-semántico variable en las comunidades lingüísticas, así como también a la distribución variable del significado entre las agrupaciones y redes de una comunidad, en función de ciertas características propias de cada grupo. El capítulo finaliza proponiendo un debate cuya pregunta de fondo es: "¿es posible la equivalencia semántica?". Como es lógico, aclara el autor, dentro de la sociolingüística cognitiva, también habría que incluir una equivalencia pragmática o discursiva, considerando en el proceso de negociación de significados, la posibilidad de variación y su vinculación con agrupaciones sociales.

En el capítulo "Sociogramática y cognición", Moreno enfatiza en que, desde la cognición, la gramática solo se entiende apelando al discurso y al contexto, a la interacción comunicativa y a la experiencia del hablante; por lo tanto, una gramática cognitiva debe formularse también en términos sociocognitivos. De esta forma, el léxico, la fonología y la gramática siempre deben concebirse como niveles interrelacionados. Especial cabida en este capítulo tiene el modelo construccionista; de hecho, las primeras proposiciones son "sobre la configuración de la gramática" y se basan en que la gramática de una lengua se manifiesta mediante unidades lingüísticas conversacionales y categorizadas (construcciones) que pueden modificarse o reforzarse en el uso. En el segundo conjunto de proposiciones, "sobre la dinámica gramatical", se destaca la importancia de los procesos gramaticales básicos derivados del uso, a saber, categorización gramatical, gramaticalización y analogía, así como se incluyen proposiciones que versan sobre la frecuencia, en tanto factor central en la configuración gramatical, los procesos de memorización y los procesos de construcción en línea. Posteriormente, se profundiza en la dinámica de una gramática sociocognitiva, en especial, aludiendo a conceptos tan esenciales como la convención y la frecuencia y a los mecanismos cognitivos que afectan las construcciones gramaticales. En el último grupo de proposiciones, "sobre la gramática y su dimensión social", se insiste en que las gramáticas son representaciones emergentes a partir de las interacciones y se señala que los hablantes son conscientes de las construcciones que son convencionales y del impacto que la frecuencia de su uso social tiene sobre las construcciones gramaticales, que pueden venir determinados por las características sociales de los hablantes; por tanto, la variación gramatical se establece a partir de la equivalencia comunicativa. El capítulo finaliza con un debate acerca de si es más pertinente hablar de gramática lingüística o de gramática sociolingüística. Lo interesante es que más allá de la variación, lo que se viene reclamando aquí es un espacio para la naturaleza social de las lenguas al interior de la gramática.

Por su lado, en el capítulo "Sociofonología y cognición", el autor destaca la proyección de la fonología y la fonética en el plano gramatical y se insiste en la propuesta de modelos integrados para el estudio del lenguaje. "Sobre la configuración del plano fónico" propone que los fonemas pueden interpretarse como conjuntos de ejemplares asociados a un esquema, que son proyecciones prototípicas de la norma de una lengua y, entre las proposiciones más relevantes, que las variantes fónicas pueden categorizarse. A continuación, "sobre la dinámica sociocognitiva de la fonología", postula que la variación fónica se configura a nivel de esquema, de prototipo y a nivel físico. Es más, es la frecuencia de los hechos fónicos la que permite establecer categorías fonológicas en conjunto con sus esquemas y prototipos. En el último grupo de proposiciones, "sobre la variación sociofonética", Moreno se refiere al conocido principio laboviano de la variación entendida como "formas de decir lo mismo" aplicado a la variación fonética, pero se incluye el concepto de ejemplar para dar cuenta, finalmente, de la posibilidad de correlación de las variantes con factores sociales y estilísticos. Sobre estas propuestas se vuelve en el escolio correspondiente, donde el autor señala que "la fonología basada en el uso ofrece garantías suficientes para explicar la variación sociofonética en el marco de una sociolingüística cognitiva y por eso resulta importante conocer sus fundamentos teóricos" (p. 161). Al finalizar este capítulo, se debate sobre la variación como hecho estructural y como hecho cognitivo, donde se insiste en la relevancia de la interacción comunicativa para construir la realidad fónica.

Estrechamente vinculados se hallan los tres capítulos siguientes, pues en ellos se exponen las principales consecuencias metodológicas derivadas del empleo de la entrevista sociolingüística y su dinámica interna, dentro de este enfoque cognitivo. El capítulo ocho, "Metodología para una sociolingüística cognitiva", ofrece fundamentos sustancialmente distintos a los de la década de los setenta, con respecto a la recolección y el análisis de las muestras de habla. El primer conjunto de proposiciones plantea que "sobre las bases metodológicas de la sociolingüística cognitiva", la investigación sociolingüística ha de desarrollarse dentro de un marco conceptual comprehensivo, integrador y cognitivamente realista y que, asimismo, la sociolingüística cognitiva debe evaluar, entre las alternativas metodológicas existentes, las más convenientes para enfrentar una realidad compleja siempre de un modo empírico y sistemático. En las proposiciones "sobre los principios del análisis sociolingüístico cognitivo", se reconoce el vínculo fundamental entre los métodos cuantitativo y cualitativo en el análisis, a fin de facilitar una mejor comprensión de la percepción y del uso social de la lengua. Asimismo, se sugiere que este tipo de análisis debe guiarse por la factualidad, la economía, la explicitud, la generalidad y la predictividad. Finalmente, se expone un tercer conjunto de proposiciones "sobre las técnicas de la sociolingüística cognitiva", donde se sugiere una recolección interactiva de muestras y se caracteriza la entrevista como la técnica básica para la recolección de datos de la lengua hablada. Junto con lo anterior, se destaca el rol del cuestionario para acceder al conocimiento de las percepciones subjetivas de los hablantes y de su visión de mundo, así como se enfatiza en que en la aplicación de cualquier técnica debe primar la cuantificación, la responsabilidad y la representatividad.

Para concretar los presupuestos esbozados anteriormente, en el capítulo "La entrevista sociolingüística", se revisan las características de la principal técnica de recolección de datos en sociolingüística variacionista, destacando la falta de una interpretación cognitivista integral de la misma. El primer conjunto de proposiciones se refiere a la relevancia de esta técnica para registrar el discurso vernacular. Asimismo, se revisan los temas tratados en esta interacción mediante el concepto de redes de módulos o módulos conversacionales, así como el concepto de estilo de Labov. Luego, las proposiciones "sobre la interpretación cognitivista de la entrevista sociolingüística" desglosan los objetivos con que se desarrolla y el modo en que son percibidos por los interlocutores. Además, se destaca el cumplimiento de las máximas conversacionales de Grice (1989) y el hecho de que la entrevista debe responder a un guión cultural establecido. Consecuentemente, se presenta un guión de la entrevista sociolingüística para el entrevistador y otro para el entrevistado, los que pueden resultar de gran ayuda en la aplicación de esta técnica. Las últimas proposiciones "sobre la percepción de la entrevista sociolingüística" aluden a sus diferencias con la conversación natural y a sus diversos formatos. También se incluyen antecedentes acerca de las percepciones tanto del entrevistador como del entrevistado, junto con las del investigador-transcriptor y se destaca la presencia de la grabadora, ausente en las conversaciones naturales. El escolio final postula que una interpretación cognitiva de la entrevista sociolingüística debe emplear conceptos como el de escenario discursivo y el de esquemas de perspectivas.

A fin de profundizar todavía más en la metodología de la sociolingüística cognitiva, en el capítulo 10, "Dinámica perceptiva de la entrevista sociolingüística", se destaca que desde el punto de vista cognitivista la entrevista se concibe como un escenario discursivo conformado por esquemas de perspectivas; por lo tanto, se puede estudiar cómo es su micro-dinámica perceptiva. El grupo de proposiciones "sobre los fundamentos de la dinámica perceptiva" establece relaciones entre los interlocutores y su percepción de la entrevista como situación comunicativa y se refiere a la manera en que estas percepciones son proyectadas lingüística o no lingüísticamente, afectando a todos los componentes de la interacción. Luego, en el segundo conjunto de proposiciones "sobre los indicadores de percepción de la interacción comunicativa", se señala que dichos indicadores se desprenden de las siguientes categorías generales: percepción del discurso, del yo como hablante, del como interlocutor y del ámbito referencial y contextual. En el último conjunto de proposiciones, "sobre la dinámica perceptiva de la entrevista sociolingüística", Moreno señala que esta se mueve entre dos polos, a saber, el del posicionamiento del hablante y el de la apelación al interlocutor, así como entre los mecanismos que facilitan una correcta interpretación de lo que se dice y aquellos que sitúan al hablante respecto al interlocutor y al discurso. Finalmente, se debate si los factores sociales afectan o no a la dinámica de la entrevista, o si esta responde solo a factores discursivos o comunicativos.

Para finalizar esta obra, se analizan los procesos de percepción de las variedades lingüísticas y de las situaciones de lenguas en contacto, sobre todo, en el ámbito de las lenguas española e inglesa. En lo que respecta a "La percepción de las variedades lingüísticas", el autor destaca que "la percepción subjetiva cumple una función esencial en el origen, desarrollo, cambio y desaparición de las variedades lingüística" (p. 213). Así, se formula el primer grupo de proposiciones "sobre la actitud lingüística ante las variedades", donde se propone que la cognición lingüística puede afectarse tanto por lo que la gente dice como por sus reacciones conscientes o inconscientes acerca de la lengua. Asimismo, el autor destaca que las percepciones de los hablantes inciden sobre sus actitudes y sobre sus conductas lingüísticas, y que, además de estas, las valoraciones y las acomodaciones pragmáticas presuponen una actividad perceptiva. Finalmente, se enfatiza el papel de los prejuicios y de la identidad de los hablantes en estos procesos de percepción y actitudes lingüísticas. En el escolio siguiente se profundizan estas propuestas y se exponen, entre muchos otros aspectos, las dimensiones de la actitud lingüística y el concepto de prestigio. El segundo conjunto de proposiciones "sobre la percepción de las variedades lingüísticas" desarrolla la relevancia de los procesos de categorización en el aprendizaje, así como también la del proceso de escolarización y de contacto con hablantes de distinto origen en la conciencia y el conocimiento de variedades. Por otra parte, son centrales los aportes de lo cultural, lo político, lo económico y lo histórico en los procesos de percepción. Para finalizar, se expone la importancia de la apreciación de las lenguas como agradables o no y la corrección de su uso. El último grupo de proposiciones es "sobre la percepción de prototipos en las lenguas internacionales", donde, por supuesto, se incorporan conceptos como el de categorías mentales prototípicas, aire de familia, centralidad, periferia y prototipo para hablar de las lenguas y sus propiedades, las que son ejemplificadas desde la perspectiva cognitivista en el escolio siguiente.

"La percepción del contacto lingüístico" es el tema del capítulo final del libro, en el cual se destacan los aspectos sociocognitivos, pues son relevantes en todas las fases del contacto, desde los contrastes iniciales, hasta la completa formación de comunidades y hablantes bilingües. De esta manera, en el primer conjunto de proposiciones, "sobre el contacto lingüístico desde el punto de vista cognitivo", se desarrollan las percepciones sociolingüísticas y sus condicionamientos en situaciones de contacto lingüístico. Asimismo, se tratan los entornos comunicativos respecto de la relación entre lengua y territorio y el concepto de variedad lingüística y prestigio. Posteriormente, se postulan las proposiciones "sobre las consecuencias del contacto lingüístico", cuyo enfoque son los procesos de elección, los de acomodación -convergencias y divergencias- y las percepciones sobre las consecuencias de las situaciones en contacto. Las proposiciones finales son "sobre la percepción de las lenguas en entornos migratorios" y le otorgan especial valor a las consecuencias lingüísticas y sociales del contacto de lenguas en contextos de migración, donde, en algunos casos, se favorece la convergencia y, en otros, la divergencia. El escolio que sigue se refiere al grado de afinidad de las lenguas que entran en contacto y la complejidad de esa convivencia, para finalizar con un debate acerca de las lenguas y las variedades de mezcla.

El objetivo de esta reseña ha sido sintetizar las proposiciones enunciadas por Moreno que nos parecen de mayor relevancia por el vínculo que permiten establecer entre la sociolingüística y los estudios cognitivos. Entre las propuestas que, a nuestro juicio, son más interesantes destacan el valor que se le otorga a la interacción y al uso lingüístico convencionalizado, donde las realidades sociales no influyen directamente sobre la lengua, sino que más bien están condicionadas por el modo en que son percibidas por los hablantes. Asimismo, de gran utilidad nos pareció el vínculo entre la visión de mundo, el discurso y la sociedad, sobre todo, porque incluye ámbitos como la variación discursiva, tan poco considerado en los manuales de sociolingüística. Finalmente, destacamos la propuesta de una unión fundamental entre lo cuantitativo y lo cualitativo en el análisis, en especial, porque las investigaciones en sociolingüística variacionista suelen basarse en el componente cuantitativo y sobre esa base realizan interpretaciones, pero no proponen una relación estrecha entre ambos tipos de estudio.

En conclusión, se trata de una obra de gran interés, debido a su carácter integrador y holístico; por consiguiente, el objetivo del autor de construir una base metateórica para la sociolingüística cognitiva, en tanto teoría de las teorías, se cumple cabalmente. De este modo, no se trata de un manual de sociolingüística como cualquier otro, ya que cada dimensión de la relación entre el lenguaje y la sociedad es abordada desde la perspectiva cognitivista, considerándola como una relación de naturaleza dinámica y compleja. El desafío pendiente a partir de esta metateoría propuesta es desarrollar estudios monográficos en sociolingüística cognitiva que permitan verificar o refutar los principios enunciados por el autor.

 

Silvana Guerrero González
Abelardo San Martín Núñez

Grupo de Estudio Sociolingüístico del Español de Chile (ESECH)

Universidad de Chile

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