SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.13 número1POBLADORES SITIADOS ENTRE LA VIOLENCIA Y LA RE-CONFIGURACIÓN TERRITORIAL: MIGRACIÓN TRANS-FRONTERIZA COLOMBIA-ECUADOR índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Si Somos Americanos

versión On-line ISSN 0719-0948

Si Somos Americanos vol.13 no.1 Santiago jun. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-09482013000100010 

Reseña

Raúl Bernal-Meza y Silvia Quintanar (eds.). 2012. Regionalismo y Orden Mundial: Suramérica, Europa, China. Buenos Aires: Nuevo Hacer, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.

 

César Ross Orellana*

* Universidad de Santiago de Chile, Instituto de Estudios Avanzados, Santiago, Chile. Correo electrónico: cesar.ross@usach.cl

Quiero agradecer a las autoridades del Instituto de Estudios Internacionales, de la Universidad de Chile, por invitarme a presentar este libro. Para mí, como para todos quienes cultivamos el oficio de investigar y enseñar relaciones internacionales, este instituto es un lugar de referencia obligado en esta disciplina y resulta una gran oportunidad presentar una obra como esta en este lugar.

Este libro fue editado por la Editorial Nuevo Hacer, heredera del mítico GEL. A ella se agregó la Universidad Nacional del Centro (Provincia de Buenos Aires), a la que pertenecen varios de sus autores y sus dos editores, Silvia Quintanar y Raúl Bernal Meza. Ambos editores son ampliamente conocidos, especialmente el profesor Bernal Meza, quien ha desarrollado una larga y brillante carrera en el ámbito de los estudios internacionales, donde se han destacado sus trabajos sobre pensamiento internacional, política exterior, orden y distribución del poder mundial, esquemas de integración regional y lo que podríamos llamar un nuevo interés, como es su trabajo sobre Asia y China.

Los demás autores de este libro son académicos de universidades argentinas (Nacional del Centro, Nacional de Rosario y UBA) y de una muestra de especialistas de entidades europeas (Unión Europea y Aalborg University) y chinas (Beijing Normal Uni-versity), lo que le confiere al trabajo una variedad muy interesante de visiones sobre la cuestión central que trata el libro, que los editores han organizado en tres partes y catorce capítulos.

Respecto del enfoque, se aprecia y valora la vocación de los editores por llevar al libro el estado del disenso entre los autores. Resulta clave para el desarrollo del conocimiento y para su difusión. Debo destacar que la mayoría de los editores y recopiladores suelen invitar a contribuir a libros colectivos casi exclusivamente a quienes tienen coincidencias interpretativas y este libro hace exactamente lo opuesto, favoreciendo el debate y el libre intercambio de ideas.

Los autores tienen como eje articulador una pegunta trascendental: ¿qué impacto tendrá el ascenso económico y político chino sobre el sistema capitalista mundial y el subsistema de relaciones internacionales?

Frente a esta interrogante, los autores elaboran sus trabajos, presentando argumentos fuertes, convincentes y en muchos casos, opuestos entre sí. Aquí, como se ha dicho, radica la principal riqueza del libro, la exposición del debate.

El libro cubre cinco problemas de análisis que lo cruzan transversalmente y que organizan el debate en cuestiones centrales para responder la pregunta principal.

La primera cuestión, referida al rol de la economía china en el sistema económico global, se preguntan si acaso el crecimiento de las exportaciones chinas crecen en desmedro de las exportaciones de América del Sur. Frente a esta interrogante, Bernal Meza, Oviedo y Sevares plantean que sí. A mi juicio porque responden esta pregunta desde la realidad de economías como la argentina y brasileña, donde aún existe una industria local cuya existencia está amenazada por una industria equivalente a la china, al menos en cuanto a la composición de la canasta de productos importados. Estos argumentos reflejan la posición mayoritaria de la intelectualidad de estos países que, entre otras cosas, ha sufrido la aplicación dogmática de políticas tipo Consenso de Washington, que presionaron por desindustrializar, sobre todo a Argentina. Esta evidencia, más el peso del pensamiento keynesiano en estos autores, ayuda a comprender porque tienen la tendencia de ver a China como una amenaza y no como una oportunidad.

Por su parte, Li Xing y Steen Fryba sostienen que el crecimiento de las exportaciones chinas no va en desmedro de las exportaciones de América Latina, aunque con argumentos menos fuertes, basados más en convicciones abstractas (complementación/ cooperación) que en evidencia histórica y/o en modelamiento sobre el futuro.

La segunda cuestión, vinculada al patrón de relaciones entre China y América Latina, se cuestiona por la estructura de las relaciones políticas y económicas entre China y la región. Este dilema es planteado en términos de la mirada China, vale decir, desde una perspectiva muy pragmática. En este enfoque, China separa sus relaciones en dos niveles: con Brasil, su principal y casi único objetivo en la región; y con el resto de la región, como un agregado que ellos no desagregan de manera my específica. Evidentemente, es una mirada cuantitativa y aún muy simple sobre la región.

La tercera cuestión, asociada al regionalismo, nos enfrenta a una de las dimensiones más trabajadas por los internacionalistas latinoamericanos. Aquí la cuestión es preguntarse bajo qué esquema se estructurarán las relaciones entre China y esta región. Aquí el debate se plantea en torno a los modelos de regionalismo abierto (Chile) y regionalismo cooperativo (Unasur), como los esquemas posibles, con una inclinación fuerte hacia el último de estos. En este debate, llama la atención que los autores no hayan entrado a discutir sobre el esquema de integración asiático que Kename Akamatsu denominó flying geese, y que demuestra que la clave del desarrollo y exitosa integración económica internacional de Asia, hasta fines de los 90, fue su capacidad para integrarse entre sí de manera cooperativa (no competitiva), teniendo una organización jerárquica del desarrollo de I + D, liderada por Japón y secundada por los NIC, ASEAN4, China y las economías emergentes del sudeste de Asia. Desde la Crisis Asiática en adelante, China se convirtió crecientemente en un universo económico en sí mismo. Frente a este modelo, los autores podrían haber examinado hasta qué punto esta experiencia podría haber sido útil para que las economías de América Latina hubiesen optado por una genuina cooperación económica y no por la competencia destructiva a la que se han entregado hasta ahora.

La cuarta cuestión, y conectada con la anterior, alude a las teorías de integración económica que podrían utilizarse para comprender, explicar y modelar la integración económica de estas regiones. Dosenrode y Zank defienden el enfoque europeo, sosteniendo la existencia de una teoría de la integración general, común para proyectos de países desarrollados y en desarrollo. Bernal-Meza, Quintanar y Fryba, por su parte, defienden la idea del enfoque sudamericano, que niega la posibilidad de un modelo de integración único. En esta argumentación, se afirma que dada las exigencias distintas que se imponían a la integración económica en países en desarrollo, relacionadas con la superación del atraso económico, era imposible compatibilizar en una misma teoría objetivos distintos, según el nivel de desarrollo de los países.

A mi juicio, este debate merece más reflexión y en eso está este equipo académico. Sería interesante mirar este regionalismo no solo como un objetivo, sino que también como un instrumento. Buscamos la integración porque la valoramos filosóficamente (deseamos vivir en un mundo integrador), pero, ¿por qué no buscarla también?, ¿por qué ella puede resultar en un instrumento capaz de contribuir al desarrollo económico? Eso es, precisamente, lo que hizo Asia Pacífico en el pasado con su modelo de Flying Geese. Eso es lo que está haciendo Asia ahora, teniendo a China como líder: ¿qué puede aprender América Latina de esta experiencia? Creo que bastante. Otra vez: sustituir la competencia regional por la cooperación regional efectiva: vale decir, transformar el manido discurso de la cooperación regional en la política exterior practicada.

La quinta y última cuestión planteada por el libro alude a las divergencias entre chinos y latinoamericanos. Según los autores, entre los intereses chinos y latinoamericanos no necesariamente podrán coincidir en el mediano y largo plazo. La clave aquí es preguntarnos cuánto sabemos del plan de China más allá de los documentos oficiales. ¿Qué piensan los "intelectuales orgánicos" que alimentan la política exterior china y que, de algún modo, guían las opciones del proceso de toma de decisiones? Esa es una dimensión crítica que aún está fuera de la esfera de observación académica y que debe estarlo. Toda la reflexión del libro supone intenciones e ideas que aún conocemos parcialmente.

Una cuestión ausente del libro y que me resulta de mucha importancia es el rol que Estados Unidos desempeña y desempeñará frente a esta expansión mundial de China y su impacto sobre América Latina.

En una reflexión como esta, aparece la imagen permanente de Estados Unidos y su influencia. El libro no la aborda, pese a que es un "otro" constante en nuestra política exterior y en nuestras relaciones. De allí que tratándose de un libro que presenta resultados de investigación "en progreso", debería considerar para el futuro trabajo, reflexionar acerca de cómo ese actor, aún gravitante, interactuará con esta realidad emergente.

Para concluir, el libro me parece una magnífica muestra de un debate académico muy serio, riguroso y respetuoso de diferencias interpretativas de fondo. En tal sentido, me parece que es un texto para comprender un debate clave y en curso. En ese sentido, se agradece que los autores compartan este trabajo que muestra sus avances "en progreso", mostrando ideas en construcción con mucha generosidad y aún más honestidad intelectual.

Se trata, en consecuencia, de un "informe de laboratorio" que nos da cuenta de lo que pensamos hoy y que contribuye a alimentar el debate de mañana.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons