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Cuadernos de historia (Santiago)

versión On-line ISSN 0719-1243

Cuadernos de Historia  no.51 Santiago dic. 2019

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-12432019000200269 

Reseñas

Pablo Aravena Núñez. Un afán conservador

Eduardo Cobos1 

1Universidad de Valparaíso. Chile

Aravena Núñez, Pablo. 2019. Un afán conservador. Valparaíso: Ediciones Inubicalistas, 172p. ISBN: 978-956-9301-45-2.

Un erizo que el día de su muerte lleva una vida de ostra no es más infeliz que la ostra. Pero el hombre, que vive en tres niveles, el pasado, el presente y el futuro, puede ser infeliz cuando uno de ellos se arruina. La religión incluso ha introducido un cuarto: la eternidad.

G. Ch. Lichtenberg, Aforismos

Para quienes han seguido los textos más divulgativos de Pablo Aravena en diferentes medios (no académicos o periodísticos), no nos extraña la edición de Inubicalistas de este volumen, suerte de biografía intelectual, ya que son la continuidad, o el inicio, de sus lecturas encaminadas por un itinerario múltiple, heterogéneo, prolijo, y a veces descomunal. Extraigo de sus páginas nombres al azar y desordenadamente: Hobsbawm, Saer, Herzog, Kristeva, Bauman, Pasolini, Marx, Chartier, Sennett, Han, Rojas, entre otros artistas, pensadores clásicos y contemporáneos, que le han proporcionado una certera “caja de herramientas” para la concreción de sus escritos. Algunos de estos autores han sido más concurridos, dándole a Aravena un sistema con qué aprehender lo que lee, estudia, investiga.

Por ejemplo, son citados o están allí en muchos de sus argumentos, el “presentismo” elaborado por Hartog; o el concepto de “operación histórica” de Michel de Certeau, quien consideraba, resumiendo, que el pasado es una manera de representar una diferencia y remite a una ausencia, lo cual posibilita la grieta de un futuro (p. 36); o, siguiendo a Carlo Ginzburg, al describir una escena del Satyricon de Fellini, donde nos sugiere el efecto de extrañamiento que el trabajo del historiador debía producir para “desorientarnos y obligarnos a mirar a la realidad, a los individuos, a las relaciones sociales, o a las invenciones tecnológicas, en un sentido que va en contra de nuestras percepciones, que nos llevan a retraducirlo todo, proyectando el hoy sobre el pasado” (p. 40). O bien, la advertencia sobre los periódicos que realizó Benjamin en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, a mediados de la década de los treinta, momento en el cual el nazismo ya venía justificando ampliamente sus atrocidades a través de sus aparatos propagandísticos, y que Aravena señala, siguiendo a este alemán, como “instrumentos de conexión de la burguesía con el interés de las masas: la lógica de la prensa acerca los objetos y acontecimientos a su público al mismo tiempo que elimina su singularidad, es decir que la condición de ‘tratar’ un tema es condenarlo a la insubstancialidad, a su disolución en constantes mareas de temas que emergen y se extinguen unos a otros” (p. 10).

Pese a todo esto, nuestro autor ha querido en estos textos arriesgarse a ocupar el espacio no tanto de la academia, como decíamos, en la cual ha participado con incursiones asiduas, sino el de la divulgación para mejor hacerse entender y para acceder a una tribuna con la cual, quizá, pueda llegar a entendimientos, desvíos o contradicciones, valorando el intercambio crítico del entorno.

Por lo menos una década, es lo que abarca el corpus de Un afán conservador, el cual ha sido dividido en tres partes: “Intervenciones”, que reúne conferencias sui generis donde se exponen, principalmente, temas aún conflictivos de nuestra contemporaneidad política y cultural, así como la pertinencia actual de la historiografía como disciplina; “Reseñas” de libros, que evidencia la sorprendente capacidad lectora del autor (Cruz, Valdés, Fernández, Moyano, Chandía, entre muchos otros); y “Columnas”, las que dan cuenta de aspectos político-sociales y que son una puesta en práctica de su revisión de la contingencia del país. De alguna manera, aunque diversas en la hechura, estas partes del libro mantienen una correspondencia dialógica entre sí, al crearse un efecto recíproco desde la argumentación, lo cual ha sido elaborado, cuestión más que meritoria, en una prosa limpia y eficaz.

También estos textos son un llamado de atención y un alegato nada complaciente a la pérdida de sentido del cultivo de las humanidades, las que ya no tendrían sitio alguno en una “concepción de mundo” en apariencia distinto a la que las vio surgir con la modernidad. A su vez, Aravena Núñez nos advierte que los combates en defensa del “mundo letrado” podrían estar perdidos, simple y llanamente, porque la lectura es un bien que ya no interesaría ante el aceleramiento abultado del uso de las más recientes tecnologías de la información. Incluso más, el mismo ejercicio de las disciplinas relacionadas con el leer y escribir sobre lo que pensamos, somos o queremos como sociedades, no tendría cabida en un estado de cosas en que se propicia la mercantilización de las necesidades básicas como lo son la educación, el trabajo, la salud; y en fin, todo lo que nos rodea, para lo cual han sido naturalizadas, introyectándolas en el tejido social, las nociones avasalladoras de la economía y la cultura neoliberal.

No obstante, ¿desde qué lugar nos hablarían estos textos de Aravena, los cuales son, en resumen, una propuesta crítica en torno a las humanidades y ante la embestida de la industria cultural atrincherada en los medios de comunicación en su eje noticia-mercancía, que persisten en la vaciada esclerosis del presente en desmedro del pasado descartado y un futuro catastrófico? (el “régimen de historicidad” presentista, según el ya citado Hartog).

En este sentido, el autor, evitando cualquier anacronismo, se sitúa en una generación “bisagra”. Es decir, a medio camino entre la adaptación a los “nuevos” tiempos y un afán conservador “que poco tiene que ver con el conservadurismo político” (p. 14); y mucho más con el intento de dejar una marca testimonial del intelectual que le toma el pulso a su tiempo, a la tradición humanista y a las luchas político-sociales realizadas con logros, errores y fracasos de las generaciones pretéritas.

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