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Pléyade (Santiago)

versión impresa ISSN 0718-655Xversión On-line ISSN 0719-3696

Pléyade (Santiago)  no.23 Santiago jun. 2019

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-36962019000100049 

Intervención

La materialidad de la historia: correspondencia entre Norbert Elias & Walter Benjamin

Walter Benjamin* 

Norbert Elías** 

*Universidad Johann Wolfgang Goethe

**Universidad de Bielefeld

Intervención

Cuatro cartas constituyen el breve, pero significativo intercambio entre Norbert Elias y Walter Benjamin. Se extendió entre el 17 de abril y el 12 de junio de 1938, y tiene como motivo el mayor trabajo de Elias, El proceso de la civilización (1939), un libro indispensable de la crítica cultural contemporánea, pero que pasó tres décadas siendo prácticamente desconocido, puesto que no alcanzó su éxito sino hasta su reedición en 1969. Hoy es considerado uno de los diez libros de sociología más importantes del siglo xx. Quizá ello habría sido de otra manera si Benjamin hubiera escrito la reseña que Elias le solicitaba. Pero el motivo por el cual no la escribió ha sido resaltado por algunos lectores de Benjamin, que ven ahí su enorme cercanía con el marxismo. Hermann Korte, por ejemplo, especialista en la obra de Elias, señaló: “La reacción de Benjamin es un ejemplo de la forma en que, en el futuro, el libro siempre se encontraría con el rechazo cuando se topara con posiciones ortodoxas, ya sean de naturaleza teórica y/o metodológica”1. Pero creo que no es acertado inscribir la negativa de Benjamin dentro de alguna ortodoxia. Más bien, se trata de una rigurosa posición sobre la materialidad de la historia, materialidad que el brillante libro de Elias reduce al trabajo con las fuentes, lo que, por supuesto, no desmerece la importancia de su investigación. Pero es evidente que si hubiera asumido una posición que considerara las condiciones de posibilidad de los discursos que analiza, el resultado habría sido mucho más rico. Porque, de alguna manera, la distancia de Benjamin con Elias da cuenta también de la distancia o de la oposición entre dos corrientes intelectuales de Fráncfort, dos corrientes que asumen la historia desde perspectivas distintas: por un lado, la sociología del conocimiento de Karl Mannheim, de quien Elias era asistente, y la llamada teoría crítica. Sin duda, El proceso de la civilización está en deuda con Mannheim, y de ahí quizá provenga su notable énfasis en la historia conceptual, algo de lo cual el Benjamin de los treinta estaba bastante alejado.

La correspondencia es motivada por Gisèle Freund desde París, a donde fue a estudiar sociología. Le sugirió a Elias que le escribiera a Benjamin, a quien había conocido en 1932 en Alemania, y a quien vuelve a encontrarse con regularidad en la Biblioteca Nacional de París. La cercanía entre el filósofo y la fotógrafa era evidente. Freund venía de estudiar en Fráncfort con Karl Mannheim, Norbert Elias y Theodor W. Adorno. Allí fue alumna de Elias y fue este quien la motivó a investigar sobre la historia de la fotografía, cuyo resultado, La photographie en France au dix-neuvième siècle, fue enviado a la Sorbona como disertación. Benjamin, recordó la autora en Memoiren des Auges, estuvo presente en la defensa de su doctorado2. De manera que todo esto indica que quien llevó a que Elias y Benjamin tomaran contacto era una persona cercana a ambos.

La primera noticia de esta correspondencia se dio de una manera muy singular. La primera carta que se publicó fue la segunda de Benjamin, y quizá la última de este intercambio. Escrita desde el departamento de Benjamin en París, ubicado en la Rue Dombalse, no lleva destinatario, por lo que apareció bajo el título “Carta a un destinatario desconocido”. Esta carta se encontraba junto a los papeles que, en su archivo personal, Benjamin consideraba de menor importancia. Además, no es la carta enviada, sino su copia, de ahí que no cuente tampoco con su firma. Su publicación inicial se dio bajo el signo de la polémica: en 1967 la revista Alternative la publicó junto a una dura crítica a Adorno, a quien se acusaba de tergiversar el legado de Benjamin. Helmut Heißenbüttel señalaba que se estaba borrando la relevancia que le daba al marxismo, y la carta en cuestión venía a demostrarlo, dado que en ella Benjamin le señala a Elias que “lo que uno tiene que entender por psicología social solo puede decidirse sobre la base de una teoría social que ha hecho de las contradicciones de clase [Klassengegensätze] su principal objetivo -es decir, en cada sociedad, las formas de explotación del trabajo de una mayoría por parte de una minoría dominante”. Adorno escribió una respuesta que hoy se encuentra en su pequeño e importante libro Sobre Walter Benjamin. Se titula “Notificación provisional” (1968) y aquí sobre todo quiere aclarar que “lo verdaderamente calumnioso de los reproches que se me hacen” es “una vinculación entre las controversias teóricas” que mantuvo con Benjamin y su penosa “situación económica”3. Pero más allá de este debate, vemos que Adorno tampoco conoce al destinatario de esta carta, la que, como aquellas escritas a Erich Auerbach, quedaron en su estudio parisino, embargado en junio de 1940. Por un error de la Gestapo, los documentos fueron incluidos en el archivo del Pariser Zeitung, un diario alemán publicado en París bajo la Ocupación (de 1941 a 1944). Hacia el término de la guerra, un acto de sabotaje (del editor) permitió que se salvaran de la destrucción de actas y documentos que la Gestapo había producido y confiscado. Sin embargo, los documentos de Benjamin fueron enviados a Rusia como parte de este archivo y recién tras quince años fueron regresados junto a otros documentos a la República Democrática Alemana, gracias a un acuerdo político que también incluía museos y bibliotecas. La residencia inicial de los archivos de Benjamin fue entonces el Archivo Central de Potsdam, de donde luego pasaron al Archivo de Literatura de las Artes de la RDA, con sede en Berlín Oriental. De ahí las tomó Detlev Schöttker, quien las publicó con un detallado estudio preliminar en 1988, trabajo que nos ha servido de base para la presente traducción4. Sin embargo, el primer conocimiento que tuve de este intercambio se dio mediante su traducción portuguesa5, traducción que conocí cuando me encontraba investigando sobre la correspondencia de Benjamin con Erich Auerbach6, que lo recomendó para un puesto en la naciente universidad de São Paulo. Estos pequeños intercambios constituyen fragmentos de una biografía intelectual que, a contrapelo, se inscriben en la era del correo electrónico, esto es, en la época la virtualidad, que vuelve evanescente a los autores y sus biógrafos, razón por la cual habrá que reinventar la arqueología. Mientras tanto, aprendamos de esta pretérita técnica, la carta, que nos ha legado una forma de pensamiento que hacía del tiempo no su obstáculo, sino su ayudante.

raúl rodríguez freire

Viña del Mar, diciembre de 2018

1. Norbert Elias a Walter Benjamin

1 University Street

WC 1 [Londres]

17.4.38

Estimado señor Doctor,

Me tomo la libertad de enviarle, en anexo, un ejemplar del primer volumen de mi libro Über den Prozess der Zivilisation [El proceso de la civilización]. Gisela Freund me escribió que habló con usted al respecto. Sería una gran satisfacción para mí -y, por cierto, también mi deseo- ver el libro reseñado por usted en la revista del Instituto.

Permítame decirle francamente que he hecho una tarea enorme en este trabajo. Detrás de todos los muchos materiales y ejemplos -que pueden ser excesivos, pero inevitables, si se quiere evitar generalidades-, está la idea de que no podemos comprender la conexión entre el proceso social y el “psíquico” mientras nos atengamos a observar en lo psíquico solo lo que es estático e inmutable, en lugar de ver lo psíquico “en proceso”. Me parece que no conduce a nada si, desde una perspectiva marxista, el psicoanálisis o cualquier otra forma a-histórica de psicología es criticada u opuesta por este o aquel detalle en particular. Ante nosotros se encuentra la tarea más positiva de hacer que el orden del cambio histórico de lo psíquico sea accesible a nuestra comprensión. Eso es lo que este primer volumen está tratando de hacer. Luego, paso a paso, queda por examinar qué procesos sociales son los motores de esta transformación psíquica. Esto sucede en el segundo volumen, que actualmente está en proceso de impresión, pero por razones externas, es probable que tarde un poco en aparecer.

No puedo juzgar si he logrado presentar de manera clara y convincente el problema que me propuse enfrentar. Espero poder pasar por París después de una gira de conferencias por Escandinavia, que estoy a punto de comenzar, y me encantaría tener la oportunidad de hablar con usted personalmente sobre este tema. Pero como se supone que debo ir a Estados Unidos en el otoño, me haría un gran favor si pudiera hacer que la reseña aparezca antes de eso.

Mientras tanto, le dejo un cordial saludo.

Muy sinceramente

Norbert Elias

[firma]

2. Walter Benjamin a Norbert Elias

Paris, 13 de mayo de 1938

Muy estimado Señor Elías,

Con el mayor agradecimiento le confirmo el recibo de su trabajo. Lo leí con gran interés. El material que usted presenta me era completamente desconocido; ilustra su exposición de manera excelente.

Si lo comprendí correctamente, su interés se centra en una introducción al problema. La variabilidad general del concepto de civilización se vuelve una certeza para el lector de su trabajo. A veces la evidencia que presenta es sumamente cautivante.

En cuanto a la cuestión metodológica fundamental, tal como la desarrolla en la página xvii, debería, como me escribió, encontrar una respuesta en el segundo volumen de su trabajo. Usted hace esta pregunta al distanciarse del relativismo histórico y teniendo a la vista un orden del cambio histórico. De manera que aquí se le aparece la elección entre la concepción idealista de la historia y la concepción del materialismo dialéctico. Supongo que en su segundo volumen tomará una posición en relación a esta cuestión metodológica.

Esta es la cuestión que está en el centro de mis propios intereses. Antes de reseñar su libro, preferiría esperar el desarrollo de su posición, ya que no soy muy competente respecto al desempeño pragmático de su trabajo. Hay conocedores de la historia cultural de los siglos xvi-xviii muchos mejores que yo.

En mi opinión, no debería haber nada que se oponga a mi posterior reseña de su libro si la Zeitschrift für Sozialforschung [Revista de investigación social] hiciera una presentación preliminar sobre el contenido histórico-cultural de su trabajo. Dudo que se requiera de mi sugerencia; de lo contrario, intervendría con placer.

Con los mejores deseos. Su muy sincero

[sin firma, pues se trata de una copia en papel carbón]

3. Norbert Elías a Walter Benjamin

1 University Street,

London WC. 1

3 de junio, 38

Dr. Norbert Elias

Muy Honorable Señor Doctor,

Muchas gracias por su carta del 13 de mayo y por las amables palabras sobre mi trabajo. Discúlpeme por el retraso de mi respuesta. Pasé seis semanas en una gira de conferencias bastante agotadora y solo ahora vuelvo a descansar

Permítame ir inmediatamente a uno de los puntos centrales de lo que me dice. Hay un malentendido: aparte de los comentarios iniciales, que usted conoce, mi trabajo contiene, en el segundo volumen, tan pocas consideraciones metodológicas como el primero. Así como el primer volumen se ocupa, en su mayor parte, de ciertos procesos psíquicos concretos, el segundo volumen trata de procesos sociales concretos que ponen en movimiento aquellos procesos psíquicos. Me parece que mejor que cualquier argumento metodológico -de lo cual estoy seguro que usted y yo casi no tenemos una opinión muy diferente al respecto, hemos tenido más que suficiente en Alemania-, es la práctica, el trabajo de investigación concreto, que indica de qué espíritu se es hijo. Y me sorprende un poco ver que mi primer volumen le deja dudas al respecto. No hubiera creído posible que alguien lo viera como un ejemplo de una concepción “idealista” de la historia.

Con gran satisfacción acabo de ver en mi viaje a Escandinavia que las personas que leen este libro sin prejuicios en mi contra entienden inmediatamente cuál es mi principal preocupación: quería encontrar un método claro y un material sin ambigüedades que superara la aún dominante visión estática de los fenómenos psíquicos. Quien, como usted o yo mismo, nunca pierde de vista la imagen del proceso social claramente estructurado, no puede satisfacerse con una consideración tan estática de lo psíquico, que sigue prevaleciendo hoy en día hasta en las corrientes psicológicas más modernas. Sea lo que sea lo que uno entienda por “dialéctica”, esta palabra está dirigida a dar cuenta [wiederzugeben] del orden, la estructura, la legalidad de las transformaciones sociales. Mostrar que la construcción de lo psíquico está sujeta al mismo orden es la tarea de este primer volumen. Esta tarea es vista hoy por muy pocas personas -incluyendo, por ejemplo, a Erich Fromm-, y ni hablar de la forma en que usted mismo la aborda. Esa es la razón por la que me acerqué para solicitarle una reseña. Estaba seguro de que usted era una de las personas competentes para juzgar un libro como este. Es un malentendido si usted cree que se trata de un trabajo histórico-cultural, y que [por tanto] los historiadores culturales estarían particularmente mejor preparados para entenderlo. Algo se encuentra en la distinción entre “civilización” y “cultura”. Y tengo ejemplos de cómo los historiadores culturales, acostumbrados a ver la “esencia” de la historia en la esfera de la mente y las ideas, no tienen la capacidad de comprender este intento de una psicología histórica que analiza cosas tan simples como la comida, sonarse [la nariz] y los impulsos humanos más elementales. Sin embargo, sobre todo, no fue la simple recopilación de datos históricos a lo que apuntaba -como sucede a menudo con el historiador cultural-, sino a la demostración de estructuras sociopsicológicas, a partir de las cuales se podría proponer de manera más inequívoca de lo que antes era posible, un puente para las estructuras sociales.

Así que de nuevo: me encantaría que hiciera el esfuerzo de anunciar este volumen de mi trabajo en la Zeitschrift für Sozialforschung. Si prefiere no hacerlo, deje descansar este asunto. No he tenido contacto con Erich Fromm desde hace mucho tiempo. Y usted comprenderá que no me gustaría que este libro fuese reseñado por las manos de una persona incompetente.

Con los más grandes deseos, su muy sincero

Norbert Elias [firma]

4. Walter Benjamin a Norbert Elias

París, XV, 10 Rue Dombalse

12 de junio de 1938

Muy estimado Señor Doctor,

Muchas gracias por su detallada carta del 3 de junio.

Nada me gustaría más que seguir su línea de pensamiento. Pero, en mi opinión, lo que uno tiene que entender por psicología social solo puede decidirse sobre la base de una teoría social que ha hecho de las contradicciones de clase [Klassengegensätze] su principal objetivo -es decir, en cada sociedad, las formas de explotación del trabajo de una mayoría por parte de una minoría dominante.

Las contribuciones a una teoría social como esta, fundada en el método materialista y diferenciada de los llamados estudios metodológicos -en cuyo desprecio estoy de acuerdo con usted- no han abundado en Alemania, y ni siquiera contamos actualmente con alguna.No es imposible que mi punto de vista le parezca limitado; pero cualquier cosa que haga, incluyendo una reseña, tendrá exactamente esto como presupuesto.

Con los mejores deseos

Su muy sincero

sin firma, pues se trata de una copia en papel carbón.

Referencias bibliográficas

Adorno, Theodor W. “Notificación provisional” En Sobre Walter Benjamin traducción de Carlos Fortea (Madrid: Editorial Cátedra, 1995 [ Links ]

Benjamin, Walter y Auerbach, Erich. Correspondencia, 1935-1937. Traducción, edición y notas de raúl rodríguez freire (Buenos Aires: Editorial Godot, 2015 [ Links ]

Korte, Hermann. On Norbert Elias -Becoming a Human Scientist. Edición de Stefanie Ernst. Münster: Springer, 2017 [ Links ]

Schöttker, Detlev. “Norbert Elias und Walter Benjamin. Ein unbekannter Briefwechsel und sein Zusammenhang”. Merkur 42, no. 7 (1988): 582-595 [ Links ]

Norbert Elias y Walter Benjamin, “Correspondência completa (1938)”. Traducción de Leopoldo Waizbort. Revista de Ciências Sociais 5 (1998): 176-184. [ Links ]

1 Hermann Korte, On Norbert Elias -Becoming a Human Scientist, Stefanie Ernst ed. (Münster: Springer, 2017), 207. Traducción propia.

2Detlev Schöttker, “Norbert Elias und Walter Benjamin. Ein unbekannter Briefwechsel und sein Zusammenhang”, Merkur 42, no. 7 (1988): 582-595. Hay traducción al inglés: Detlev Schöttker, “Norbert Elias and Walter Benjamin: an Exchange of Letters and its Context”, History of the Human Sciences 11, no. 2 (1998): 45-59.

3Theodor W. Adorno, “Notificación provisional”, Sobre Walter Benjamin, Carlos Fortea trad. (Madrid: Cátedra, 1995), 92.

4Detlev Schöttker, “Norbert Elias und Walter Benjamin”, 582-595.

5Norbert Elias y Walter Benjamin, “Correspondência completa (1938)”, Leopoldo Waizbort trad., Revista de de Ciências Sociais 5 (1998): 176-184.

6Walter Benjamin y Erich Auerbach, Correspondencia, 1935-1937, raúl rodríguez freire trad., ed. y notas (Buenos Aires: Ediciones Godot, 2015).

Sobre los autores Walter Benjamin. Filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán. Trabajó para el Instituto de Investigación Social de la Universidad Johann Wolfgang Goethe (Fráncfort del Meno, Alemania). Entre sus textos más importantes, se encuentran: Libro de los pasajes, El origen del drama barroco alemán, “El autor como productor”, “La obra de arte de la época de su reproductibilidad técnica”, entre otros. Norbert Elias. Sociólogo alemán. Trabajó en el Centro de Investigación Interdisciplinario de la Universidad de Bielefeld (Bielefeld, Alemania). Entre sus textos más importantes, se encuentran: El proceso de la civilización, La sociedad cortesana, Deporte y ocio en el proceso de la civilización, Conocimiento y poder, entre otros. Su trabajo se centró en la relación entre poder, comportamiento, cultura y conocimiento.

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