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Pléyade (Santiago)

versión impresa ISSN 0718-655Xversión On-line ISSN 0719-3696

Pléyade (Santiago)  no.24 Santiago dic. 2019

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-36962019000200227 

Reseña

Ana Cristina Benavides González

La soledad de Macondo o la salvación por la memoria

Javier González Arellano* 

*International Institute for Philosophy and Social Studiesalemania

Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2014. 288p. ISBN: 9789586652766.

El año 2017, cuando se cumplía medio siglo desde la publicación de Cien años de soledad, fuimos testigos de las múltiples conmemoraciones en honor a Gabriel García Márquez y de una explosión editorial en torno a la novela1 y, en general, de toda la producción literaria del escritor y periodista colombiano. Descrita por Pablo Neruda como “la mejor novela que se ha escrito en español después del Quijote2, Cien años de soledad es de esas obras que marcan época, no sólo por el estilo y la creatividad del autor, sino también por el mensaje ético-político que nos entrega. El tiempo le dio la razón al poeta chileno, ya que “Gabo”, como es conocido en su amada Colombia, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose, sin duda alguna, en una de las figuras más influyentes de la literatura universal y su novela, Cien años de soledad, se consolidó como una de las obras más importantes de la literatura del siglo XX.

Las palabras anteriores representan un breve contexto para introducir la obra que voy a reseñar. Me refiero a un excelente estudio del universo literario creado por García Márquez en torno a un espacio simbólico común denominado Macondo y, en particular, de su novela Cien años de soledad. En el libro La soledad de Macondo o la salvación por la memoria (2014), de Ana Cristina Benavides González (filóloga, especialista en semiótica y hermenéutica del arte, y doctora en teoría literaria y literatura comparada( se nos entrega, sin exagerar, uno de los análisis más meticulosos, creativos, sugerentes y apasionantes que se han escrito sobre el universo de Macondo. Pero ¿qué es lo que hace tan especial el estudio de Ana Cristina en comparación con los numerosos y diversos estudios que se han publicado en relación con la obra de García Márquez?

Prologado por el filósofo de la memoria, el español Manuel-Reyes Mate, y con un excelente prefacio de la escritora y filóloga María del Carmen Bobes Naves, el estudio de Ana Cristina plantea una visión de la obra de García Márquez que reconoce, como punto de partida, una denuncia de dolor, es decir, un relato de sufrimiento que se encuentra en el centro del hilo argumentativo de toda la producción literaria creada en torno a Macondo. Ana Cristina, en síntesis, identifica, desde el prolegómeno de su estudio, una historia passionis:

La impresión de quien desea acercarse por primera vez a Cien años de soledad, tomando como referencia su título, es que se enfrenta a una obra que denuncia un dolor, y algunos de quienes la han leído reconocen su carga de sufrimiento, pero no logran explicar muy bien quién la padece y porqué. Este ensayo surgió del reconocimiento de esta denuncia de sufrimiento3.

El primer acto que realiza Ana Cristina, en efecto, es tomarse en serio el título de la obra total de Macondo: Cien años de soledad. Para la autora, al bautizarla con este título, García Márquez realiza un gesto de denuncia intencionado que se resume en la frase “cien años de soledad de alguien”, procurando, desde un principio, que el/la lector/a se involucre en la búsqueda de una respuesta que esta denuncia requiere. De la interpelación que realiza García Márquez, para Ana Cristina, surgen preguntas centrales para comprender el mundo en torno a la obra del escritor colombiano, entre otras¸ ¿quién siente esa soledad?, ¿por qué un siglo?, ¿por qué la sufren?, ¿quiénes la infligen?, ¿cómo se ejerce esa soledad?, ¿qué produce esta soledad? La autora, a lo largo de todo su estudio, responderá a estas preguntas de forma categórica y muy bien documentada.

Esto último no es un asunto menor, porque el riguroso estudio de Ana Cristina profundiza sobre la diversa creación literaria de García Márquez. La autora se centra, mayoritariamente, en las obras escritas por el Nobel colombiano entre los años 1948 y 1967, es decir, en su primer intento de novela que bautizo como La casa hasta Cien años de soledad, pasando por La hojarasca (1955), El Coronel no tiene quien le escriba (1961), Los funerales de la Mamá Grande (1962), La mala hora (1962), sin dejar de lado, en su análisis, obras maestras como Crónica de una muerte anunciada (1981) y El amor en los tiempos de cólera (1985), entre otras tantas novelas y cuentos publicados por el escritor. En su estudio, también, considera las publicaciones periodísticas de García Márquez, los discursos, entrevistas, conversaciones e incluso aborda estudios críticos y dossiers que rinden homenaje a su obra. En síntesis, como bien apuntó Mate en el prólogo, “Estamos frente a un estudio riguroso y creativo de una obra mayor del siglo XX. No solo se adentra en los entresijos de la escritura del novelista colombiano, sino que extrae de ella penetrantes iluminaciones para el presente”4. Pero ¿cuáles son esas “penetrantes iluminaciones para el presente” que extrae Ana Cristina de la obra de García Márquez?

La ingente producción bibliográfica creada a partir del estudio de los escritos de García Márquez suele clasificar la obra en torno a dos ejes, a saber: el primero, por su ubicación espacial y temporal, en el boom de la literatura latinoamericana y el segundo, en la particularidad del discurso narrativo que ha sido definido, por la crítica europea, como realismo mágico o lo “real maravilloso”. Ambos ejes se pueden sintetizar, por un lado, en un análisis sociológico-historicista que pone su foco en la violencia que ha azotado constantemente al continente latinoamericano (y claro, en esto ayuda la nacionalidad del Nobel) y, por otro lado, el análisis narrativo que, como ya hemos adelantado, incorporó la obra al rótulo “realismo mágico”, catalogándola como fantástica y atribuyéndole a García Márquez, a lo menos, una imaginación exuberante.

Pero Ana Cristina no sigue estos derroteros. Para la autora, estas caracterizaciones no son suficientes, toda vez que no aclaran el por qué la obra de García Márquez es así. Es decir, sólo se ocupan de apuntar dónde está y cómo es, pero no toman en serio la tarea de revelar los motivos o causas que le han dado ese modo de ser y estar en la literatura. Ana Cristina, tal como nos señala Bobes Naves en su prefacio, nos explica “cómo los temas cobran formas en las obras, qué valores literarios asumen y qué actitud ética les sirve de marco de referencia para comprender las conductas de los personajes y los puntos de vista de quienes las cuentan”5. En definitiva, las caracterizaciones que han surgido (y predominan), en torno a la obra del Nobel, son difícilmente conciliables con lo trágico que conlleva el sufrimiento humano, que es, en última instancia, la denuncia del colombiano.

Pues bien, al contrario de la crítica, el primer gesto de Ana Cristina, como ya adelantamos, es reconocer la historia de sufrimiento que se encuentra en la obra garciamarquiana. El segundo gesto que realiza es responder a las preguntas que se encuentran detrás de esta historia passionis y develar el mensaje inscrito en los escritos del primer García Márquez. Esto es lo relevante en el estudio de Ana Cristina, ya que su objetivo es desentrañar la causa de la soledad de Macondo, que ha identificado en el mal congénito que padecen los macondinos: la peste del olvido6. En efecto, la historia de Macondo, señala la autora, “es la de un pueblo que no puede hacerse con su propio presente por el olvido de su origen, que se repite constantemente en los sucesivos pactos de olvido, de manera que Macondo siempre está haciéndose, en una secuencia de repeticiones”7. Veamos Cien años de soledad, la novela total de Macondo. José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán fundan Macondo después de un largo viaje, de casi dos años de duración, huyendo de un pasado que quieren olvidar. Las posteriores generaciones de descendientes de los Buendía crecerán sobre ese pacto de olvido, perpetuando, a lo largo de un siglo, la misma práctica amnésica, hasta que el último de la estirpe, Aureliano, descifre los manuscritos de Melquiades. Y para que esto ocurra, no sólo hace falta mucho estudio y conocimiento, sino también la experiencia de sufrimiento que carga sobre sus hombros y que reúne todo el dolor de la familia de los Buendía. Aureliano, en efecto, es “excluido de la familia por ser bastardo, se le niegan sus orígenes, y se le encierra en su cuarto hasta la edad adulta, y cuando sale por primera vez se encuentra con los restos de Macondo, ve morir a la mujer que amó y ve salir de su vientre un hijo con cola de cerdo, que luego devoran las hormigas”8.

El último de la estirpe de los Buendía llega a la conclusión que en los manuscritos de Melquiades está escrita la historia de su familia sólo cuando se carga de una sabiduría doliente y toma consciencia que al sufrimiento se le combate afrontándolo, enfrentándolo y no evadiéndolo, escapando, ni menos olvidando. Aureliano descifra los manuscritos de Melquiades cuando éste es capaz de comprender que “la necesidad de prestar voz al sufrimiento es condición de toda verdad”9, como sentencia Theodor W. Adorno. En otras palabras, él descubre quién es y porqué esta sobre esas ruinas “porque solo mirando de frente el sufrimiento que produce la condición originaria, trayendo al presente lo olvidado, puede hacerse con un presente y conjurar un futuro”10. El gesto de Aureliano es, en definitiva, un ejercicio de memoria que busca saldar las injusticias que han sufrido a causa de la peste del olvido.

Ahora bien, no podemos ver la imagen completa del estudio de Ana Cristina sin entender que Macondo es la representación simbólica literaria creada por García Márquez para denunciar la soledad de América Latina frente al mundo, frente a Europa -tal como hace explícito en el título de su discurso de aceptación del Premio Nobel en 198211-. Aquí es donde la obra garciamarquiana se carga de un contenido que supera los límites literarios y se posiciona como una denuncia ética-política que se materializa en una “filosofía desde los apestados y perdedores de la modernidad”12, como bien apunta Ana Cristina. La soledad en cuestión es infligida por Europa y Occidente, a raíz del no-reconocimiento y la imposibilidad del subcontinente latinoamericano de incorporarse al tiempo presente y la historia que define el relato hegemónico del eurocentrismo, y se ejerce mediante “el encierro, y la separación, o exclusión, de sí, de Europa, que se materializa en la reducción de las cualidades humanas de los macondinos” 13. La soledad, en definitiva, es el producto del desencuentro histórico de América Latina con el tiempo y el espacio, que se produce por una obsesión (auto)impuesta de dejar atrás lo propio -esto es, lo indígena, lo mestizo, lo criollo-, olvidándolo, invisibilizándolo, como requisito necesario para formar parte de la senda del progreso y de la anhelada modernidad.

Finalmente, Ana Cristina, siguiendo la denuncia del Nobel colombiano, nos sorprende con una propuesta de construir una filosofía desde los rezagados y apestados de la Historia, mediante el concurso de la memoria del sufrimiento, inyectándole (y rescatando) todo el conocimiento provisto por la herencia olvidada por Occidente, es decir, la razón anamnética. Estamos, sin duda alguna, ante un estudio de gran calidad investigativa, escrito con un estilo enérgico que logra seducir y atrapar al lector, a lo largo de sus nueve capítulos, en un viaje intertextual por los entresijos y peculiaridades del universo de Macondo, con el propósito que interioricemos la denuncia de García Márquez y actuemos para que otros Macondos no se repitan.

Referencias Bibliográficas:

Adorno, Theodor W. Dialéctica negativa - La jerga de la autenticidad. 1.ª ed. Madrid: Akal. 2005. [ Links ]

Benavides, Ana Cristina. La soledad de Macondo o la salvación por la memoria. Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2014. [ Links ]

García Márquez, Gabriel. Cien años de soledad. Barcelona: Penguin Random House, 2017. [ Links ]

_______. La soledad de América Latina. Discurso de aceptación del Premio Nobel 1982”. Revista Educere 18, no. 59 (2014): 167-170. Disponible en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35631103020. [ Links ]

Mate, Reyes. Memoria de Occidente. Actualidad de los pensadores judíos olvidados. Barcelona: Anthropos, 1997. [ Links ]

1 De esto da cuenta, entre otras publicaciones, una formidable edición de Cien años de soledad que incluyó ilustraciones de la artista Luisa Rivera y una tipografía creada especialmente para la edición por Gonzalo García Barcha, hijo del autor. Véase Gabriel García Márquez, Cien años de soledad (Barcelona: Penguin Random House, 2017).

2Gabriel García Márquez, “Gabriel García Márquez evoca a Pablo Neruda”, ElEspectador.com, 19 de abril de 2014, consultado en noviembre de 2018, disponible en https://www.elespectador.com/noticias/cultura/gabriel-garcia-marquez-evoca-pablo-neruda-articulo-487686.

3Ana Benavides, La soledad de Macondo o la salvación por la memoria (Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2014), 25.

4Ibíd., 17.

5Benavides, La soledad de Macondo, 19.

6Véase Reyes Mate, Memoria de Occidente. Actualidad de los pensadores judíos olvidados (Barcelona: Anthropos, 1997), 196-198.

7Benavides, La soledad de Macondo, 245.

8Ibíd., 43.

9Theodor W. Adorno, Dialéctica negativa - La jerga de la autenticidad (Madrid: Akal ediciones, 2005), 28.

10Benavides, La soledad de Macondo, 45.

11Gabriel García Márquez, La soledad de América Latina. Discurso de aceptación del Premio Nobel 1982”, Revista Educere 18, no. 59 (2014), 167-170.

12Benavides, La soledad de Macondo, 27.

13Ibid., 26.

Recibido: 02 de Diciembre de 2018; Aprobado: 04 de Febrero de 2019

Sobre el autor

Javier González Arellano. Coordinador académico del Observatorio Latinoamericano de Memorias del International Institute for Philosophy and Social Studies (Santiago, Chile y Berlín, Alemania) y del Seminario de Teoría Crítica del Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas de la Universidad Carlos III de Madrid (Madrid, España). Politólogo y magíster en Estudios Avanzados en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid. Sus líneas de investigación se circunscriben a la relación entre memoria, justicia y derechos humanos. Correo electrónico: jgonzalez@iipss.com

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