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Nueva revista del Pacífico

versión impresa ISSN 0716-6346versión On-line ISSN 0719-5176

Nueva rev. Pac.  no.65 Valparaíso  2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-51762016000200007 

EL CONDICIONAMIENTO DE LA CONSONANTE PRECEDENTE EN LOS PROCESOS DE REDUCCION DE LA SECUENCIA /we/ EN ESPAÑOL

THE CONDITIONING OF THE PRECEDING CONSONANT IN THE /WE/ SEQUENCE REDUCTION PROCESSES ON SPANISH



Renzo Miotti*

*Universita di Verona, Italia, Dipartimento di Lingue e letterature straniere renzo.miotti@univr.it


Resumen:
El objetivo de esta investigación es aclarar los factores contextuales que promueven los procesos de reducción que afectan a la secuencia /we/ en el español contemporaneo, en particular, se propone determinar el papel de la consonante tautosilabica que precede a la secuencia. Como se ha venido apuntando desde finales del siglo XIX, /we/ manifiesta cierta inestabilidad articulatoria, que se ha detectado a lo largo de todo el mundo hispanohablante, tanto en Europa como en America. Dos hablantes de español europeo han leido una lista de estimulos en los que /we/ aparecia precedida de consonantes con distinto lugar de articulación (labiales, coronales y velares). Los resultados de este estudio preliminar revelan la incidencia de las consonantes labiales en los procesos de reduccion, debido a las similitudes con w.

Palabras clave: secuencia /we/, procesos de reducción, coarticulación, consonantes labiales, inestabilidad


Abstract: The aim of this investigation is to highlight the contextual factors promoting the reduction processes that affect the /we/ sequence in contemporary Spanish. In particular, the study intends to establish the role of the tautosyllabic consonant preceding the /we/ sequence. As observed elsewhere, starting from the end of the 19th cent., /we/ shows some articulatory instability, which was pointed out in many Spanish-speaking countries, in both Europe and the Americas. For this study, two speakers of European Spanish read a list of stimuli where /we/ was preceded by consonants with different places of articulation (labial, coronal, velar). The findings show the influence of labial consonants on reduction processes, a fact that might be due to its strong similarities with /w/.

Keywords:
/we/ sequence, reduction processes, coarticulation, labial consonants, instability



1. Objetivos de la investigación

Este trabajo pretende averiguar si existe un condicionamiento contextual en los procesos de reducción de la secuencia /we/ -esto es, de monoptongación y/o de redondeamiento que afectan a su núcleo- en el español (europeo) contemporaneo, en particular, se propone determinar el papel de la consonante tautosilabica que precede a la secuencia. Se describen, asimismo, las caracteristicas acusticas cualitativas (tambien con la ayuda de cartas de formantes) de los segmentos vocálicos que surgen de los procesos mencionados.

Distingo dos tipos de procesos de reducción : la monoptongación , esto es, la absorción del elemento aproximante w de la secuencia we , y el redondeamiento (o labialización ) del núcleo de la secuencia, que se convierte en un vocoide redondeado1. La monoptongación puede dar lugar (a) a un vocoide no-redondeado -generalmente posteriorizado o central: [e, a]-, por eliminación de /w/, o bien (b) a un vocoide redondeado - posterior, posterior anteriorizado o central: [o, o, e]-, por coalescencia entre los dos elementos de la secuencia; por otra parte, (c) tambien puede darse redondeamiento sin coalescencia2. De manera sintetica, a partir de ahora, me referire a los tres casos mediante las siguientes notaciones: (a) /we/ > [E], (b) /we/ > [O], (c) /we/ > [wO]3 (en cambio, /we/ = [wE] correspondería a la situación estándar).

2. ¿De dónde procede /we/?

La secuencia /we/ del español se origina del latin Ŏ /wo/ > esp. mod. /we/, tanto en silaba libre como trabada (donde Ĕ > /je/), excepto en determinadas condiciones (cfr. Penny 42-45). En cuanto a la cronologia, como apunta Lloyd (303): "La realización del diptongo procedente de se fijó desde muy pronto como /ue/. Tal vez las áreas perifericas de Castilla siguieron conservando las realizaciones antiguas y fluctuantes, o quiza prefirieron el diptongo [wo]. En la parte mas nortena de la primitiva Castilla (Valpuesta y Santander) y en el sur, en una época tan tardía como el siglo XII, podía encontrarse aun esta forma de diptongo [...]. Pero, en las tierras proximas a Burgos, desde el siglo X, se establecio como resultado dominante la forma moderna /ue/ [...]".

La anteriorización del núcleo vocálico originario se produjo en virtud de un proceso de disimilación . Las causas de dicho proceso, que ha afectado solamente a la secuencia posterior -dejando inalterada la anterior (/je/)- han sido aclaradas por Borzone de Manrique, en los siguientes términos: los espacios articulatorios correspondientes a las vocales /u/ vs. /o/, normalmente bien diferenciados en el espacio acustico-perceptivo, se acercan drasticamente cuando se encuentran en secuencia (/wo/). De manera asimetrica, ello no se produce, en cambio, para /je/, cuyos elementos mantienen la misma distancia acustico-perceptiva que distingue los monoptongos /i/ y /e/. En otras palabras, la superposición articulatoría entre los elementos de la secuencia /wo/ es responsable de su escasa saliencia.

Parece ser que el proceso de cambio sufrido por la secuencia originaria (/wo/) no se ha estabilizado del todo en el español actual, como se deduce de la inestabilidad articulatoría de /we/4. Por otra parte, la situación del español no representa un caso aislado: en otras áreas de la Romania no faltan ejemplos de soluciones simplificadas de /we/ < protorrom. /o/. Considerese, por ejemplo, como ha evolucionado protorrom. /'kore/ "corazon" (lat. cor) en algunas variedades retorromances (norte de Italia): gardenese /'kwaR/ (< /we/) > badiotto /'kor/ (por coalescencia) -cfr. frances antiguo /'kwer/ > frances moderno /'koeR/-; fassano septentrional 'ker (por eliminación de w). En el ambito iberorromance, secuencias con el núcleo anterior redondeado caracterizan a las variedades mas conservativas del leones, coexistiendo con /we/, /wo/ e incluso /wa/ (Zamora Vicente 91-92). Por contra, en otras variedades, como el friulano, /we, we/ parecen inmunes a cualquier proceso de reducción y por tanto mas estables en su articulación.

3. Estado de la cuestión

Sobre el tema de la reducción de we en español la literatura no es muy abundante. La mayoría de los estudios (de caracter sincronico) menciona solo el fenómeno del redondeamiento, ademas, si se exceptuan un par de contibuciones (Kany, Cuzzolin), el fenómeno no cuenta todavía con estudios profundizados sobre los factores que condicionan los procesos de que me ocupo en este trabajo, sean ellos de caracter lingüístico (fonéticos, prosodicos, pragmaticos, etc.), sociolinguistico (estilisticos, diastraticos, etc.) o dialectologico (difusión geográfica de los fenómenos). 3.1. Los antecedentes En orden cronologico, el primero en hacer referencia al fenómeno de la reducción de /we/ parece haber sido Wulff, quien, en 1889, observa que la labialización del núcleo parece mas marcada en Andalucía que en Castilla.

Araujo así describe el fenómeno en 1894: "La e muy abierta, que figura como vocal tonica en el pseudo-diptondo ue, la cual u [sic] se pronuncia con ligero avance y redondeamiento de los labios, pudiendose representar por 6 sin llegar al eu frances ni al 6 aleman [...]" (cito de Colton 73); se trataria, por tanto, de una labialización parcial.

Josselyn (16-17), por su parte, nos proporciona, en 1907, información relativa a la frecuencia de uso (fenómeno ocasional), ademas de una descripción articulatoria, que apunta, una vez mas, al caracter parcial de la labialización del núcleo vocálico: "L'action des levres dans toute la serie des voyelles anterieures n'a pas grande importance [...]. M. Araujo en cite un cas qui est purement accidentel, quand la voyelle est precedee de la consonne w. Dans ce cas il se peut que les levres ne s'ecartent pas assez vite, la voyelle subit alors un peu d'action labiale. [...] l'articulation espagnole est assez relachee, aussi les voyelles n'ont-elles jamais la nettete des voyelles francaises, et les ecarts sont moindres. Ainsi les differences de timbre sont moins sensibles".

Colton (43), en 1909, nos habla de los factores estilisticos y contextuales que favorecen la labialización , ademas de proporcionarnos, una vez mas, una descripción articulatoría analoga a la de los autores recien citados. Asimismo, aclara que se trata de un fenómeno tipicamente castellaño(esto es, localizado en las Castillas): "Dans la prononciation ordinaire (non ralentie) de la conversation quand la combinaison u = w se trouve devant e, il se forme généralement un ce qui correspond plus ou moins au son francais excepte qu'il est plus relache qu'il est accompagne d'une action labiale beaucoup moins nette et moins considerable. [...] C'est une prononciation particulierement castillane. Elle se rencontre plus rarement chez les provinciaux". En cuanto a los factores contextuales, el autor opina que es raro que la labialización" se presente autre part que devant deux consonnes, ou devant une consonne longue. Il se trouve le plus souvent devant r, mais on le trouve aussi assez souvent devant consonne nasale + plus une autre consonne et meme autre part, assez souvent devant un s long, [...] pourvu que la syllabe soit fermee. [...] On remarque que c'est devant deux consonnes que le phenomene se produit d'ordinaire. Ceci provient probablement de ce que la voyelle etant plus breve generalement devant deux consonnes et que la prononciation etant plus relachee en syllabe faible, l'arrondissement des levres continue pendant toute la duree de la voyelle tandis qu'en syllabe ouverte leur arrondissement disparait avant la terminaison de la voyelle".

En 1920 Gavel confirma lo que habian venido afirmando los autores de las decadas anteriores y anade que el fenómeno suele darse en silaba trabada por /r/: "Gavel remarks that when it is in a syllable checked by r, e has, among certain Spaniards, a tendency to assume an indefinite sound that lies between a close e and an open e and between the two French varieties of eu" (cito de Kany 258).

Navarro Tomás (35) aporta en 1923 unas interesantes precisiones en lo que atane a la distribución geográfica del fenómeno (que sería tipicamente madrileno) y a los factores condicionantes: sociolinguisticos (el fenómeno no se produciría en el habla culta) y prosodicos (el enfasis favorecería la labialización): "La se oye claramente en la pronunciación popular madrilena [...]. Su atribución a todo el castellañoes [... ] una generalización infundada. En la conversación culta no se oye la sino en casos especiales de enfasis o en tal o cual sujeto propenso a dicha labialización por hábito o costumbre meramente personal".

Kany (262-263), en un estudio de 1940 especificamente dedicado al tema, en el cual se comparan el español europeo y el mexicano5, concluye que el redondeamiento del núcleo vocálico -que suele ser parcial (completo solo en pronunciación rápida y descuidada, con we > [O])- es más frecuente en España que en México, e indica, entre los factores condicionantes del proceso, factores de tipo prosodico (habla rapida, relajada y no enfatica, lo cual contradice lo afirmado por Navarro Tomás) y contextual: "Labialization or rounding of the e in the diphthong ue is, therefore, to be considered much more characteristic of peninsular Spanish than of typical Mexican. [...] As speech became more rapid, relaxed, and unemphatic, rounding became more pronounced. [...] The rounding itself varies, too, in quality and intensity, being affected not only by emphasis and rapidity of utterance, but also by adjacent sounds. In general, the sound is akin to a relaxed French <x and usually with less lip rounding. [...] With full stress and in emphatic speech, rounding tended to disappear[...]". Por lo que atane a los condicionamientos contextuales, observa el autor que en general, e esta mas afectada cuanto mas baja y breve, los contextos que promueven el fenómeno, de mayor a menor eficacia, son: ante /r/ o /l/ + C (contexto que favorece la abertura de la vocal, ademas de su acortamiento) y, en silaba libre, solo en posición no-acentuada o ante C larga (hueco, hueso) o, a menudo, ante /b/.

Quilis (Descripción 20), en un artículo dedicado al habla madrilena, comparte la opinión de Navarro Tomás (cfr. arriba): "La voyelle syllabique des diphtongues croissants en [we], se labialise le plus souvent a cause de la semi-voyelle [w], surtout dans des expressions faites avec une certaine energie [...]". La reducción a [o] sería muy frecuente en pues, en el habla popular de Madrid. Mas de treinta anos mas tarde, el fonetista reconocera que "analizando el material del habla culta madrilena, [...] el fenómeno es muy general, y que va mas alla de la simple labialización, ya que la solución más extendida en la actualidad es [o] < [wo] < [wØ]" (Quilis, Tratado 173) -al menos en los ejemplos citados por el autor (luego, pues)6- lo cual corresponde al resultado extremo del proceso de reducción de we : monoptongación en un vocoide posterior completamente redondeado -que se daría en el habla informal, aunque no con frecuencia (como se afirma en la NGRAE 100).

Flórez (156), por su parte, en una descripción sintética del habla de Madrid de los anos 60, afirma que "la e acentuada del grupo ue, en palabras como luego, bueno, fuego y otras de uso frecuente, es notablemente labiovelar".

Según el analisis realizado por Cuzzolin (178) sobre una muestra de español hablado (variedad de Madrid), la reducción afectaría especialmente a tres formas (luego, nuevo, nuestro) y estaría condicionada por la estructura silabica: monoptongación en silaba trabada, mantenimiento de la secuencia en silaba libre. Por lo que se refiere a la manifestación fonética del núcleo, afirma el investigador que "Da un punto di vista uditivo-percettivo, la realizzazione piu frequente sembra essere con la vocale posteriore medio-alta procheila [o], che tuttavia pud essere realizzata anche come piu bassa, tanto da suonare o addirittura piu centralizzata e leggermente piu alta, tanto da avvicinarsi alla vocale centrale media aprocheila (176).

Sin embargo, la labialización no es la única solución que se ha descrito para we : tambien puede darse la eliminación del primer elemento de la secuencia, sin redondeamiento del núcleo (/we/ > [E]), como han senalado algunos investigadores (cfr. Quilis, Tratado 189, Rivas Zancarron y Gavino Rodriguez 35-36).

En resumen, según acabamos de ver, los investigadores que se han ocupado de la cuestión coinciden en senalar la estructura inestable de la secuencia we . La realización del núcleo vocálico puede oscilar entre dos polos extremos: de anterior, con distintos grados de redondeamiento, a posterior redondeada. Ademas de realizaciones plenas de la secuencia (esto es, sin eliminación de w), se mencionan, con menor frecuencia, casos de realizaciones simplificadas, por eliminación de w : we > [E], o bien coalescencia de los dos elementos: /we/ > [O] (ademas de los ya citados Quilis, Descripción, Quilis, Tratado, Cuzzolin, Rivas Zancarron y Gavino Rodriguez y NGRAE, cfr. tambien Colton 43, Kany 267).

4. Las causas de la inestabilidad de /we/

Las causas de la inestabilidad de we han sido dilucidadas, en términos acusticos, por Borzone de Manrique. De los analisis llevados a cabo por la investigadora se desprenden las siguientes afirmaciones: (a) el segundo formante (F2) de e decrece de manera notable cuando forma parte de la secuencia /we/, lo cual no ocurre en /je/ (tal como puede apreciarse en el grafico de la Figura 1, correspondiente al informante M1), en otras palabras, /e/ adquiere en este contexto una articulación mas posterior de la que tiene normalmente (esto es, una realización posteriorizada: (b) ello puede favorecer el desplazamiento de /e/ hacía el espacio acustico de /o/: cuanto mas proximas, mayores son las probabilidades de que el núcleo de /we/ y la vocal posterior medía compartan propiedades articulatorias. Notese, a este proposito, la gran dispersión del núcleo vocálico de /we/ en la dimensión de la anterioridad-posterioridad (Figura 1).


Figura 1. Áreas de dispersión de /e/ en /je/ (azul) y /e/ en /we/ (rojo) en el espacio acustico de M1 (izquierda). Valores medios en Hz de F1 y F2 y desviaciones tipicas (derecha). El area de e en we corresponde a realizaciones no reducidas de la secuencia (es decir, con w conservado y núcleo no-redondeado o ligeramente redondeado).



5. Hipótesis de partida

Con la intención de determinar si el entorno consonantico tiene un papel relevante en alterar las manifestaciones de tipo "estándar" ([we ~ we]) de /we/, hemos realizado un analisis acustico de la secuencia en distintos contextos, diferenciados en base al lugar de articulación de la consonante tautosilabica precedente.

La hipótesis de partida es que el entorno C [+lab] + /we/ puede afectar a la secuencia, en dos direcciones alternativas: (a) hacía el redondeamiento del núcleo vocálico, con o sin absorción de /w/ (/we/ > [wO]/[O]) o bien (b) hacía la reducción /we/ > [E] (con [E] generalmente realizada como un vocoide anterior posteriorizado o incluso central, como se ha dicho en la sección 1). El efecto mas extremo seria: we > [O]7.

Por lo que se refiere a (a), sabemos que una consonante labial precedente puede amplificar la aproximación del espacio acustico e al de w , ocasionando incluso el solapamiento entre las respectivas áreas. Ello se debe a las similitudes entre consonantes labiales y w : tanto las primeras como la segunda ocasionan un decrecimiento de los valores de F2 de la vocal adyacente (Kent y Read 136-137), como muestra la Figura 2 (correspondiente al informante M1), donde se ve claramente la tendencia a la posteriorización del núcleo vocálico de we cuando la secuencia esta precedida por una consonante labial (de hecho, la diferencia entre las dos categorias, C [+lab] + /we/ vs. C [-lab] + /we/, es significativa para F2, con p < 0.05). De lo dicho se deriva una consecuencia muy importante: la fuerte coarticulación entre los elementos de la secuencia, como consecuencia de la posteriorización de e , aumenta las probabilidades de que se produzca el cambio we > [wO] > [O], por coalescencia. Por otra parte, tambien hay buenas razones para interpretar el cambio [wO] > [O] como el resultado de la eliminación de [w] ante un núcleo ya redondeado: en efecto, secuencias formadas por elementos acusticamente similares -en nuestro caso, C [+lab] + [w] + [O]- serian desfavorecidas, debido a su escasa saliencia. Al parecer, este proceso obedecería a restricciones fonotacticas de caracter universal (Kawasaki-Fukumori, Ohala y Kawasaki-Fukumori).

Figura 2. Áreas de dispersión de /e/ en los entornos C [-lab] + /we/ (azul) y C [+lab] + /we/ (rojo) en el espacio acustico de M1, en silaba acentuada (izquierda). Las áreas incluyen las realizaciones no reducidas de la secuencia (es decir, con w conservado y núcleo no-redondeado o ligeramente redondeado). Valores medios en Hz de F1 y F2 y desviaciones tipicas (derecha).

 

En cuanto al proceso en (b), hipotizo que la eliminación de w se debe a razones muy parecidas a las expuestas para (a): se puede pensar que, para que el proceso /we/ > [E] se cumpla, es suficiente que el F2 del núcleo de /we/ se aproxime al espacio acustico de /o/, aun sin sufrir necesariamente labializacion. A este proposito, observese, en la Figura 5, la considerable posteriorización del núcleo de we en las realizaciones reducidas de la secuencia, con respecto al núcleo de las secuencias no reducidas8.

No es casual que la mayoría de los ejemplos de redondeamiento del núcleo vocálico de la secuencia o de reducción we > [E/O], que se encuentran en la bibliografía mencionada anteriormente, son términos en los cuales la secuencia esta precedida de una consonante labial. Reproducimos a continuación todos los ejemplos mencionados por los distintos autores, para que se pueda apreciar la proporción entre los elementos lexicos con we precedida por una C [+lab] y los que presentan la secuencia precedida por consonantes con otros puntos de articulación: Araujo (muerto, vuelta, cuento), Colton (Fuencarral, puerta, muerte, fuente, puesto, fuese, muelles, Arguelles, muebles, mueca, luego, buey/bueyes), Kany (muevo, puedo, fue), Flórez (luego, bueno, fuego), Quilis, Descripción (jhasta luego!, jno juego!, jbueno!, pues), Quilis, Tratado (luego, pues, pruebo, grueso), Cuzzolin (luego, nuevo, nuestro), Rivas Zancarron y Gavino Rodriguez (muestrario, pues, bueno, abuelo, muerde), NGRAE (fuego).

En el contexto C [+lab] + /we/ incluimos tambien aquellos entornos que, desde la gramática y la fonética historicas del español, se han considerado responsables de la reducción/we/ > /e/, proceso que empezo a manifestarse a partir del siglo XV (Penny 596). Se trata de entornos en los que /we/ sigue a una secuencia formada por un segmento labial (consonante o vocal) + una consonante líquida9. Méndez Dosuna y Pensado (194) explican el fenómeno en los siguientes términos: "In such a sequence, due to the fact that the segments involved are easily coarticulated, the labiality is maintained throughout - in fact labiality does not interfere with the production of the intervening liquid. Subsequently, the glide was open to misinterpretation as an off-glide resulting from an unsatisfactory timing of the articulatory movements". Lo que interesa remarcar, desde el punto de vista del emisor, es la coarticulación entre los elementos involucrados en la secuencia C [+lab] + C liquida + /w/ y la sincronización no satisfactoria de los movimientos articulatorios. En definitiva, concluyen los autores (195), la simplificación se debería, aquí, a un proceso asimilativo (absorción) inducido por la coarticulación.

Nótese que la reducción de /we/ > /e/, despues de una secuencia de segmento labial + C liquida, tambien se menciona en la bibliografía sobre el español actual: cfr. pruebo "prebo" en Asturias, México y Puerto Rico (Marden 20) y Madrid (Quilis, Tratado 189). Interesante la detallada explicación que proporciona Marden de los mecanismos articulatorios involucrados en la reducción de we en formas como pruebo, prueba, prueben, donde la secuencia C [+lab] (/p/) + C liquida (/r/) + /we/ suele simplificarse con frecuencia en el español actual: "This change of ue to e is physiological. The u of the diphthong is semi-consonantal, and consequently has a more marked labial element than pure vocalic u; the preceding consonantal combination is labial (p) + dental (r), and as these two consonants must be pronounced with a single expiratory current, the tongue must necessarily anticipate the r-position while the lips are in the p-position; the e of the diphthong ue in much nearer the r-position than is the labial u, hence u falls and we have pre instead of prue. In other words, by the law of least action, labial (p) + dental (r) + labial (u) + approximate dental position (e), is reduced to labial (p) + dental (r) + dental (e)".

6. Metodologia

Se ha grabado a dos informantes de sexo masculino (M1 y M2) entre los 25 y los 35 anos, ambos con educación universitaria, M1 de Madrid y M2 de Córdoba (Andalucía). Las secuencias, todas ellas incluidas en palabras reales, contenidas en la frase marco Dicen X porque quieren, has sido repetidas tres veces por los informantes (cfr. Limanni) con una velocidad de elocucion elevada (cfr. Kany), para conseguir una muestra de habla hipoarticulada, caracterizada por un grado bajo de control de la articulacion. Las secuencias aparecian en los siguientes contextos: despues de C labial (por ej. muere, pueblo, bueno, fuego) -incluidas las secuencias de C [+lab] o /o, u/ + C liquida (por ej. prueba, noruego)-, despues de C coronal (por ej. nuevo, duende, luego) y despues de C velar/uvular (por ej. juego, unguento, cueva). Todas las secuencias aparecen en silaba acentuada. Los estimulos han sido distribuidos en dos categorias: [+lab] + /we/ vs. [-lab] + /we/. Dentro de cada una de ellas se ha procurado que la secuencia apareciera seguida de consonantes con distintos lugares de articulación (labial, coronal y velar), de manera equilibrada y simetrica. Los estimulos se han elegido sin atender a la estructura silabica (es decir, we puede aparecer tanto en silaba libre como trabada). Se ha analizado un total de 112 ocurrencias de /we/, distribuidas de manera equilibrada entre las dos categorias. Las grabaciones se han realizado en un ambiente silencioso con una grabadora Minidisc Sony MZ-R700 y un microfono Sony ECM-MS907, los analisis acusticos se han llevado a cabo mediante Praat 5.0.12. La realización redondeada del núcleo vocálico de we , asi como su reducción a [V] ([E, O]), han sido comprobadas auditivamente por dos jueces, ambos fonetistas (RM -el autor- y LC, de la universidad de Venecia), ademas de visualmente, mediante la observación de las trayectorias formanticas (vease un ejemplo en la Figura 3). Se han medido los dos primeros formantes (F1 y F2) de la porción estable del núcleo vocálico, excluyendo la transición VC, de duración variable (aproximadamente entre 15 y 20 ms). El mismo procedimiento se ha empleado para el analisis de /je/, /e, o/10 y de las realizaciones monoptongadas de /we/ (en el caso de los monoptongos, tambien se ha excluido la transición CV). Los datos se han procesado mediante Excel (medias, t-Student), los graficos se han realizado con el programa R 2.9.0.


Figura 3. Realización de fuego con /we/ mantenida como secuencia vs. monoptongada.


7. Resultados

7.1. Primer informante (M1)

Se han analizado 55 ocurrencias de we . A continuación se indican los porcentajes obtenidos para cada una de las categorias de reducción (cfr. sección 1), y las palabras afectadas:




Como se ve, predominan con mucho las realizaciones de tipo estándar de la secuencia. Sin embargo, hay que evidenciar que todos los casos de reducción de we -monoptongación y/o redondeamiento del núcleo, un 11% de todas las ocurrencias analizadas-se dan en el entorno C [+lab] + /we/. Dentro del subgrupo de palabras con /we/ precedida de C [+lab] (donde tambien se incluyen, como ya se ha dicho, las secuencias de C [+lab] o /o, u/ + C líquida), se observa la siguiente distribución:

/we/ > [wO] 8% /we/ > [O] 12% /we/ > [E] 4%

/we/ = [wE] 76%

Como se puede apreciar, siguen predominando las realizaciones de tipo estándar, produciendose la reducción en aproximadamente un cuarto de los casos; sin embargo, el dato mas relevante a destacar es de tipo cualitativo, o sea la coexistencia, en M1, de ambos procesos: redondeamiento (con o sin monoptongación de la secuencia) y eliminación de /w/ (sin labialización del núcleo)11, aunque con una evidente preferencia por el primero de los dos (que se da en el 20% de todas las ocurrencias analizadas para esta subcategoria).

La Figura 4 muestra las áreas de dispersión en el espacio acustico de las realizaciones redondeadas de M1. Observese la notable dispersión de los valores de F1 y F2 de /we/ >. La diferencia entre F2 de [(w)O] y F2 de /o/ es de todos modossignificativa (p < 0.05)12 (no lo es, en cambio, para F1).

Figura 4. Áreas de dispersión de las realizaciones redondeadas en el espacio acustico de M1 (izquierda): /o/ (azul) y /e/ en /we/ > [(w)O] (rojo). Valores medios en Hz de F1 y F2 y desviaciones típicas (derecha).


7.2. Segundo informante (M2)

Se ha analizado un total de 57 ocurrencias. Los porcentajes correspondientes a cada una de las categorias de reducción se reproducen a continuacion, junto a las palabras afectadas:




Como en el caso de M1, siguen predominando las realizaciones de tipo estándar, sin embargo, en M2 los procesos de reducción se producen con mayor frecuencia (28.2% de todas las ocurrencias analizadas). La mayoría de los casos de reducción de we (redondeamiento del núcleo o bien monoptongación con o sin redondeamiento) se da en el entorno C [+lab] + /we/, sin embargo, la estrategia preferida por M2 es /we/ > [E], esto es, la reducción de la secuencia a un vocoide posteriorizado no-redondeado (o solo ligeramente labializado, en muy pocas ocurrencias). La única excepción esta representada por luego (que experimenta los tres procesos de reduccion)13.

Si nos ceñimos al entorno C [+lab] + /we/, la distribución es la siguiente:

/we/ > [wO] 0% /we/ > [E] 46.4%

/we/ > [O] 0% /we/ = [wE] 53.6%

Como se puede ver, M2 parece evitar el redondeamiento. Dentro de la subcategoría C [+lab] + /we/, este informante presenta un porcentaje de reducción mucho mas elevado con respecto a M1: casi en la mitad de las ocurrencias.

Figura 5. Áreas de dispersión de las realizaciones de /we/ en el espacio acústico de M2 (izquierda): /e/ en /we/ = [wE] (rojo), /we/ > [E] (azul). Valores medios en Hz de F1 y F2 y desviaciones típicas (derecha).



Como para M1, hay que destacar la notable posteriorización de e cuando se produce el cambio /we/ > [E]. De hecho, la diferencia entre [E] < /we/ y /e/ en /we/ = [wE] es significativa en la dimension de la anterioridad-posterioridad (p < 0.05).


8. Discusión y conclusiones

Como se ha visto, el porcentaje de realizaciones alteradas de we es muy variable, dependiendo del hablante: M2 parece mas proclive a reducir la secuencia (28.2% de todas las ocurrencias de we ) con respecto a M1 (que practica la reducción en tan solo un 11% de las ocurrencias analizadas). En todo el corpus, si consideramos conjuntamente a M1 y M2, la reducción se produce en un 19.6% de los casos, esto es, en aproximadamente un quinto de la totalidad de las ocurrencias analizadas. Al tratarse de habla de laboratorio, elicitada en condiciones experimentales controladas, estos porcentajes no son, sin embargo, nada desdenables. Esta claro que en el habla natural la frecuencia con que se produce la reducción podría ser aun mas elevada.

Los resultados de esta investigación llevan a destacar dos hechos: en primer lugar, cuando el proceso de reducción se produce, siempre ocurre (con la única excepción de luego) en el entorno C [+lab] + /we/ (y C [+lab] / V[+redond] + C liquida + /we/), que se manifiesta, por tanto, como el mas vulnerable al proceso de reducción (en este contexto, en todo el corpus, la reducción se manifiesta en un 35.8% de los casos). Ello cumple la hipótesis de partida, aunque no hay que minusvalorar la influencia de otros factores, como en el caso de luego, comentado en las notas 6 y 13).

El otro dato que hay que resaltar es la gran variedad de tratamientos que puede sufrir /we/ en las variedades de español consideradas, incluso en el mismo hablante. Los datos analizados sugieren que la preferencia por el tipo de solución podría depender del hablante: en M1 aparecen tanto el redondeamiento -con o sin monoptongación de la secuencia- como la eliminación de /w/ (sin labialización del núcleo) -aunque en una sola ocurrencia-, en el caso de M2, en cambio, esta ultima es la única solución practicada.

En vistas de una mejor comprensión de los procesos de reducción de we , sería necesario, por una parte, ampliar la base de datos, analizando un numero mas elevado de informantes -para confirmar o rectificar los resultados obtenidos en este estudio-, por otra, extender la investigación al habla natural, a fin de observar la entidad de la reducción (en términos acusticos y articulatorios) y la frecuencia con la que se produce en condiciones naturales. Ello permitiría evaluar tambien los factores prosodicos y pragmatico-discursivos que influyen en la articulación de los segmentos involucrados en la secuencia. Asimismo, sería interesante estudiar de manera sistematica la influencia de otros contextos foneticos y prosodicos y la manera en que interactuan los distintos condicionamientos, para establecer una jerarquía de los factores que gobiernan la reducción de we -en concreto, los relacionados con la consonante precedente y la consonante siguiente, con la estructura silabica, con la posición respecto al acento y, para terminar, con la vocal final (redondeada vs. no-redondeada), la cual podría tener un efecto coadyuvante en el proceso de reduccion14.

Notas
1 En realidad, pueden darse distintos grados de redondeamiento del núcleo (semi-redondeamiento o redondeamiento completo). En esta investigaciónconsido "redondeadas" solo aquellos segmentos que presentan una labializacióncompleta y claramente perceptible.
2
La reducciónde /we/ a un vocoide (semi-)redondeado tambien podría interpretarse como el resultado de un proceso de eliminaciónde /w/ ante un núcleo ya labializado (cfr. la sección5).
3 Una cuarta posibilidad es la reduccióna [u], por eliminaciónde /e/ (cfr. Aguilar 163), que sin embargo no he detectado en mi corpus.
4 En el español actual, los procesos de reducción pueden afectar a cualquier /we/, independientemente de su origen (cfr. cuestión, consecuencia, unguento, etc.).
5 En cuanto a la difusión americana de la labializacion, Vaquero de Ramirez (20) afirma que el fenómeno "aparece documentado desde hace anos en Nuevo Mejico por Espinosa (1930), y en otras regiones de Hispanoamerica, como Chile, Ecuador o Peru", a las cuales hay que agregar México. En cuanto a España, la literatura sobre el tema suele localizarlo en area castellana (Castillas, Madrid) y andaluza, como se ha visto. Por otra parte, tambien se ha documentado el paso /we/ > [e], "fenómeno que se produce en Asturias, Aragon, Nuevo Mejico, Puerto Rico, Salamanca" (Quilis, Tratado 189).
6 La tendencia a la reducción extrema, en los casos mencionados, encuentra una explicación convincente en las siguientes palabras de Cuzzolin (185): "Il dittongo /ue/ comincia ad essere pronunciato [wo] con quelle parole che ricorrono con particolare frequenza in contesti a scarso contenuto informativo e ad alta prevedibilita comunicativa che permettono appunto una pronuncia del dittongo sottospecificata per alcuni tratti". Las causas de la reduccion, en estos casos, serian por tanto de naturaleza pragmatico-discursiva.
7 Algunos de los autores arriba mencionados han avanzado hipótesis sobre los factores contextuales que condicionan la labialización, pero siempre atendiendo a la consonante siguiente y/o a la estructura silabica, como ya se ha ilustrado en la sección 3.1.
8 Un detenido analisis auditivo ha permitido identificar, en bastantes casos, cierto grado de labialización en la realización de la consonante que precede a /we/, evidentemente ocasionado por la fuerte coarticulación entre la consonante labial y /w/. No se puede descartar que la eliminación de /w/, tanto en /we/ > [O] como en /we/ > [E], se vea reforzada por un proceso de disimilacion, debido a la redundancia del rasgo de labialidad: [CwV] > [CwwV] > [CwV].>
9 Ejemplos de ello son: flueco > fleco, fruente > frente, *bruezo > brezo, Burueva > Bureba, culuebra > culebra, curueña > cureña.
10 Los estimulos seleccionados para /je/ y /e, o/ presentan la secuencia o la vocal en los mismos contextos indicados para /we/.
11 Los valores de F1 y F2 de la única ocurrencia detectada para /we/ > [E] (prueba) son los siguientes: 441 Hz y 1230 Hz, respectivamente.
12 Para la t-Student se ha utilizado el subconjunto de palabras en las cuales /o/ aparece precedida de una consonante labial. El area de dispersión de la vocal media posterior, visualizada en el grafico de la Figura 4, corresponde a este entorno.
13 Sobre luego, cfr. la nota 6. Aunque en las condiciones experimentales en las que se han elicitado los estimulos no entran en juego factores pragmaticos, propios del habla natural, la reducción en luego podría reflejar una pronunciación muy extendida en el uso (al menos, en España).
14 La idea viene de Kany (264), que, al dar cuenta de los resultados de su investigacion, observa lo siguiente: "A following o (as in puerto) produced no perceptibly greater rounding than a following a (as in puerta), although we might possibly expect it to do so since the rounding begun with the u might receive reinforcement in anticipación of the following rounded o. Perhaps laboratory experiments will some day elucidate this delicate point".


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Recibido: 2/12/2016
Aceptado: 12/12/2016

 

 

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