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Acta bioethica

versión On-line ISSN 1726-569X

Acta bioeth. v.6 n.1 Santiago jun. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S1726-569X2000000100013 

 

Acta Bioethica 2000; 6(1)

DOCUMENTOS

RADIOGRAFÍA BIOÉTICA DE BRASIL

Volnei Garrafa

Profesor Titular y Coordinador del Núcleo de Estudios e Investigaciones en Bioética. Docente del Programa de Posgrado en Ciencias de la Salud de la Universidad de Brasilia. Vicepresidente de la Sociedad Brasileña de Bioética. Miembro titular de la Comisión Nacional de Ética en Investigación, del Ministerio de Salud Pública. Brasil.

En marzo de 1997, el entonces presidente de la International Association of Bioethics (IAB) Alastair Campbell, visitó Brasil por invitación de la Sociedad Brasileña de Bioética. Inicialmente se presentó en el II Congreso Brasileño de Bioética, celebrado en Brasilia, "capital arquitecturalmente proyectada y pieza representativa del diseño artístico", según sus palabras. En seguida conoció São Paulo, donde participó en un Seminario Internacional de Bioética Clínica, desarrollado en el Hospital Público de Heliópolis, la principal villa miseria del mayor centro poblacional e industrial de América del Sur. Al volver a Gran Bretaña, escribió un emocionado editorial en el IAB News relatando lo que había visto y sentido en el viaje. Uno de los párrafos decía lo siguiente:

"When I left Brazil after a too short visit, it was with a sense of gratitude to my hosts, not just for their friendship and outstanding hospitality, but for the realisation of how so differently I now perceived the nature of Bioethics. I had glimpsed what it must be like to sustain a public health service with minimal resources and massive problems of poverty. I had seen something of the environmental challenges of massive urbanization without adequate infrastructure to sustain it. In the midst of this I met people determined to find a Bioethics that makes a genuine difference to the health of their nation and the quality of their environment".

El viaje a Brasil reforzó todavía más la convicción de Campbell de luchar por el retorno de la bioética a los rumbos inicialmente trazados por Van Rensselaer Potter, en 1971, y reforzados por el mismo autor en 1988, o sea, a los objetivos de una BIOÉTICA GLOBAL.

Así como las contradicciones citadas en el párrafo anterior, los principales temas de la agenda bioética para el siglo XXI siguen referidos a dos puntos históricamente equidistantes: aquellos relacionados con la ingeniería genética, por el lado de las situaciones que llamo emergentes (o de "límites", "fronteras", según dice Giovanni Berlinguer); y los otros, derivados de las agudas desigualdades sociales verificadas en el planeta, por el lado de las situaciones persistentes (o "cotidianas"). De esa manera, igual a lo que sucede en escala mundial, en Brasil ese fenómeno paradójico también se reproduce, y con tintas fuertes. En el caso de la "Bioética Global", específicamente, el tema es de singular importancia para Brasil, pues los intereses del país son grandes en los campos del equilibrio ambiental y de la biodiversidad. Nada menos que el 22% de las variedades vegetales del planeta se encuentra en el país, mientras que un gramo de selva húmeda amazónica contiene aproximadamente diez mil microorganismos.

¡Para quien no está acostumbrado con Brasil no es nada fácil entenderlo! Son aproximadamente 8.5 millones de kilómetros cuadrados de tierras planas y fértiles; 170 millones de habitantes nacidos de un mestizaje extraordinario; 9º PIB (Producto Interno Bruto) del mundo. Al lado de eso, sin embargo, sus indicadores sociales están entre los más críticos de América Latina y la distribución de la riqueza es una de las peores del planeta (el 47% de las riquezas se encuentra en las manos del 10% más rico, sobrando solamente un 0.8% para el 10% más pobre de la población). Mientras mueren más de 100 niños de cada 1000 nacidos vivos en algunas áreas de las regiones carentes del norte y nordeste, en el sur y sudeste el índice llega muy cerca del ejemplar número 10. Así, el Brasil del año 2000 es un país que vive, antagónicamente, con un pie en el siglo XIX y otro en el siglo XXI. Al lado de maravillas como trasplantes múltiples de órganos; secuenciaciones pioneras del genoma de tumores malignos de diferentes tipos y áreas anatómicas, o intervenciones quirúrgicas correctivas intrauterinas en corazones de fetos, coexisten millones de familias abandonadas a su propia suerte por los campos o periferias de las grandes ciudades.

Entre conquistas y problemas, las profundas contradicciones citadas y las innumerables consecuencias derivadas de las mismas forman parte inseparable de la misión de los estudiosos e investigadores brasileños que han decidido seguir los caminos de la BIOÉTICA. La contradictoria realidad del país, por lo tanto, además de exigir ejercicios intelectuales y prácticos durísimos a sus "bioeticistas", agudiza todavía más los conflictos verificados entre individual y colectivo, autonomía y justicia, participación y omisión, beneficencia y equidad, caridad y solidaridad, límite y control, libertad y responsabilidad...


Breves referencias históricas

La Bioética brasileña es tardía, habiendo surgido de forma orgánica solamente en los años 90. Antes, ocurrieron algunas iniciativas, pocas y aisladas, sin registros significativos. No existe, por otro lado, un punto de partida o momento específico de referencia histórica para su desarrollo. Por el contrario, algunos episodios puntuales fueron aconteciendo y al mismo tiempo causando repercusiones positivas en el sentido de la divulgación y diseminación de la disciplina. A principios de 1993, por ejemplo, se creó la revista semestral Bioética, con un Consejo Editorial regular, patrocinada por el Consejo Federal de Medicina y con sede en Brasilia. Dicha revista fue indexada en 1998 (LILACS) y mantiene su periodicidad hasta la fecha, a pesar de que el grupo vencedor de las recientes elecciones en la principal entidad médica del País esté proponiendo modificaciones en la revista hacia intereses deontológicos más específicos de la clase médica, patrocinadora de la misma. Otra revista científica brasileña indexada y que ha estado publicando de forma regular y creciente artículos sobre bioética, es O Mundo da Saúde, patrocinada por el Centro Universitario São Camilo, de los padres camilianos de São Paulo, y que se mantiene valientemente desde los años 80.

En 1995 fue fundada la Sociedad Brasileña de Bioética (SBB), que hoy congrega más de 300 asociados y ha promovido tres Congresos nacionales: en 1996 (São Paulo), 1998 (Brasilia) y en julio/2000 (Porto Alegre). La entidad cuenta actualmente con secciones regionales en varios Estados. Su dirección se elige por el voto directo de todos los asociados y tiene un mandato de tres años. A partir de 1999 empezó a publicar periódicamente un Boletín oficial que incluye informaciones generales con un denso contenido científico, y ya ha recibido artículos originales de polémicos estudiosos internacionales, como H.T. Engelhardt Jr. y John Harris, entre otros. Vale la pena realzar que la SBB es asociada a la FELAIBE (Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética) y a la IAB (International Association of Bioethics). A propósito, es oportuno dar la noticia de que el 4º Congreso de Bioética de América Latina y el Caribe, y el Sixth World Congress of Bioethics, paralelamente al Feminist Approaches to Bioethics, ya tiene agenda confirmada para la capital del país, Brasilia, en noviembre de 2002, con el patrocinio de la SBB y apoyo de las organizaciones hermanas antes mencionadas.

En 1996, el Consejo Nacional de Salud, organismo vinculado al Ministerio de Salud Pública de Brasil, creó la Comisión Nacional de Ética en Investigación (CONEP), encargada de regular y controlar las investigaciones desarrolladas con seres humanos en el territorio nacional. Antes de ese episodio ya existía en Brasil una legislación federal con relación al tema que, sin embargo, no era debidamente cumplida. Después de la creación de la CONEP el asunto empezó a ser encarado con el rigor necesario y hoy Brasil cuenta con más de 300 Comités de Ética en Investigación (hospitalarios, universitarios, etc.) funcionando regularmente. En lo que se refiere al aspecto formal y público, conviene destacar, además, la existencia de una Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), vinculada al Ministerio de Ciencia y Tecnología, que fue encargada por el gobierno de analizar, mediar y regular las cuestiones referentes a los organismos genéticamente modificados, incluyendo los temas de las patentes, alimentos transgénicos, clonación y otros asuntos afines. De manera aislada, diversos hospitales y universidades han empezado a crear Comités Institucionales de Bioética; los ejemplos pioneros fueron los hospitales de Clínicas de Porto Alegre y de São Paulo, además del Instituto Nacional del Cáncer, de Río de Janeiro. Por otro lado, ya se discute en el país la creación de una futura y amplia Comisión Nacional de Bioética.


Panorama actual de la Bioética en Brasil

En sus primeros años de vida, la bioética brasileña tomó como referencia conceptual la llamada "corriente principialista" estadounidense. En la medida en que se fueron implantando grupos de investigación y núcleos de estudios en las universidades y en otras instituciones, sin embargo, ese panorama empezó a cambiar. Aunque la mayoría de los centros que se dedican a la bioética aún sigan básicamente la teoría de los cuatro principios, en los últimos cuatro años empezaron a surgir nuevas propuestas alternativas a las corrientes bioéticas tradicionales. Entre otras, se pueden mencionar la "Bioética en la perspectiva de la teología de la liberación", la "Bioética dura" o "Bioética fuerte" (hard bioethics), la "Bioética crítica de inspiración feminista", la "Bioética feminista y antirracista" y la "Bioética de la reflexión autónoma". Seguramente existe un largo camino teórico por ser construido y recorrido por las propuestas arriba mencionadas, pero es interesante verificar que todas ellas coinciden en relación al respeto por el pluralismo moral y la defensa de los intereses de los más frágiles y/o vulnerables. Esta constatación demuestra que la "nueva bioética brasileña" tiene en la contextualización de la realidad del país su mayor fuente de inspiración.

Entre los principales centros académicos de reflexión bioética en Brasil no se puede dejar de citar los siguientes, en el sentido geográfico sur-norte del país: Núcleo Interinstitucional de Bioética del Hospital de Clínicas de la Universidad Federal y la Pontificia Universidad Católica, con su Hospital Universitario, en Porto Alegre, además de la Universidad del Rio dos Sinos, en São Leopoldo, Estado de Rio Grande do Sul; Núcleo de Bioética de la Universidad del Estado de Londrina, Paraná; Instituto Oscar Freire, de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo; Núcleo de Estudio e Investigación en Bioética del Centro Universitario São Camilo y el Instituto Alfonsianum de Ética, en el Estado de São Paulo; Núcleo de Estudios e Investigaciones en Bioética de la Universidad de Brasilia y ANIS -Instituto de Bioética, Derechos Humanos y Género- ambos en Brasilia, Distrito Federal; Red de Información sobre Bioética (Bioética y Teoría Feminista y Antirracista) y Universidad Católica de Minas Gerais, en Belo Horizonte, Estado de Minas Gerais; Núcleo de Ética Aplicada y Bioética de la Fundación Oswaldo Cruz y la Universidad del Estado de Río de Janeiro, en el Estado de Río de Janeiro; Núcleo de Bioética de la Universidad del Estado de Feira de Santana, en el Estado de Bahía; Núcleo de Bioética de Pernambuco, en la ciudad de Recife; Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Piauí, en Teresina.

Además de los centros arriba mencionados, es imposible definir el número exacto de variadas disciplinas relacionadas con la Bioética y ofrecidas todos los semestres en los cientos de Universidades Públicas (federales, de los Estados, municipales y comunitarias) y Privadas (religiosas o laicas), además de Facultades aisladas en nivel de graduación y posgrado. De la misma manera, es grande la cantidad de eventos de las más diferentes especialidades y entidades científicas que programan conferencias, mesas redondas, cursos de corta duración y paneles, enfocando la Bioética a partir de los más diversos ángulos e intereses. En muchas de estas ocasiones, no obstante, la atención de los congresistas es dirigida equivocadamente hacia áreas de interés específico, y las discusiones acaban recayendo exclusivamente sobre los campos de la relación profesional-paciente y de la ética profesional y sus códigos deontológicos.

Un aspecto positivo, por otro lado, se refiere al creciente número de monografías de cursos de especialización (360 horas/clase por lo menos, de acuerdo con la legislación del país), disertaciones de maestría y tesis de doctorado, que utilizan la Bioética como herramienta metodológica para desarrollo y/ o comprobación de sus hipótesis. Estas investigaciones, además de aquellas naturalmente desarrolladas en los propios programas de posgrado formales que tienen la Bioética entre sus "áreas de concentración", suceden no sólo en sectores más próximos de las ciencias de la salud, como psicología, antropología, comunicación social, biología o sociología, sino también en campos que sorprenden por lo inusitado, como educación artística, química y otros.

Las carreras más involucradas cuantitativamente con la Bioética en Brasil son la Medicina y el Derecho. Sin embargo, contradictoriamente, a pesar de ser las dos áreas que han mostrado más avances, también son aquellas en que las resistencias son mayores: del lado de la Medicina, principalmente debido a la confusión que un gran número de profesores y profesionales hacen entre la bioética y la ética profesional legalista y codificada; con relación al Derecho, el problema se presenta por el hecho de que algunos grupos insisten en utilizar el neologismo "bioderecho" en vez de la expresión usual que se refiere a la "Bioética y Derecho". Como la Bioética no surgió para dar respuestas acabadas a los conflictos, con base en el respeto a la secularización y al pluralismo moral, el "bioderecho" trata de resolver todas las cuestiones por el sesgo estrictamente jurídico, lo que empobrece irreversiblemente la propuesta original de la bioética al priorizar el legalismo y el estrechamiento de las discusiones en perjuicio de la legitimidad y amplitud que el verdadero estatuto epistemológico de la disciplina generosamente proporciona.

Para terminar, es importante mencionar que, además del crecimiento cuantitativo y cualitativo de los artículos publicados sobre Bioética en las revistas académicas brasileñas, está aumentando el número y mejorando la calidad de los libros relacionados con la disciplina y producidos en Brasil en los últimos cinco años. Las editoras comerciales empiezan a interesarse por el tema, ya que el mismo se está difundiendo rápidamente por medio de los eventos científicos y, principalmente, por las universidades y órganos públicos.


Consideraciones finales

La contradictoria realidad social ha obligado a la "Bioética brasileña" a buscar alternativas a las teorías bioéticas tradicionales. Aunque el principialismo haya sido el resorte propulsor de la disciplina en el país y todavía ejerza una cierta hegemonía en el contexto académico nacional, ha empezado a esbozarse un movimiento de reacción intelectual a la simple importación descontextualizada de las propuestas o "paquetes" éticos importados, sin crítica alguna, de los países más desarrollados. Las propuestas teóricas brasileñas a la Bioética aún están en construcción y no deben entenderse como una "afrenta" o "desobediencia científica" a las teorías tradicionalmente constituidas, sino como un intento de búsqueda contextualizada de respuestas morales adecuadas a los problemas específicos verificados en la realidad del País. La verdadera efervescencia constatada en este momento histórico de la Bioética desarrollada en Brasil, que -como se dijo al principio del artículo- es tardía, a pesar de estar sucediendo de forma aún no orgánica, es el fruto fecundo de un proceso dinámico que trata de recuperar el tiempo perdido. En este sentido, es imprescindible el estímulo e intercambio con los países vecinos de la comunidad latinoamericana, con el objetivo de construir concretamente relaciones más próximas y factibles en la búsqueda de soluciones comunes o aproximadas a problemas que muchas veces son parecidos.
Quien tal vez haya interpretado mejor la importancia de la Bioética para el Brasil del año 2000 es el teólogo Márcio Fabri dos Anjos, que recientemente produjo un valioso ensayo sobre el tema a partir de lo que él llama "contexto cultural y humanitario". Según el autor "how Brazil in the midst of many social inequalities, finds in reflection on bioethics an important place to develop critiques and concrete proposals for creating and securing a better future. Bioethical perspectives are important in Brazil and for Brazil". Las generosas palabras del humanista Alastair Campbell fueron proféticas. Sus reflexiones sirvieron de estímulo y seguridad para que la bioética del país empezara a buscar respuestas para los propios sueños (y pesadillas...).


Bibliografía

ANIS – Instituto de Bioética, Direitos Humanos e Gênero. Bioética (editorial). Revista de Bioética e Gênero 1999 Oct 2; 1(1).

Campbell, A. The president’s column. International Association of Bioethics News 1998; 7: 1-2.

Diniz D, Guilhem DB, Garrafa, V. Bioethics in Brazil. Bioethics 1999; 13 (3-4): 244-248.

Dos Anjos M.F. Medical ethics in the developing world: a liberation theology perspective. The Journal of Medicine and Philosophy 1996; 21: 629-637.

Dos Anjos M.F. Bioética abrangência e dinamismo. O Mundo da Saúde 1997; 21 (1): 04-12.

Dos Anjos, M.F. Notes on Bioethics in Brazil. Biomedical Ethics. Newsletter of European Network for Biomedical Ethics (Univ. Tübingen) 2000; 5 (1): 42-45.

Garrafa V, Oselka G, Diniz D. Public health, bioethics and equity. Bioética 1997; 5 (1): 27-33.

Garrafa, V. Bioethics, health and citizenship. O Mundo da Saúde 1999; 23 (5): 263-269.

Garrafa, V. Bioethical reflections on science, health care and citizenship. Bioética 1999; 7 (1): 13-20.

Garrafa V, Diniz D, Guilhem DB. Bioethical language and its dialects and idiolects. Cadernos de Saúde Pública 1999; 15 Supl. 1: 35-42.

Garrafa V. Bioética fuerte: una perspectiva periférica a las teorías bioéticas tradicionales. Conferencia en el 3er Congreso de Bioética de América Latina y del Caribe; mayo 2000; Panamá.

Pessini L. Bioética no Brasil. Iniciativas Institucionais. O Mundo da Saúde 1998; 22 (3): 188-190.

Pessini L, Barchifontaine CP. Bioética: do principialismo à busca de uma pespectiva latinoamericana. In: Costa SI, Garrafa V, Oselka G. (edits). Iniciação à Bioética. Brasil: Conselho Federal de Medicina; 1998; 81-98.

Pessini L. Bioethics; a horizon of hope for a new time. O Mundo da Saúde 1999; 23 (5): 259-262.

Segre M. Editorial. Boletim da Sociedade Brasileira de Bioética 1 1999 Nov; (2): 01-02.


RADIOGRAFIA BIOÉTICA DE UM PAÍS - BRASIL

Volnei Garrafa

Professor Titular, Coordenador do Núcleo de Estudos e Pesquisas em Bioética. Docente do Programa de Pós-Graduação em Ciências da Saúde da Universidade de Brasília: Vice-presidente da Sociedade Brasileira de Bioética. Membro Titular da Comissão Nacional de Ética em Pesquisa do Ministério da Saúde. Brasil.

Em março de 1997, o então presidente da International Association of Bioethics (IAB), Alastair Campbell, visitou o Brasil a convite da Sociedade Brasileira de Bioética. Inicialmente, apresentou-se no II Congresso Brasileiro de Bioética, realizado em Brasília, "capital arquiteturalmente projetada e peça representativa do desenho artístico", segundo suas palavras. Em seguida, conheceu São Paulo, onde participou de um Seminário Internacional de Bioética Clínica desenvolvido no Hospital Público de Heliópolis, a principal favela do maior centro populacional e industrial da América do Sul. Regressando à Grã-Bretanha, escreveu um emocionado editorial no IAB News relatando o que havia visto e sentido na viagem. Um dos parágrafos dizia o seguinte: "When I left Brazil after a too short visit, it was with a sense of gratitude to my hosts, not just for their friendship and outstanding hospitality, but for the realisation of how so differently I now perceive the nature of Bioethics. I had glimpsed what it must be like to sustain a public health service with minimal resources and massive problems of poverty. I had seen something of the environmental challenges of massive urbanization without adequate infrastructure to sustain it. In the midst of this I met people determined to find a Bioethics that makes a genuine difference to the health of their nation and the quality of their environment". A viagem ao Brasil reforçou ainda mais a convicção de Campbell em lutar pelo retorno da bioética aos rumos inicialmente traçados por Van Rensselaer Potter em 1971 e reforçados pelo mesmo autor em 1988, ou seja, aos objetivos de uma BIOÉTICA GLOBAL.

Assim como as contradições mencionadas no parágrafo acima, os principais temas da pauta bioética para o século XXI continuam referidos a dois pontos historicamente eqüidistantes: aqueles relacionados com a engenharia genética, pelo lado das situações que chamo de emergentes (ou de "limites", "fronteiras", no dizer de Berlinguer); e, os outros, derivados das agudas desigualdades sociais verificadas no planeta, pelo lado das situações persistentes (ou "cotidianas"). Desse modo, igualmente ao que acontece em escala mundial, no Brasil esse paradoxal fenômeno também se reproduz; e com tintas fortes. No caso da "Bioética Global", especificamente, o tema é de singular importância para o Brasil, pois os interesses do País são grandes nos campos do equilíbrio ambiental e da biodiversidade. Nada menos que 22% das variedades vegetais do planeta são encontradas no país, enquanto 1 grama de floresta úmida amazônica contém centenas de variedades de microorganismo.

Para quem não está acostumado com o Brasil, não é nada fácil entendê-lo! São aproximadamente 8,5 milhões de quilômetros quadrados de terras planas e férteis, 170 milhões de habitantes nascidos de uma miscigenação racial extraordinária, 9o. PIB (Produto Interno Bruto) do mundo.
Ao lado disso, no entanto, seus indicadores sociais estão entre os mais críticos da América Latina e a distribuição da renda é uma das piores do planeta (47% das riquezas encontra-se nas mãos dos 10% mais ricos, restando apenas 0,8% para os 10% mais pobres da população). Enquanto morrem mais de 100 crianças em cada 1000 nascidas vivas em algumas áreas das regiões carentes do norte e nordeste, no sul e sudeste se aproxima exemplarmente de 10. Assim, o Brasil do ano 2000 é um país que vive, paradoxalmente, com um pé no século XIX e o outro no século XXI. Ao lado de maravilhas como transplantes múltiplos de órgãos, seqüenciamentos pioneiros do genoma de tumores malignos de diferentes tipos e áreas anatômicas, ou intervenções cirúrgicas corretivas intra-uterinas em corações de fetos, convive com milhões de famílias abandonadas à própria sorte pelos campos ou periferias das grandes cidades.

Entre conquistas e problemas, as profundas contradições acima mencionadas e as inúmeras conseqüências delas decorrentes, fazem parte inseparável da missão dos estudiosos e pesquisadores brasileiros que decidiram seguir os caminhos da BIOÉTICA. A contraditória realidade do país, portanto, além de exigir exercícios intelectuais e práticos duríssimos aos seus "bioeticistas", agudiza ainda mais os conflitos constatados entre individual e coletivo, autonomia e justiça, participação e omissão, beneficência e eqüidade, caridade e solidariedade, limite e controle, liberdade e responsabilidade...


Breves referências históricas

A bioética brasileira é tardia, tendo surgido de forma orgânica somente nos anos 90. Anteriormente, algumas poucas iniciativas isoladas haviam acontecido, sem registros significativos. Não existe, por outro lado, um ponto de partida ou momento específico de referência histórica para o seu desenvolvimento. Pelo contrário, alguns episódios isolados foram acontecendo e ao mesmo tempo ocasionando repercussões positivas no sentido da divulgação e disseminação da disciplina. No início de 1993, por exemplo, foi criada a revista semestral Bioética, com Conselho Editorial regular, patrocinada pelo Conselho Federal de Medicina e com sede em Brasília. A referida revista foi indexada em 1998 (LILACS) e mantém sua periodicidade até o momento, apesar do grupo vencedor das recentes eleições na principal entidade médica do País estar propondo alterações na revista em direção a interesses deontológicos mais específicos da classe médica, patrocinadora da mesma. Outra revista científica brasileira indexada, e que vem publicando de forma regular e crescente artigos sobre bioética, é O Mundo da Saúde, patrocinada pelo Centro Universitário São Camilo, dos padres Camilianos de São Paulo, e que se mantém bravamente desde os anos 80.

Em 1995 foi fundada a Sociedade Brasileira de Bioética (SBB), que hoje congrega mais de 300 associados e já promoveu três Congressos nacionais: em 1996 (São Paulo), 1998 (Brasília) e em julho/2000 (Porto Alegre). A entidade conta atualmente com seções regionais em diversos estados. Sua diretoria é eleita pelo voto direto de todos associados e tem mandato de três anos. De 1999 para cá, começou a publicar periodicamente um Boletim oficial que permeia informações gerais com denso conteúdo científico, já tendo recebido artigos originais de polêmicos estudiosos internacionais como Engelhardt e Harris, entre outros. Vale a pena ressaltar que a SBB é associada à FELAIBE (Federação Latinoamericana e do Caribe de Instituições de Bioética) e à IAB (International Association of Bioethics). A propósito, é oportuno noticiar que o 4º. Congresso de Bioética da América Latina e do Caribe e o Sixth World Congress of Bioethics, paralelamente ao Feminist Approaches to Bioethics, já tem agenda confirmada para a capital do país, Brasília, em novembro de 2002, com o patrocínio da SBB e apoio das co-irmãs internacionais acima mencionadas.

Em 1996, o Conselho Nacional de Saúde, organismo ligado ao Ministério da Saúde brasileiro, criou o Conselho Nacional de Ética em Pesquisa (CONEP), encarregado de regular e controlar as investigações desenvolvidas com seres humanos no território nacional. Anteriormente a esse episódio, já havia no Brasil uma legislação federal com relação ao tema, que no entanto não era devidamente cumprida. Após a criação da CONEP, o assunto passou a ser encarado com o rigor requerido e hoje o Brasil dispõe de mais de 300 Comitês de Ética em Pesquisa (hospitalares, universitários, etc.) funcionando regularmente. No que se refere ao aspecto formal e público, cabe ainda ressaltar a existência de uma Comissão Técnica Nacional de Biosegurança (CTNBio), ligada ao Ministério de Ciência e Tecnologia, que foi incumbida pelo governo de analisar, mediar e regular questões referentes aos organismos geneticamente modificados, incluindo os temas das patentes, alimentos transgênicos, clonagem e outros assuntos correlatos. De forma isolada, diversos hospitais e universidades começam a criar Comitês Institucionais de Bioética; os exemplos pioneiros foram os Hospitais de Clínicas de Porto Alegre e de São Paulo, além do Instituto Nacional do Câncer, do Rio de Janeiro. Por outro lado, já existem discussões no país com relação à criação de uma futura e ampla Comissão Nacional de Bioética.


Panorama atual da bioética no Brasil

Nos seus primeiros anos de vida, a bioética brasileira tomou como referência conceitual a chamada "corrente principialista" estadunidense. Na medida em que foram sendo implantados grupos de pesquisa e núcleos de estudos nas universidades e em outras instituições, no entanto, este panorama começou a mudar. Embora a maioria dos centros que se dedicam à bioética ainda sigam basicamente a teoria dos quatro princípios, a partir de 1998 iniciou o surgimento de novas propostas alternativas às correntes bioéticas tradicionais. Entre outras, podem ser mencionadas a "bioética na perspectiva da teologia da libertação", a "bioética dura" ou "bioética forte" (hard bioethics), a "bioética crítica de inspiração feminista", a "bioética feminista e anti-racista" e a "bioética da reflexão autônoma". Com certeza, existe um longo caminho teórico a ser construído e percorrido pelas propostas acima mencionadas, mas é interessante verificar que todas elas coincidem com relação ao respeito ao pluralismo moral e à defesa dos interesses dos mais frágeis e/ou vulneráveis. Esta constatação demonstra que a "nova bioética brasileira" tem na contextualização da realidade do país sua maior fonte de inspiração.

Entre os principais centros acadêmicos de reflexão bioética no Brasil, não se pode deixar de mencionar os seguintes no sentido geográfico sul-norte do país: Núcleo Interinstitucional de Bioética do Hospital de Clínicas da Universidade Federal e a Pontifícia Universidade Católica, com seu Hospital Universitário, em Porto Alegre, além da Universidade do Rio dos Sinos, em São Leopoldo, estado do Rio Grande do Sul; Núcleo de Bioética da Universidade Estadual de Londrina, Paraná; Instituto Oscar Freire da Faculdade de Medicina da Universidade de São Paulo, Núcleo de Estudo e Pesquisa em Bioética da Centro Universitário São Camilo e o Instituto Alfonsianum de Ética, no estado de São Paulo; Núcleo de Estudos e Pesquisas em Bioética da Universidade de Brasília e ANIS - Instituto de Bioética, Direitos Humanos e Gênero, ambos em Brasília, Distrito Federal; Rede de Informação Sobre Bioética (Bioética e Teoria Feminista e Anti-Racista) e Universidade Católica de Minas Gerais, em Belo Horizonte, estado de Minas Gerais; Núcleo de Ética Aplicada e Bioética da Fundação Oswaldo Cruz e a Universidade Estadual do Rio de Janeiro, no estado do Rio de Janeiro; Núcleo de Bioética da Universidade Estadual de Feira de Santana, no estado da Bahia; Núcleo de Bioética de Pernambuco, na cidade de Recife; Faculdade de Medicina da Universidade Federal do Piauí, em Teresina.

Além dos centros acima mencionados, é impossível definir o número exato de variadas disciplinas relacionadas com a Bioética e oferecidas todos os semestres nas centenas de Universidades Públicas (federais, estaduais, municipais e comunitárias) e Privadas (religiosas ou laicas), além de Faculdades isoladas, em nível de graduação e pós-graduação. Da mesma forma, é grande a quantidade de eventos das mais diferentes especialidades e entidades científicas que programam conferências, mesas redondas, cursos de curta duração e painéis, enfocando a Bioética a partir dos mais diferentes ângulos e interesses. Em muitas destas ocasiões, no entanto, a atenção dos congressistas é direcionada erroneamente para áreas de interesse específico e as discussões acabam recaindo exclusivamente sobre os campos da relação profissional-paciente e da ética profissional e seus códigos deontológicos.

Um aspecto positivo, e que não pode deixar de ser mencionado, refere-se ao crescente número de monografias de cursos de especialização (360 horas/aula no mínimo, de acordo com a legislação do país), dissertações de mestrado e teses de doutorado, que utilizam a Bioética como ferramenta metodológica para desenvolvimento e/ou comprovação de suas hipóteses. Estas pesquisas, além daquelas naturalmente desenvolvidas nos próprios programas de pósgraduação formais que possuem a Bioética entre suas "áreas de concentração", acontecem não somente em setores mais próximos às ciências da saúde, como a psicologia, antropologia, comunicação social, biologia ou sociologia, mas também em campos que surpreendem pelo inusitado, como educação artística, química e outras.

As carreiras mais envolvidas quantitativamente com a Bioética no Brasil são a Medicina e o Direito. Contudo, contraditoriamente, apesar de serem as duas áreas que mais têm mostrado avanços, são também aquelas onde as resistências são também maiores: no lado da Medicina, principalmente pela confusão que grande número de professores e profissionais fazem entre a bioética e a ética profissional, legalista e codificada; com relação ao Direito, o problema acontece pelo fato de alguns grupos insistirem em utilizar o neologismo "biodireito" ao invés da expressão usual que se refere à "Bioética e Direito". Como a Bioética não surgiu para dar respostas acabadas aos conflitos, com base no respeito à secularização e ao pluralismo moral, o "biodireito" tenta resolver todas as questões pelo viés estritamente jurídico, o que empobrece irreversivelmente a proposta original da bioética ao priorizar o legalismo e o estreitamento das discussões em prejuízo da legitimidade e amplitude que o verdadeiro estatuto epistemológico da disciplina generosamente proporciona.

Finalizando, é importante mencionar que, além do crescimento qualitativo e quantitativo dos artigos publicados sobre Bioética nas revistas acadêmicas brasileiras, vem igualmente aumentando o número e melhorando a qualidade dos livros relacionados com a Bioética e produzidos no Brasil nos últimos cinco anos. As editoras comerciais começam a interessar-se pelo assunto uma vez que o mesmo está se difundindo rapidamente por meio dos eventos científicos e, principalmente, pelas universidades e organismos públicos.


Considerações finais

A contraditória realidade social tem obrigado a "bioética brasileira" a procurar perspectivas alternativas às teorias bioéticas tradicionais. Embora o principialismo tenha sido a mola propulsora da disciplina no País e ainda exerça uma certa hegemonia no contexto acadêmico nacional, começa a esboçar-se um movimento de reação intelectual à simples importação descontextualizada das propostas ou "pacotes" éticos importados acríticamente dos países mais desenvolvidos. As propostas teóricas brasileiras à bioética estão ainda em construção e não devem ser entendidas como uma "afronta" ou "desobediência científica" às teorias tradicionalmente constituídas, mas como uma tentativa de busca contextualizada de respostas morais adequadas aos problemas específicos constatados na realidade do País. A verdadeira efervescência constatada neste momento histórico da bioética desenvolvida no Brasil, que -como foi dito no início do artigo- é tardia, apesar de estar acontecendo de forma ainda não orgânica, é o fruto fecundo de um processo dinâmico que procura recuperar o tempo perdido. Neste sentido, é imprescindível o estímulo e intercâmbio com os países vizinhos da comunidade latino-americana, objetivando a construção concreta de relações mais próximas e factíveis na busca de soluções comuns ou aproximadas a problemas que são muitas vezes parecidos.

Quem provavelmente melhor tenha interpretado a importância da Bioética para o Brasil do ano 2000 é o teólogo Márcio Fabri dos Anjos, que recentemente produziu um precioso ensaio sobre o tema a partir do que ele chama de "contexto cultural e humanitário". Segundo o autor "how Brazil, in the midst of many social inequalities, finds in reflection on bioethics an important place to develop critiques and concrete proposals for creating and securing a better future. Bioethical perspectives are important in Brazil and for Brazil". As generosas palavras do humanista Alastair Campbell foram proféticas. Suas reflexões serviram como estímulo e segurança para que a bioética do país começasse a buscar respostas para os próprios sonhos (ou pesadelos...).


Bibliografia

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A BIOETHICAL RADIOGRAPH OF BRAZIL

Volnei Garrafa

Profesor Titular y Coordinador del Núcleo de Estudios e Investigaciones en Bioética. Docente del Programa de Posgrado en Ciencias de la Salud de la Universidad de Brasilia. Vicepresidente de la Sociedad Brasileña de Bioética. Miembro titular de la Comisión Nacional de Ética en Investigación, del Ministerio de Salud Pública. Brasil.

Full professor, Coordinator of the Nucleus of Studies and Researches in Bioethics. Professor of the Post-Graduate Program in Health Sciences at the University of Brasilia. Vice-president of the Brazilian Society of Bioethics. Full member of the National Commission of Ethics in Research of the Ministry of Health. Brazil.

In March of 1997, the then president of the International Association of Bioethics (IAB), Alastair Campbell, visited Brazil at the invitation of the Brazilian Society of Bioethics. First, he attended the 2nd Brazilian Congress of Bioethics, held in Brasilia, "the architecturally projected capital and a representative piece of artistic design," in his own words. Then, he visited São Paulo, where he participated in an International Seminar of Clinical Bioethics held at the Public Hospital of Heliópolis, the main slum of the largest and most industrial center of South America. On his return to Great Britain, Campbell wrote a passionate editorial in the IAB News relating what he had seen and felt during the trip. One of the paragraphs read as follows: "When I left Brazil after a too short visit, it was with a sense of gratitude to my hosts, not just for their friendship and outstanding hospitality, but for the realisation of how very differently I now perceived the nature of Bioethics. I had glimpsed what it must be like to sustain a public health service with minimal resources and massive problems of poverty. I had seen something of the environmental challenges of massive urbanization without adequate infrastructure to sustain it. In the midst of this I met people determined to find a Bioethics that makes a genuine difference to the health of their nation and the quality of their environment". The trip to Brazil strengthened even more Campbell’s conviction to fight for a return of bioethics to the paths initially outlined by Van Rensselaer Potter in 1971 and reinforced by the same author in 1988, that is, a return to the objectives of a GLOBAL BIOETHICS.

Like the contradictions mentioned in the paragraph above, the main topics on the bioethics agenda for the 21st century continue related to two points historically equidistant: those related to genetic engineering, involving situations I call emergent (or involving "limits", "frontiers", in the words of Giovanni Berlinguer); and, the others, derived from the acute social inequalities verified on the planet, along the lines of persistent situations (or "day-to-day"). In this manner, this paradoxical phenomenon propagates in Brazil like it does on a global scale; and with strong tones. In the case of "Global Bioethics" specifically, the topic is of singular importance for Brazil, because the country’s interests are great in the fields of environmental equilibrium and biodiversity. No less than 22% of the planet’s vegetable varieties can be found in Brazil, while one gram of humid Amazon rainforest contains hundreds of varieties of microorganisms.

For those who are not used to Brazil, it’s quite difficult to understand it! The country has approximately 8.5 million square kilometers of flat and fertile lands, 170 million inhabitants born out of an extraordinary racial miscegenation, the 9th largest GDP (Gross Domestic Product) of the world. At the same time, however, its social indicators are among the most critical of Latin America and its distribution of income is one of the worst of the planet (47% of the nation’s wealth in the hands of the 10% richest, with only 0.8% of wealth shared by the 10% poorest of the population). While more than 100 infants die for every 1,000 live births in some destitute regions of the north and northeast, in the south and southeast this rate nears 10 in an exemplary fashion. Therefore, Brazil of the year 2000 is a country that lives, antagonistically, with one foot in the 19th century and another in the 21st century. Alongside marvels like multiple organ transplants, pioneering sequencing of the genome of malignant tumors of various kinds and of diverse anatomical areas, or intra-uterine corrective surgical interventions in the hearts of fetuses, the country has millions of families abandoned to their own fate living in rural regions or in the outskirts of great cities.

Among conquests and problems, the profound contradictions mentioned above and the numerous consequences resulting from them are an inseparable part of the mission of Brazilian scholars and researchers who decided to follow the paths of BIOETHICS. The country’s contradictory reality, therefore, besides demanding very hard intellectual and practical exercises on the part of their "bioethicists", enhances even more the conflicts verified between individual and collective, autonomy and justice, participation and omission, beneficence and equity, charity and solidarity, limit and control, liberty and responsibility...


Brief historical references

Brazilian bioethics is late in coming, having emerged in an organic fashion only in the 1990s. Previously, only a few isolated initiatives had occurred, without significant registers. There isn’t, on the other hand, a starting point or specific moment of historical reference for its development. On the contrary, some isolated incidents were occurring and, at the same time, leading to positive repercussions in the sense of divulging and disseminating the discipline. At the beginning of 1993, for example, the biannual journal called Bioética was created, with a regular Editorial Council, sponsored by the Federal Council of Medicine and with its headquarters in Brasilia. The referred publication was indexed in 1998 (LILACS) and has maintained its periodicity up to now, though the group that won recent elections in the main medical entity of Brazil is proposing changes in the publication in the direction of more specific deontological issues of interest to the medical class, the sponsor of the journal. Another indexed Brazilian periodical, which has been publishing articles on Bioethics in a regular and increasing manner, is the O Mundo da Saúde (The World of Health), sponsored by the Centro Universitário São Camilo, of the Camilian priests of São Paulo, and which has been bravely supporting itself since the 1980s.

The Brazilian Society of Bioethics (Sociedade Brasileira de Bioética - SBB) was founded in 1995, and nowadays it has more than 300 associate members and has sponsored three national congresses: one in 1996 (in São Paulo - 100 participants); another in 1998 (in Brasília - 200 participants); and one in July of 2000 (in Porto Alegre - 400 participants). The entity currently has regional chapters in various states. Its board of directors is elected through direct vote by all members and remains in office for a 3-year term. From 1999 onwards, it began periodically publishing an official Bulletin that permeates general information with dense scientific content, having received original articles by controversial international scholars, such as H.T. Engelhardt Jr. and John Harris, among others. It’s worth noting that the SBB is affiliated to FELAIBE (Latin American and Caribbean Association of Bioethical Institutions) and to IAB (International Association of Bioethics). In fact, it would be fitting to mention that it has been confirmed that the 4th Latin American and Caribbean Congress of Bioethics and the Sixth World Congress of Bioethics, concurrently with the Feminist Approaches to Bioethics, will be held in Brazil’s capital city, Brasilia, in November of 2002, sponsored by SBB and with the support of the international sister entities mentioned above.

In 1996, the National Council of Health, a body linked to the Brazilian Ministry of Health, instituted the National Council of Ethics in Research (CONEP), which was put in charge of regulating and controlling research and testing carried out on human beings on Brazilian territory. Before this occurred, Brazil already had a federal legislation regarding this manner that, however, was not duly enforced. After the creation of CONEP, the matter began being viewed with the severity required and, nowadays, Brazil has more than 300 Committees of Research Ethics that operate regularly in hospitals, universities, etc. In regards to the official and public aspect, I should also point out the existence of a National Technical Commission of Biosecurity (Comissão Técnica Nacional de Biosegurança - CTNBio), linked to the Ministry of Science and Technology, which was entrusted by the government to analyze, measure and regulate matters regarding genetically modified organisms, including the issues of patenting, transgenic crops, cloning and other correlated matters. In an isolated manner, various hospitals and universities began to establish Institutional Committees of Bioethics; with the pioneering examples being the Hospitais de Clínicas of Porto Alegre and São Paulo, as well as the National Cancer Institute of Rio de Janeiro. On the other hand, there is already a debate underway in the country regarding the institution of a future and broad National Commission of Bioethics. With regard to this, I should mention that the current Vice President of Brazil, Marco Maciel, has shown interest in this matter since he was a Federal Senator.


Current panorama of bioethics in Brazil

In its first years of existence, Brazilian bioethics embraced as a conceptual reference the so-called American "principlist current". However, as research groups and study nucleuses began being implemented in universities and other institutions —with the University of Brasilia being a pioneer in this area— this panorama began to change. Though the majority of the centers dedicated to the study of Bioethics still basically follow the theory of the 4 principles, new alternative proposals to traditional bioethical currents began to emerge in 1998. Among them, the following ones could be mentioned: the "Bioethics in the perspective of liberation theology", "hard bioethics", "critical bioethics of feminist inspiration", "feminist and anti-racist bioethics" and "bioethics of autonomous reflection". Certainly, there is a long theoretical path to be constructed and traveled by the proposals mentioned above, but it’s interesting to note that they all coincide concerning the respect for moral pluralism and the protection of the interests of more fragile and/or vulnerable people.This observation shows that the contextualization of the country’s reality serves as the greatest source of inspiration for the "new Brazilian Bioethics".

Among the main academic centers of Bioethical reflection in Brazil, the following should be mentioned, in the geographic direction of south to north: the Interinstitutional Nucleus of Bioethics of the Hospital de Clínicas of the Federal University and the Catholic Pontifical University, with its University Hospital, in Porto Alegre, as well as the University of Rio dos Sinos, in the town of São Leopoldo, in the southernmost state of Rio Grande do Sul; the Bioethics Nucleus of the State University of Londrina, in the southern state of Paraná; the Oscar Freire Institute of the Medical School of the University of São Paulo, the Nucleus of Study and Research in Bioethics of the Centro Universitário São Camilo and the Alfonsianum Institute of Ethics, in the state of São Paulo; the Nucleus of Studies and Researches in Bioethics of the University of Brasilia and the Institute of Bioethics, Human Rights and Gender (ANIS), both in Brasilia, the Federal District; the Information Network on Bioethics (Bioethics and Feminist and Anti-Racist Theory) and the Catholic University of Minas Gerais, in Belo Horizonte, capital of the state of Minas Gerais; the Nucleus of Applied Ethics and Bioethics of the Oswaldo Cruz Foundation and the State University of Rio de Janeiro, in the state of Rio de Janeiro; the Bioethics Nucleus of the State University of Feira de Santana, in the northeastern state of Bahia; the Nucleus of Bioethics of Pernambuco, in the capital city of Recife; the Medical School of the Federal University of Piauí, in the capital city of this northeastern state, Teresina.

Beyond the centers listed above, it is impossible to establish the exact number of the various disciplines related to Bioethics that are taught each semester in the hundreds of public universities (federal, state, municipal and community) and private universities (religious or secular), as well as isolated colleges, on the graduate and postgraduate levels. Likewise, there is a great number of events of the most varied disciplines and scientific entities that schedule conferences, roundtable, courses of short duration and discussion panels, focusing on Bioethics from the most diverse angles and interests. In many of these occasions, however, the attention of congress participants is directed erroneously towards areas of specific interests, and the discussion ends up centering exclusively on the fields of doctor-patient relation and of professional ethics and its deontological codes of conduct.

A positive aspect, on the other hand, is the growing number of monographs of specialization courses (360 classroom/hours in the minimum, in accordance to the country’s legislation), master’s degree dissertations and doctorate theses that utilize Bioethics as a methodological tool for the development and/ or verification of their hypotheses. These studies, as well as those that are naturally developed by official post-graduate programs that include Bioethics among "their areas of study", are carried out not only in sectors closer to health sciences -such as psychology, anthropology, social communication, biology or sociology-, but also in fields one would not usually associate to bioethics -such as art education, chemistry and others.

The careers most involved with Bioethics in a quantitative sense in Brazil are Medicine and Law. However, though they are the two areas that have shown most advancement, they are, contradictorily, the two areas where resistance is also greater. In Medicine, this is mainly due to the confusion that a great number of professors and professionals make between Bioethics and professional, legalistic and codified ethics. In relation to Law, the problem occurs due to the fact that some groups insist on using "biolaw" neologism instead of the customary expressions related to "Bioethics and Law". Since Bioethics did not emerge to provide full-fledged answers for conflicts, based on respect for secularization and moral pluralism, "biolaw" tries to resolve all issues through strictly legal means, which irreversibly debilitates the original proposal of bioethics by giving priority to legalism and by narrowing the discussion to the detriment of the legitimacy and amplitude that the true epistemological statute of the discipline generously provides.

To finalize, it’s important to mention that, besides the qualitative and quantitative leap forward provided by articles on Bioethics published in Brazilian academic journals, the number of books produced in Brazil addressing Bioethics has increased in the last 5 years, as has their quality. Commercial publishing houses are becoming interested in the topic since it is being spread rapidly by means of scientific events and, especially, by universities and government agencies.


Final considerations

The contradictory social reality has forced "Brazilian Bioethics" to search for alternative perspectives to traditional bioethical theories. Although principlism was the springboard of the discipline in Brazil and still exerts a certain hegemony in the national academic context, there has emerged a movement of intellectual reaction to the simple discontextualized importation of proposals or ethical "packages" imported indiscriminately from more developed nations. The Brazilian theoretical proposals to Bioethics are still under construction and should not be viewed as an "affront" or "scientific disobedience" to traditionally constituted theories, but as a heroic attempt for a contextualized search for moral answers appropriate to the specific problems verified in the nation’s reality. The true effervescence observed in this historical moment of the Bioethics under development in Brazil, which -as was said in the beginning of the article- is late in coming, though it’s occurring in a manner not yet organic, is the fertile fruit of a dynamic process that attempts to make up for lost time. In this sense, incentive and interchange with neighboring nations of the Latin American community becomes vital,aimed at the concrete construction of closer and more feasible relations in search of common or proximate solutions to problems that are many times similar.

The person who probably best interpreted the importance of Bioethics for Brazil in the year 2000 is theologian Márcio Fabri dos Anjos, who recently wrote a valuable essay on the topic based on what he called a "cultural and humanitarian context". The author speaks of "how Brazil, in the midst of many social inequalities, finds in reflection on bioethics an important place to develop critiques and concrete proposals for creating and securing a better future. Bioethical perspectives are important in Brazil and for Brazil". The generous words of humanist Alastair Campbell were prophetic. His reflections served as an impetus and protection in order to allow the country’s Bioethics to begin to dream its own dreams (and nightmares...).


Bibliography

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